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Andrés Molina Enríquez, 1868-1940

Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

El Centro de Estudios Lombardo Toledano rinde homenaje al intelectual mexicano Andrés Molina Enríquez, nacido en Jilotepec, Estado de México, el 30 de noviembre de 1868 (México). Fue un eminente abogado, docente, escritor, político y sociólogo, que también desarrolló actividades jurídico-políticas como Secretario de Gobierno del Estado de México y juez de Corte (sic) en el municipio de Jilotepec, El Oro, Tlalnepantla y Sultepec. Una de sus mayores contribuciones a México fue la elaboración de la Constitución de 1917 por invitación del Gobierno de Venustiano Carranza. Su pensamiento y obra se centraron en el problema agrario en México. Falleció en la ciudad de Toluca, Estado de México el 1° de agosto de 1940.

El Centro de Estudios publica en su página web su obra Los grandes problemas nacionales, y dos dedicatorias que son testimonio de la amistad entre estos dos grandes intelectuales y amigos: Molina Enríquez y Vicente Lombardo Toledano (dedicatorias escritas en dos ejemplares de la misma obra del autor).

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MOLINA Enríquez, Andrés. “Esbozo de la historia de los primeros diez años de la Revolución Agraria de México (de 1910 a 1920)”. México: Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía (1932)
MOLINA Enríquez, Andrés. “Esbozo de la historia de los primeros diez años de la Revolución Agraria de México (de 1910 a 1920)”. México: Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía (1932)

Nuevo testimonio de especial consideración al Sr. Lic. Don Vicente Lombardo Toledano, Director de la Escuela Preparatoria de la Universidad Nacional. México, febrero 3 de 1933.

MOLINA Enríquez, Andrés. “Esbozo de la historia de los primeros diez años de la Revolución Agraria de México (de 1910 a 1920)”. México: Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía (1932)
MOLINA Enríquez, Andrés. “Esbozo de la historia de los primeros diez años de la Revolución Agraria de México (de 1910 a 1920)”. México: Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía (1932)

Testimonio de especial consideración al Sr. Lic. Don Vicente Lombardo Toledano, esforzado emancipador de las clases obreras y alto exponente de la intelectualidad mexicana. México, febrero 3 de 1933.

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” en la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8388/LOMB
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

Publicaciones

  • Juárez y la Reforma, de 1905.
  • El evangelio de una nueva reforma, de 1897.
  • Los grandes problemas nacionales, de 1909.
  • La propiedad agraria en México
  • La cuestión del día: la agricultura nacional
  • Clasificación de las ciencias fundamentales, de 1935.
  • Una nueva escritura común para los indios, de 1935.
  • La revolución agraria en México, de 1936.
  • El agrarismo de la revolución: exégesis, crítica y reencauzamiento.

Referencias: Servicios Bibliotecarios del Centro Lombardo Toledano y wikipedia
Obra Los grandes problemas nacionales albergada en Memoria Política de México.

Presentación del libro En la tierra de Lombardo

PRESENTACIÓN DEL LIBRO EN LA TIERRA DE LOMBARDO*

Por Emilio García Bonilla

Señoras y señores:

En primer lugar quiero agradecer al Dr. Julio Patricio Eufracio Solano, director del Museo de la Revolución Mexicana en Puebla por las facilidades para presentar este libro en este histórico lugar: la Casa de los Hermanos Serdán, cuyo apellido es sinónimo de intransigencia ante el autoritarismo y la falta de democracia en la época porfirista.

Los hermanos Serdán formaban parte de toda una corriente política que anhelaba un cambio en el país, imagesesos hombres y mujeres harían temblar los cimientos de la estructura oligárquica que se había apoderado de la nación, y después de varios años de lucha le darían una nueva fisonomía con la Carta Magna que el próximo año cumplirá un siglo.

Como los hermanos Serdán, la historia de nuestro país está llena de mujeres y hombres que han estado dispuestos a dar su vida en defensa de las mejores causas. Con defectos como todos los seres humanos, pero con grandes méritos que los hacen ocupar lugares de honor en nuestra historia.

Junto a los grandes dirigentes sociales y políticos que figuran en los libros y en los registros, han estado masas oscuras de hombres y mujeres cuyos rostros y nombres ha borrado el tiempo, pero sin cuya participación los personajes destacados no hubieran figurado. Hidalgo y Morelos no podrían entenderse sin los insurgentes; Juárez no hubiera podido vencer a los enemigos de dentro y fuera del país sin la participación de los combativos chinacos; Villa y Zapata no serían recordados como los caudillos más populares de la Revolución Mexicana si no hubieran estado al lado de ellos miles de hombres y mujeres con las armas en la mano.

No son los héroes los que hacen a los pueblos, sino los pueblos los que forman a sus héroes, como decía Vicente Lombardo Toledano, y en su caso, aunado a su innegable talento intelectual, su relación con los trabajadores le hizo destacar como dirigente político, líder sindical y pensador al servicio de los más necesitados. Hubo momentos de su trayectoria política en los que Lombardo Toledano estuvo respaldado no sólo por cientos de miles de personas, sino por millones, como en la década de 1940 cuando, en plena Segunda Guerra Mundial, presidió la organización sindical más grande que haya existido en el continente: la Confederación de Trabajadores de América Latina, y al final de la guerra, en 1945, participó en la fundación de la Federación Sindical Mundial, de la que fue uno de sus vicepresidentes. Por eso en una ocasión señaló: “el pueblo es el único héroe de la historia, y los individuos valen en la proporción en que sepan interpretar y servir fielmente los intereses y los anhelos del pueblo”.[1]

No es mi afán en esta ocasión hacer una apología de Vicente Lombardo Toledano, sino explicarles la razón de ser de mi libro.

Hace ya varios años, siendo estudiante universitario, empezaron a llegar a mis manos algunos materiales que hicieron que me planteara la posibilidad de realizar esta obra. Primero conocí la fotocopia de una carta fechada en 1927 en la cual Lombardo Toledano se dirigía de una forma muy emotiva a los trabajadores teziutecos (paradójicamente esta carta cierra el último capítulo del libro). Conocí también un expediente judicial de un proceso que se le siguió a uno de los dirigentes lombardistas en Teziutlán, Benigno Campos. Al empezar a investigar en el archivo particular de Vicente Lombardo Toledano, que resguarda la Universidad Obrera de México, me llevé la grata sorpresa de que había cientos y cientos de cartas, telegramas, oficios, informes y fotografías, de la época de los inicios de la trayectoria política y sindical del destacado teziuteco.FB_IMG_1468351703281 Estos documentos se complementaron con los hallados en el Archivo General de la Nación: informes de agentes de la Secretaría de Gobernación, recortes de periódicos, documentación oficial, entre otros. Todo esto se convirtió en la materia prima para escribir el libro y me permitió empezar a conocer a los primeros lombardistas.

