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Primer Congreso de la Confederación General de Obreros y Campesinos de México

detalle de la revista futuro dedicada al Primer Congreso de la Confederación General de Obreros y Campesinos de México

Primer Congreso de la Confederación General de Obreros y Campesinos de México

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“DESCARGA PDF”/ Revista. 1934 (Diciembre). Ciudad de México (México).

Colección: Futuro
Editado por: Futuro

Ciencias Sociales: Economía, Historia, Ciencias Políticas, Sociología, Derecho Público, Ciencias del Derecho.
Palabras clave: Confederación General de Obreros, campesinos mexicanos, C.G.O.C.M.,

Descripción:

Revista editada desde 1933 a 1946 por el Mtro. Vicente Lombardo Toledano y dedicada a cuestiones económicas, políticas, jurídicas, morales, religiosas y artísticas de México, principalmente, pero también del panorama internacional. La revista Futuro, es una fuente de primera mano, elaborada por la intelectualidad revolucionaria y progresista de la época, con aportaciones de ilustres tales como Xavier Icaza, Verna Carleton, Vicente Sáenz, Víctor Marx, Pablo Picasso, Rafael Alberti, Pablo Neruda, Blanca Lydia Trejo, Diego Rivera, Herminia Zur Mühlen, Luis Cardoza y Aragón, Klee, entre muchos otros y otras.

Índice y autores:

Advertencia (Pág: 3)
Vicente Lombardo Toledano
De cómo y porqué se formó la Confederación General de Obreros y Campesinos de México y su Primer Congreso Ordinario (Pág: 5)
Antonio Bernal Jr.
Convocatoria para el Primer Congreso de la Confederación General de Obreros y Campesinos de México (C. G. O. C. M.) (Pág: 10)

Informe del Consejo Nacional de la Confederación General de Obreros y Campesinos de México ante el Primer Congreso General Ordinario de la misma (Pág: 16)

Junta Previa, 24 de diciembre de 1934 (Pág: 82)
Rodolfo Piña Soria
Sesión Inaugural, 24 de diciembre (Pág: 101)
Fidel Velázquez
Segunda Sesión, 25 de diciembre (Pág: 103)
Fidel Velázquez
Documentos relativos a la Sesión del 25 de diciembre (Pág: 129)

Tercera sesión, 26 de diciembre (Pág: 144)
Fidel Velázquez
Documentos relativos a la Sesión del día 26 de diciembre (Pág: 165)

Cuarta Sesión, 27 de diciembre (Pág: 168)
Fidel Velázquez
Documentos relativos a la Sesión del día 27 de diciembre (Pág: 219)

Ponencias que por falta de tiempo no discutió el Congreso y que quedaron para estudio y resolución del Consejo Nacional. Plan de Educación Revolucionaria que debe implantarse en todos los grados de la enseñanza y procedimientos a seguir para lograr su implantación (Pág: 228)

Cuarta Sesión, 28 de diciembre (Pág: 287)
Fidel Velázquez
Documentos relativos a la Sesión del 28 de diciembre. Reforma urgente a la Ley Federal del Trabajo (Pág: 331)

Sexta y última sesión, 29 de diciembre (Pág: 346)
Fidel Velázquez
Expresión de Agradecimiento a la Prensa Nacional, votada por el Congreso (Pág: 387)

Documentos relativos a la sesión del 29 de diciembre (Pág: 388)

Datos Complementarios (Pág: 419)

PDF DISPONIBLE

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Documento

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Revista. Colección: Futuro. Diciembre de 1934, Ciudad de México (México). Editado por: Futuro

Ciencias Sociales: Economía, Historia, Ciencias Políticas, Sociología, Derecho Público, Ciencias del Derecho.
Palabras clave: Confederación General de Obreros, campesinos mexicanos, C.G.O.C.M.,

Autores destacados:

Vicente Lombardo Toledano
Antonio Bernal Jr.

Rodolfo Piña Soria
Fidel Velázquez
Fidel Velázquez

Fidel Velázquez

Fidel Velázquez

Fidel Velázquez

Fidel Velázquez

Descripción:

Revista editada desde 1933 a 1946 por el Mtro. Vicente Lombardo Toledano y dedicada a cuestiones económicas, políticas, jurídicas, morales, religiosas y artísticas de México, principalmente, pero también del panorama internacional. La revista Futuro, es una fuente de primera mano, elaborada por la intelectualidad revolucionaria y progresista de la época, con aportaciones de ilustres tales como Xavier Icaza, Verna Carleton, Vicente Sáenz, Víctor Marx, Pablo Picasso, Rafael Alberti, Pablo Neruda, Blanca Lydia Trejo, Diego Rivera, Herminia Zur Mühlen, Luis Cardoza y Aragón, Klee, entre muchos otros y otras.

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Escritos sobre las constituciones de México. Tomo II

Detalle constituciones de México

ESCRITOS SOBRE LAS CONSTITUCIONES DE MÉXICO. TOMO IIEdit

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Libro. Colección: Obra temática. 2008, México DF (México).
Editado por: Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano

ISBN: 978-968-5721-60-8
Ciencias Sociales: Derecho Público.

Descripción:

Vicente Lombardo Toledano fue un hombre que consagró su vida, su enorme capacidad y extraordinaria cultura, entre otras cuestiones, a vigilar el cumplimiento y mejoramiento no sólo de las normas jurídicas que consolidaron a la República, sino también las que sentaron las bases de su desarrollo independiente, así como la exigencia del respeto entre todas las naciones a la autodeterminación de cada pueblo para darse el gobierno que satisficiera sus necesidades, como lo expresara el presidente Benito Juárez.
Los trabajos del doctor Lombardo Toledano, en cualquier ámbito de la vida Sindical, cultural, económica o política del país, tuvieron siempre el mismo objetivo, subrayar que las modificaciones que se pudieran hacer a la Constitución deberían ser para enfrentar a la reacción, así como para la defensa y satisfacción de las necesidades del pueblo y de nuestro país. Por eso analiza lo que vive y lo que ha muerto de las Constituciones de 1857 y de 1917, y también analiza sus antecedentes y la trascendencia que han tenido en la construcción de nuestra nación.
Los textos que aquí se publican constituyen un extraordinario análisis del proceso de evolución del país, y señalan al mismo tiempo la orientación y objetivos que deben tener los instrumentos, las “instituciones constitucionales sin nuevas convulsiones armadas que faciliten —dijo el doctor Lombardo Toledano— no sólo la compleja tarea de gobernar”, sino porque “la Constitución es, además de una serie de principios que organizan jurídicamente a una nación y dan fisonomía propia al Estado, un camino hacia el porvenir, que entre más claro y asequible sea ante la conciencia popular, más fácil hará la obra que tiene como fin el imperio de la libertad y la justicia”.

