Blade Runner. Un análisis filosófico y simbólico

Imagen de Blade Runner albergada en el Blog El Ocho.

SINOPSIS

Año 2019. Los seres humanos han logrado un desarrollo tecnológico y social que ha superpoblado la Tierra y generado un fracaso ecológico que les ha obligado a colonizar otros planetas en el espacio exterior. Debido a la dureza de los viajes espaciales, es necesaria la creación de unos androides llamados replicantes que cumplen las funciones para las cuales son asignados.

La Tyrell Co.

La corporación que controla esta sofisticada tecnología, la Tyrell Corp., va perfeccionando los diseños para que los replicantes tengan altas capacidades y una vida limitada.

Pero no todo puede ser controlado. Los replicantes, a pesar de cumplir sus funciones, desarrollan procesos emocionales que hacen que tengan respuestas inesperadas. Hay alteraciones en su conducta y pueden llegar a convertirse en un peligro.

Los Blade Runners

Póster de Blade Runner
Póster de Blade Runner.

Para solucionar esta situación se ha creado una unidad especial cuyo único objetivo es perseguir a los replicantes rebeldes y darles muerte. El término técnico para llamar dicha acción es retirada. Los especialistas en retirar a los replicantes son los Blade Runners.

La historia de este film se ambienta en la ciudad de Los Ángeles. El personaje principal, Rick Deckard, es un Blade Runner al que se le encarga la investigación de un caso: uno de sus compañeros que es asesinado cuando está haciendo un test Voight-Kampf  a un replicante. Este test permite distinguir entre replicantes y seres humanos.

La diferencia esencial es que los humanos tienen emociones y los replicantes no están diseñados para tenerlas.

Esa es la razón por la que hay que retirarlos cuando las desarrollan, pues son defectuosos para cumplir con sus misiones en las colonias exteriores del espacio.

Los replicantes rebeldes

La policía de Los Ángeles tiene localizado al asesino: un replicante huido de las colonias llamado León, que pertenece a un grupo de replicantes rebeldes que ha regresado a la Tierra. Entre ellos se encuentran el propio León, diseñado como soldado y obrero, Zhora, una trabajadora sexual y asesina, Pris, que es una modelo básico de placer y Roy Batty, un comando de élite y líder del grupo.

La misión de Rick Deckard es, pues, dar caza y retirar a los replicantes fugados. Lo llamativo es la relación que establece Deckard con los replicantes, que pasan a formar parte de su transformación vital.

TESIS DE BLADE RUNNER

La clave de la historia de Blade Runner es que los entes biológicos artificiales, los replicantes, pueden desarrollar emociones y llegar a tener una personalidad propia.

Se da por hecho en la película que el progreso emocional de los replicantes los lleva a convertirse en seres autónomos y con libre albedrío. Los bioartefactos se comportan como los seres humanos, cuestionándose el destino de su vida y la razón por la que la muerte es inevitable. Ello hace que tomen conciencia de su finitud y se rebelen contra la muerte, buscando superarla.

El universo transhumanista de Blade Runner

En el universo transhumanista de Blade Runner los transhumanos buscan, al final, ser como los humanos, pues anhelan una vida plena: una vida en la que no estén condicionados por sus diseños y no se les persiga por desear ser libres.

En el plano de la libertad transhumana surgen las cuestiones fundamentales que se plantean todos los humanos: haber deseado desde el principio que su memoria esté nutrida de experiencias reales que manifiesten la identidad de su persona, poder orientar su libertad en la dirección que ellos desean, encontrar una persona a la que amar libremente, etc.

Imagen de la película Blade Runner
Un mundo técnicamente desarrollado, en plena decadencia social y ambiental. (Imagen)

Los replicantes/transhumanos frente a la decadencia de lo humano

Como se puede ver, en este filme, dirigido por Ridley Scott, lo que se nos trata de transmitir es que los transhumanos lo que quieren ser es humanos y han empezado a desarrollar capacidades propias de tales. De hecho, aprecian más los rasgos del ser humano que los propios humanos, lamentando su deterioro. Así, la empatía que desarrollan hace que sean extremadamente sensibles a la hora de percibir la importancia de vivir en un mundo humano en decadencia, donde la vida, al parecer, tiene poca importancia y ha perdido su valor, ya que puede ser manipulada y manejada al antojo de aquellos que se mueven por afán de poder y de dinero.

ANÁLISIS FILOSÓFICO Y SIMBÓLICO DE LA PELÍCULA

El lenguaje simbólico del filme de Ridley Scott es muy rico. Los símbolos juegan un papel silencioso que nutre la narrativa de la película.

La historia lineal del filme constituye la base del tejido sobre la que se hilan y se bordan el conjunto de los símbolos, que iluminan la mirada del espectador atento.

El significado profundo de Blade Runner

Estos símbolos confieren un significado profundo a cada secuencia de la película y, en mi opinión, ayudan a entender su calado. La historia no está meramente reducida a la narrativa de unos sucesos en un mundo futurista y distópico. Los símbolos están organizados de tal modo que hacen que el sentido mitológico y religioso de la historia de Blade Runner se vuelva evidente para aquellos que saben leer este lenguaje o tengan curiosidad por aprenderlo.

La clave para leer los símbolos es saber identificarlos por separado y verlos en el conjunto de la imagen que el director nos muestra. Del mismo modo que los pintores configuran los símbolos de sus cuadros para darle a cada uno el mensaje que ellos desean, Scott lo hace en su filme.

La paleta simbólica de Blade Runner es muy amplia y ello otorga al film una erudición y belleza que hacen que destaque como película de culto. Cada escena merece, casi, una atención especial por separado, ya que cada una de ellas podría considerarse como una historia dentro de la historia. A fin de cuentas, es arte dentro del arte.

Blade Runner y la filosofía

Asimismo, las cuestiones filosóficas planteadas en Blade Runner son profundas y numerosas. La tensión existencialista de la historia es muy intensa. Ello hace que los rasgos humanos emergentes de los replicantes iluminen ese mundo oscuro y decadente en el que se ambienta la película.

Las preguntas filosóficas que se plantean no dejan indiferente al espectador, pues son cruciales para cualquier persona. A nadie se le pasa por alto la importancia que tiene la libertad en la propia vida, el sentido de la muerte, la temporalidad, el papel del amor en la propia historia personal y dónde dirige los pasos de cada uno, la luz que vierte sobre la identidad del ser personal la memoria, por qué el deber condiciona nuestro destino y si es necesario cumplirlo para ser uno mismo, el conflicto que surge cuando las emociones más íntimas conducen la voluntad hacia metas que no estaban previstas en la planificación de la vida, etc.

La armonía de los símbolos y las cuestiones filosóficas en Blade Runner es majestuosa y aporta una profundidad al filme que trasciende el celuloide: lo convierte en un paradigma artístico de la narrativa de la existencia humana.

Ahora procedamos a analizar los símbolos y las cuestiones filosóficas de la película:

1.   El ojo

Frame de Blade Runner
Los ojos de los replicantes. (Imagen)

La apertura del filme comienza con la imagen de un ojo, probablemente el de Roy Batty, en el que se refleja la ciudad de Los Ángeles, contemplada desde las alturas como un vuelo de halcón. El simbolismo el ojo es importantísimo a lo largo de esta historia. En esencia, el ojo manifiesta la naturaleza divina y espiritual, pone en claro la presencia del conocimiento.