Nunca nadie se había preocupado por rescatar del olvido a esos teziutecos que impulsaron a Vicente Lombardo Toledano en sus primeros años de vida política. ¿Cómo se llamaron? ¿Quiénes eran? ¿Cómo pensaban? ¿Cómo se expresaban? ¿Cómo estaban organizados? ¿Qué problemas, triunfos y derrotas tuvieron? Todas esas preguntas fui contestándolas con los más de mil quinientos documentos que pude recopilar. Comencé a encontrar nombres, situaciones, conflictos, que fui relacionando hasta hilvanar una línea narrativa que rebasó mis expectativas iniciales.

El resultado fue este libro voluminoso, de más de 500 páginas. Nada de lo que contiene es producto de la imaginación, todos son hechos reales y comprobables. En él podemos encontrar detalles de la vida política y social en el Teziutlán de los años veinte, antes de la influencia de los Ávila Camacho, podemos conocer cómo eran los procesos electorales en esa época (desde las campañas hasta la calificación de los resultados), la forma de hacer política, los personajes y los partidos que contendían, la etapa de gran inestabilidad que vivió el estado de Puebla, al grado de tener 19 gobernadores en diez años, y Teziutlán 34 presidentes municipales en ese mismo periodo (1919-1928).

Ocupan un lugar principal en mi libro las elecciones en las que participaron Lombardo y sus partidarios, DSC03764el ascenso en la organización política y sindical, los conflictos en los que se vieron involucrados, los momentos de represión y persecución de que fueron víctimas, los esfuerzos de Vicente Lombardo Toledano para infundirles ánimo, su labor como interlocutor ante el gobierno federal, pero sobre todo el trato fraterno y cordial que siempre tuvo con sus compañeros y paisanos.

En un capítulo me refiero al breve periodo en el que Lombardo Toledano, con 29 años de edad, fue gobernador provisional de Puebla, realizando algunas acciones significativas: la prohibición de las corridas de toros, la firma del primer contrato colectivo de trabajo del país, el proyecto para crear el Museo de Historia, Arqueología y Etnografía (hoy Museo Casa de Alfeñique), la modernización del Colegio del Estado (antecedente de la BUAP), la dotación a pueblos y ejidos con casi trece mil hectáreas de tierras, todo esto en sólo cuatro meses que estuvo al frente del gobierno estatal.

En otro apartado señalo que, sin descuidar su actividad política ni su trabajo como profesor en la Escuela Nacional Preparatoria y la Universidad Nacional, Vicente Lombardo Toledano llevó a cabo una interesante investigación arqueológica y antropológica en la Sierra Norte de Puebla, donde realizó trabajo de campo en diferentes asentamientos prehispánicos, así como en comunidades indígenas para conocer sus particularidades culturales y lingüísticas, a fin de proponer un método pedagógico para la enseñanza en las escuelas primarias de las regiones indígenas del país.

Los protagonistas de mi libro son los hijos del pueblo, los trabajadores organizados, porque con esta obra he pretendido hacer un humilde reconocimiento a los primeros lombardistas teziutecos, quienes fueron los más combativos, los mejor organizados y los más sinceros, los que estuvieron dispuestos a ofrendar su sangre en aras del progreso social y que tuvieron la fortuna de ver de cerca el ascenso de Vicente Lombardo Toledano en el ámbito político y sindical. Los zapateros, los panaderos, los peluqueros, los carpinteros, los mineros, el oficinista, el pequeño comerciante. Al honrar a esos hombres desconocidos cumplo con mi deber como historiador y como teziuteco.

Señoras y señores:

Aquí en Puebla hay una leyenda muy conocida que dice que los ángeles subieron la gran campana de ocho toneladas hasta su lugar en la torre norte de la catedral. Ojalá hubieran sido ángeles y no las decenas de hombres sin nombre y sin rostro que a fuerza de músculo y sudor lograron esa proeza.

DSC03742La historia la hacen los pueblos, la riqueza la producen los trabajadores con su esfuerzo, las naciones progresan con el sudor de su gente, y los gigantes del pensamiento y la acción son grandes porque interpretan los anhelos de las clases trabajadoras, las que pocas veces son mencionadas por los historiadores.

Quiero concluir con unos versos del poema titulado Los Nadies, del escritor uruguayo Eduardo Galeano, porque con mi libro, los olvidados por la historia, los nadies de Teziutlán, al mencionarlos y reconocerlos, dejan de serlo. A ellos dedico esta presentación.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.

Los nadies: los ningunos, los ninguneados.

Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas, sino dialectos.

Que no profesan religiones, sino supersticiones.

Que no hacen arte, sino artesanía.

Que no practican cultura, sino folklore.

Que no son seres humanos, sino recursos humanos.

Que no tienen cara, sino brazos.

Que no tienen nombre, sino número.

Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Información detallada del libro


*Palabras pronunciadas el 11 de junio de 2016 en el Museo Regional de la Revolución Mexicana, Casa de los Hermanos Serdán, Puebla, Pue.

[1] VLT, “El papel del individuo en la historia”, 27 de julio de 1956, en Obra histórico-cronológica, tomo V, Vol. 24, México, CEFPSVLT, 2006: p. 26.

LIBRO EN PDF

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LOMBARDO TOLEDANO, EL POLÍTICO, ENTREVISTADO POR WILKIE

LOMBARDO TOLEDANO, EL POLÍTICO, ENTREVISTADO POR WILKIE

Por Cuauhtémoc Amezcua Dromundo.

Intervención en la presentación del Suplemento del Tomo VI de la Obra Histórico-cronológica de Vicente Lombardo Toledano. Entrevistas realizadas por

Presentación del libro con las entrevistas de los Wilkie al doctor Lombardo Toledano
Presentación del libro con las entrevistas de los Wilkie al doctor Lombardo Toledano

James W. Wilkie y Edna Monzón de Wilkie a VLT en 1964 y 1965. Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales “Vicente Lombardo Toledano”, 14 de enero de 2016.