Índice y autores:

Vicente Lombardo Toledano
PRESENTACIÓN (Pág: 10)
Marcela Lombardo Otero
LAS CINCO REFORMAS DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA (10 de mayo de 1964) (Pág: 14)

EL DEBATE QUE SE INICIA SE TRADUCIRÁ EN LUCHA DEMOCRÁTICA LEGÍTIMA (22 de agosto de 1964) (Pág: 24)

ES INDISPENSABLE PROMOVER UNA SERIE DE REFORMAS A NUESTRO RÉGIMEN JURÍDICO FUNDAMENTAL (13 de octubre de 1964) (Pág: 33)

EN MÉXICO, EL DERECHO DE EDUCAR PERTENECE AL ESTADO (27 de octubre de 1964) (Pág: 40)

ACERCA DE LA INICIATIVA DE REFORMA Y ADICIONES AL ARTÍCULO 18 CONSTITUCIONAL (6 de noviembre de 1964) (Pág: 50)

ACERCA DE LA INICIATIVA DE REFORMA DEL P.P.S. AL ARTÍCULO 115 DE LA CONSTITUCIÓN, RELATIVO AL MUNICIPIO LIBRE (27 de noviembre de 1964) (Pág: 56)

CARTA DEL MUNICIPIO LIBRE. QUIENES BLOQUEAN ESTA DEMANDA DE LA REVOLUCIÓN SON LOS GOBERNADORES (9 de diciembre de 1964) (Pág: 61)

SIN IMPUESTO ÚNICO NO HABRÁ DISTRIBUCIÓN JUSTA DE LA RIQUEZA (23 de diciembre de 1964) (Pág: 65)

LOS DIPUTADOS REPRESENTAN AL PUEBLO EN SU CONJUNTO (26 de diciembre de 1964) (Pág: 70)

LA REELECCIÓN DE LOS DIPUTADOS PERMITIRÁ LA CONTINUIDAD DE LA MARCHA REVOLUCIONARIA (30 de diciembre de 1964) (Pág: 74)

MORELOS A DOS SIGLOS DE DISTANCIA (30 de septiembre de 1965) (Pág: 84)

INICIATIVA PARA ADICIONAR UN NUEVO CAPÍTULO A LA CONSTITUCIÓN SOBRE LA ECONOMÍA NACIONAL (5 de octubre de 1965) (Pág: 90)

ACERCA DE LA REFORMA AL ARTÍCULO 59 DE LA CONSTITUCIÓN (15 de octubre de 1965) (Pág: 115)

INICIATIVA QUE ADICIONA LOS ARTÍCULOS 27 Y 28 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LA REPÚBLICA, RELATIVA A COMUNICACIONES ELÉCTRICAS Y SERVICIOS TELEFÓNICOS (10 de diciembre de 1965) (Pág: 122)

INICIATIVA DE LEY SOBRE LA PLANEACIÓN ECONÓMICA NACIONAL (14 de diciembre de 1965) (Pág: 137)

ACERCA DEL DICTAMEN A LA INICIATIVA PARA ADICIONAR UN NUEVO CAPÍTULO SOBRE LA ECONOMÍA NACIONAL A LA CONSTITUCIÓN( 20 de diciembre de 1965) (Pág: 150)

INICIATIVA DE REFORMAS A LA LEY ORGÁNICA DEL DEPARTAMENTO DEL DISTRITO FEDERAL PARA DEMOCRATIZAR EL GOBIERNO DE ESA ENTIDAD FEDERATIVA (27 de diciembre de 1965) (Pág: 167)

EL GENIO TUTELAR DE MICHOACÁN: LA MUERTE DE MORELOS (29 de diciembre de 1965) (Pág: 180)

ES INAPLAZABLE EL JUICIO DE LA CÁMARA SOBRE EL DELITO DE DISOLUCIÓN SOCIAL (29 de diciembre de 1965) (Pág: 184)

LAS TESIS FUNDAMENTALES DE LAS CONSTITUCIONES EN MÉXICO I. RELACIONES ENTRE EL DERECHO Y EL SISTEMA DE PRODUCCIÓN ECONÓMICA (11 de mayo de 1966) (Pág: 187)

LAS TESIS FUNDAMENTALES DE LAS CONSTITUCIONES EN MÉXICO II. EL CAPITALISMO DE ESTADO EN MÉXICO Y LA CONSTITUCIÓN DE 1917 (12 de mayo de 1966) (Pág: 205)

LAS TESIS FUNDAMENTALES DE LAS CONSTITUCIONES EN MÉXICO. III. LAS PRINCIPALES TESIS ECONÓMICAS DESDE LA REVOLUCIÓN DE LA INDEPENDENCIA (13 de mayo de 1966) (Pág: 223)

LA REGLAMENTACIÓN DEL ARTÍCULO TERCERO CONSTITUCIONAL (8 de junio de 1966) (Pág: 236)

EL ARTÍCULO TERCERO NO SÓLO ES POLÍTICO, TAMBIÉN ES POLÉMICO (6 de julio de 1966) (Pág: 240)

LA REVOLUCIÓN NO SE HIZO PARA TODOS (8 de noviembre de 1966) (Pág: 245)

INICIATIVA PARA INCORPORAR EN EL ARTÍCULO 123 CONSTITUCIONAL LA REGULARIZACIÓN, EXTENSIÓN Y APLICACIÓN DE LOS CONTRATOS COLECTIVOS DE TRABAJO DE CARÁCTER OBLIGATORIO (CONTRATO-LEY) Y FEDERALIZAR LA APLICACIÓN DE LAS LEYES DEL TRABAJO (18 de noviembre de 1966) (Pág: 254)

LA CONSTITUCIÓN HA ENCAUZADO LA EVOLUCIÓN DE NUESTRO PAÍS (1 de diciembre de 1966) (Pág: 266)

LUCHAREMOS HASTA QUE DESAPAREZCA EL DELITO DE DISOLUCIÓN SOCIAL (13 de diciembre de 1966) (Pág: 270)

