Imagen del cartel de Matrix

Resumen: Hay muchos ejemplos en la historia del cine que hacen honor al monomito, cumpliendo de manera ortodoxa con el camino del héroe (Campbell, 1959). Ejemplo de ello es Ben-Hur (1959), La Guerra de las Galaxias (1977-2018) o El Señor de los Anillos (2001-2003). Todos estos relatos contribuyen a la construcción de la idea de héroe que nos es propia desde tiempos ancestrales y con pocas variaciones. De este modo, se aprecia al héroe por su capacidad para llegar más lejos que los demás, para llevar la justicia, ya sea porque esté tocado por los dioses, tenga ascendencia real o pertenezca a alguna élite económica, política, militar o intelectual, entre otras. Y en el caso de no formar parte de ninguna élite, su propio camino le llevará a estarlo, situándose por encima del pueblo, que siempre se presenta como un agente pasivo, o peor, como una masa incapaz de actuar de manera racional.
Este retrato del héroe se hace en mayor o menor medida en Matrix (1999-2003), sólo que a diferencia de lo habitual en el cine, esta saga reflexiona sobre la verdadera función liberalizadora del héroe tal como lo entendemos: como un líder al que seguir y a partir del cual fundamentar la existencia.

Imagen publicitaria de El Festín De Babette (1987), dirigida por Gabriel Axel, y producida por Panorama Film A/S, Nordisk Film, Det Danske Filminstitut y Rungstedlundfonden

 Para escuchar el podcast La religión en el cine, dale play al reproductor de ivoox que aparece justo en la parte superior de este texto, o reproduciendo el vídeo de YouTube que se encuentra en la parte superior. Participantes: Graciela Maturo (Catedrática en Letras Hispanoamericanas, Poeta y Directora del Centro de Estudios Poéticos Alétheia), Jacinto […]