En la mitología egipcia, el ojo, más bien el círculo del iris y la pupila, era concebido como «el sol en la boca», imagen del verbo creador (Cirlot, 2016). De este modo, el ojo de los replicantes crea esa vida que buscan y que se manifiesta en sus deseos de plenitud.

Los ojos de los replicantes

Es llamativo que estos ojos de los replicantes sean artificiales y, sin embargo, como dice Roy al final del filme, hayan «visto cosas que vosotros no creeríais». Los replicantes conocen los límites del conocimiento humano, han llegado a las regiones extremas del Universo, donde los humanos normales no pueden llegar. Pero, a pesar de ello, no pueden dar testimonio de su conocimiento ni comunicar las maravillas del espacio exterior. Su conocimiento, más que suponer una amenaza o un secreto peligroso, no estaba previsto y, por eso, es visto como un peligro.

En un mundo donde todo puede ser calculado y medido, los acontecimientos que se salen del cálculo deben ser erradicados, pues escapan a la acción humana.

Los ojos de Roy, como dice el diseñador genético al que van a ver León y él, han sido diseñados para cumplir una función concreta, no para guardar los rincones del Universo en la oscuridad de su pupila abismal.

2.   La pirámide o zigurat

El zigurat constituye la imagen del templo-montaña en la cultura mesopotámica y egipcia. La pirámide de Tyrell aparece al comienzo del film ante la mirada de Roy Batty. El simbolismo del zigurat es el del ascenso a los Cielos. Está asentado sobre la tierra, pero permite elevar la mirada hacia lo divino y acceder a él.

Los siete escalones del zigurat

Pirámide de Blade Runner
La pirámide de la Tyrell Co. (Imagen)

Habitualmente los zigurats tienen siete escalones, que representan la totalidad del Cosmos, y cada escalón representa uno de los planteas conocidos en la Antigüedad. El camino hacia lo divino partía desde la Tierra, pasando por cada uno de los planetas hasta llegar a las regiones recónditas del Cielo. Camino que, en realidad, ya han recorrido los replicantes, pues han llegado más allá de donde los humanos han sido capaces al haber atravesado los límites del Universo habitado por ellos.

La pirámide como símbolo de la maternidad

También, la pirámide era considerada en las culturas megalíticas como el símbolo de la maternidad, de la Gran Madre. El retorno de los replicantes a la pirámide representa, por tanto, la vuelta al origen. La forma cuadrangular de la base de la pirámide simboliza la tierra y su vértice constituye el centro místico del Universo, el punto de partida y de llegada de todo.

Lo llamativo de las pirámides de Blade Runner es que están incompletas, no tienen vértice. Lo cual podría significar la incomplitud del origen, la falta de acabamiento y perfección. Solamente están culminadas por un haz de luz que nace de las mismas.

3.   El desierto, la tortuga y la madre

Los primeros personajes que aparecen en el film son el agente Holden, un Blade Runner, y León Kowalski, uno de los replicantes fugitivos. Holden hace el interrogatorio propio del test emocional para identificar a los replicantes y comprobar si son defectuosos para proceder a su retirada.

El desierto

Imagen de León en Blade Runner
León durante el test. (Imagen)

Hay que prestar atención a las imágenes que usa Holden en sus preguntas a León, pues son significativas. Holden le pide a León que se imagine que está en un desierto. El simbolismo del desierto es muy concreto: el valor del desierto consiste en que es el espacio abierto a la trascendencia, es el lugar apropiado para acceder a lo divino. León se inquieta ante esta imagen y le pregunta a Holden de qué desierto está hablando, pues no la entiende y se pregunta por qué iba a estar él en el desierto. La dificultad de León para entender el significado de las imágenes manifiesta, igual, la falta de desarrollo de su imaginación y capacidad abstractiva.

La tortuga

La siguiente imagen que usa Holden es importante. Hace referencia a una tortuga que supuestamente está contemplando León en ese desierto. En Blade Runner varios replicantes tiene asociada la imagen de un animal o un arcano del Tarot, que comentaremos a lo largo del análisis. El papel que desempeñan estas imágenes en el filme es crucial para ver la evolución que produce la relación de Deckard con cada uno de ellos. En el caso de León es la tortuga.

La tortuga como símbolo de la realidad existencial

La tortuga es el símbolo de la realidad existencial. Manifiesta la unidad del círculo (el caparazón) y el cuadrado (la base), que juntos representan la unidad del cielo y la tierra.

Además, la lentitud de la tortuga está relacionada con el movimiento de la naturaleza, contrapuesto al del espíritu, que es rápido. La lentitud de la tortuga es, así, la imagen de la pesadez, de la involución, del materialismo concentrado (Cirlot, 2016). La tortuga puede ser, pues, el propio León, que no ha desarrollado una naturaleza espiritual.

Lo curioso es que el replicante le dice a Holden que él nunca ha visto una tortuga, lo cual significa, siguiendo con la imagen de la tortuga como si fuera el propio León, que no ha desarrollado una completa conciencia de sí mismo, pues no puede representar en su imaginación algo que no ha visto.

León comienza a ponerse nervioso y Holden continúa jugando con la imagen de la tortuga: le dice que está boca abajo y que no puede moverse, lo que hace que la imagen sea más dramática, pues manifiesta la total materialidad de León que, invertido, es incapaz de avanzar en el desarrollo de su conciencia y su ser.

Después Holden le dice que León no ayuda a la tortuga a incorporarse, que significa que es incapaz de hacerse cargo de sí mismo. Ante esta imagen, el nerviosismo de León aumenta, mostrando turbación.

La muerte como madre del replicante

Para cambiar de pregunta y hacer que León se relaje, Holden le pide que le hable de su madre. El hecho de que el interrogatorio se haga dentro de la pirámide de Tyrell hace que la pregunta sea paradójica, pues León se encuentra dentro de su madre, en cierta medida.

El simbolismo de la imagen de la madre es ambivalente. Por una parte, representa la naturaleza, pero también representa a la «madre terrible», la muerte. En el hermetismo, regresar a la madre significa morir. Al pedirle eso Holden le está diciendo a León que hable de su muerte. No es casualidad que León, al preguntarle a Holden si quiere que le hable de su madre, mate al Blade Runner disparándole.

Hay que tener presente, por tanto, que la vuelta de los replicantes a su origen hace que el pensamiento de la muerte les aceche de continuo y, por ello, la angustia existencial que padecen no desaparezca en ningún momento de la historia: al volver al origen tienen conciencia de que van a morir a pesar de no desearlo.

4. Gaff, la elección de Deckard y la gallina

El encuentro de Deckard y Gaff se da en la primera secuencia que tenemos del Blade Runner, que está comiendo en una callejuela de Los Ángeles.

Cuando Gaff se acerca a él, le pide que le acompañe a comisaría, porque Bryant, el jefe de policía, lo requiere allí.

El agente Gaff

Gaff, el torvo policía que conoce los recuerdos de Deckard (Imagen)

La relación de Deckard con Gaff, un agente torvo, es ilustrativa. El agente Gaff es un personaje curioso dentro de la historia. Es un hombre que es plurilingüe y que usa a su antojo diversas lenguas al dirigirse a Deckard. De hecho, como dato, al principio le habla en húngaro. Pero eso no es lo importante. Hay varios momentos de la película en los que Gaff elabora varios símbolos con origamis (papiroflexia japonesa), que muestran el estado interior de Deckard. Estos símbolos nos dan a entender que Gaff conoce a Deckard perfectamente y que, en cierto modo, sabe o  intuye cuáles son sus deseos.