EL SENADO CORRESPONDE A UNA ÉPOCA YA SUPERADA POR LA NACIÓN (23 de diciembre de 1966) (Pág: 272)

NO PONERSE AL MARGEN NI AISLARSE DE LA VIDA NACIONAL (7 de enero de 1967) (Pág: 280)

EL ARTÍCULO 123 Y SU INFLUENCIA EN EL DESARROLLO DE MÉXICO (18 de enero de 1967) (Pág: 291)

LA CONSTITUCIÓN Y EL DESARROLLO FUTURO DE MÉXICO (8 de febrero de 1967) (Pág: 297)

EL GOBIERNO VIOLA TODOS LOS ARTÍCULOS REVOLUCIONARIOS DE LA CONSTITUCIÓN (19 de febrero de 1967) (Pág: 303)

LAS CINCO TESIS DEL ARTÍCULO TERCERO CONSTITUCIONAL (5 de abril de 1967) (Pág: 313)

LA CONSTITUCIÓN EN EL ÚLTIMO MEDIO SIGLO (5 de abril de 1967) (Pág: 321)

LOS PARTIDOS POLÍTICOS Y LA CONSTITUCIÓN (21 de abril de 1967) (Pág: 327)

NUEVA OFENSIVA CONTRA LA REFORMA AGRARIA (24 de mayo de 1967) (Pág: 342)

EL CENTENARIO DE LA LEY DE INSTRUCCIÓN PÚBLICA DE BENITO JUÁREZ (12 de septiembre de 1967) (Pág: 348)

HERIBERTO JARA, EL CONSTITUYENTE (1 de mayo de 1968) (Pág: 355)


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Antes de París: la conferencia sindical mundial de Londres y los aportes de América Latina

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Tópicos de nuestro tiempo

Libro. 2015. México DF (México)
Editado por: Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano

ISBN: 978-607-466-078-4
Ciencias Sociales: Historia, Ciencias Políticas, Derecho Público.

Descripción:

En febrero de 1945, cuando se inaugura la Conferencia Sindical Mundial de Londres convocada por el Trades Union Congress (TUC) de la Gran Bretaña, se inicia el proceso que habría de concluir en la asamblea que se realiza del 3 al 7 de octubre de este mismo año, cuando el Congreso Sindical Mundial, celebrado en París, constituye la Federación Sindical Mundial (FSM), que en 2015 cumplió su 70 aniversario.
El presente trabajo tiene la finalidad de realizar un recuento de algunos de los aspectos más importantes de la etapa previa a la fundación de la FSM, que concluye con la realización de la conferencia de Londres. De manera particular incluye el proceso que ha de culminar con la ansiada unidad del sindicalismo en nuestro subcontinente, así como los esfuerzos y aportes para la unidad sindical mundial de la clase obrera latinoamericana, agrupada en la Confederación de Trabajadores de América Latina (CTAL).

Índice:

PRESENTACIÓN (Pág: 7)
I. EL MOVIMIENTO SINDICAL INTERNACIONAL (Pág: 11)
II. LA GUERRA, LA POSGUERRA Y LOS SINDICATOS (Pág: 36)
III. LOS FUNDAMENTOS DE LA FSM. (Pág: 68)
IV. ACUERDOS DE LA CONFERENCIA Y OPINIONES DE LA PRENSA (Pág: 113)
V. A MANERA DE CONCLUSIONES (Pág: 138)
APÉNDICE. LLAMAMIENTO DE LA CONFERENCIA A LOS PUEBLOS Y A LOS TRABAJADORES DEL MUNDO (Pág: 142)
NOTAS (Pág: 150)
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS (Pág: 159)





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Vicente Lombardo Toledano y sus relaciones con el movimiento obrero español: facetas de una vida

imagen de lombardo

Vicente Lombardo Toledano y sus relaciones con el movimiento obrero español: facetas de una vida

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“DESCARGA PDF”/ Libro. 2009. México DF (México).

Colección: Estudios sobre la vida y obra de Vicente Lombardo Toledano
Editado por: Centro de Estudios Filosóficos, políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano
ISBN: 978-607-466-007-4
Ciencias Sociales: Ciencias Políticas.
Palabras clave: Trabajadores; Sindicatos; España

Autor/a:

Amado del Rosal Díaz

Descripción:

Amaro del Rosal escribió Vicente Lombardo Toledano y sus relaciones el con el movimiento obrero español a modo de semblanza como homenaje al Maestro Vicente Lombardo Toledano y envío su texto al CEFPSVLT, desde la ciudad de Madrid, lamentando no poder asistir a leerlo personalmente dentro del Ciclo de Conferencias “Vicente Lombardo Toledano en el Movimiento Obrero”, que se llevó a cabo en abril de 1980 en el propio Centro de Estudios, y al que había sido invitado. También anotó que se trataba de un primer apunte de una obra posterior, de carácter biográfico sobre VLT, que ya no llegó a publicar. En este trabajo, Amado del Rosal deja un valioso testimonio sobre cómo se establecieron y desarrollaron los lazos del dirigente obrero latinoamericano y mundial con el movimiento obrero español y con destacadas personalidades del mismo y de la esfera revolucionaria, como Francisco Largo Caballero y Dolores Ibárruri, La pasionaria. También sobre la firmeza de la solidaridad de Lombardo con las luchas del pueblo de España, respecto del apoyo permanente que brindó a la inmigración republicana y la energía con la que combatió al nazi-fascismo, destaca asimismo la honestidad, rectitud y capacidad que distinguieron la actividad de Lombardo a lo largo de su vida.
El autor fue dirigente del movimiento obrero español. En su actividad política, fue militante de las Juventudes Socialistas de España, las que se constituyeron en el Partido Comunista de España, al fusionarse el Partido Comunista Español con el Partido Comunista Obrero Español; de éste último, del Rosal fue uno de sus cien miembros fundado- res, al escindirse junto con otros militantes del viejo Partido Socialista Obrero Español fundado en 1879, atendiendo al llamado de Lenin para formar la III Internacional y deslindarse de la corriente socialdemócrata tercerista. Su participación como luchador al lado de la República en la Guerra Civil española fue muy importante, como también lo fue su desempeño en la lucha contra el nazi-fascismo.