En la distribución interna de temas que hicimos los presentadores de este libro, me correspondió hablar de Vicente Lombardo Toledano y la política como teoría y como práctica.

Lombardo, filósofo, pensador marxista,  intelectual, polemista, conferenciante, dirigente obrero y, sobre todo, político.

Al entrar en materia, debo contextualizar: hay que tener presente que Lombardo fue un intelectual en el más completo sentido de la palabra, y un polemista demoledor. Poseyó una cultura enciclopédica, razón por la cual, con justa razón, fue comparado con el renacentista Leonardo. En conferencias y otros trabajos, abordó temas científicos de frontera, con innegable solvencia.  Su dominio de la filosofía, fue proverbial, y como organizador y dirigente sindical, su impronta quedó grabada en el escenario nacional, en el latinoamericano y mundial. Sin embargo, todos sus saberes, todas sus capacidades, alcanzaron su máxima expresión en su ejercicio de la política, a la que consideró un quehacer trascendente, una verdadera ciencia,

“la ciencia de la dirección de la sociedad; una disciplina que requiere del auxilio de todas las demás ciencias y que tiene como objeto resolver las injusticias y construir una organización social superior”.

En las entrevistas que concedió a James W. Wilkie y Edna Monzón de Wilkie, Lombardo explica cuándo y cómo fue que por primera vez su cerebro conectó con el tema de la lucha política y social: narra que cierto día de noviembre de 1910 un compañero suyo, de escuela, entró con un periódico en mano cuyo encabezado decía “Estalló la revolución en Puebla”. Así, de un modo súbito, al entonces un adolescente de 16 años se le descorrió todo el misterio y el dramatismo de las luchas sociales:

“Yo soy, por tanto, un hombre que empieza a pensar en su patria justamente el día en que estalla la revolución”, dice en esta entrevista.

Pero otro momento fundamental en la toma de conciencia del joven Lombardo, que él narra a James Wilkie, ocurrió cuando fue nombrado secretario de la Universidad Popular Mexicana, en 1917. Allí ejerció una función docente que le permitió conocer de cerca la vida difícil, de los trabajadores, sus discípulos, siempre sujetos a explotación inicua y trato injusto.

“Comprendí entonces toda la profundidad del drama social de México”, dice al respecto.

Cómo llegó a ser marxista.

Carlos Marx. Materialismo histórico, los modos de producción.
Carlos Marx.
Materialismo histórico, los modos de producción.

Lombardo explicó a sus entrevistadores que otra etapa fundamental de su vida fue cuando transitó de la ideología que adquirió como estudiante en la Universidad Nacional, idealista en lo filosófico, basada en Kant, Schopenhauer, James, Bergson y Hegel, a la filosofía marxista. Habiendo viajado al extranjero, en 1925, pudo adquirir algunas obras fundamentales de Marx y Engels y encargar a las librerías que le enviaran otras, según fueran teniéndolas disponibles. Durante meses y años dedicó numerosas horas del día y la noche a estudiarlas, diccionario en mano. Así fui cotejando, dijo Lombardo a los esposos Wilkie,

“las nuevas ideas que yo adquiría con las que había recibido en la Universidad, y comprendí que la filosofía que yo había aceptado era falsa”.

Al final de ese proceso de acuciosa reconstrucción de su ideario,

“descubrí la filosofía del materialismo dialéctico, que me produjo el impacto de una ventana cubierta por cortinas que de repente se abre de par en par e inunda el aposento que ocultaba, con la intensa luz del sol y la frescura del aire libre”, dice Lombardo a sus entrevistadores.

Lombardo y el Estado cardenista.

Lombardo Toledano y Lázaro Cárdenas
Lombardo Toledano y Lázaro Cárdenas

El sexenio de Lázaro Cárdenas, de 1934 a 1940, es ampliamente reconocido como el más brillante de la etapa constructiva de la Revolución Mexicana. Fue una etapa en que el esfuerzo de Lombardo y el movimiento obrero, y el gobierno cardenista coincidieron en diversos aspectos, lo que se tradujo en una vigorosa interacción entre ambos. Pero hay que resaltar que a diferencia de lo que dice el lugar común, fue sobre todo la clase trabajadora la que actuó sobre el Estado y no éste sobre aquélla.

El movimiento obrero, dirigido por Lombardo, le presentó al Estado incontables iniciativas de la mayor importancia para la clase trabajadora, e imprescindibles para avanzar hacia la independencia y el progreso de la Nación. Le exigió al Estado que llevara adelante múltiples medidas de carácter avanzado. Movilizó a las masas para demandar, alentar y exigir que esas medidas se pusieran en marcha con firmeza, sin hacer concesiones a las clases dominantes y sin incurrir en debilidades frente a las presiones de los poderosos. Por otra parte, en los momentos en que el gobierno de Cárdenas fue objeto de violentos ataques y amagos de deposición, provenientes de la derecha y la contrarrevolución, el movimiento obrero lo defendió con toda decisión.

Es decir, el movimiento obrero, bajo la dirección de Lombardo, ocupó en los hechos el lugar de vanguardia del proceso revolucionario mexicano de la época, en calidad de guía ideológico y fuerza motriz. Ésa fue su función en el caso de la nacionalización del petróleo, por ejemplo. Pero también es cierto que el movimiento obrero contó con una respuesta sensible y favorable por parte de Cárdenas y su gobierno en la mayoría de los casos –cuestión que Lombardo y el movimiento obrero siempre reconocieron-, aunque esto no significa que no hayan existido discrepancias; también las hubo.

Los sindicatos y su lucha por la liberación respecto del imperialismo.

La Confederación de Trabajadores de México se manifiesta por la independencia nacional
La Confederación de Trabajadores de México se manifiesta por la independencia nacional

Vicente Lombardo Toledano no siempre ejerció su actividad política por medio de un partido político. También la ejerció a título personal, desde la cátedra y la difusión de sus ideas por todos los medios a su alcance. Y, entendida la política como la actividad transformadora de la realidad social por excelencia, y el principal medio para conquistar la liberación nacional respecto del imperialismo, la ejerció asimismo por medio de las grandes organizaciones sindicales clasistas que organizó y que practicaron el sindicalismo revolucionario. En efecto, sin confundirse con partidos políticos ni pretender usurpar sus funciones, tanto la Confederación de Trabajadores de México, CTM, de la época de Lombardo, como la Confederación de Trabajadores de América Latina, CTAL, porque, como lo postuló Lombardo,

“en los países que luchan por su independencia nacional y en los que disfrutan de ella, pero están sometidos económicamente a las fuerzas del imperialismo, los sindicatos deben unir a sus demandas económicas y sociales la lucha por la independencia política nacional, o la lucha por la emancipación económica respecto del imperialismo”.