Deckard y la capacidad de elegir

Ya en la comisaría, estando Gaff, Deckard y Bryant, el Blade Runner manifiesta que no desea aceptar la misión que le están mandando. Deckard desea poder elegir. La elección es en sí misma simbólica. Los símbolos de la elección se presentan como una encrucijada de caminos contrapuestos. Caminos ante los que Deckard, de hecho, no está, puesto que Bryant le dice abiertamente que no tiene elección.

La tensión simbólica de este momento la establece un pequeño origami que realiza Gaff durante la conversación entre Deckard y Bryant. El misterioso Gaff produce una gallina con lo que parece papel de fumar. Los símbolos de las aves representan la interioridad, el alma. El símbolo de la gallina es elocuente: nos habla de un ave incapacitada para volar, que no puede escapar usando las alas aunque las tenga, como le pasa a Deckard. No se trata de cobardía, sino de que Deckard no puede llevar a cabo sus deseos, está atrapado como un ave de corral.

5. El búho, Rachael, Tyrell, la conciencia de sí mismo y la memoria

La investigación de Deckard comienza en el despacho de Tyrell. La primera imagen que aparece ante nuestros ojos es la de un búho que cruza volando toda la habitación. Esta imagen se contrapone a la anterior de la gallina.

La aparición en escena de Rachael

En ese momento tenemos un plano de Rachael que, desde el fondo de la habitación, le pregunta a Deckard si le gusta el búho. A lo que Deckard le contesta con otra pregunta, en la que se cuestiona si es artificial. Efectivamente, lo es. Quizá lo que esto nos está diciendo es que lo artificial tiene capacidad de volar alto, de elevarse.

El búho en la tradición filosófica

El búho y la sabiduría. (Imagen)

Aunque a menudo se menciona la lechuzade Minerva como representante de la sabiduría, Hegel -a quien se debe esta imagen- habló del búho que alza su vuelo al atardecer. También, pues, en esto Blade Runner es filosóficamente correcta.

Con el búho, el filme nos está tratando de trasmitir que, en la estancia de Tyrell, radica el conocimiento. Lo llamativo de esta escena es que es Rachael la que habla del búho y se refiere a él diciendo «nuestro búho», es decir, que es tanto de Tyrell como de ella.

Aunque parezca una conexión arriesgada, quizá pueda decirse que Rachael representa a Minerva y que ella misma es esa sabiduría que Deckard necesita para poder volar. Afirmación que no está del todo desencaminada si atendemos a la relación posterior que tienen Rachael y Deckard y la importancia que tiene ella en su liberación íntima.

El búho y los iluminados

Otro significado que podemos darle al búho puede venir de la mano del ocultismo. En la Orden de los Iluminados de Baviera el símbolo del búho es clave (La conspiración de los Iluminados de Baviera, 2014). La organización de Adam Weishaupt, su fundador, adoptó el mochuelo de Minervacomo símbolo propio. Pero si además vinculamos el simbolismo del búho y de la pirámide (que también es clave, pues dentro de su sistema simbólico se encuentra la mitología egipcia) casi puede decirse que Tyrell podría ser miembro de la Orden, sino su Gran Maestre, dada la majestuosidad con la que viste y la finura de sus formas al expresarse.

Además, si vemos el papel que tiene la Tyrell Corporation en el mundo de Blade Runner, la Tyrell ha reorganizado el mundo y acaparado el poder real sobre la sociedad, lo que concordaría con el ideal de los iluminados de Baviera, que es instituir el Novus ordo seculorum, el Nuevo orden de los tiempos o Nuevo orden mundial. De todas formas, esta interpretación queda en el plano de la hipótesis, ya que es posible que esté más allá del lenguaje propio de la película.

Rachael y el test de emociones

Rachael, el poder de la seducción (Imagen)

Continuando con la conversación entre Rachael y Deckard, después de presentarse ella le pregunta si por error ha retirado alguna vez a un ser humano. Deckard le contesta con total seguridad que no. Después llega Tyrell y comienzan a hablar sobre el test que va a hacer Deckard, el Voight-Kampff. En ese momento, Tyrell le pide que haga el test a una persona e invita a Deckard a que practique el test con Rachael.

Las preguntas que realiza Deckard tienen, de nuevo, cierta carga simbólica. Hay dos símbolos llamativos: la mariposa y la abeja.

La mariposa

La pregunta sobre la mariposa hace referencia a una colección de mariposas que tiene un niño y Rachael habla del niño diciendo que lo llevaría al médico, diciendo, al parecer, que tiene un problema mental o emocional.

Es llamativo que diga esto. La mariposa es el símbolo de los deseos más altos, del renacimiento y la belleza del ser que ha atravesado la crisis y ya goza de plenitud. La imagen del niño coleccionando mariposas representa a aquel que no ha alcanzado la plenitud y contempla la perfección de las mariposas marchita y disecada dentro de una urna, privadas de su auténtico esplendor en la naturaleza.

Esta imagen del niño quizá represente a Tyrell que, como el niño, colecciona y habla de los replicantes como si fueran cosas, objetos de su colección privada y de su capricho, cuando por sus capacidades parecen más humanos que los humanos, tal como dice el lema de la Tyrell Corporation.

La abeja

La pregunta de la abeja también llama la atención. Deckard le dice que imagine que está viendo la televisión y que, de repente, una abeja se le posa en el brazo.

Rachael no duda en decirle rápidamente que la mataría. La interpretación simbólica de la muerte de la abeja tiene sentido: en el lenguaje egipcio la abeja tenía un significado monárquico y real, también era símbolo del trabajo, la laboriosidad y de la creación, por la elaboración de miel. Matar a la abeja en este contexto puede significar matar al rey, que sería Tyrell.

Si vinculamos los símbolos de la mariposa y la abeja, podemos interpretar que lo que Deckard y Rachael están diciendo es que Tyrell merece la muerte porque está loco.

Un negocio más

Al terminar el test, Rachael se retira y Deckard le dice a Tyrell que ella es una replicante. Deckard se sorprende, pues ella no lo sabe, y le dice a Tyrell que cómo puede ser que ella no lo sepa. Tyrell le dice que simplemente ella es un experimento y que todo ello no son más que negocios, aumentando así la indignación de Deckard.

Tyrell continúa diciendo que la peculiaridad de Rachael y su dificultad para saber que es una replicante se debe a que ella tiene implantados recuerdos que le hacen creer que es una persona normal.

El vínculo de la memoria y la identidad personal, como puede verse, es patente e importante.

6. El hombre fálico

La investigación de Deckard continúa y, junto con Gaff, llega al apartamento de León. En el apartamento, Gaff realiza otro símbolo con una cerilla, que representa a un hombre con el falo erecto. El falo es el símbolo de la vitalidad, de la fuerza de la vida emergente. En este sentido, pone en claro el deseo que ha comenzado a tener Deckard hacia Rachael, pues se siente atraído por ella. Gaff está diciendo, así, que conoce el cambio que se está produciendo en el interior del Blade Runner, pues el cazador se está enamorando de su presa.

En el apartamento de León, Deckard encuentra unas fotografías que le ayudarán posteriormente a seguir más pistas y una escama en la bañera.