Índice:


INTRODUCCIÓN (Pág: 5)
NOTA DE LOS EDITORES (Pág: 7)
EL JOVEN DIRIGENTE (Pág: 8)
PRIMER CONTACTO CON LOMBARDO TOLEDANO (Pág: 10)
RECUERDO DE LARGO CABALLERO (Pág: 12)
SOLIDARIDAD HACIA LA CLASE OBRERA ESPAÑOLA (Pág: 13)
VICTORIA DEL FRENTE POPULAR (Pág: 15)
POSICIÓN DE DOCTRINA Y DE PRINCIPIOS (Pág: 17)
EL CONSEJO GENERAL DE LA FEDERACIÓN SINDICAL INTERNACIONAL (Pág: 20)
EL ASILO Y UNA NUEVA PATRIA (Pág: 22)
LOMBARDO TOLEDANO RECIBE A LOS REFUGIADOS (Pág: 24)
DEFENSOR DE LOS ANTIFASCISTAS (Pág: 25)
REENCUENTRO EMOCIONANTE (Pág: 26)
DELEGACIÓN DE LA UGT EN MÉXICO (Pág: 27)
PRIMERA CONFERENCIA OBRERA MUNDIAL (Pág: 28)
LA FEDERACIÓN SINDICAL MUNDIAL (Pág: 30)
EL GOBIERNO DE LEÓN BLUM (Pág: 32)
LARGO CABALLERO Y “LA PASIONARIA” (Pág: 35)
HOMENAJE AL MAESTRO (Pág: 39)

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José María Benítez, 1898 -1967

José María Benítez nació el 30 de junio de 1898, en Huanusco, estado de Zacatecas (México); y falleció el 11 de septiembre de 1967, en la Ciudad de México. Fue un destacado escritor, sindicalista, docente, narrador, periodista e ilustre poeta mexicano.

José María Benítez estudió preparatoria en la Escuela Nacional Preparatoria, continuando sus estudios en la Universidad Nacional de México, hoy conocida como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Como docente, José María Benítez impartió literatura e historia en secundaria, en diversas escuelas de la Ciudad de México.

Durante su actividad sindicalista, José María Benítez ocupó varios cargos, entre los que destacaron la dirección de la Alianza de Ferrocarrileros Mexicanos, en su Sindicato, y la dirección de la oficina de publicidad de 1938 a 1955.

En la administración, José María Benítez se desempeñó como secretario privado de la Secretaría de Salubridad y Asistencia.

En su actividad periodística, colaboró en el ExcelsiorEl Nacional, y en su suplemento Revista Mexicana de Cultura. También colaboró realizando diversos trabajos de periodismo cultural, con reseñas para libros sobre Economía, Política y Educación.

Como literato, de 1929 a 1930, perteneció al grupo literario “El Agorismo”, creado para el estudio de la lucha social en México y el mundo. Su trabajo en cuento lo dedicó a la denuncia de problemas sociales, representando situaciones cotidianas y, también, mostrando los conflictos psicológicos de los personajes y estampas de la Revolución. En la poesía, José María Benítez se centró, principalmente, en la naturaleza y el amor. Escribió una única novela, Ciudad, en la que presentó los efectos de la Revolución.

Recordamos a José María Benítez con tres de sus poesías y dos dedicatorias al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.

Poesías de José María Benítez

ilustración de llueve amigo de José María Benítez

LLUEVE, AMIGO…

LLUEVE, amigo…

El torrente baja y baja,
seda negra, sobre el llano.
Lleva la tierra en el pecho
prendido el cielo, y la mano
se le crispa a cada estruendo.
—¡Qué noche más negra, hermano!

—¿Te mojas?
—La camisa y el sarape,
el paño y el ceñidor.
El torrente baja y baja
y en la hondonada invisible
resuena como tambor.

—Pronto llegaremos, anda;
desentúmete, no tiembles,
pues ya tu jacal se asoma.
Silencio largo. La lluvia,
tiene en los labios aroma.

Sonó un disparo. Cayó
uno de los dos a un charco.
A cien metros, unos hombres
desfilan bajo la lluvia
campestre, de cutis zarco.

—Uno menos, jefe,
le dicen al hacendado.
Y el grupo sale a galope
por el campo ilimitado.

Con el muerto a cuestas llega
a la puerta del jacal.
Dejaban los pies un surco
en el frío lodazal;
perdió el muerto los huaraches
y el sombrero;
se los llevó el temporal.

Los hijos están en círculo.
De la cabeza del muerto
sale un hilillo de sangre
que recibe la mujer.
La lluvia cesó en el monte;
sobre la choza y el mundo
se deshoja
el amargo amanecer.

Historia de campesinos
que en la conciencia se aferra;
historia que acabará
con la toma de la tierra
por los míos; habrá más héroes
en esa próxima guerra,
y hasta el último asesino
morderá el polvo,
en la ciudad o en la sierra.

—Llueve, amigo… deme por favor, la mano.

—Qué noche más negra, hermano.

FIGURA EN EL PAISAJE

CARA de tierra,
ojos de sueño,
mano morena.

Esqueleto frío de angustia,
carne tranquila ante la pena,
risa que no tiene aurora,
reloj que no marca tiempo.

Ultima tabla de un barco,
puño de tendones rotos,
arco tendido, sin flecha,
energía sin cauce, sola.

Indio, punto en la i del paisaje,
maguey vestido de harapos
manojo vivo de historia,
inmovilidad sin mauser.

En el fondo de la tarde
estás con la espalda al tiempo
como en espera de una
larga lluvia de luceros.

Quizás mañana te encuentre
colgado de un árbol grande
por haber pedido tierra
para tus hijos desnudos,
para tu mujer espectro;
y esperarás como ahora,
mudo, de espaldas al tiempo.

Indio de sarape rojo,
pequeño gajo en la loma:
quiero que dejes de ser
ganancia de los caudillos,
harina sin levadura,
victoria sin resplandores.

Quiero que el rojo de ocaso
que llevas sobre los hombros,
no sea dato de paisaje,
sino bandera de lucha.

Quiero que la sombra dura
vuelva a mirar tu silueta
con el arma al brazo, puestos
los ojos en el futuro,
que hablará el idioma firme
y sonoro de las balas.