Así lo hicieron en todo momento esas grandes centrales, la CTM y la CTAL.

Lombardo y su partido.

De acuerdo con el análisis marxista de Lombardo, las condiciones de la posguerra hacían necesario crear un nuevo partido político en México, que debería ser más militante que aquél en que sustentó las acciones de su gobierno el general Cárdenas, el Partido de la Revolución Mexicana, PRM. El un nuevo partido debería ser más definidamente antimperialista y más democrático, y debería ser independiente del poder público. Con ese objetivo, como él lo narra, Lombardo convocó a la Mesa Redonda de los Marxistas Mexicanos, en que participaron los elementos marxistas de todo el país, en enero de 1947. Conclusión: crear un nuevo instrumento político para reforzar el frente nacional, democrático y antimperialista.

Luego, Lombardo llevó la idea a un congreso nacional de la CTM, que aprobó la idea y declaró que el partido nuevo que debería ser, ante todo, un partido de la clase trabajadora. También consultó con personajes prominentes de la vida pública y recorrió el país el país explicando cuáles eran las intenciones, llamando al pueblo a ingresar al nuevo  partido. Todo este esfuerzo culminó el 20 de junio de 1948, cuando en la Asamblea Constituyente del Partido Popular, Lombardo proclamó: “Así nace, como el pueblo de México es, perseguido y pobre, pero resuelto a limpiar la patria y liberarla. Así han nacido las grandes causas de la historia”.

El Programa aprobado contiene los siguientes puntos:

1) Lucha contra la penetración del imperialismo en la vida económica, cultural, social y política del país;

2) Control y reglamentación de las inversiones extranjeras;

3) Mayor intervención del Estado en la economía mediante las nacionalizaciones;

4) Impulso planificado a las fuerzas productivas del país, orientado al desarrollo independiente y vigoroso de nuestra economía;

5) Tierra, agua, crédito y asesoría técnica, oportunos y baratos a los campesinos para hacer avanzar la Reforma Agraria;

6) Mejor distribución de la riqueza y elevación constante del nivel de vida del pueblo;

7) Por la unidad, independencia y democracia del movimiento obrero;

8) Absoluta igualdad de derechos y posibilidades de la mujer y el hombre.

El Partido Popular, transformado después, en octubre de 1960, en Partido Popular Socialista, habría de ser, desde que nació, el instrumento político fundamental de Vicente Lombardo Toledano, del que nunca se separaría y a través del cual encausaría sus luchas por transformar la realidad nacional en una superior. Una y mil batallas libró, al frente de su partido, sin fatiga ni claudicación.

Su campaña por la presidencia de México.

Agruparía a las amplias masas de obreros, campesinos, intelectuales y sectores medios de la población, a miles y miles de hombres y mujeres
Agruparía a las amplias masas de obreros, campesinos, intelectuales y sectores medios de la población, a miles y miles de hombres y mujeres

En 1952, Vicente Lombardo Toledano fue proclamado candidato del Partido Popular a la presidencia de la República. También lo postularon el Partido Comunista Mexicano y el Partido Obrero y Campesino, por lo que fue el candidato de toda la izquierda del México de la época. La campaña presidencial de Lombardo fue una batalla política memorable, cuyo análisis desde el punto de vista académico está pendiente de realizar, y que mucho contribuyó a modificar la correlación de fuerzas a favor de las de carácter democrático, patriótico y antimperialista, y a volver a enrumbar al país, por varias décadas más, por el camino de las nacionalizaciones, que la derecha de dentro del PRI, también conocida como la corriente alemanista, repudiaba, en plena coincidencia con el partido político de la derecha tradicional, el Partido de Acción Nacional.

Fue una campaña de riquísimo contenido ideológico y programático, sin precedentes. El Maestro Lombardo, como le decían sus múltiples seguidores, recorrió el país palmo a palmo, hablándole al pueblo y escuchándolo, y todo ello sin más recursos que los que la misma gente humilde del pueblo le iba proporcionando. En su cierre de campaña, Lombardo lo valoró así:

“Mi campaña ha establecido un precedente de valor histórico. Por primera vez en la vida política de México, el pueblo ha pagado íntegramente la campaña de un candidato a la Presidencia de la República. Mi partido y yo como candidato, hemos contrariado radicalmente el hábito inmoral de dar dinero a los manifestantes y a los electores”.

Mucho más habría que conversar sobre Vicente Lombardo Toledano y la política como teoría y como práctica, y en particular sobre este libro que hoy presentamos y que contiene una serie de testimonios del Maestro, narrados a dos intelectuales, historiadores destacados, los esposos Wilkie, James y Edna.

Ante la imposibilidad de agotar el tema en un ejercicio como esta presentación, sólo me resta recomendar su lectura y su estudio, de la manera más amplia y convencida. ¡Gracias!

Presentación del Tomo VI de la Obra Histórico-Cronológica

Ermilo Abreu Gómez, 1894-1971

Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

Ermilo Abreu Gómez nació en la ciudad de Mérida, Yucatán (México), el 18 de septiembre de 1894. Fue un eminente intelectual, escritor, dramaturgo, ensayista, historiador y periodista mexicano. Estudió en el Colegio Teresiano y en San Ildefonso en Mérida. Colaboró con revistas y periódicos tan importantes como la Revista MéridaEl Universal Ilustrado, El Heraldo de MéxicoEl Hijo Pródigo, El Nacional, Letras de México y la Revista de Revistas. Entre sus obras literarias destacan  La Xtabay (1919) y Canek (1940). Fue profesor de literatura de secundaria, preparatoria y universidad, destacando como profesor en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Además, fue el responsable de la División de Filosofía y Letras del Departamento Cultural de la Unión Panamericana en Washington D.C. y  miembro de la Academia Mexicana de la Lengua. Ermilo Abreu Gómez falleció en la Ciudad de México, el 14 de julio de 1971.