7. Roy, el tiempo y la mano

La primera imagen que tenemos de Roy es la de su mano encogida y como dolorida. Mientras aparece la mano, se escucha la voz de fondo de Roy diciendo “time enough”, tiempo suficiente.

La vinculación simbólica de la mano enfermiza de Roy y el tiempo tiene mucha fuerza. La mano en el mundo egipcio simbolizaba la acción, la labor, la donación. La asociación del ojo y la mano, como en algunos seres míticos orientales, simboliza «acción clarividente» (Cirlot, 2016). La referencia al tiempo (que simboliza la caducidad en este caso) y a la mano nos está diciendo que la acción de Roy, su libertad, está limitada por la finitud de su ser y que necesita más tiempo para poder llevar a cabo sus deseos vitales.

Roy o el deseo de tener una vida más larga

Hay que sacar a la luz el simbolismo del nombre de Roy, el líder de los replicantes fugados: se apellida Batty, que significa loco o chalado.

El símbolo del loco aparece como uno de los arcanos del Tarot. Esta carta carece de número dentro de la baraja del Tarot, lo cual significa que no está sometido al orden del sistema. Como el centro de la rueda, está fuera del movimiento, del cambio, lo que nos habla del significado místico del loco, que ya no depende del movimiento normal del mundo.

Lo contradictorio de la locura de Roy radica en el hecho de que, a pesar de liberarlo de su diseño original, no puede liberarlo de la muerte, lo que hace que esté sometido o acorralado en su diseño , como la imagen del centro de la rueda.

8. El diseñador de ojos, el frío y la mano de León

Chew el diseñador de ojos. (Imagen)

Después de esta imagen de Roy, León y él se dirigen al laboratorio de Chew, el diseñador de ojos que trabaja para Tyrell. El laboratorio es un lugar frío, más bien gélido, lo que significa que se trata de un lugar elevado, cuasidivino, donde el elemento del agua (que representa la transición entre lo formal y lo informal, de lo moldeable) está petrificado y privado de sus posibilidades. El estado gélido representa la separación de la conciencia y del inconsciente.

Pipas para fumar y una pluma de ave

A Chew lo encontramos manipulando sus diseños oculares y en ese plano aparecen dos objetos simbólicos importantes: unas pipas para fumar y una pluma de ave para escribir.

La pipa

El símbolo de la pipa manifiesta la unidad del mundo celestial y terrenal, su conexión mística a través del tabaco, pues la planta del tabaco hunde sus raíces en la tierra y asciende hacia el cielo.

El acto de fumar en pipa tiene ese significado místico. Lo que nos dice es que Chew es un hombre espiritual y que su conocimiento científico no se reduce únicamente a la materia. No en vano, él crea los ojos, que son símbolo de lo divino y de la conciencia.

La pluma

La pluma que tiene Chew en su mesa también tiene un significado creativo. En el Antiguo Egipto la pluma, sola o en grupos, se identificaba con los dioses creadores del panteón egipcio: Ptah, Hathor, Osiris, Amón. Dado que Chew es el creador de ojos, quizá pueda estar más vinculado con Osiris, ya que es el dios padre de Horus, el dios del ojo, el Udjat, símbolo de la completitud y acabamiento.

Es llamativo que mientras está hablando Roy con Chew, León mete la mano en un líquido refrigerante y no se congela, lo que manifiesta que su capacidad de acción excede las leyes físicas y puede soportar el frío, cosa que Chew no puede, pues acaba muriendo congelado al verse privado de su abrigo.

Bajo presión, Chew responde las preguntas de Roy y le dice que quien puede ayudarles a encontrar a Tyrell es J.F. Sebastian, un diseñador genético que trabaja para él.

9. La araña y la memoria de Rachael

Imagen de Sean Youg y Harrison Ford en Blade Runner
Rachael y Deckard. (Imagen)

El primer encuentro privado entre Rachael y Deckard sucede en el apartamento del Blade Runner.

Los recuerdos de Rachael

Rachael quiere averiguar si es una replicante e inicia una conversación con Deckard a propósito de sus recuerdos.

Deckard le hace recordar una araña junto a su ventana, naranja y con patas verdes, tejiendo una tela en la que un día apareció un huevo. Rachael continúa el recuerdo diciendo que el huevo eclosionó y salieron de él cien arañitas y se la comieron.

El velo de las ilusiones

La conexión simbólica de la araña y los recuerdos de Rachael parece conectar con el significado que, por ejemplo, se le da en la India a la araña, identificada con Maya, la eterna tejedora del velo de las ilusiones (Cirlot, 2016). Y, es a través de la remembranza de la araña como los recuerdos de Rachael pasan a identificarse con lo que son: algo ilusorio, ficticio, pues, al tratarse de implantes de memoria, no son en realidad verdaderas vivencias suyas.

De hecho, Deckard intenta advertir a Rachael que sus recuerdos son artificiales. Luego, por compasión, se arrepiente al ver que, con su excesiva brusquedad, ha herido los sentimientos de la replicante.

10. Pris y los amigos de J.F. Sebastian

Pris en Blade Runner
Pris, la replicante-modelo de placer básico. (Imagen)

La primera escena en la que encontramos a Pris, la replicante que es un modelo de placer, la vemos caminando sola por las calles de Los Ángeles, buscando un lugar en el que refugiarse. Hay un momento en el que alza la mirada al cielo y ve uno de los zepelines publicitarios que sobrevuelan la ciudad de continuo, que tiene una pantalla con una fotografía en la que está escrito “MUNDO EXTERIOR”.

La caverna y el mundo exterior

Si comparamos el ambiente oscuro de la ciudad con la luminosidad de la imagen podríamos interpretar que Pris se encuentra en un ambiente cavernario, como el de la Caverna de Platón, y que esos paneles publicitarios son como las sombras proyectadas en la caverna, manteniendo la mente de los encadenados adormecida con la falsedad de los mensajes.

Sin embargo, los replicantes fugados, al haber estado ya en el mundo exterior y haber vuelto a esa caverna que es la Tierra, pueden caminar por el mundo con otro propósito: buscar la fuente de la auténtica vida.

La soledad de Sebastian

Poco después de esta escena, Pris se encuentra con J.F. Sebastian, el diseñador genético que trabaja para Tyrell. Él la invita a subir a su casa al verla perdida y le presenta a sus amigos: pequeñas creaciones suyas, juguetes genéticos, que le hacen compañía.

Al ver esto podemos preguntarnos hasta qué punto esos seres pueden ser “amigos” del diseñador. Precisamente un amigo no es algo que se pueda usar para jugar, sino que se juega con él en igualdad de condiciones. Es necesario que, para que el juego sea posible, los participantes gocen de libertad, cosa que los juguetes de Sebastian no tienen.

Hay algo que conecta curiosamente la existencia de Pris y de Sebastian: ambos se encuentran solos en la vida. Pero no sólo eso: Sebastian, a pesar de tener a sus “amigos”, afirma su soledad, lo cual es bastante contradictorio: sus amigos en realidad no son nadie.

11. La música y el unicornio

Unicornio del sueño de Deckard
(Imagen)

Tras la escena de Pris y Sebastian, hay un plano que nos devuelve a la casa de Deckard. Lo encontramos con una música de piano de fondo y adormecido sobre el teclado de su piano, tocando únicamente una tecla, como intentando que suene la melodía que le viene a la cabeza sin saber cómo hacerlo.

El unicornio

En ese momento la imaginación de Deckard recrea un unicornio corriendo entre los árboles de un bosque.

