• 01 55 5661 4987
  • 01 55 5661 1787
  • centrolombardo.edu@gmail.com
  • Lun - Vie: 9:00 - 18:00
Menú

Manuel Puga y Acal (1860 – 1930)

Recorte de la portada de Lirismos de antaño

Fotografía y firma de Manuel Puga y AcalManuel Puga y Acal nació el 8 de octubre de 1860, en la ciudad de Guadalajara, estado de Jalisco (México); y falleció el 13 de septiembre de 1930, en la Ciudad de México. Fue un destacado escritor, crítico literario, político, periodista, docente, historiador, traductor y poeta.

Realizó sus estudios primarios en Guadalajara, tras los cuales viajó a Europa, para continuar sus estudios en el Lycée Janson-de-Saill de París y en la École des Mines de Mons en Bélgica. Fue en este periodo cuando escribió sus primeras poesías en francés. A su vuelta a México, fue profesor de la Escuela Nacional Preparatoria y de la Escuela Nacional de Altos Estudios. Y como investigador e historiador, Manuel Puga y Acal se especializó en el proceso de la Independencia de México, realizando sus estudios en el Archivo General de la Nación. En 1918, pasó a ser miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, y poco después fue elegido miembro de número, tomando posesión de la silla XIV en 1922.

Como periodista, Manuel Puga y Acal trabajó en los periódicos El Partido LiberalEl Pabellón Nacional y Excélsior.

Manuel Puga y Acal también trabajó como traductor. Entre sus traducciones destaca la del libro La intervención francesa y el imperio de Maximiliano en México de Émile Ollivier, y la de las poesías de Alfred de Musset, Armand Silvestre, Maurice Rollinat y Charles Baudelaire.

Por último, Manuel Puga y Acal también fue diputado en Jalisco y diputado federal.

Recordamos al autor con cinco de sus poesías, publicadas en Lirismos de antaño, versos y prosas (1923)y la nota que le dedica al Mtro. Vicente Lombardo Toledano en este mismo libro.

Poesías de Manuel Puga y Acal

AMANECER EN EL ATLÁNTICO

DILATADA pradera el mar parece;
la onda duerme aún, y está tan quieta
que su cristal no turba la coqueta
nave que, airosa y a compás, se mece.

Las brisas suaves en las velas cantan,
y, así como las aves en los prados,
los peces voladores, argentados,
en rápidos enjambres se levantan.

La tierra al occidente ya se esfuma;
sobre la ola que la playa azota
se cierne, alitendida, la gaviota,
cual copo desprendido de la espuma.

Del divino rosal de la mañana
brota en tanto, en los términos de oriente,
esparciendo su luz resplandeciente,
el sol, como una rosa soberana.

ENCUENTRO

Como dos marinas aves
que se cruzan en el viento,
en el líquido elemento
se encontraron nuestras naves.

La vi al través de la bruma,
en el puente, pensativa,
como una encarnación viva
de las hijas de la espuma.

Adiviné, que no vi,
su esbeltez y su belleza;
se alejó, y honda tristeza
dentro del alma sentí.

Quedé inmóvil en la popa:
hacia América volaba
su barco; el mío bogaba
rumbo a las playas de Europa.

Estaba nublado el cielo,
mas cuando, no sé por qué,
yo mi pañuelo agité,
vi agitarse su pañuelo.

Después, se borró la estela
que dejó el barco al pasar,
y tras el confín del mar
se ocultó la última vela…

Si aquella ignota mujer
era ajena a mi destino,
¿por qué una lágrima vino
mi pupila a humedecer?

La insensible eternidad
guarda el secreto. ¿Quién sabe,
oh Dios, si en aquella nave
huyó mi felicidad!

Frente a las islas Azores.—1878.

BARCAROLA

Alegres tripulantes
del barco de la vida
que navegáis cantando
monótona canción,
seguid sin desconfianza:
la mar está dormida
y en ignorada gruta
dormido el aquilón.

¿A dónde vais? ¿qué playa
tras el azul se esconde,
que burla vuestro eterno,
indómito anhelar?
¿Cuál es vuestro camino?
¿a dónde vais? ¿a dónde
os lleva el oleaje
voluble de la mar?