Inmóvil, sigue en la loma,
el indio de mi poema;
quizás espera su alma
larga lluvia de luceros.

ilustración de carta incompleta de José María Benítez

CARTA INCOMPLETA A UN NEGRO HAITÍ

TRAIGO la voz de mi tiempo
y la voz de mi país,
para hablarte, hermano negro,
de la tragedia del indio,
de las sombras en Haití,
de los traidores de China,
los vencidos del Brasil,
del etiope rudo y cándido,
del blanco salvaje y ruín,
y del Asia devorada
como tu tierra y la mía
por idéntico mastín.

Doce millones de indios,
quinientos latifundistas
y un dictador.
Tal era México, hermano,
—angustia de ayer y hoy—
cuando era sólo un polluelo
sobre el trueno de la historia,
la revolución.

Incendiamos los ingenios,
las haciendas y las vías,
y Norte y Sur eran rosas
mecidas por el terror;
y arrasaron nuestros pueblos,
y quemaron nuestros montes
sin compasión.

Y todavía en las llanuras
sin fondo
y en las cuestas sin verdor,
gritan nuestros muertos: polvo
humano frente al sol.

Con el mauser en la mano
murió el abuelo, y el padre,
y el niño creció en las aulas
del asalto y el clarín.

Es esta la parda cinta,
la gesta pueril y bárbara
de mi pueblo y mi país.

Pero todo sigue igual, hermano:
las minas son ríos de oro
que no acaban de correr
hacia Nueva York y Londres
como hacia España en ayer,
y sólo nos van quedando
hombres espectrales, blancos
de tisis,
o verdes de cáustica hiel,
silicosos retumbantes,
mercurianos,
hombres roídos, sin dientes,
hombres sin esperanza y sin ley,
que nada quieren,
que dejaron
cien por ciento de su vida
en la entraña de la tierra,
basta y fiel,
compasiva,
instintiva
y firme:
puño seguro
que nos ha de disolver.

Todo está igual, camarada.
A mis ancestros robaron
20 millones de hectáreas
de tierra fértil,
en nombre de Dios y el rey,
y nos han devuelto algunos
millones de hectáreas;
es una cuenta muy precisa:
por cada hectárea un cadáver
de oscuro indio o de mujer.

En el campo, el pobre tiene
apenas para comer,
nopales, tunas, frijoles,
maíz, salitre y maguey,
y para alegrar la vida,
alcohol, paisajes vacíos
y un profundo anochecer…

Dedicatorias de José María Benítez al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.

Portada del libro de José María Benítez: La huelga ferroviaria y la lucha antiimperialista.
Benítez, José María. La huelga ferroviaria y la lucha antiimperialista. México: Frente Cultural, 1936.

Afectuosamente al compañero Lombardo Toledano (firma) de José María Benítez

Portada del libro de José María Benítez: La voz de mi tiempo
Benítez, José María. La voz de mi tiempo. México: Talleres Tipográficos la Nacional, 1940.

Para el compañero Vicente Lombardo Toledano, cordialmente (rúbrica) de José María Benítez.

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Efemérides con fines de difusión cultural e histórica.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

Artículo escrito por el Doctorando Josep Francesc Sanmartín Cava, en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.


Referencias: Servicios Bibliotecarios del Centro Lombardo y la Enciclopedia de la literatura en México.

Rubens Íscaro, 1913 – 1993

RUBENS  ÍSCARO, 1913 – 1993

Por Emilio García Bonilla

Rubens Libertario Íscaro nació en la Ciudad Nueve de Julio, provincia de Buenos Aires, Argentina, el 28 de octubre de 1913, y falleció en Buenos Aires el 14 de enero de 1993.

Participó en la huelga general de 1936 ya como dirigente del sindicato de la construcción. Encabezó la Federación Obrera Nacional de la Construcción, que llegó a ser la segunda organización más importante de Argentina. También fue dirigente de la Unión Obrera de la Construcción Regional Argentina (UOCRA) y miembro del comité central de la Confederación General del Trabajo, figurando en el plano internacional como miembro del comité ejecutivo de la Federación Sindical Mundial.

De oficio albañil, su temprana afiliación al Partido Comunista y su formación autodidacta hicieron de él un prolífico escritor, principalmente sobre temas sindicales. Entre sus publicaciones más importantes están: Historia del Movimiento Sindical, Origen y desarrollo del movimiento sindical argentino (1958), Un argentino en Vietnam (1965), América Latina en marcha (1967), Los trabajadores y el nuevo gobierno (1973), e Historia de la Federación Sindical Mundial (1983).

En 1983 fue postulado por el Partido Comunista como candidato a la presidencia de la República, siendo la primera vez que un candidato comunista realizó una gira por el país.

Compartimos la dedicatoria al Mtro. Vicente Lombardo Toledano, en una de las obras de Rubens Íscaro:

Rubens Íscaro. Origen y desarrollo del movimiento sindical argentino. Buenos Aires: Anteo, 1958.

Al compañero Vicente Lombardo Toledano dedico fraternalmente. (Firma) Rubens Ïscaro 25 / 6 / 58 (1958)

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO

Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

LOMBARDO Y EL SINDICALISMO ACTUAL, SUS RETOS Y ALTERNATIVAS

LOMBARDO Y EL SINDICALISMO ACTUAL, SUS RETOS Y ALTERNATIVAS[1]

Por Cuauhtémoc Amezcua Dromundo.

La formación de un dirigente político y sindical que fue a la vez un sólido pensador marxista.

Sin teoría revolucionaria no hay acción revolucionaria y viceversa, dice el apotegma marxista. O dicho en otras palabras por Lombardo, “sin saber no es posible luchar, sin luchar no es posible saber”. En Vicente Lombardo Toledano la reflexión y la acción, el saber y el luchar, fueron un permanente ejercicio, una interacción dialéctica que realizó a lo largo de toda su vida que siempre estuvo al servicio de la clase trabajadora y, desde luego, en el sindicalismo. Las circunstancias en que se dieron su vinculación a la clase obrera, por una parte, y por la otra su rigurosa formación ideológica marxista, permiten formarse una idea sobre cómo fue posible que llegara a ser una figura tan relevante en ambos campos, el de la teoría y el de la acción.

Universidad Nacional de México es el nombre con que se fundó la actual Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)
Universidad Nacional de México es el nombre con que se fundó la actual Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

El joven Lombardo cursó simultáneamente las profesiones de leyes y filosofía en la entonces Universidad Nacional, hoy Universidad Nacional Autónoma deMéxico, y siendo inteligente y disciplinado en el estudio, recibió altas calificaciones en todas las asignaturas. No habría de ser, sin embargo, un profesionista opulento, que llevara una vida cómoda, como podría preverse, dado que tempranamente eligió el camino de la lucha al servicio de la clase obrera.