Mitológicamente, el unicornio, por un lado, hace referencia a la castidad. Por otro, sin embargo, simboliza al animal infatigable que no se deja cazar y que, sin embargo, cae rendido cuando una virgen se le acerca.

Esa imagen nos da a entender que el unicornio representa la sexualidad sublimada. Si analizamos la trayectoria de Deckard, que también es un ser infatigable y fiero, podemos prever que él también caerá rendido ante Rachael. No es casual que la imagen del unicornio venga a su mente cuando está ante el piano, como se verá más adelante.

12. Jan van Eyck, el espejo y la serpiente

Tras la visión del unicornio, Deckard continúa su investigación y se para a analizar una de las fotos que encontró en el apartamento de León. Es una foto que es un pequeño capricho artístico introducido dentro de Blade Runner. Domina en el centro derecha de la imagen un espejo circular que se asemeja al que hay en El Matrimonio de Arnolfini, de Jan van Eyck, uno de los más célebres Primitivos Flamencos.

El espejo y la escama

La importancia de la presencia del espejo en la fotografía es crucial, no solamente porque domine la estructura de la imagen, sino porque le permite identificar a Deckard una pista que conecta con la escama que encontró en el apartamento de León.

El espejo simboliza la imaginación, así como el pensamiento. Del mismo modo que la mente refleja internamente la realidad contemplada exteriormente, el espejo refleja la realidad externa a él. De hecho, la palabra especular proviene de speculum (espejo). El simbolismo de lo especular también hace referencia al carácter mágico del espejo como conexión entre mundos paralelos.

El espejo le permite a Deckard acceder a la imagen de la replicante Zhora, que yace dormida en una cama del apartamento de la fotografía. En su rostro contempla un tatuaje de una serpiente, que también es un símbolo: la serpiente es un poder protector de las fuentes de la vida y de la inmortalidad, así como de los bienes superiores simbolizados por los tesoros ocultos (Cirlot, 2016).

La serpiente también simboliza la sabiduría abismal y los poderes arcanos. No es casual, por tanto, que Deckard encuentre la pista de Zhora en el reflejo del espejo de la fotografía, pues el carácter mágico y conectivo de los mundos paralelos se hace más palmario. Gracias a la magia del espejo descubre Deckard el ocultamiento de la serpiente.

Tras hacerse con esta pista, Deckard investiga el origen de la escama que encontró en el apartamento de León y le lleva a su propietaria, que es Zhora. La replicante trabaja en un club nocturno y tras preguntar por ella al dueño recibe una negativa. Estando en el club siente deseos de volver a ver a Rachael y la llama por teléfono, pero Rachael parece que rechaza la invitación del detective.

El espejo roto

Zhora sobre los cristales rotos¡
Zhora sobre los cristales rotos. (Imagen)

Poco después Deckard consigue acceder al camerino de Zhora y hacerle unas preguntas fingiendo ser de una Comisión de asuntos morales.

La replicante cae en la cuenta de que es una treta e intenta estrangular a Deckard huyendo después por las calles de Los Ángeles.

Cuando Deckard consigue alcanzarla, no duda en disparar a la fugitiva que, atravesando un escaparate de cristales y espejos, cae muerta al ser alcanzada por los proyectiles del Blade Runner.

La última imagen que tenemos de Zhora es la de su cuerpo yacente en el suelo entre los fragmentos de los espejos rotos del escaparate, lo que hace terminar la circularidad del espejo que Deckard encontró en la fotografía. La historia de la serpiente comienza a través del espejo y acaba con los espejos rotos: la realidad de su mundo se hace añicos.

13. La muerte de León

Tras la muerte de Zhora, aparece un plano de León, escondido entre el gentío, contemplando la escena. Deckard va a comprar alcohol a una tienda y en ese momento aparecen Gaff y Bryant. El jefe de policía le pide que persiga a los replicantes que quedan y le pide a Deckard que también retire a Rachael, identificada también como fugitiva al haber escapado de la Tyrell Corporation.

Es doloroso vivir con miedo

Cuando se van los policías, Deckard ve a Rachael entre la gente y va tras ella. De pronto se topa con León, que comienza a pegarle e intenta matarle.

Deckard saca la pistola, pero León se la tira al suelo. Mientras le pega, León le dice a Deckard: “Es doloroso vivir con miedo, ¿no?”. Y cuando está a punto de matarlo estrujándole los ojos, Rachael le dispara a León en la cabeza, De este modo Rachael le salva la vida a Deckard.

Desde este momento la relación entre el Blade Runner y la replicante da un giro de ciento ochenta grados y el vínculo que tienen se estrecha aún más.

14. El amor como elección

Después de la muerte de León, Rachael y Deckard acuden al apartamento del Blade Runner.

Yo soy el trabajo

Allí Deckard intenta tranquilizar a Rachael, que está asustada y temblando. Deckard le dice que él también tiembla, que forma parte de su trabajo.

Rachael lo mira y le dice: “yo soy el trabajo”. Dándole a entender que tendrá que cazarla también a ella.

Poco después Deckard le dice que no la perseguirá, pues le ha salvado la vida. La conversación continúa en la sala de estar del apartamento, donde Deckard se queda dormido.

Rachael ante el piano y las fotografías
Rachel ante el piano y las fotografías. (Imagen)

Rachael, entonces, comienza a revisar las cosas que hay en el salón y se detiene en el piano, que está lleno de fotografías. Deckard, como los replicantes, también tiene una obsesión por las fotografías y los recuerdos que, unida a un momento anterior en el que se pueden ver los ojos de Deckard como si fueran los de un replicante (rojizos: como de felino en la oscuridad) permite conjeturar sobre su verdadera condición.

La melodía

Durante el sueño de Deckard, Rachael comienza a tocar el piano. Parece que sabe tocar la melodía que Deckard desconoce pero recuerda. Entonces, Deckard se despierta, se sienta junto a ella e intercambian unas palabras en las que él le dice que toca muy bellamente. Después, Deckard, enternecido, le da un beso en la mejilla e intenta besarla en la boca. Rachael intenta salir del apartamento y él se lo impide. Es en el recibidor del apartamento donde ellos manifiestan que se desean y comienzan a besarse apasionadamente, resolviendo el conflicto emocional que habían tenido desde que se conocieron.

El poder del amor

Definitivamente, Rachael libera a Deckard de ser un Blade Runner a través del amor. La falta de elección que tenía el replicante al comienzo de la misión encargada se torna en una elección libre gracias al amor entre Rachael y él.

No es casual que el conflicto entre el Blade Runner y la replicante se resuelva allí. El número del apartamento de Deckard es 9732. Aunque no lo parezca, también esta cifra tiene valor simbólico. La suma del número es 21 (9+7+3+2=21). El 21 expresa la reducción de un conflicto (dos) a la solución (unidad) (Cirlot, 2016).

Por tanto, el apartamento de Deckard, que tiene una arquitectura casi sagrada, representa el espacio donde los opuestos pueden reconciliarse en una unidad nueva y amorosa.

15. La Acróbata, Roy y J.F. Sebastian

Imagen de JF Sebastian con sus juguetes en Blade Runner
Sebastian con sus juguetes. (Imagen)

La siguiente escena se desarrolla en el apartamento de J.F. Sebastian. Lo encontramos a él dormido entre sus juguetes y en el fondo de la habitación aparece de pronto Pris haciendo piruetas.