¿Qué os dice la esperanza,
la cándida gaviota
que del erguido mástil
revuela en derredor?
¿Os habla, tripulantes,
de la ribera ignota,
de la risueña y fértil
ribera del amor?

Sois jóvenes vosotros,
seguid el derrotero;
bogad, las brisas vienen
la vela a acariciar;
más yo seguir el viaje,
amigos, ya no quiero;
me faltan ya las fuerzas
y anhelo descansar.

También hacia esa playa
mis ojos se tornaron,
más ¡ay! seguir no pudo
su nimbo mi bajel:
deidades enemigas
las olas encresparon
que, airadas y pujantes,
lanzaron contra él.
Dejadme en ese islote
salvaje en donde habita,
serena y enlutada,
la musa del dolor;
contra él el océano
en vano precipita
sus fieras tempestades
que rugen de furor.

Esperaré impasible….
— la espera será breve —
El barco misterioso
muy pronto llegará.
Esperaré que venga,
que venga y que me lleve
el barco de la muerte
que me recogerá.

Dejadme en ese islote:
allí sufriré a solas;
dejadme, que ya tengo
herido el corazón.
Ohé! seguid cantando
alegres barcarolas,
la mar está dormida,
dormido el aquilón!

Bruselas — 1880.

A UNA DESDEÑOSA
Alguna vez, en el salón callado,
cuando la noche silenciosa llegue
y sobre el raso del cojín bordado
tu cintura de sílfide se pliegue;

Cuando, desde el jarrón, nos adormezca
el ramillete de claveles rojos,
y la frívola charla languidezca
ante el lenguaje mudo de los ojos;

Cuando a nosotros lleguen los rumores
de brisas vagarosas y suaves
que lleven el perfume de las flores
del jardín y los trinos de las aves;

alguna vez te lo diré! Olvidando
el injusto desdén con que me humillas,
mi altivez a tus plantas doblegando,
al fin he de postrarme de rodillas.

El indomable amor que por ti siento
elocuente expresión tiene en sí mismo,
como tiene su azul el firmamento,
como, en su fondo, horror tiene el abismo.

Entonces, de tu pecho emocionado
surgirá la piedad, en recompensa
de tanto y tanto tiempo en que he callado
mi ardiente amor y mi ternura inmensa.

Y estas horas eternas de amargura,
si me llegas a amar, hallaré breves…
Cava roca tenaz la roca dura
y el sol derrite las eternas nieves!

México — 1884.

LA GOLONDRINA MUERTA

La pólvora estalló, silbó la bala:
a golondrina, con el pecho herido,
inerte, rota, desplumada el ala,
cayó desde lo alto de su nido.

Cayó sobre la hierba que crecía
de la iglesia en el atrio solitario.
Débil rayo del sol que se moría
doraba la alta cruz del campanario.

Me acerqué a recoger la fácil presa;
la pequeña pupila, agonizante,
fija en mí, me miraba con tristeza;
estaba el cuerpecito palpitante.

El ala intacta, a veces contraída
por el dolor supremo, se agitaba
y una gota de sangre, parecida
a un rubí, sobre el pecho resaltaba

Escuché como voces misteriosas
en mi alma, sentí pena profunda…
Oh, qué cosas tan tristes, cuántas cosas
dijo la pobre ave moribunda!

* * *

“Fui para ti la eterna mensajera
de la dulce estación de los amores
y—nuncio de la alegre primavera—
me anticipaba a las primeras flores.

“Y jamás me alejaron de tu lado
ingratitud, olvido ni desvío;
bien sabes que me hubiera asesinado
el rudo soplo del invierno frío.

“Pero luego que él su níveo manto
con su aterida mano recogía,
con las primeras nubes de amaranto
y los primeros céfiros, volvía.

“Volvía con mi pléyade de hermanas
formando densas nubes trinadoras,
y anidábamos junto a las campanas
anhelando adorar lo que tú adoras.