Las circunstancias fueron éstas: hacia 1915 y 16, México, su sociedad, bullía. Había concluido la fase armada de una Revolución que costó un millón de vidas en un país de 15 millones de habitantes, y que trastocó todo lo existente, sacudiendo profundamente a todas las clases sociales y a todas las capas de la población. Se debatía, entonces, el rumbo que habría de tomar la organización constitucional y el futuro económico, político y social. El joven Lombardo, nacido en 1894, pronto se interesó vivamente en los problemas de la cultura y la vida del país, y los discutía, con buen nivel de conocimiento, con sus maestros y algunos amigos destacados. Tenía 22 años cuando, junto con otros compañeros, fundó un grupo de carácter cultural que tuvo por nombre Sociedad de Conferencias y Conciertos, pero que en los medios universitarios sería más conocido como el “grupo de los siete sabios”.[2]

Su vínculo con la clase obrera surgió en 1917, cuando fue reorganizada la Universidad Popular Mexicana, y su rector, el doctor Alfonso Pruneda, lo nombró secretario de la institución; Lombardo contaba 23 años. La Universidad Popular Mexicana había sido creada por el Ateneo de México con el fin de llevar la cultura a los trabajadores, y el joven secretario ejerció en ella sobre todo una función docente. Alentados por su trato fraterno y enterados de que sabía de leyes, los trabajadores le pedían orientación sobre sus problemas laborales, y le confiaban las penas que la vida, socialmente injusta, les deparaba. Lombardo habría de declarar años después, al respecto:

“Comprendí entonces… toda la profundidad del drama social de México”.[3]

En 1920 organizó la Liga de Profesores del Distrito Federal, el primero de los numerosos sindicatos que fundaría en su vida, con maestros de escuelas primarias y técnicas, y universitarios; entonces era profesor de la Escuela Preparatoria. En 1921 ingresó a la Confederación Regional Obrera Mexicana, CROM, que fue la primera central sindical de carácter nacional. En 1922 fundó el Grupo Solidario del Movimiento Obrero, que relacionó el círculo de los obreros con el de los intelectuales y artistas, dado que Lombardo desplegaba sus capacidades en ambos. Formaron parte del grupo, entre otros destacados participantes de la vida cultural, José Clemente Orozco, Diego Rivera, Alfonso Caso, Pedro Henríquez Ureña, Daniel Cosío Villegas, Eduardo Villaseñor, y Carlos Pellicer. En 1923, fue electo miembro del Comité Central de la CROM para las cuestiones educativas y culturales.

Fragmento del Mural De Juan O´Gormann (Del Porfiriato) Sala Revolucion Mexicana Museo de Historia Nacional Castillo de Chapultepec
Fragmento del Mural De Juan O´Gormann
(Del Porfiriato)
Sala Revolucion Mexicana
Museo de Historia Nacional
Castillo de Chapultepec

En la Universidad, el joven Lombardo no estudió la filosofía marxista. Su maestro fue Antonio Caso, prestigiado docente de la entonces llamada Escuela de Altos Estudios. Caso fue un filósofo idealista, espiritualista, y ésta misma era la filosofía oficial de la Universidad Nacional en la época. Al vincularse Lombardo con la clase obrera, esa formación suya entró en choque con una realidad que descubrió llena de agudas contradicciones y lacerantes injusticias heredadas por más de tres siglos de coloniaje, que forjaron una sociedad inequitativa y rezagada. Pero esa herencia del pasado, no resuelta, con el tiempo se agravó más por otros factores, como el arribo de un fuerte flujo de capitales extranjeros a partir de mediados del siglo XIX, durante la dictadura de Porfirio Díaz, en la etapa en que el capitalismo llegaba a su fase imperialista. Esos capitales se adueñaron de la economía del país y, por consecuencia, devinieron en la fuerza determinante del rumbo político. Fueron el factor que acentúo el saqueo de nuestros recursos naturales y las injusticias sociales ya existentes. Además, ese estado de cosas empeoró, al recibir, el país, el impacto de la crisis del capitalismo, que ocurrió como fenómeno generalizado luego de la primera guerra mundial, y golpeó duramente a la clase trabajadora. La formación filosófica del joven Lombardo no le sirvió para desentrañar y comprender toda esa situación dramática, menos para combatirla; en sus palabras:

“Me di cuenta de que mis ideas… las que yo aceptaba, no estaban de acuerdo con la realidad”[4].

Su participación sindical en el seno de la CROM añadió otro motivo a su inconformidad: la central practicaba el colaboracionismo de clases, y eso no le fue aceptable. “Entré en conflicto conmigo mismo”, escribió en una carta enviada a Henri Barbusse, en 1935[5]. Lombardo, quien además, a lo largo de toda su vida, sustentó una concepción ética elevada, chocó asimismo con la conducta deshonesta y la vida desvergonzada de Luis N. Morones y los demás integrantes del Grupo Acción, que detentaba la dirección de la CROM. Haciendo memoria de esa etapa y un resumen de su vida, Lombardo habría de afirmar:

“Desde que era estudiante no he sido sino eso: un soldado del invencible ejército de la clase trabajadora que todo lo produce, todo lo descubre y todo lo crea con sus manos y con su cerebro, lo mismo en las minas que en las fábricas, en las escuelas, en los laboratorios de investigación y en el interior de la conciencia.” El remate de este balance, refleja una profunda convicción que jamás lo abandonó: “A ese ejército pertenece el porvenir”.[6]

Monumento a Carlos Marx y Engels Fridrih en parque del otoño, Rusia
Monumento a Carlos Marx y Engels Fridrih en parque del otoño, Rusia

A fin de cuentas, desencantado de su inicial formación filosófica, poco a poco se fue alejando de ella y empezó a buscar afanosamente otras fuentes para abrevar en ellas. Así fue como llegó a considerar que era necesario estudiar la obra de Marx y Engels, de la que sólo tenía una idea ligera, pues el maestro Caso, en sus clases, apenas mencionaba brevemente a esos pensadores, afirmando que eran lo opuesto al ideario de Hegel.[7] Decidido Lombardo a examinar sus ideas, se topó con que no había obras de ellos en México ni en nuestro idioma. Únicamente el Manifiesto del partido comunista, traducido y publicado en Argentina, y diversos folletos, inexactos y con errores serios en los temas teóricos de fondo, que podrían servir para alguna actividad política elemental, pero no eran útiles para el conocimiento profundo del marxismo, que es muy rico y complejo.