El Centro de Estudios Lombardo Toledano rinde homenaje al ilustre autor mexicano, del circulo de intelectuales y amigos del Mtro. Vicente Lombardo Toledano. Amistad manifestada en las dedicatorias que el Mtro. Ermilo Abreu Gómez rubricó para Lombardo Toledano en las obras Diálogo del Buen Decir y otros Ensayos, San Francisco de Asís y Didáctica de la Lengua y Literatura Española, y que adjuntamos a continuación.

ABREU GOMEZ, Ermilo. “Diálogos del buen decir y otros ensayos”. San Salvador: Editorial Universitaria (1960)
ABREU GOMEZ, Ermilo. “Diálogos del buen decir y otros ensayos”. San Salvador: Editorial Universitaria (1960)

Para Vicente con mi vieja adhesión cordial. Ermilo.

ABREU GOMEZ, Ermilo. “Didáctica de la lengua y literatura español”. México: Fondo de Cultura Popular (1967)
ABREU GOMEZ, Ermilo. “Didáctica de la lengua y literatura español”. México: Fondo de Cultura Popular (1967)

Para Vicente Lombardo Toledano con mi admiración y mi viejo y leal afecto.

ABREU GOMEZ, Ermilo. “San Francisco de Asís: escenas poéticas de su vida”. México: B. Costa - Amic (1964)
ABREU GOMEZ, Ermilo. “San Francisco de Asís: escenas poéticas de su vida”. México: B. Costa – Amic (1964)

Para Vicente Lombardo Toledano con el viejo cariño de tu amigo. Ermilio

Estas obras se pueden consultar en el acervo histórico “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano”  de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8388/LOMB
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

Semblanza de Vicente Lombardo Toledano

122 aniversario de su natalicio

Por Juan Campos Vega

Vicente Lombardo ToledanoVicente Lombardo Toledano (Teziutlán, Puebla, 16 de julio de 1894), es estudiante de preparatoria cuando estalla la Revolución Mexicana; ya está en condiciones de entender las causas que generan el conflicto. Ese es el primer acontecimiento que marca su vida futura. Lombardo decía que antes de ese hecho, no sabía: “nada del gobierno, de la situación del pueblo, de lo que era México en aquella época”, y agregaba: “Yo soy, por tanto, un hombre que empieza a pensar en su patria justamente el día en que estalla la revolución”.

En 1917, antes de obtener el título de abogado, Lombardo es invitado por los directivos del Ateneo de México para que se haga cargo de la Universidad Popular Mexicana. Ahí entra en contacto con los trabajadores que asisten a escuchar conferencias o a buscar orientación para enfrentar sus problemas; sus conocimientos de derecho y sus inquietudes lo llevan a asesorarlos, lo que le permite comprender su situación y la del pueblo de México y despertar su interés por la actividad sindical. Este es el segundo acontecimiento que influye en su forma de entender los problemas del país.

En 1920, Lombardo funda el primer sindicato de maestros —la Liga de Profesores del Distrito Federal—, época en la que empieza también a ocupar cargos directivos en diversas escuelas de la Universidad Nacional de México, particularmente como director de la Escuela Nacional Preparatoria y como fundador y director de la Escuela Nacional Preparatoria Nocturna.

Membrete de la Confederación Regional Obrera Mexicana, 1925
Membrete de la Confederación Regional Obrera Mexicana, 1925

Posteriormente ingresa a la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), y de 1923 a 1932 forma parte de su comité central. Poco después de renunciar a la CROM, obtiene el grado de doctor en filosofía, a la vez que organiza y dirige la Confederación General de Obreros y Campesinos de México, de breve existencia (1933-1936), y forma parte del Comité Nacional de Defensa Proletaria que convoca al congreso del que surge la Confederación de Trabajadores de México, cuyo comité nacional se integra con representantes de las corrientes más importantes del sindicalismo mexicano de la época. Lombardo la dirige de febrero de 1936 a enero de 1941.

Días antes del congreso de la CTM, funda la Universidad Obrera de México —que hoy lleva su nombre— con la finalidad de: “Enseñar las ideas fundamentales que el pasado gobernaron a la sociedad humana, las ideas que en el presente chocan entre sí, las ideas que han de presidir el mundo futuro”, para transmitir a todos los trabajadores, independientemente de la organización de la que forman parte, las armas que les permitan luchar, como dice el lema de la institución: “Por un México mejor”.

Desde el inicio de su lucha sindical, Lombardo se enfrenta a la conducta antiunitaria del Partido Comunista Mexicano, que aplica, sin analizar las condiciones del país, la política sectaria de “clase contra clase” acordada por la Internacional Comunista; Lombardo considera que en un país como México, en el que diversos sectores coinciden en importantes aspectos de interés nacional y popular, no se puede actuar de esa manera, que lo importante es unir a todos aquellos que deban marchar juntos para avanzar.

17. Lombardo, la CTAL 1-32
Lombardo, la CTAL y los problemas de la clase trabajadora y los pueblos. Libro disponible en la Biblioteca del Centro Lombardo: http://www.centrolombardo.edu.mx/biblioteca/

El Séptimo Congreso de la Internacional Comunista, de 1935, acuerda impulsar los frentes populares para detener al fascismo, Lombardo, convencido antifascista y promotor de las alianzas entre sectores populares, ve en esta nueva política un elemento importante para fortalecer la lucha de los trabajadores de México, del continente y del mundo. Para ese momento ya había iniciado, con la participación de otros dirigentes de Latinoamérica y el Caribe, los preparativos para constituir, en septiembre de 1938, la Confederación de Trabajadores de América Latina (CTAL), que pronto adquiriría fuerza, presencia y prestigio a lo largo y ancho de la región.

El surgimiento del primer país socialista, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas; la aparición del fascismo y del nazismo, así como los prolegómenos y el estallido de la Segunda Guerra Mundial, también tuvieron una enorme influencia en la formación ideológica y política de Lombardo.

Antes de que concluyera la Segunda Guerra Mundial, se empieza a plantear la necesidad de reorganizar el movimiento internacional de los trabajadores, en esa tarea la CTAL se encuentra en primera fila al lado de los trabajadores británicos y soviéticos, de un sector de los obreros estadounidenses, y de organizaciones gremiales de Europa, Asia, África y Oceanía que coinciden en la necesidad de reconstruir el movimiento sindical internacional.