Pris y el Tarot

A Pris podemos identificarla con un arcano del Tarot, el Acróbata. Este arcano simboliza la inversión de la realidad, el deseo de volver del revés el orden dado. Se identifica, asimismo, con el arcano del Ahorcado. Este arcano representa la tensión del hombre místico que está por encima de la Tierra, pero asfixiado por las fuerzas y el conocimiento de lo superior. En este sentido, el Ahorcado representa la angustia del místico. Pris, por tanto, también está movida por un conocimiento que la libera y, a la vez, la esclaviza, pues es consciente de su finitud.

Fecha de caducidad

La escena continúa con una conversación entre Pris y Sebastian en la que el diseñador genético le dice que padece una enfermedad, el síndrome de Matusalén, y que por ello envejece más rápido que el resto. De este modo se establece un vínculo entre el diseñador y los replicantes, pues ambos, ya sea natural o artificialmente, padecen una caducidad prematura.

Durante la conversación aparece Roy, que ha encontrado la casa de Sebastian. Al verse, Roy y Pris se saludan dándose un beso apasionado, casi como si fueran adolescentes.

Si conectamos los arcanos que representan ambos replicantes, el Loco y el Acróbata, podemos ver que ambos, en el fondo, son seres que han trascendido los límites del conocimiento y que se encuentran ya en otra esfera de la existencia. Ambos, por supuesto, llevados por la pasión mística. De hecho, cuando Pris y Roy están hablando de que ellos dos son los únicos que quedan con vida, Pris dice: “somos idiotas y moriremos”. Entonces dice Roy, sonriendo: “No, no moriremos”.

El huevo y la inmortalidad

Hay un fundido de plano en el que la imagen de la pareja de replicantes se mezcla hasta hacerse clara con los huevos que está hirviendo Sebastian. El simbolismo del huevo es palmario: es uno de los emblemas de la inmortalidad. De ahí, por ejemplo, el simbolismo del huevo de Pascua, que es la fiesta de la Resurrección.

Pienso, luego soy

Hay un momento en el que Roy se acerca al tablero de Ajedrez de Sebastian, que tiene una partida comenzada (más adelante comentaremos el simbolismo del Ajedrez).

Roy hace un movimiento que Sebastian corrige y Roy le pregunta por qué Sebastian los observa con tanto detenimiento.

El diseñador dice que lo hace porque son diferentes: son perfectos. Entonces les pregunta de qué generación son, pues se ha dado cuenta de que son replicantes. Cuando Roy le dice que son Nexus-6 Sebastian añade que ya lo sabía. Les confiesa entonces que trabaja para Tyrell, diciendo que hay algo suyo en ellos. Les pide que hagan una demostración y Roy le dice que no son ordenadores, que son físicos.

Es, en ese momento, cuando Pris dice algo con carga filosófica: “I think, Sebastian, therefore, I am”. Es decir, “yo pienso, luego yo soy”.

Con esta frase Pris está asumiendo la primera verdad indudable encontrada por Descartes: «yo pienso, luego soy» (Descartes, 2008).

Así completa Pris la afirmación de Roy, que había dicho que eran físicos, y se suma al pensamiento cartesiano, que entiende que el ser se halla en el pensar.

La identidad ontológica de Pris, según ella, se encuentra en su pensamiento, no en la materia. Roy continúa diciendo que eso está muy bien, pero que hay que saber por qué. Pris, pues, jugueteando, se acerca a los huevos hirviendo y coge uno, mostrando de nuevo, como hizo León en el laboratorio de Chew, que sus cuerpos superan las leyes físicas. Si en el laboratorio el agua estaba congelada, en la casa de Sebastian está caliente, lo cual simboliza la maduración del proceso vital de los replicantes y de sus deseos, pues después Sebastian los conducirá ante Tyrell.

16. Roy, Tyrell y el Ajedrez

Ascendiendo Sebastian y Roy por la pirámide de Tyrell en el ascensor, tienen una conversación en la que continúan la partida de Ajedrez comenzada por Tyrell y Sebastian. Partida que en realidad juega Roy, pues es él quien aconseja al diseñador genético. El creador y la criatura se baten en duelo ajedrecístico y, al final, Roy le hace un jaque mate, demostrando su superioridad intelectual.

El ajedrez

La presencia del Ajedrez también es simbólica. El simbolismo de este juego indio manifiesta la lucha entre los opuestos, lo blanco y lo negro, la luz y las sombras, entre los titanes (asura) y los dioses (deva) (Chevalier & Gheerbrant, 2015).

El tablero es el espacio donde actúan las fuerzas cósmicas. Además, representa un mandala, que simboliza la existencia del hombre que combate contra sí mismo en su interior. Se puede decir que es un juego místico y divino, propio de monarcas. La combinación de los cuadrados blancos y negros del tablero simboliza la lucha de contrarios y la armonía entre ellos. Se trata de un espacio sagrado, donde se accede a los principios primordiales.

No es casual entonces que, en algunos templos, el suelo sea ajedrezado y que, por ejemplo, las logias masónicas lo tengan así (Seitz, 2008). Lo que está claro es que el juego entre Tyrell y Roy pone en claro que ambos están situados en un plano superior de la realidad y que la victoria de Roy nos dice que la creación ha superado al creador.

17. Los ojos y la muerte de Dios

Puede decirse que el papel que desempeña Tyrell en el film es el de hacer de dios de los replicantes, pues es el genio de la genética que sabe cómo diseñarlos. No en vano, Roy se refiere a él como «padre» y «dios de la biomecánica».

El dios de la biomecánica

Tyrell en Blade Runner
Tyrell, el creador. (Imagen)

Llama la atención que este dios de la biomecánica lleva unas grandes gafas que son casi como lupas. Puede llegar a pensarse que es una visión cómica de esa supuesta divinidad defectuosa que es el propio Tyrell, incapaz de mejorar la genética de Roy cuando este se lo pide, pues desea tener una vida más larga.

Quizá por la torpeza del creador, Roy, como criatura, se siente decepcionado y le da muerte estrujándole las cuencas de los ojos tras besarlo, manifestando cierto afecto y veneración hacia Tyrell.

Ojo, conocimiento y divinidad

El vínculo significativo entre la imagen del ojo, el conocimiento y la divinidad es evidente si acudimos a la raíz griega de la palabra pensamiento, theorein.

Para Nicolás de Cusa la relación entre ver, conocer y Dios es clara cuando dice que “Dios se llama así a partir de theoro, es decir, veo. El mismo Dios, en efecto, es en nuestro ámbito como la vista en la región del color. El color, en efecto, no es alcanzado de otra manera más que por medio de la vista, y para eso, para que pueda libremente aferrar todo color, el centro de la vista carece de color. […] Por consiguiente, la vista, que existe sin color, no es susceptible de ser nombrada en el ámbito del color, puesto que ningún nombre de color corresponde a ella. […] Dios, por tanto, es a todas las cosas como la vista a las cosas visibles” (Cusa, 2011).

Podemos entender cómo ver y conocer son casi sinónimos en griego y que, además, son la operación propia de la divinidad. En el diseño de los ojos como ingeniería genética es posible identificar la manipulación y el acceso a la naturaleza divina para formarla a nuestro antojo gracias a la técnica.

También, en la privación de la vista de Tyrell, se identifica el parricidio y, sobre todo, el deicidioejecutado por el replicante. Roy acaba con el dios mortal que, en cierta medida, lo ha creado.

