El Congreso La Mitología en la Narrativa Audiovisual: Cine se realizará en Valencia los días 13 y 14 de diciembre, y se abordarán los siguientes temas: el camino del héroe, la religión en el cine, el cine y la mitología, mediación y mediatización del mito, poder y mitología, el héroe de la clase trabajadora, inteligencia artificial, transhumanismo, exploración y saber, la configuración del ser humano a través de la mitología en el cine.

El Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano, la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir y el Instituto Universitario de Investigación en Filosofía Edith Stein, en colaboración con ¡Qué significa esta película?, tienen el placer de anunciar el Congreso: La mitología en la Narrativa Audiovisual: Cine, que se celebrará en Valencia los días 13 y 14 de diciembre.

Imagen publicitaria del Congreso La Mitología en la Narrativa Audiovisual

Call for Papers para el Congreso La Mitología en la Narrativa Audiovisual: Cine, que se celebrará el 13 y 14 de diciembre de 2018 en Valencia (España), tiene como objetivo analizar temas trasversales en el cine en relación a la mitología, para comprender la relevancia del mito y la narrativa audiovisual en la configuración del ser humano, la ciencia, la sociedad y la cultura.
La inscripción de comunicaciones para el Congreso se podrá realizar hasta el 15 de octubre, y la inscripción de pósteres se podrá realizar hasta el 31 de octubre.

Imagen de la película Los siete samuráis de Akira Kurosawa

Los siete samuráis,七人の侍 Shichinin no samurai, es una película que fue dirigida por Akira Kurosawa, estrenada en 1954, que recibió el León de Plata en la Mostra de Venecia y dos candidaturas al Óscar: a mejor dirección artística y a mejor vestuario. A pesar de su modesto reconocimiento internacional, la película pronto se convirtió en un referente cinematográfico a nivel mundial, siendo considerada como una de las mejores películas de la historia. Así lo afirman diversos rankings donde Los siete samuráis ocupa un lugar privilegiado entre las 100 mejores películas de la historia del cine. Entre estos destacan el de IMDB, Sight and Sound’s top 50 movies poll, Rotten Tomatoes, The Hollywood Reporter y la revista Empire, donde el filme ocupó el primer lugar en 2010.
Desde un punto de vista cinematográfico, la película deja importantes lecciones, como una “introducción” que dura algo más de una hora[1]. Esto puede parecer irrelevante, pero no lo es. Una hora de introducción es algo que no se enseña en las escuelas de guión. Normalmente, en esta parte de la película se suelen invertir entre 15 y 30 minutos. La duración de esta introducción es una innovación para la época, incluso para nuestros días.
Otro aspecto relevante fue el rodaje de la película al aire libre, fuera de estudio. Esto conllevó un esfuerzo técnico y actoral que acarreó una relación conflictiva entre Kurosawa y los productores del filme. A este respecto, destaca la grabación de la última batalla, que se realizó bajo lluvia auténtica, reforzada con varias cubas de agua.
El valor cinematográfico de la película es innegable. La dirección, el guión, la interpretación y todo el desarrollo técnico y artístico de la película es sublime, algo que no pasa desapercibido para el público en general. Sin embargo, un análisis simbólico de la película puede desvelar cuestiones esenciales inadvertidas por el público que no sea conocedor de la cultura japonesa. En este sentido, el objetivo de este artículo es clarificar algunas de las claves históricas, mitológicas, filosóficas y morales que plantea la película.