Después de realizar una Conferencia Sindical Mundial en Londres, en febrero de 1945, los dirigentes de las más importantes corrientes del sindicalismo internacional acuerdan constituir en París, en octubre de ese mismo año, la Federación Sindical Mundial (FSM), única organización obrera en el mundo que ha logrado conjuntar a sindicalistas de países capitalistas desarrollados, coloniales y semicoloniales, de la Unión Soviética, y de las democracias populares europeas que iniciaban el camino del socialismo. En el congreso fundacional de la FSM, Lombardo es electo vicepresidente, cargo que ocupa hasta 1963.

A la par de su actividad sindical, Lombardo se destaca en diversos campos: la difusión de las ideas mediante la cátedra; la publicación de artículos y ensayos periodísticos, libros y folletos; la impartición de conferencias y la participación en debates y mítines, y sobre todo, mediante una intensa labor política a la que considera una actividad que debe estar sustentada en el conocimiento científico.

Lombardo, Diputado. Grabado de Alberto Beltrán.
Lombardo, Diputado. Grabado de Alberto Beltrán.

Lombardo fue miembro del Partido Laborista Mexicano (PLM) —creado por la CROM—; fue diputado federal de este partido en dos ocasiones, de 1925 a 1928; formó parte del Partido de la Revolución Mexicana que se constituyó como un frente de obreros, campesinos, soldados y sectores populares para defender la nacionalización petrolera de los monopolios imperialistas y de sus gobiernos, y evitar así, un posible golpe de Estado.

Posteriormente, Lombardo se da a la tarea de crear un partido nacionalista y antimperialista, que nace en junio de 1948 con el nombre de Partido Popular (PP); doce años más tarde, el PP incluye la palabra socialista en su denominación. Lombardo fue diputado del PPS de 1964 a 1967, y dirigente del PP-PPS de 1948 a 1968.

Los frutos de su multifacética labor y de la diversidad de sus conocimientos, han sido compilados en Vicente Lombardo Toledano, Obra histórica-cronológica —dividida en seis tomos e integrada por 94 volúmenes— publicada por el Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales que lleva su nombre, como parte del merecido y permanente homenaje a su legado, que lo llevó en vida a reconocimientos académicos, sindicales y políticos.

Muere en la Ciudad de México, el 16 de noviembre de 1968. En diversas ciudades del país, calles, avenidas, instituciones educativas y culturales llevan su nombre, y a partir del centenario de su natalicio, su nombre está inscrito con letras de oro en los muros de honor de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión y sus restos mortales fueron trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón Civil de Dolores de la Ciudad de México.

Aprovechamos la ocasión para invitarles a la presentación online y presencial del Suplemento del Tomo VI de la Obra Histórico-Cronológica con las entrevistas realizadas a Vicente Lombardo por Edna Monzón de Wilkie y James W. Wilkie. Para asistir online sólo es necesario acceder a la página de inicio de la web: http://www.centrolombardo.edu.mx/, y para asistir al evento puede dirigirse a la siguiente dirección: Calle Vicente Lombardo Toledano núm. 51, México, D.F. 01050, Guadalupe Chimalistac, Deleg. Álvaro Obregón, tel: 5661 4679.

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Pablo Neruda, 1904-1973

Pablo Neruda, 1904-1973

Homenaje a Pablo Neruda en el aniversario de su natalicio, por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

El Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano, rinde homenaje a Pablo Neruda (Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto), el más grande y destacado poeta del siglo XX, nacido en Parral de la Región de Maule (Chile), el 12 de julio de 1904. Fue un destacado escritor, diplomático, político y miembro del Comité Central del Partido Comunista chileno. De las distinciones que recibió destacan: El Premio Nobel de Literatura (1971), Premio Nacional de Literatura de Chile (1945) y el de Doctor Honoris Causa otorgado por la Universidad de Oxford. Colaboró para la revista FUTURO, que fundó y dirigió su amigo el Mtro. Vicente Lombardo Toledano. Murió en Santiago de Chile, el 23 de septiembre de 1973.

Recordamos al autor con cinco colaboraciones para la revista Futuro: cuatro poesías sobre Simón Bolívar, la Guerra Civil Española y Chile, y una nota del autor sobre la muerte de Stephan Zweig y Eugenio Petrov. Por último, también queremos rendir homenaje a la amistad entre Pablo Neruda y Vicente Lombardo Toledano mediante una dedicatoria que el autor dedica a su amigo en la obra Presencia de Ramón López Velarde en Chile.

Pablo-Neruda (1)UN CANTO PARA BOLÍVAR

Padre nuestro que estás en la tierra, en el agua, en el aire
de toda nuestra extensa latitud silenciosa,
todo lleva tu nombre, padre, en nuestra morada:
tu apellido la caña levanta a la dulzura,
el estaño bolívar tiene un fulgor bolívar,
el pájaro bolívar sobre el volcán bolívar,
la patata, el salitre, las sombras especiales,
las corrientes, las vetas de fosfórica piedra,
todo lo nuestro viene de tu vida apagada,
tu herencia fueron ríos, llanuras, campanarios,
tu herencia ea el pan nuestro de cada día, padre.

Tu pequeño cadaver de capitán valiente
ha extendido en lo inmenso su metálica forma,
de pronto salen dodos tuyos entre la nieve
y el austral pecador saca a la luz de pronto
tu sonrisa, tu voz palpitando en las redes.

¿De qué color la rosa que junto a tu alma alcemos?
Roja será la rosa que recuerde tu paso.
¿Cómo serán las manos que toquen tu ceniza?
Rojas serán las manos que en tu ceniza nacen.
¿Y cómo es la semilla de tu corazón muerto?
Es roja la semilla de tu corazón vivo.

Por eso es hoy la ronda de manos junto a ti.
Junto a mi mano hay otra, y hay otra junto a ella,
y otra más, hasta el fondo del continente oscuro.
Y otra mano que tú no conociste entonces
viene también, Bolívar, a estrechar a la tuya.
De Teruel, de Madrid, del Jarama, del Ebro,
de la cárcel, del aire, de los muertos de España
llega cafa mano roja que os hija de la tuya.

Capitán, combatiente, donde una boca
grita Libertad, donde un oído escucha,
donde un soldado rojo rompe una frente parda,
donde un laurel de libres brota, donde una nueva
bandera se adorna con la sangre de nuestra nueva tierra,
Bolívar, capitán, se divisa tu rostro.
Otra vez entre pólvora y humo tu espada está naciendo.
Otra vez tu bandera con sangre se ha bordado.
Los malvados atacan tu semilla de nuevo,
clavado en otra cruz está el hijo del hombre.