“Otras veces tu techo compartimos,
y, nuestra vida con la tuya uniendo,
“Buenos días,” al alba te dijimos,
o “Adiós” estando el día atardeciendo

“Jamás, estando lejos, te olvidamos,
y, a pesar de los mares y los montes,
siempre hasta ti solícitas tornamos,
cruzando dilatados horizontes.

“Mi muerte no te es útil, mis dolores
no te dan un instante de ventura,
porque, como las nubes y las flores,
soy tan sólo sonrisa en la natura.”

* * *

Después… nada! Yo, siempre de rodillas,
miré su último, débil movimiento.
¿Las almas de las muertas avecillas
dónde van? preguntó mi pensamiento.

La dejé sobre el césped. En lo alto
de la torre—espectáculo inefable—
las aves, sin rencor, sin sobresalto,
continuaban su charla interminable.

Volví a mi hogar. En un rincón obscuro
dejé el arma fatal que me pesaba:
quedó, no satisfecha, contra el muro,
y hasta me pareció que bostezaba.

Y desde entonces, cuando Mayo viste
on verde manto el prado y la colina,
vuelve a mi mente, apenadora y triste,
la imagen de la muerta golondrina.

Guadalajara.—1884

Dedicatoria de Manel Puga y Acal al Mtro. Vicente Lombardo Toledano

Portada del libro Lirismos de antaño, versos y prosas
Puga y Acal, Manuel. Lirismos de antaño, versos y prosas. México: Imprenta Victoria, 1923.

Para el Sr. Lic. Vicente Lombardo Toledano, con la admiración y el afecto del autor.
Julio 12/923”

Publicaciones de Manuel Puga y Acal

  • Después del beneficio ( 1884)
  • Los poetas mexicanos contemporáneos: ensayos críticos de Brummel (1888)
  • 90 documentos para la historia patria (1898)
  • Verdad y Talamantes, primeros mártires de la Independencia (1908)
  • Fr. Gregorio de la Concepción y su proceso de infidencia (1911)
  • La fase diplomática de nuestra guerra de Independencia (1919)
  • La fase diplomática de nuestra guerra de Independencia (1919)
  • Lirismos de antaño: versos y prosas (1923)
  • Cuentos
  • Aliadófilos y germanófilos fundamentos de sus opiniones

Artículo escrito por el Doctorando Josep Francesc Sanmartín Cava, en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.


José Luis Osorio Mondragón (1885 – 1944)

Fotografía de José Luis Osorio Mondragón

José Luis Osorio Mondragón nació el 8 de octubre de 1885, en la ciudad de Texcoco, Estado de México; y falleció el 10 de abril de 1944, en la Ciudad de México. Fue un destacado ingeniero, escritor, periodista, docente e ilustre poeta mexicano.

Comenzó sus estudios a los cuatro años, acudiendo a la escuela en Texcoco, hasta que en 1893 se marchó junto a su familia a la Ciudad de México, tras la muerte de su hermano Manuel. Ya en la Ciudad de México, cursó sus estudios primarios en el Liceo Hispano Mexicano, y al terminar se matriculó en la Escuela Nacional de Preparatoria. Sin embargo, fue en Veracruz donde José Luis Osorio Mondragón terminó la preparatoria, en el Colegio Preparatorio del estado, en Orizaba, al mudarse de nuevo su familia a Río Blanco en 1899. En 1900, es enviado de nuevo a la Ciudad de México, y se matricula en el Colegio Militar de Chapultepec, donde se tituló como Ingeniero Constructor.

Sus estudios en geografía le permitieron formar parte de Alzate y de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, y continuar sus estudios como investigador. José Luis Osorio Mondragón realizó importantes estudios sobre el sistema volcánico transversal mexicano, que denominó Tarasco-Nohoa. Tras concluir en 1925 la toponimia de México, publicó Algunas rectificaciones importantes a la Geografía de la República Mexicana y la división regional de su territorio. Esto le valió para ser asesor de Fritz Joeguer, de la Universidad de Berlín, y de Leo Weibell, de la Universidad de Kiel, en sus respectivos estudios sobre el Valle de México y el de Oaxaca. Otra publicación que destaca del autor es Breves Apuntes de Geografía Humana en sus ramas Social y Económica (1927).