En 1925, Lombardo viajó a Nueva York, a un congreso, y a Europa, a la Conferencia Internacional del Trabajo, en Ginebra, Suiza, atendiendo una actividad de la CROM. Aprovechó esos viajes para visitar librerías, donde encontró obras de Marx y Engels en lenguas extranjeras, e hizo convenios para que le enviaran otras más, según las fueran teniendo disponibles. Se puso a estudiar con férreo carácter de autodidacta –que le caracterizó siempre- varias horas al día, durante meses y años, diccionario en mano. Gracias a su hábito de estudio soportó ese esfuerzo y obtuvo frutos, a través de los cuales, como lo dice Lombardo,

“fui… confrontando… las nuevas ideas que yo adquiría con las que había recibido en la Universidad, y comprendí que la filosofía que yo había aceptado era falsa”.[8]

Así fue como, al profundizar en el conocimiento del marxismo, asumió como propia la convicción de que la filosofía no sólo es instrumento para conocer la realidad sino también medio para transformarla. Lombardo, en su momento, valoraría al marxismo en estos términos:

“La doctrina del materialismo dialéctico, la doctrina marxista, no sólo representa la síntesis más importante realizada en la historia del pensamiento humano, sino que representa el descubrimiento más trascendental en la historia del conocimiento y de la cultura: el des­cubrimiento de las leyes que rigen cuanto existe, de las leyes que rigen el universo todo, de las leyes que rigen la naturaleza, el hombre y la vida social.”[9]

Vicente Lombardo Toledano, pintado por David Alfaro Siqueiros.
Vicente Lombardo Toledano, pintado por David Alfaro Siqueiros.

Su actividad como dirigente sindical y como dirigente político de la clase trabajadora jamás la ejercería malentendiendo la teoría como un listado de recetas, ni siguiendo acríticamente instrucciones ni formulaciones de organizaciones o personalidades, por mucho prestigio y “autoridad” que tuvieran. Lombardo comprendió a cabalidad eso que mucho se dice pero poco se practica, que el marxismo es una guía para la acción. El “calco y la copia”, a Lombardo desde siempre le fue ajeno. En su método de trabajo, antes de actuar, primero realizaría de manera acuciosa un examen dialéctico de la realidad, considerando todos los elementos significativos y la dinámica siempre cambiante, más todavía cuando ocurrían hechos trascendentes y variaciones significativas en la vida nacional o en la arena internacional. Solamente después y con ese sustento, elaboraría los planes y desarrollaría las acciones. Sus valoraciones y juicios con frecuencia coincidieron con los de otros pensadores y dirigentes revolucionarios, por la razón sencilla de que uno y otros de seguro habrían arribado a ellos por los mismos métodos de análisis. Pero no siempre fue así, a veces hubo juicios y valoraciones discrepantes con los de otros pensadores y otros dirigentes, como también es natural que suceda, por muy diversas razones. El cotejo sustentado de las ideas, o la praxis, es la que en estos casos da la razón a quien la tenga, y esto a veces tarda. Pero gracias a ese método riguroso y a su sólida formación, Lombardo pudo realizar aportaciones profundas al pensamiento marxista que es patrimonio de la clase obrera y de la humanidad. La cultura política de Lombardo es equiparable a la de Marx, Engels y Lenin.

La CTAL, frente único integrado por las organizaciones sindicales de todas las tendencias.

Los documentos de la CTAL acreditan que fue concebida como una organización de frente único, integrada por las organizaciones sindicales de todas las tendencias, para luchar en común por las reivindicaciones inmediatas de la clase trabajadora y por la liberación de los pueblos latinoamericanos respecto del imperialismo. Éstos son dos de sus rasgos característicos más significativos.

Lombardo y la CTAL. Libro de Cuauhtémoc Amezcua Dromundo.
Lombardo y la CTAL. Libro de Cuauhtémoc Amezcua Dromundo.

Pero vale preguntarse quién y con qué fundamento puso en marcha la idea de llamar a la unidad a las organizaciones de todas las tendencias, a la vista de que éste no era el criterio dominante en el ámbito de la izquierda revolucionaria mundial a fines de la década de los veinte e inicios de los treinta, que es cuando el proyecto con rumbo a la CTAL se va gestando, puesto que la Internacional Comunista en su VI Congreso, de 1928, resolvió que las organizaciones dirigidas por los comunistas no formaran filas al lado de los reformistas ni otras expresiones ideológicas. La resolución fue puesta en marcha por la Internacional Sindical Roja y la Confederación Sindical Latinoamericana, CSLA, en el plano mundial y en nuestra región, respectivamente.

Lombardo, por su parte, jamás sostuvo esa interpretación, sino que llegó a la suya propia. Ya en 1927, cuando estaba en el proceso de su formación marxista, en una conferencia, llamó a la clase trabajadora de toda América Latina, así, sin excepciones, a la unidad para combatir al imperialismo.[10] Y en 1933, cuando de hecho ya había concluido ese proceso autoformativo, propuso convocar “a todas las agrupaciones obreras… (otra vez, sin excluir a nadie) a un congreso para la organización de la Confederación Obrera Iberoamericana”, con un fin semejante.[11] En octubre del mismo año, cuando Lombardo, en el plano nacional, avanzaba asimismo hacia la construcción de una gran central sindical unitaria en nuestro país al fundar la Confederación General de Obreros y Campesinos de México, CGOCM, ésta nueva central, en su Asamblea Constituyente, decidió impulsar la unidad de los trabajadores latinoamericanos. La CGOCM fue la misma central que encabezaba Lombardo cuando, envió un escrito a la Primera Conferencia Americana del Trabajo que se reunió en Santiago de Chile en 1936, en que reiteró su llamado a la unificación y dijo:

“No es preciso que los trabajadores todos piensen del mismo modo, que todos sustenten la misma doctrina política, que todos opinen igual respecto de las características de la sociedad futura…”[12].