Pero hacia la esperanza nos conduce tu sombra,
el laurel y la luz de tu ejército rojo
a través de la noche de América con tu mirada mira.
Tus ojos que vigilan más allá de los mares,
más allá de los pueblos oprimidos y heridos,
más allá de las negras ciudades incendiadas,
tu voz nace de nuevo, tu mano otra vez nace;
tu ejército defiende las banderas sagradas:
la Libertad sacude las campanas sangrientas,
y un sonido terrible de dolores precede
la aurora enrojecida por la sangre del hombre.

Libertador, un mundo de paz nació en tus brazos.
La paz, el pan, el trigo de tu sangre nacieron,
de nuestra joven sangre venida de tu sangre
saldrá paz, pan y trigo para el mundo que haremos.

Yo conocí a Bolívar una mañana larga,
en Madrid, en la boca del Quinto Regimiento.
Padre, lc dije, ¿eres, o no eres o quién eres?
Y mirando el Cuartel de la Montaña, dijo:
“Despierto cada cien anos cuando despierta el pueblo”.

Pablo Neruda.
(Leído en la Universidad de México el 24 de julio de 1941, aniversario del natalicio de Bolívar)

Revista FUTURO, no. 70, diciembre 1941. p. 20.
Ubicada en la hemeroteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

DEL CANTO GENERAL DE CHILE

TOCOPILLA

De Tocopilla al Sur, al Norte, arena,
cales caídas, el lanchón, las tablas
rotas, el torcido hierro.
¿Quién a la línea pura del planeta
áurea y cocida, sueño, sal y pólvora
agregó el utensilio deshecho, la inmundicia?
¿Quien puso el techo hundido, quien dejó las paredes
abiertas, con un ramo
de papeles pisados?
¡Lóbrega luz del hombre en ti destituido,
siempre volviendo al cuenco de tu luna calcárea,
apenas recibido por tu letal arena!
Gaviota enrarecida de las obras, arenque
petrel ensortijado,
frutos, vosotros, hijos del espinel sangriento
y de la tempestad, ¿habéis visto al chileno?
¿Habéis visto al humano, entre las dobles líneas de frío
y de las aguas, bajo la dentadura
de la línea de tierra, en la bahía?
Piojos, piojos ardientes atacando la sal,
piojos, piojos de costa, poblaciones, mineros,
desde una cicatriz del desierto hasta otra,
contra la costa de la luna, fuera,
picando el sello frío sin edad,

Más allá de los pies del alcatraz cuando
agua ni pan ni sombra tocan la dura etapa,
el ejercicio del salitre asoma
o la estatua del cobre decide su estatura.
Es todo como estrellas enterradas
como puntas amargas, como infernales
flores
blancas, nevadas de luz temblorosa
o verde y negra rama de esplendores pesados.
No vale allí Ia pluma sino la mano rota
del oscuro chileno, no sirve allí la duda.
Sólo la sangre, sólo ese golpe duro
que en la vena pregunta por el hombre.
En la vena, en la mina, en la horadada cueva
sin agua y sin laurel.

Oh, pequeños
compatriotas quemados por esta luz más agria
que el baño de la muerte, héroes oscurecidos
por el amanecer de la sal en la tierra
¿dónde hacéis vuestro nido, errantes hijos?
¿Quién os ha visto entre las hebras rotas
de los puertos desérticos?

Bajo la niebla de salmuera
o detrás de la costa metálica, o tal vez, o tal vez
bajo el desierto ya, bajo
su palabra de polvo,
¡para siempre!
Chile, Metal y Cielo,
y vosotros, chilenos,
semilla, hermanos duros,
todo dispuesto en orden y silencio
como la permanencia de las piedras.

QUIERO VOLVER AL SUR

Enfermo en Veracruz, recuerdo un día
del Sur, mi tierra, un día de plata
como un rápido pez en el agua del cielo,
Loncoche, Lonquimay, Carahue, desde arriba
esparcidos, rodeados por silencio y raíces,
sentados en sus tronos de cueros y maderas.
El Sur es un caballo echado a pique
coronado con lentos árboles y rocío,
cuando levanta el verde hocico caen las gotas,
la sombra de su cola moja el gran archipiélago
y en au intestino crece el carbón venerado.
¿Nunca s, dime, sombra, nunca más, dime, mano,
nunca más dime, pie, puerta, pierna, combate,
trastornarás la selva, el camino, la espiga,
la niebla, el frío, lo que, azul, determinaba
cada uno de tus pasos sin cesar consumidos?
¡Cielo, déjame un día de estrella a estrella irme
pisando luz y pólvora, destrozando mi sangre
hasta llegar al nido de la lluvia!

Quiero ir
detrás de la madera por el río
Toltén fragante, quiero salir de los aserraderos,
entrar on las cantinas con los pies empapados,
guiarme por la luz del avellano eléctrico,
tenderme junto al excremento de lu vacas,
morir y revivir mordiendo trigo.

Oceano, tráeme
un día del Sur, un día agarrado a tus olas,
un día do árbol mojado, trae un viento
polar azul a mi bandera fría!

Pablo Neruda.

Revista FUTURO, no. 70, diciembre 1941. p. 20.
Ubicada en la hemeroteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

