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La CTM y la unificación de los trabajadores

La CTM y la unificación de los trabajadores

Por Juan Campos Vega

El Congreso Nacional de Unificación de los trabajadores mexicanos, se realiza del 21 al 24 de febrero de 1936, presidido por los representantes de las principales organizaciones que convocan a la creación del Comité Nacional de Defensa Proletaria (CNDP), así como por las que acuden al llamado unitario para fundar una nueva central sindical, que se materializa en la constitución de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), que adopta una orientación revolucionaria, antimperialista y antifascista, y se convierte en elemento trascendente para las decisiones importantes que se generarán durante el régimen cardenista.

La Confederación de Trabajadores de México se manifiesta por la independencia nacional

La Confederación de Trabajadores de México se manifiesta por la independencia nacional

La nueva central logra la unificación de la mayoría de los trabajadores que tienen posiciones ideológicas y políticas divergentes, producto de su propio desarrollo —prácticamente de todas las corrientes importantes del sindicalismo clasista de esos años—; pero que están convencidas, que en ese momento son más importantes las coincidencias que las discrepancias, que el camino para avanzar en la conquista de sus aspiraciones, inmediatas y futuras, pasa necesariamente por un proceso unitario que les permita luchar en forma más eficaz.

El proceso de unificación va más allá de lo tradicional, no solamente incorpora a las agrupaciones de todas las tendencias que basan su acción en la lucha de clases y el internacionalismo proletario, sino también, incluye en su dirección a representantes de las corrientes y organizaciones más importantes, con independencia de la fuerza numérica que representa cada una. Con estos criterios se integra el primer organismo dirigente de la CTM: “En su primer comité nacional había elementos sindicalistas tradicionales, con ciertas supervivencias del pensamiento anarcosindicalista, sindicalistas reformistas, comunistas y marxistas-leninistas sin partido [1]”.

El conocimiento del origen y las vicisitudes de los primeros años de la CTM, así como de la conducta de los principales exponentes de las fuerzas que la integran, permite apreciar el papel que cada una tuvo en la etapa constructiva de la central de trabajadores más importante en la historia de México, y explica también de qué manera, algunas de ellas son corresponsables del accidentado proceso de sus primeros 14 años, que la lleva de manera inexorable, de la unificación clasista al oportunismo y a la colaboración de clases, que la caracteriza desde hace décadas.

Inauguración

El 21 de febrero, se inauguran los trabajos del congreso de unificación. Corresponde a Francisco Breña Alvírez, secretario general del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), y secretario de correspondencia y acuerdos del CNDP, dar lectura al informe de la gestión del comité. Después de analizar, punto por punto, el incumplimiento de algunos aspectos contenidos en las bases del Pacto de Solidaridad, suscrito ocho meses antes, valora esa etapa de la siguiente manera:

Parecería, camaradas, que me he dedicado con preferencia a señalar las deficiencias del comité restando importancia a los éxitos que tuvo, pero yo me he esforzado por hacer a ustedes una exposición imparcial y estimo, por otra parte, que más necesario que alabarnos por nuestros triunfos es señalar nuestros defectos, porque son estos los que retardan o impiden el avance hacia la victoria final. Entre los éxitos del comité figuran el haber logrado realizar un frente único moral de las agrupaciones más importantes, contrarrestando así las actividades reaccionarias; el haber dado término a los conflictos intergremiales entre las agrupaciones pactantes; el haber conseguido la solución favorable, más o menos rápida a diversos conflictos obrero-patronales, y el haber sentado las bases de la unificación a través del acercamiento entre los representantes de diversas agrupaciones [2].

Congreso Nacional de Unificación

Congreso Nacional de Unificación

Posteriormente, Lombardo, en su discurso inaugural expresa que el congreso de unificación “es, no sólo el congreso de trabajadores más importante que se registra hasta hoy en la historia del movimiento obrero, sino también la asamblea representativa del pueblo mexicano más importante que hasta hoy se celebra en casi un siglo de nuestras pugnas sociales y políticas [3]”; exhorta a los trabajadores —convencido de la necesidad de rebasar el economismo— a que “piensen que el problema de ellos no es el problema nacional; que piensen que es menester tener una visión de conjunto del panorama completo de la nación mexicana y de todo el proletariado, para que no se luche ya en conseguir solamente soluciones a sus problemas inmediatos [4]”; analiza qué es la nación mexicana, el problema agrario, la dependencia económica de México respecto de los monopolios internacionales y de la oligarquía nacional, la diferencia entre el nacionalismo antimperialista de la clase obrera y el entreguismo de los protectores del capital extranjero, los bajos salarios que percibe la mayoría de los trabajadores del país, y señala que el panorama político es idéntico al panorama económico y social, que “Por eso nuestras reivindicaciones tienen el mismo tono, la misma intención en el terreno económico, en el terreno político, en el terreno social, en el terreno ideológico. Un mexicano, si es asalariado, si vive de su esfuerzo material o intelectual, tiene que ser, necesariamente, un individuo nacionalista, antimperialista [5]”.

