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A propósito del libro de Daniela Spenser: En combate. La vida de Lombardo Toledano

El libro En combate. La vida de Lombardo Toledano (2018), recientemente publicado en la colección Debate de la editorial Penguin, Random House, que agradezco a la autora su sentida dedicatoria hacia mi persona, a reserva de las variadas reseñas que sin duda se harán sobre el libro, quiero hacer algunos comentarios, resultado de una primera lectura.

  1. Es el primer libro que leo de Vicente Lombardo Toledano que abarca toda su vida en sus diferentes facetas, que consta, por cierto, de 567 páginas, en el cual solo las fuentes bibliográficas corresponden a casi la cuarta parte del texto. Además, son fuentes originales buscadas minuciosamente en instituciones tanto de México como de muchos otros países, incluyendo archivos que en algunos casos estuvieron “clasificados” por las agencias de inteligencia de EEUU y la URSS.
  2. El libro abarca desde el origen de la familia Lombardo en México, en la segunda mitad el siglo XIX, hasta la muerte del biografiado en 1968, fecha que coincide en este 2018 —dicho sea de paso—, con el 50 aniversario de su fallecimiento.
  3. Mi opinión preliminar sobre el libro, que podría tener cierta importancia como reflexión acerca de esta magna obra, es la pregunta sobre el papel que deben tener los juicios de valor en una biografía, porque considero que haciendo eso, estaríamos en una especie de extensión de la falacia naturalista denunciada por Hume en el terreno de la ética, es decir: pasar de los enunciados que se refieren a hechos a las conclusiones en términos de valores. Se podría pensar, incluso, que existe también una falacia historicista, que consistiría en narrar una biografía en términos de hechos y sacar luego conclusiones valorativas (morales). Estoy convencido de que es la historia la que ha de juzgar a Lombardo Toledano que, de hecho, al reconocerlo como un “héroe” de la etapa constructiva de la Revolución Mexicana, ya lo ha hecho, y no los historiadores que, a mi juicio, deben limitarse a exponer los hechos tal y como fueron.

Espero que el libro sea leído por historiadores, politólogos, sociólogos y antropólogos y nos den también sus opiniones.

Raúl Gutiérrez Lombardo.

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