GENERAL FRANCO EN LOS INFIERNOS

Desventurado, ni el fuego ni el vinagre caliente
en un nido de brujas volcánicas, ni el hielo devorante,
ni la tortuga pútrida que ladrando y llorando con voz de mujer muerta te escarbe la barriga
buscando una sortija nupcial y un juguete de niño degollado,
serán para ti nada sino una puerta obscura,
arrasada.
En efecto.
De infierno a infierno, qué hay? En el aullido
de tus legiones, en la santa leche
de las madres de España, en la leche y los senos pisoteados
por los caminos, hay una aldea más. un silencio más. una puerta rota.
Aquí estás. Triste párpado, estiércol
de siniestras gallinas de sepulcro, pesado esputo, cifra
de traición que la sangre no borra. Quién, quién eres,
oh miserable hoja de sal, oh perro de la tierra,
oh malnacida palidez de sombra.
Retrocede la llama sin ceniza,
la sed salina del infierno, los círculos
del dolor palidecen.
Maldito, que sólo lo humano
te persiga, que dentro del absoluto fuego de las cosas
no te consumas, que no te pierdas
en la escala del tiempo y que no te taladre el vidrio ardiendo
ni la feroz espuma.
Solo, solo para las lágrimas
todas reunidas, para una eternidad de manos muertas
y ojos podridos, solo en una cueva
de tu infierno, comiendo silenciosa pus y sangre
por una eternidad maldita y sola.
No mereces dormir
aunque sea clavados de alfileres los ojos: debes estar
despierto eternamente
entre la podredumbre de las recién paridas,
ametralladas en Otoño. Todos, todos los tristes niños descuartizados.
tiesos, están colgados, esperando en tu infierno
ese día de fiesta fría: tu llegada.
Niños negros por la explosión,
trozos rojos de seso, corredores
de dulces intestinos, te esperan todos, en la misma actitud
de atravesar la calle, de patear la pelota,
de tragar una fruta, de sonreír o nacer.
Sonreír. Hay sonrisas
ya demolidas por la sangre
que esperan con dispersos dientes exterminados.
y máscaras de confusa materia, rostros huecos
de pólvora perpetua y los fantasmas
sin nombre, los oscuros
escondidos, los que nunca salieron
de su cama de escombros. Todos te esperan
para pasar la noche. Llenan los corredores
como algas corrompidas.
Son nuestros, fueron nuestra
carne, nuestra salud, nuestra
paz de herrerías, nuestro océano
de aire y pulmones. A través de ellos
las secas tierras florecían. Ahora, más allá de la tierra,
hecho substancia
destruida, materia asesinada, harina muerta,
te esperan en tu infierno.
Como el agudo espanto o el dolor se consumen,
ni espanto ni dolor te aguardan. Solo y maldito seas,
solo y despierto seas entre todos los muertos
y que la sangre caiga en ti como la lluvia
y que un agonizante río de ojos cortados
te resbale y recorra mirándote sin término.

Pablo Neruda.

Revista FUTURO, no. 29, julio de 1938, pág. 38.
Ubicada en la hemeroteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

CANTO SOBRE UNAS RUINAS

Esto que fue creado y dominado,
esto que fue humedecido y usado, visto,
yace —pobre pañuelo— entre las olas
de tierra y negro azufre.
Como el botón o el pecho
se levantan al cielo, como la flor que sube
desde el hueso destruido, así las formas
del mundo aparecieron. Oh párpados,
oh columnas, oh escalas!
¡Oh profundas materias
agregadas y puras cuanto hasta ser campanas,
cuanto hasta ser relojes! Aluminio
de azules proporciones, cemento
pegado al sueño de los seres!
El polvo se congrega,
la goma, el lodo, los objetos crecen
y las paredes se levantan
como parras de oscura piel humana.
Allí dentro, en blanco, en cobre,
en fuego, en abandono, los papeles crecían,
el llanto abominable, las prescripciones
llevadas en la noche a la farmacia mientras
alguien con fiebre,
la seca sien mental, la puerta
que el hombre ha construido
para no abrir jamás,
Todo ha ido y caído,
brutalmente marchito.
Utensilios heridos, telas
nocturnas, espuma sucia, orines justamente
vertidos, mejillas, rosas, lana,
alcanfor, círculos de hilo y cuero, todo
todo por una rueda vuelto al polvo,
al desorganizado sueño de los metales,
todo el perfume, todo lo fascinado,
todo reunido en nada, todo caído
para no nacer nunca.
Sed celeste, palomas
con cintura de harina: épocas
de polen y racimo, ved como
la madera se destroza
hasta llegar al luto: no hay raíces
para el hombre —todo descansa apenas
sobre un temblor de lluvia.
Ved cómo se ha podrido
la guitarra en la boca de la fragante novia—
ved cómo las palabras que tanto construyeron
ahora son exterminios: mirad sobre la cal
y entre el mármol deshecho
la huella —ya con musgos— del sollozo.

Madrid, 1936.
Pablo Neruda.

Revista FUTURO no. 18, agosto de 1937, pág.12.
Ubicada en la hemeroteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Pablo Neruda
Pablo Neruda. Fotografía tomada para la revista Futuro.

ZWEIG y PETROV

La muerte de Stephan Zweig y la muerte de Eugenio Petrov son sellos y cifras de nuestro tiempo. De un tiempo que agoniza y que nace.

Con el suicidio de Stephan Zweig mueren muchos otros hombres, mueren de largo suicidio, de evasión, de deserción, de cobardía. La muerte de Zweig es natural, es la muerte de un tiempo que no tiene qué hacer. La muerte de un hombre que no tiene qué hacer sobre la tierra en el momento de las grandes tareas. La muerte de un escritor —de un escritor— cuando todo se ha escrito, cuando tenemos que escribirlo todo, cuando el tiempo comienza de nuevo a nacer.

Eugenio Petrov muere combatiendo y escribiendo: ametrallado, despedazado, esparcido en el huracán de nuestra guerra. El es grande. Solamente él es grande.

Él es toda la grandeza. Corre al corazón de la tempestad combatir, a escribir, a extraer la noticia heroica, a iluminar a su pueblo mostrándole que no combate solo. Su muerte hace nacer una época, riega con una sangre impetuosa la semilla de nuestro nuevo tiempo.

Esta gran guerra de la humanidad deja sembrada a la URSS de miles de héroes. Sus fronteras se enredan de sangre y de laurel.

Entre ellos, para nuestra condición de escritores, ningún roe más puro y más alto que Eugenio Petrov. Su muerte borra otras muertes cobardes, como la primavera la negra cicatriz del tiempo muerto. Su sangre sube desde la tierra hasta los altos árboles, y encima de los altos arboles queda viviendo su nombre escrito con inmenso fuego.

Por Pablo Neruda.

Revista FUTURO, no. 78, agosto 1942. p. 16.
Ubicada en la hemeroteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Todas los números de la revista Futuro se encuentran en la Hemeroteca Histórica del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8388/LOMB
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

También puedes consultar las reediciones online de la revista Futuro que se están subiendo periódicamente a: http://www.centrolombardo.edu.mx/futuro-3/

Presencia de Ramón López Velarde en Chile. 1963, Santiago (Chile).
Presencia de Ramón López Velarde en Chile. 1963, Santiago (Chile).

A Vicente Lombardo Toledano. Pablo Neruda.

 

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