El mundo intelectual de Vicente Lombardo Toledano

Por Emilio García Bonilla

La biblioteca original de Vicente Lombardo Toledano contiene más de 25 mil títulos, entre ellos destacan 1340 libros con dedicatoria autógrafa al dirigente obrero, lo cual quiere decir que entre 1918 y 1968, Lombardo Toledano recibió por lo menos un libro autografiado por su autor cada dos semanas durante 50 años.

Es posible realizar una radiografía de las relaciones intelectuales de Lombardo Toledano a partir de ese acervo de dedicatorias, donde encontramos artistas, escritores, intelectuales, y, en menor medida, políticos y dirigentes sindicales, ya que éstos últimos no tienen como actividad principal la publicación de libros. En el Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano se realiza un proceso de identificación de los autores de los mencionados libros, incluso con la elaboración de una nota biográfica de cada uno de ellos.

De izquierda a derecha, Vicente Lombardo Toledano, Juan Marinello y Martín Luis Guzmán.

Al realizar una revisión no minuciosa, saltan a la vista nombres como: Luís Castillo Ledón, Manlio Fabio Altamirano, Xavier Icaza, José Gorostiza, Frank Tannenbaum, Isidro Fabela, Baltasar Dromundo, José Muñoz Cota, Carlos A. Madrazo, Gonzalo Aguirre Beltrán, Luís Cardoza y Aragón, lo cual nos permite identificar los diferentes ámbitos de acción de Lombardo Toledano, así como las disciplinas del saber que cultivó.

Como dato a destacar, mencionaré que el personaje que más obras dedicó a Lombardo Toledano fue Alfonso Reyes, con 17 libros. Más cercano ideológicamente, el intelectual comunista cubano Juan Marinello le dedicó 9 libros, en tanto que su cuñado, el dominicano Pedro Henríquez Ureña le entregó siete de sus libros autografiados, y su otro cuñado, Alfonso Caso hizo lo propio con cinco de sus obras.

Este último personaje, perteneció a la Sociedad de Conferencias y Conciertos, grupo que en el ámbito universitario fue mejor conocido como de los Siete Sabios. De estos, también le dedicaron un libro de su autoría a Lombardo Toledano: Manuel Gómez Morín, Antonio Castro Leal y Teófilo Olea y Leyva. Cercano a ese grupo fue Narciso Bassols, quien le dedicó dos libros.

Antonio Caso, maestro de Lombardo, le dedicó dos de sus obras. Curiosamente no existe ningún libro de José Vasconcelos con dedicatoria para Lombardo Toledano. Destaca que el intelectual revolucionario Andrés Molina Enríquez le dedicó dos de sus obras, en su libro Esbozo de la historia de los primeros diez años de la Revolución Agraria de México (de 1910 a 1920) escribió: “Testimonio de especial consideración al Sr. Lic. Don Vicente Lombardo Toledano, esforzado emancipador de las clases obreras y alto exponente de la intelectualidad mexicana. México, febrero 3 de 1933.

Quien fuera presidente de la República, Emilio Portes Gil, le obsequió a Lombardo tres libros autografiados. Por su parte, el general Juan Barragán Rodríguez, quien participó en la Revolución Mexicana y fue de los fundadores del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), organismo que llegó a presidir, coincidiendo con Lombardo en la cámara de diputados dentro de la XLVI Legislatura (1964-1967), le dedicó su obra Historia del Ejército y de la Revolución Constitucionalista de esta manera:A uno de los siete sabios: “Greco – mexicano,” el ‘maestro entre los maestros’ Don Vicente Lombardo Toledano, de quien tuve el honor de ser su compañero en la que será memorable la XLVI Legislatura del H. Congreso de la Nación, tengo el placer de dedicarle los tomos I y II de mi obra histórica sobre la Revolución Constitucionalista.

Entre los artistas que autografiaron libros a Lombardo están los muralistas David Alfaro Siqueiros y Luís Arenal; el también pintor y grabador Erasto Cortés, el dibujante y pintor Miguel Covarrubias, y Gerardo Murillo, el famoso Doctor Atl, todos ellos con un libro dedicado. Este último escribió en su libro Las artes populares en México (1922): A Vicente Lombardo Toledano – hombre de empuje, saturado de fe y de inteligencia / esta obra llena de defectos, pero hecha con la intención de glorificar al pueblo de México.

Francisco Mujica, Luis I. Rodríguez, Vicente Lombardo Toledano, Javier Icaza, Alejandro Carrillo. Febrero 8. 1936

Asimismo, los poetas Enrique González Rojo (1 libro), German List Arzubide (seis libros), Efraín Huerta (dos libros), Jaime Torres Bodet (dos libros), y el poeta chileno Pablo Neruda le dedicó un libro. Por su parte, el escritor Andrés Henestrosa le dedicó dos libros, en Los hombres que dispersó la danza (1946), escribió: “A Lombardo Toledano, que tanto sabe de estas cosas. Andrés”. Ermilo Abreu Gómez le dedicó tres libros a Lombardo Toledano.