Como académico, formó parte del profesorado de la Escuela Nacional Preparatoria de la Universidad Nacional de México, donde impartió cátedra por más de treinta años de Historia, Historia Antigua, Historia de la Edad Media, Historia Moderna y Contemporánea. En 1923, fue nombrado catedrático de la Facultad de Altos Estudios, y posteriormente pasó a la Facultad de Filosofía y Letras. José Luis Osorio Mondragón también formó parte del claustro de la Escuela Superior de Comercio. En 1932, fundó la Escuela Bancaria y Comercial, donde por varios años se hizo cargo de la cátedra de Geografía Económica. En 1933, participó en la creación del Departamento de Ciencias Geográficas y en la realización de sus planes de estudio, y fue nombrado catedrático de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, profesor de la Escuela Central de Artes Plásticas y Jefe de Grupo de Ciencias Geográficas. Finalmente, en 1942, llegó a director del Instituto de Investigaciones Geográficas.

José Luis Osorio Mondragón también contribuyó al servicio público, ayudando a la introducción de Aguas Potables y a la construcción del ferrocarril mexicano del Pacífico.

Como periodista, publicó en la revista Banca y Comercio, colaboró en la revista Conozca usted a México y en la revista El Turista Mexicano, y en 1940 fundó y dirigió La Revista Mexicana de Geografía.

Sus restos descansan en el Panteón Español de la Ciudad de México.

Recordamos al autor con dos de sus dedicatorias al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.

Portada del libro lgunas rectificaciones importantes a la geografía de la República Mexicana, y la división regional de su territorio
Osorio Mondragón, José Luis. Algunas rectificaciones importantes a la geografía de la República Mexicana, y la división regional de su territorio. México: Impresora de México, 1925.

29-oct-1925. A mi distinguido y fino amigo el culto y progresista Lic. D. Vicente Lombardo Toledano, en prueba de amistad y reconocimiento. El autor.

Portada del libro Breves apuntes de geografía humana en sus ramas social y Económica
Osorio Mondragón, José Luis. Breves apuntes de geografía humana en sus ramas social y Económica. México: Imprenta Azteca, 1927.

A mi muy fino y distinguido amigo el h. Lic. D. Vicente Lombardo Toledano, en testimonio de amistad y gratitud. El autor, abril, 29 – 1927.

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

Artículo escrito por el Doctorando Josep Francesc Sanmartín Cava, en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.


Luis Nieto Miranda (1910 – 1997)

Portada de charango

Fotografía de Luis Nieto MirandaLuis Nieto Miranda, conocido también por el seudónimo de “El Cholo Nieto”, nació el 10 de octubre de 1910, en el poblado de Sicuani, Provincia de Canchis (Perú); y falleció el 8 de enero de 1997, en el distrito de Barranco de la provincia de Lima. Fue un destacado cronista, compositor, periodista, luchador social, escritor de ensayo y prolifero poeta. Se le considera uno de los más eminentes representantes de la literatura peruana y latinoamericana.

Su infancia la vivió en la humildad propia del campo. Aún siendo joven, se marchó a la ciudad, donde compaginó diversos trabajos con la escritura de poesía, canciones, ensayos y crónicas. Finalmente, pudo ingresar en la universidad, donde se convirtió en un ferviente poeta y luchador social.

A los 21 años, lo deportaron a La Paz en Bolivia, donde publicó Poemas perversos (1932). Tras esto, viajó a Chile, Argentina y Uruguay. En 1938, publicó Puños en alto (1938), poemas revolucionarios con los que los poetas antifascistas de América Latina hacían homenaje a los milicianos españoles que defendían la República.

Como periodista, en Santiago, fundó, dirigió y colaboró en publicaciones como UnoFrenteFrente Popular y Octubre. A su vuelta a Perú en 1940, fundó y dirigió el semanario Jornada, en Cusco, donde continuó su trabajo literario.