Lo hace, quizá, por llevar a cabo una acción justa: una divinidad torpe y mortal es en sí misma un peligro para las creaturas. Ésa es la razón por la que ellas deben ejecutar a su creador: para que no siga cometiendo errores.

Es más, una divinidad que está sometida a la muerte no es divinidad alguna y, si se añade que juega a dar vida sin poder privarla de la muerte, tal divinidad está destinando a sus creaciones a la desesperación de la finitud al no poder otorgarles la vitalidad que merecen.

El mejor de los mundos posibles

Cuando en la Modernidad Leibniz afirmó que Dios había creado el mejor de los mundos posibles se acuñó, de algún modo, una concepción pesimista de lo divino. Si Dios ha creado, de hecho, el mejor de los mundos posibles, lo ha hecho de manera defectuosa, pues las privaciones, el sufrimiento y el mal forman parte de este mejor mundo posible y, por tanto, son responsabilidad suya.

En cierta medida, la negación y la rebelión contra el Creador del hombre moderno están justificadas por la concepción de este Dios torpe que no es capaz de crear algo perfecto. El deicidio de la Modernidad, según estas premisas, es legítimo. Eso sí: solamente si –y sólo si– el mal entraña la realidad creada por la acción torpe de la Divinidad.

Además, el intento de hacerse cargo de las leyes de la biomecánica, que limitan la existencia, se conjuga perfectamente con el mito gnóstico del dios tirano que somete la creación con la moral y la naturaleza, que son ajenos a la libertad que busca la indeterminación absoluta. El condicionamiento divino de la creación era entendido en el gnosticismo con la noción de heimarméne (Jonas, 2003).

El gólem

En referencia al crimen realizado por la criatura, es ilustrativa la leyenda hasídica del gólem.

En ella, el profeta Jeremías y su hijo lograron hacer un hombre que estaba vivo, gracias a la combinación correcta de las letras del alefato hebreo. Ese hombre formado por el hombre era elgólem y tenía escritas en su frente las letras con las que Jeremías había descifrado el secreto de la vida divina, que decían: «Yahvé es la verdad».

Pero el gólem se arrancó una de aquellas letras y en su frente pasó a poner algo muy distinto: «Dios está muerto».

Ante tal acción se horrorizaron el profeta y su hijo, y por ello le preguntaron la razón por la que elgólem había hecho eso. “Si vosotros podéis hacer al hombre, Dios está muerto. Mi vida es la muerte de Dios. Si el hombre tiene todo el poder, Dios no tiene ninguno”, dijo el gólem (Ratzinger, 2005).

La muerte de Dios en el transhumanismo

La historia del gólem puede ayudarnos a entender el significado de la muerte de Dios dentro del contexto transhumanista. Pues, en un mundo en el que el hombre ha logrado adquirir mediante las artes mágicas o mediante la ciencia el poder de modelar la vida, eso significa que el Creador ha perdido todo su poder o que directamente su existencia nunca se ha dado.

Por ello, no es desacertado afirmar que la cultura transhumanista es una nueva expresión del nihilismo contemporáneo. En palabras de Nietzsche: “El deus ex machina ha pasado a ocupar el puesto del consuelo metafísico” (Nietzsche, 2016).

18. El juego del lobo

La escalera

Tras la muerte de Tyrell, Deckard acude al apartamento de Sebastian. En vez de subir en el ascensor, asciende por las escaleras. Puede interpretarse esta imagen simbólicamente. En la masonería, por ejemplo, la escalera aparece en los símbolos del ritual del grado 30, el llamadocaballero de Kaddosh. En hebreo kaddosh significa santo. En este grado se está diciendo, por ello, que la altura moral del que accede a él es elevada. Pero no queda ahí el simbolismo de este grado. La labor del caballero de Kaddosh es vengar la muerte del arquitecto del Templo de Salomón, Hiram Abiff (Laban, 2013).

La leyenda masónica dice que Hiram fue traicionado por tres compañeros que intentaron que revelara el secreto masónico (Benimeli). Si queremos identificar a Deckard con un caballero de Kaddosh quizá pueda hacerse: solamente retira al acabar su trabajo a tres replicantes, pues Roy Batty muere porque se le acaba el tiempo.

De todas formas, dejando a un lado el simbolismo masónico de la escalera, también significa elevación mística o espiritual. La ascensión de Deckard por la escalera simboliza, por tanto, que, del mismo modo que Pris y Roy están en un estadio místico, el Blade Runner a ascendido a otro nivel más elevado de su propia existencia.

Ya en el apartamento de Sebastian, Deckard lucha con Pris, a la que acaba matando. En ese momento llega Roy. Deckard se esconde intentando emboscar a Roy y falla en sus disparos. Separados por la pared, Roy la atraviesa de un puñetazo, agarra la mano de Deckard y le rompe un par de dedos a modo de venganza por las muertes de Zhora y Pris.

El hecho de que Roy prive de movilidad la mano de Deckard simboliza que acaba con su capacidad de acción y lo deja indefenso.

El juego de Roy

Roy en Blade Runner
Roy y el final del juego (Imagen)

En ese momento Roy comienza a jugar al escondite con Deckard y le da tiempo para que vuelva a esconderse hasta que termine de contar para darle caza.

El cazador pasa, pues, a convertirse en presa. Y lo llamativo de Roy es que comienza a hacer sonidos similares a los aullidos de un lobo, mostrando sus deseos depredadores y, quizá, haciendo homenaje a la sentencia «homo homini lupus».

El juego parece que acaba cuando Roy atraviesa con la cabeza una pared ajedrezada donde se esconde Deckard. El hecho de que Roy rompa un espacio ajedrezado nos dice que el juego de contrarios ha llegado a su fin y que, como le dice, quiere matar a Deckard.

19. La mano de Roy

Persiguiendo a Deckard, hay un instante en el que Roy contempla su mano, que parece casi muerta, anunciando el poco tiempo de vida que le queda.

El clavo

Roy sacándose el clavo en Blade Runner
Roy atraviesa su mano con un clavo (Imagen)

Para poder sentirla, Roy arranca un clavo del suelo y atraviesa su mano con él, buscando aferrarse a la vida.

El simbolismo de este gesto tendrá significado más adelante en la azotea del edificio contiguo, a la que ha intentado cruzar el Blade Runner. Estando suspendido Deckard en el vacío y a punto de caer, Roy, tras saltar el abismo entre los dos edificios y habiendo hecho previamente un cruzamiento de brazos faraónico con una paloma en la mano izquierda, contemplándolo desde arriba, le dice: “Es toda una experiencia vivir con miedo, ¿verdad? Eso lo que significa ser esclavo”.

Roy, cuando Deckard está a punto de caer al abismo, lo coge del brazo con su mano herida por el clavo y lo eleva, perdonándole la vida.

Es muy probable que Ridley Scott quiera darle a este gesto un simbolismo crístico, pues la mano atravesada por el clavo puede identificarse con la del Crucificado.

De modo que Roy cambia en ese momento de papel, pasa de ser asesino a ser redentor, no sólo de sí mismo, sino de Deckard: ambos se ven libres de la presión de ser cazadores.

Roy siente empatía por Deckard cuando está al borde de la muerte porque se encuentra en la misma situación que él y lo salva del abismo. El símbolo del abismo también debe tenerse en cuenta. El abismo simboliza las regiones de la muerte, que atraen irremediablemente a los mortales.

