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Colombia vs. Spain: Affective priming effects on moral judgments are moderated by cultural factors

Poster Core Violence_Mexico 2015 2

 

El estudio de los fundamentos psicológicos de los juicios morales parece haber abandonado definitivamente el terreno meramente teórico para constituirse, finalmente, en una problemática abordable a través de enfoques empíricos. En efecto, a pesar que el estudio de los temas morales ha sido materia recurrente de las humanidades y de las ciencias sociales, solo la posterior integración de diferentes disciplinas científicas en la ciencia de la “psicología moral” parece haber sido determinante para el desarrollo de este campo de estudio. Así, en los últimos quince años, diversos estudios procedentes de las ciencias cognitivas, la filosofía experimental, la primatología, la psicología clínica y del desarrollo, las ciencias económicas o la antropología han dado lugar a lo que parece ser una “nueva era” en el estudio de la cognición moral (Cushman, Young, & Greene, 2010; Olivera-La Rosa & Rosselló, 2014; Sinnott-Armstrong, 2008).

Por consiguiente, en el ámbito académico se impone (con diversos matices) la caracterización del juicio moral como una evaluación predominantemente automática, en la cual los procesos intuitivos y afectivos priman típicamente sobre los racionales. Desde una perspectiva integradora, Greene (2009, 2010) defiende la teoría dual del procesamiento de los juicios morales. Para el autor, nuestra cognición moral funciona como una cámara de fotos que tiene dos modos, un modo “automático” (las intuiciones morales) y un modo “manual” (el razonamiento moral). Dependiendo de la situación moral que se evalúe, un modo puede resultar más adecuado que el otro; no obstante, el modo automático suele resultar más eficiente en situaciones cotidianas y suele fallar en situaciones novedosas que requieren de respuestas flexibles. Para Haidt (2001; 2013), los juicios morales son típicamente causados por intuiciones morales, mientras que el razonamiento (cuando ocurre) será un proceso a posteriori, es decir, un proceso que tendrá lugar después de experimentar la intuición moral. Desde esta perspectiva, los juicios morales son similares a los juicios estéticos: ante la presencia de una situación moral experimentaremos un sentimiento instantáneo de aprobación o desaprobación (similar al “me gusta” o “no me gusta” que experimentamos al apreciar un objeto estético).

En este contexto, diversos estudios sugieren que los juicios morales son susceptibles a la influencia de variables afectivas incidentales. En particular, estudios recientes han encontrado que el priming afectivo subóptimo (de imágenes de mutilaciones humanas) redujo exclusivamente la severidad de los juicios morales en una población española (sin efecto en los juicios no-morales) (Olivera La Rosa-Rosselló, 2012).

Objetivo:

El presente estudio se diseñó con el fin de contrastar la posible interacción entre un contexto cultural particular (en términos de habituación a los estímulos de contenido violento) y la severidad de los juicios morales a través del paradigma del priming afectivo.

Material y método. 126 participantes evaluaron una batería de 54 dilemas en un diseño intra-sujeto 2 (Priming afectivo: Mutilación vs. Neutral) x 2 (Target: Dilema moral vs Dilema no-moral). Se utilizaron 27 imágenes de mutilaciones humanas y 27 imágenes con valores afectivos medios (en valencia y activación) del IAPS como primes afectivos y primes neutros, respectivamente. Como target se seleccionó 15 parejas de dilemas morales y 12 parejas de dilemas no-morales. Los participante evaluaron cada dilema en una escala Likert del 1 (“muy inapropiado”) al 7 (“muy apropiado”).

Resultados:

Se encontró que, a diferencia de la muestra española, la muestra colombiana no vio afectada la severidad de sus juicios morales como consecuencia de la exposición al priming afectivo de contenido violento t (249)=- -0.58, p =.056, r = .37.

Conclusiones y Discusión:

Estos resultados sugieren que existen variables socio-culturales moderando el efecto del priming en los juicios morales, incluso a un nivel básico del procesamiento afectivo. En particular, los resultados apuntan a que la familiaridad de la muestra colombiana con la temática violenta de los primes afectivos (adquirida a través de la exposición continua a este tipo de contenidos) genera una disminución en el impacto afectivo de los estímulos prime.

Referencias

Cushman, F., Young, L., & Greene, J. D. (2010). Our multi-system moral psychology: Towards a consensus view. The Oxford handbook of moral psychology, 47-71.

Greene, J. D. (2009). Dual-process morality and the personal/impersonal distinction: A reply to McGuire, Langdon, Coltheart, and Mackenzie. Journal of Experimental Social Psychology, 45(3), 581-584.

Greene, J. (2010). Does moral action depend on reasoning? Big questions essay series. John Templeton Foundation.

Haidt, J. (2001). The Emotional Dog and its Rational Tail: A Social Intuitionist Approach to Moral Judgment. Psychology Review 108: 814-834.

Haidt, J. (2013). The righteous mind: Why good people are divided by politics and religion. Random House LLC.

Olivera La Rosa, A., & Rosselló-Mir, J. (2012). Shocking moral judgments. LAP LAMBERT Academic Publishing.

Olivera La Rosa, A., & Rosselló, J. (2014). The new science of moral cognition: the state of the art. Anales de Psicología, 30 (3), 1122-1128.

Sinnott-Armstrong, W. (2008). Moral Psychology, 3 Vols.

 

 

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