Su vuelta a Perú le permitió publicar una de sus obras más destacadas, Charango, donde se recoge su poemario. Esta publicación fue premiada con una Mención Honrosa por el Jurado de los Premios Nacionales, destinado al fomento de la cultura. Entre sus obras también destaca el Canto al Cusco y a sus Piedras Sagradas (1944), con el que ganó, junto con el compositor Roberto Ojeda Campana, el Concurso de Autores para las Letras y Música del Himno al Cusco.

Por último, Luis Nieto Miranda fue también un destacado comunista, indigenista, “cholista”, que llegó a ser Senador de la República del Perú.

Recordamos al autor con dos poemas de su libro Charango: romancero Cholo (1943), y dos dedicatorias al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.

Poemas de Luis Nieto Miranda

YARAVI

La quena teje guirnaldas
de lágrimas por su derrota.
En el árbol de mi sangre
cautivas hay dos alondras.

Ebria de cielo y estrellas
vuelve herida una paloma.
A la orilla del recuerdo
se quiebran las amapolas.

El canto tiembla en las arpas
y desfallece en las bocas.
A la luz de una mirada
mi corazón se deshoja.

Florece en todos los ojos
alguna ausencia remota.
Se incendia la pena oculta
y la guitarra solloza.

Mustios charlan los pañuelos.
Muda está la risa loca…
¡Por perseguir a una lágrima
se está muriendo una rosa!

La sangre de hondos quereres
como una bandera flota.
Los árboles están callados.
Los pájaros están que lloran.

Arde el canto en las miradas,
flamea en todas las bocas…
¡Junto al clavel de la tarde
se suicidan mis alondras!

De las violetas nocturnas
un leve alarido brota…
(Cómo entristece a los nidos
el silencio de las rondas).

EL llanto de las guitarras
está quemando la sombra.
El viento tiende en el cielo
un lamento de amapolas.

(AFUERA gime la noche
herida como una loba.
Crueles puñales le hundieron
cien luceros de la aurora).

EL ROMANCE DE LOS CHARANGOS

I LA RITA

Desde la hora del alba
la Rita se está arreglando.
Dice que va a comulgar
porque ayer se ha confesado.

Está fresca y está linda
con olor a leche y pasto.
En su corazón de alondra
madura el zorzal su canto.

Una lámpara de trinos
le ofrecen los finos álamos.
Su cosecha de luceros
los arroyos desvelados.

Junto con ella, fiesteras,
las brisas bajan silbando.
Una lluvia de rocío
se desborda de sus manos.

Los cerros siguen durmiendo
pues todavía es temprano.
Los pájaros serenateros
recién se están acostando.

Por el camino encendido
se va riendo y soñando.
Para beber le regalan
los manantiales un cántaro.

¡Las campanitas del pueblo
qué locas están llamando!
La Rita va a comulgar
porque ayer se ha confesado.

Dedicatoria de Luis Nieto Miranda al Mtro. Vicente Lombardo Toledano

Portada del libro Charango: romancero Cholo.
Nieto, Luis. Charango: romancero Cholo. Cuzco, Perú: H. G. Rozas, 1943.

Al Lic. Vicente Lombardo Toledano, combatiente ejemplar y alta bandera de nuestros esfuerzos. Homenaje fraterno de (firmado) Luis Nieto. Cuzco, Perú, set. 1943.

Portada del libro Itinerario de la canción
Nieto Sicuani, Luis. Itinerario de la canción: antología. [s.l.]: Cuaderno de la Revista del Instituto Americano del Arte, [s.f.].

A mi querido camarada Vicente Lombardo Toledano, gran combatiente antifascista, este homenaje de mi amistad. (Firmado) Luis Nieto. Cuzco, 1946.

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

Obras destacadas de Luis Nieto Miranda

  • Los Poemas Perversos (1932)
  • Puños en Alto (1938)
  • Mariátegui (1942)
  • Charango. Romancero Cholo (1942)
  • Itinerario de la Canción (1945)
  • Romancero del Pueblo en Armas (1958)
  • Guerrillero del Alba (1967)
  • ¡Vietnam Libertador! (1969)

Artículo escrito por el Doctorando Josep Francesc Sanmartín Cava, en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.


X