José Revueltas le dedicó su obra Los muros del agua (1941), en donde escribió: “Para el gran jefe de la clase obrera, compañero Lombardo Toledano con el respeto y cariño de José Revueltas. Febrero 1942 (México).”

De entre los políticos republicanos españoles y exiliados por la dictadura franquista que dedicaron obras a Lombardo Toledano podemos mencionar al poeta Rafael Alberti (1 libro), a Marcelino Domingo (1 libro), quien escribió en 1938: “A Vicente Lombardo Toledano, en quien el proletariado mexicano tiene un guía austero y de alto pensamiento. Con firme cordialidad Marcelino Domingo”. Félix Gordón Ordás, quien era embajador de la República Española en México cuando estalló la guerra civil y que presidió el gobierno republicano en el exilio, dedicó a Lombardo cuatro de sus obras, en una de ellas escribió: “Para mi amigo muy querido don Vicente Lombardo Toledano, en recuerdo muy grato de las campañas que aquí hicimos juntos en defensa de la República Española”.

Wenceslao Roces, por su parte, dedicó a Lombardo su traducción de los escritos económicos varios de Marx y Engels, mientras que el filósofo Adolfo Sánchez Vázquez le dedicó dos obras; en Las ideas estéticas de Marx escribió: “Al lic. Vicente Lombardo Toledano, que tanto ha hecho por las ideas de Marx. Con la admiración y el afecto de Adolfo Sánchez Vázquez. 1966”.

En los años previos a la Segunda Guerra Mundial llegó a México el suizo Hannes Meyer, con el patrocinio del gobierno de Manuel Ávila Camacho editó en 1943 El libro negro del terror nazi en Europa, que autografió a Lombardo Toledano.

También hubo refugiados y exiliados centroamericanos, como el guatemalteco Víctor Manuel Gutiérrez, dirigente de la Confederación General de Trabajadores de Guatemala y diputado por el Partido Guatemalteco del Trabajo, perseguido luego del golpe de Estado en 1954, llegó a México acogido por Lombardo Toledano, a quien le dedicó nueve de sus obras.

De entre los estadounidenses que dedicaron libros a Lombardo, destacan los dirigentes del Partido Comunista de ese país: William Z. Foster y James W. Ford.

Vicente Lombardo Toledano y Diego Rivera (1948).

El historiador Agustín Cue Cánovas, en uno de los cinco libros que dedicó a Lombardo, escribió: “Para el señor licenciado Vicente Lombardo Toledano, con el gran afecto que mi padre le profesaba”, y es que incluso es posible encontrar parentescos y relaciones político-familiares al revisar el acervo que estamos comentando, tal es el caso del profesor Everardo Gámiz, quien dedicó a Lombardo un libro en 1952, y fue abuelo de Arturo Gámiz, quien dirigió el grupo de jóvenes guerrilleros que atacaron el cuartel de Ciudad Madera Chihuahua el 23 de septiembre de 1965.

También es interesante el caso de Sadot Fabila Hernández (1 libro dedicado), Alfonso Fabila (6 libros) y Réné Avilés (1 libro), todos ellos familiares del escritor René Avilés Fabila.

Finalmente quiero mencionar que, a medio siglo del fallecimiento de Lombardo Toledano, prácticamente todos los 660 autores identificados que le dedicaron una o más de sus obras están todos desaparecidos, con excepción de uno, quien le dedicó tres libros, y en uno de ellos titulado Estudio de la técnica social (1958), publicado hace ya 60 años, escribió: “Para el maestro Vicente Lombardo Toledano con aprecio y temor a su crítica. Pablo.” Me refiero a Don Pablo González Casanova, por cierto, pariente político de Lombardo.

En suma, a través del acervo histórico “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” es posible acercarnos al mundo intelectual en el que se desenvolvió dicho personaje, las relaciones y amistades que entabló, el aprecio y el respeto que le profesaron, y conocer las diferentes etapas de su actuar en relación con lo que sucedía en el mundo: las corrientes artísticas, los conflictos internacionales, el desarrollo del saber humano, los debates ideológicos, etcétera. Es la constancia del paso de un ser humano de su tiempo por el mundo.

 

(Texto presentado como ponencia en el VI Coloquio “El Historiador ante la Memoria Social”, realizado en la Biblioteca “Miguel Lerdo de Tejada”, el 8 de junio de 2018.)

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