Resoluciones

En el congreso de unificación se aprueban diversas resoluciones:

Una fija las posiciones en torno a “Las relaciones internacionales del proletariado mexicano”, en la que se resuelve invitar “a todas las organizaciones sindicales del continente americano, sin distinción de ideología y de táctica de lucha, para procurar el entendimiento y la unificación de todo el proletariado de América, especialmente del proletariado de los países de origen latino [6]”; también se acuerda realizar un llamado “a la Federación Sindical Internacional y a la Internacional Sindical Roja, haciéndoles ver la necesidad urgente que para el proletariado del mundo entero y para los destinos de la humanidad misma, tiene el hecho de un acercamiento entre las principales fuerzas sindicales existentes [7]”.

Otra se refiere a la constitución de “El frente popular antimperialista”, en la que después de analizar la estructura económica semicolonial del país y sus consecuencias sociales, plantea la necesidad de que el movimiento obrero enfrente simultáneamente “la lucha por su mejoramiento como clase social explotada y la lucha por la emancipación y la verdadera autonomía económica y política de la nación mexicana […] Nacionalismo y socialismo para los países coloniales y semicoloniales, son dos aspectos de la misma lucha [8]”. También se acuerda designar una comisión que asista al Congreso Constituyente del Frente Popular Antimperialista, que explique a los asistentes la postura de la CTM, que prestará toda la ayuda necesaria, pero sin vínculos oficiales con las acciones que se realicen y sin adquirir compromisos de cualquier índole.

Estatutos

El día 24 se discuten y aprueban los estatutos de la CTM, que incluyen la declaración de principios y objetivo de la confederación, y de su táctica de lucha, en los cuales se expresa:

1. El proletariado de México luchará fundamentalmente por la total abolición del régimen capitalista, pero necesita conseguir previamente la liberación política y económica del país.

2. La guerra imperialista y el fascismo significan terror y empeoramiento general de las condiciones de vida del proletariado. Contra ellos luchará con todas sus fuerzas.

3. Luchará por todas sus reivindicaciones inmediatas, entre otras: reducción de la jornada de trabajo; contra la desocupación; por aumento de los salarios reales; mejores condiciones de trabajo; capacitación técnica; protección a mujeres, jóvenes y niños trabajadores; contra la propaganda que desarrollan todos los credos y confesiones religiosas; implantación del seguro social; porque los trabajadores al servicio del Estado queden protegidos por la Ley Federal del Trabajo; todo ello, sin desviarse de sus propósitos fundamentales; además, luchará por obtener el pleno goce de los siguientes derechos: a) de huelga; b) de asociación sindical; c) de reunión y manifestación pública; d) de propaganda escrita y verbal sin taxativas.

4. Preconiza como táctica de lucha el empleo de las armas del sindicalismo revolucionario: la huelga, el boicot, las manifestaciones públicas, los mítines y todos los medios de coacción y delación pública de todas las injusticias, hasta obtener sus reivindicaciones.

5. Aceptará o propondrá alianzas transitorias con todos los sectores sociales que coincidan con el propósito de lograr las reivindicaciones antes mencionadas, a condición de que no obstaculicen su lucha o conduzcan a la renuncia del logro de sus objetivos fundamentales.

6. Luchará por mantener su independencia ideológica y de organización, y porque sus objetivos sean alcanzados con independencia de clase, mediante sus propias fuerzas y ajenas a tutelas e influencias extrañas.

7. Brindará solidaridad a los trabajadores, víctimas de la lucha revolucionaria contra el capitalismo, por encima de las fronteras nacionales.

El lema: “Por una sociedad sin clases [9]” —que se incluye en el artículo 20 de sus estatutos—, sintetiza el objetivo esencial que sirve de referente al congreso de unificación de los trabajadores mexicanos. Sin embargo, las diferencias ideológicas, políticas, de estrategia y táctica, y de carácter organizativo no sólo no desaparecen, sino que afloran a la hora de elegir el comité nacional de la nueva central.

[1] VLT, “Teoría y práctica del movimiento sindical mexicano”, Obra histórico-cronológica, t. vi, vol. 5, p. 183.

[2] Francisco Breña Alvírez, “Informe de la Gestión del Comité Nacional de Defensa Proletaria”, en Confederación de Trabajadores de México, CTM 1936-1941, p. 39.

[3] VLT, “La situación del proletariado en México”, op. cit., p. 40.

[4] Ibid., p. 41.

[5] Ibid., p. 49.

[6] Confederación de Trabajadores de México, “Las relaciones internacionales del proletariado mexicano”, CTM 1936-1941, p. 52.

[7] Idem.

[8] Confederación de Trabajadores de México, “El Frente Popular Antimperialista”, CTM 1936-1941, p. 55.

[9] Ibid., pp. 67-69.

2 Responses to "La CTM y la unificación de los trabajadores"

  • ELIAS HORACIO RUIZ GARCIA
    06/07/2015 - 12:06 pm Reply

    ¿Existe alguna foto de la toma de protesta del primer comité del 24 de febrero de 1936 y como la puedo obtener? Gracias.

  • Alberto Reyna García
    27/08/2015 - 11:14 pm Reply

    PRECISAMENTE EN ESTA ÉPOCA, ES LO QUE REQUERIMOS EN EL PAÍS, LA UNIFICACIÓN DE LOS TRABAJADORES, CUANDO LOGREMOS ESTO, TENDREMOS POR AÑADIDURA LA UNIFICACIÓN DEL PUEBLO. Saludos!!!!

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