20. Como lágrimas en la lluvia…

Estando los dos en la azotea, Roy dirige a Deckard sus últimas palabras. Es un testimonio fascinante, una reflexión filosófica y poética que puede ayudar a cualquiera a pensar sobre el sentido de la memoria y de la inmortalidad del alma:

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais.
Atacar naves en llamas más allá de Orión.
He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser.
Todos esos momentos se perderán… en el tiempo… como lágrimas en la lluvia.
Es hora de morir.

El testimonio poético de Roy ante la cercanía de la muerte está acompañado por la lluvia que cae y que fluye entre sus labios, dando más fuerza y belleza a sus palabras.

Sin lugar a dudas es una escena bellísima y conmovedora que nos hace identificarnos con el replicante que se resigna ante el advenimiento de la muerte y que en su último momento recuerda las experiencias más extraordinarias de su vida.

21. La paloma

Roy con la paloma en Blade Runner
¿Tiene alma Roy? (Imagen)

Al morir Roy, de su mano se escapa una paloma blanca que vuela hacia el cielo lluvioso, simbolizando su alma libre y redimida que, por fin, puede alcanzar la paz que estaba buscado.

La secuencia quiere dar a entender que Roy, aunque replicante, gozaba de una naturaleza espiritual, que no estaba limitado a lo físico, como él había dicho anteriormente.

Esta es la tesis fundamental de Blade Runner, que defiende, al parecer, la existencia del alma en los entes artificiales que son los replicantes. Cuestión controvertida ésta que merece, sin duda, un debate amplio que no cabe en el espacio reducido de esta entrada y que abordaremos en un artículo posterior.

22. El unicornio de Gaff

Tras la muerte de Roy, se escucha la voz de Gaff diciéndole a Deckard que ha hecho un buen trabajo y que ya está acabado. Deckard lo confirma diciendo: “he acabado”. Gaff le devuelve la pistola que había perdido durante el combate con Roy y añade: “Lástima que ella no pueda vivir. Pero ¿quién vive?”, haciendo referencia a Rachael.

La huida

Luego Deckard vuelve a su apartamento para reencontrarse con Rachael y la encuentra dormida en su cama. Como saben que ahora son ellos los fugitivos, salen del apartamento para escapar de Los Ángeles y ante la puerta del mismo Deckard encuentra el último origami de Gaff: un unicornio hecho con papel de plata.

De nuevo, Gaff le está diciendo a Deckard que conoce su interior y que sabe que Rachael está viva. Pero no sólo eso, sino que el unicornio, que es una imagen que Deckard conserva en su imaginación, también es conocida por Gaff, lo cual deja abierta la pregunta de si Deckard —como he sugerido antes— es realmente un replicante.

Antes de meterse en el ascensor, suena de nuevo en la mente de Deckard la frase y la pregunta que hacen referencia a Rachael. Deckard sonríe con complicidad con el unicornio en la mano y entra en el ascensor, poniendo final a la película.

CONCLUSIÓN

Roy Batty en Blade Runner
Roy Batty. (Imagen)

A partir de la pregunta de Gaff podemos hacer una pequeña reflexión final. Al poner en duda quién vive, está cuestionando quién es auténticamente humano. Simbolizando el unicornio la plenitud sexual, podemos entender que Deckard y Rachael representan el nuevo paradigma de humanidad al estar sus vidas unidas por el amor. La sonrisa de Deckard así lo confirma, como si escondiera el secreto de lo que es en verdad ser auténticamente humano: estar enamorado.

Es una conclusión poética y paradójica, ya que es curioso que los replicantes, siendo artefactos, descubran el secreto de lo humano en el amor que falta en el mundo en el que viven, tan decadente y sombrío. Rachael y Deckard representan un nuevo comienzo, el inicio de un mundo transhumano que ha superado las limitaciones del humano. Son, así, la pareja transhumanista por excelencia que guiará a los replicantes gracias al fruto de su unión amorosa.

Tengo que decir que, personalmente, no me uno a la conclusión de la película. Me parece un final triste para la humanidad el hecho de que haya que recurrir a seres transhumanos para recuperar lo humano. Tengo la esperanza de que en el fondo del ser de la persona humana está la fuente de toda su humanidad: es en esa apertura infinita del corazón humano a la trascendencia donde se encuentra la verdadera libertad y su futuro.

Es necesario descubrir, como hizo Leonardo Polo, qué es la libertad trascendental: la capacidad deno desfuturizar el futuro (Polo, 2016). Hay que conservar la esperanza de que la humanidad aún tiene mucho que aportar desde las raíces de su esencia, que no está abocada al fracaso. Podemos alcanzar un crecimiento irrestricto del ser personal, es decir, una vida plena, fecunda y desbordante, si estamos abiertos a dimensiones de nuestro ser que para nuestra cultura posmoderna son desconocidas o son deliberadamente negadas.

De todas formas, aún podemos encontrar destellos de esperanza en algunas tesis posmodernas como el transhumanismo. Aunque erradas, son una oportunidad para defender aquello que es más excelente en el ser humano y que puede dar de sí como nunca lo ha hecho, pero para que sea posible debemos confiar en nosotros mismos y comprometernos auténticamente con aquello que nos hace mejores y nos hace crecer como personas.

BIBLIOGRAFÍA

Benimeli, J. A. (s.f.). Hiram Abí. Recuperado el 10 de Abril de 2018, de Museo virtual de Historia de la Masonería: http://www2.uned.es/dpto-hdi/museovirtualhistoriamasoneria/18formacion_en_logia/hiram_abi.htm

Chevalier, J., & Gheerbrant, A. (2015). Diccionario de símbolos. Barcelona: Herder.

Choza, J., & Montes, M. J. (2001). Antropología en el cine II. Madrid: Ediciones del Laberinto.

Cirlot, J. E. (2016). Diccionario de símbolos. Madrid: Siruela.

Cusa, N. d. (2011). Diálogo sobre el Dios escondido. La búsqueda de Dios. Pamplona: Cuadernos de Anuario Filosófico.

Descartes, R. (2008). Discurso del Método; Meditaciones Metafísicas. Madrid: Espasa Calpe.

Diéguez Lucena, A. (2017). Transhumanismo. La búsqueda tecnológica del mejoramiento humano.Barcelona: Herder.

Jonas, H. (2003). La religión gnóstica: el mensaje del Dios Extraño y los comienzos del cristianismo. Madrid: Siruela.

La conspiración de los Iluminados de Baviera. (7 de Marzo de 2014). Obtenido de National Geographic: http://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/la-conspiracion-de-los-iluminados-de-baviera_8007#anclaTexto

Laban, R. (2013). Los símbolos masónicos. Barcelona: Obelisco.

Nietzsche, F. (2016). El nacimiento de la tragedia. Madrid: Tecnos.

Polo, L. (2016). Antropología Trascendental. Pamplona: EUNSA.

Ratzinger, J. (2005). El Dios de los cristianos. Salamanca: Sígueme.

Sanmartín Esplugues, J., & Gutiérrez Lombardo, R. (2017). Técnica y ser humano. Ciudad de México: Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

Seitz, M. E. (9 de Octubre de 2008). El Mosaico. Obtenido de Pietre-Stones. Reveiw of Freemasonry: http://www.freemasons-freemasonry.com/seitzmosaico.html


Artículo realizado para el proyecto de investigación La mitología en la narrativa audiovisual: cine.

Deja un comentario