Siguiendo el mismo hilo de los pasos de Lombardo hacia la unidad latinoamericana, al constituirse la CTM, Confederación de Trabajadores de México, también en 36, en sus documentos básicos plasmó la necesidad de unir a la clase obrera del subcontinente. Y fue la propia CTM la que convocó al Congreso Obrero Latinoamérica, que dio vida a la CTAL.

Esa concepción que enarbolaba Lombardo, y que fue adoptada en su momento por la CTAL, es congruente con la tesis de Marx y Engels, en el sentido de que la fuerza de la clase obrera radica en su unidad, que se manifiesta en el famoso lema: “¡Proletarios de todos los países, uníos!”, y que el propio Marx expresara en términos precisos:

“La única fuerza social de los obreros está en su número. Pero, la fuerza numérica se reduce a la nada por la desunión”.[13]

Lenin, en esa línea, postuló que la tarea de los comunistas era actuar allí donde estuvieran las masas, y calificó de “absurda, ridícula y pueril” la opinión de “que los comunistas no pueden ni deben actuar en los sindicatos reaccionarios”[14].

No está en mi ánimo afirmar que la posición de Lombardo al respecto haya sido la única, de seguro hubo otros pensadores y luchadores, otras organizaciones que coincidieron por sus propias razones. Pero tampoco me cabe duda que su impulso fue decisivo para el surgimiento de la CTAL con el perfil que tuvo. Vale recordar que la IC, dentro del mismo período que vengo refiriendo, mantuvo la posición que podríamos llamar de unidad restringida, desde 1928 hasta que su VII Congreso, de 1935, rectificó y llegó a un juicio semejante al de Lombardo sobre la unidad sindical. Resolvió entonces que:

“… el congreso impone a los comunistas el deber de adoptar todas las medidas prácticas para realizar la unidad sindical…”[15]

Y precisó que habría que construir

“un sindicato único en cada rama de la producción; una central única en cada país; una central internacional única de sindicatos por industrias; una central sindical única sobre la base de la lucha de clases.”[16]

Vigorosa participación de Lombardo en la fundación de la FSM
Vigorosa participación de Lombardo en la fundación de la FSM

Los partidos comunistas de Latinoamérica, consecuentemente, disolvieron la CSLA y, en adelante, participaron notablemente en las actividades preparatorias del Congreso Obrero Latinoamericano, convocado por la CTM, en que se fundó la CTAL, y en la vida de la misma, junto con otras corrientes distintas, cuyo criterio unitario había madurado también. Esa misma concepción de unidad fue la que rigió en el surgimiento de la Federación Sindical Mundial, superando la opinión del sindicalismo inglés, que en vano quiso aislar a los sindicatos soviéticos.

Objetivo medular de la CTAL, la lucha por la liberación de América Latina frente al imperialismo.

Lombardo distinguió claramente la realidad de América Latina de otras, donde las condiciones facilitaron el desarrollo del capitalismo hasta la fase del imperialismo. Advirtió la diferencia entre unos y otros países que conforman el sistema capitalista mundial de la época moderna: imperialistas, dominantes, saqueadores, unos; objeto del dominio y del saqueo de los primeros, otros.

Los pueblos de nuestra región, sometidos al régimen colonial durante tres siglos, por parte de España, Portugal y otras potencias de Europa, lograron al fin su independencia política, luego de cruentas luchas. Pero no consiguieron destruir el régimen económico que las potencias coloniales impusieron, basado en la concentración de la tierra en manos de una minoría y en una serie de estancos, monopolios y privilegios para las castas dominantes. Lombardo llamó a ese sistema semifeudal, por sus rasgos descritos, que en su esencia lo asemejan con el feudalismo clásico que se dio en otras regiones, sin que fuera idéntico. Lombardo señala también que, a pesar de todo, las fuerzas productivas empezaron a desarrollarse en nuestros países, en unos más que otros, y se fueron creando las premisas para el paso a formas capitalistas de producción. En la última mitad del siglo XIX, dice, cuando ese proceso se realizaba, las inversiones extranjeras provenientes de Estados Unidos y Europa, irrumpieron en la vida doméstica de nuestras naciones y, en la mayoría de ellas, yuxtapusieron un sistema capitalista dependiente a las formas antiguas de producción con supervivencias semifeudales, sin que se diera su natural desarrollo histórico.

“De esta suerte, pasaron los pueblos latinoamericanos, en un lapso breve, de su condición de colonias de España y Portugal, a semicolonias del imperialismo internacional.”[17]

El sindicalismo y las luchas obreras reflejadas por el arte revolucionario.
El sindicalismo y las luchas obreras reflejadas por el arte revolucionario.

Para Lombardo, éste es el drama de América Latina. Consecuentemente, la lucha contra el imperialismo, por nuestra plena independencia, económica y política, es fundamental. Y es una tarea en la que la clase obrera debe participar decididamente, no sólo desde la trinchera del partido de clase, sino también desde el movimiento sindical.

“En los países que luchan por su independencia nacional y en los que disfrutan de ella, pero están sometidos económicamente a las fuerzas del imperialismo, los sindicatos deben unir a sus demandas económicas y sociales la lucha por la independencia política nacional o por la emancipación económica respecto del imperialismo”.[18]

Y explicó por qué esta tarea corresponde a todos los trabajadores, no sólo a los que militan políticamente:

“Si las reivindicaciones de clase de los trabajadores no se asocian… a las demandas del pueblo y a las exigencias de la liberación nacional, los éxitos de la clase obrera son transitorios y pueden anularse con facilidad”.[19]

La CTAL desde su fundación plasmó ese compromiso de lucha en sus documentos básicos. Y así lo ejerció a lo largo de su existencia.[20] Desde el punto de vista de la batalla de las ideas, el Plan para la posguerra, aprobado por el Segundo Congreso de la CTAL, de Cali, Colombia, de 1944, contiene las demandas y las metas de la región en la lucha por desarrollar sus fuerzas productivas y liberarse del yugo imperialista; se trata de un documento de vigencia ejemplar aun hoy, luego de que han transcurrido más de seis décadas y tantas cosas han cambiado, pero no nuestra condición de países dependientes que, antes al contrario, se ha acentuado.

El pensamiento y la obra de Lombardo y los retos del sindicalismo contemporáneo en América Latina.

El mundo y América Latina han cambiado mucho en las últimas décadas, es cierto, la historia no se desarrolla de manera lineal, sino dialéctica, en medio de una constante lucha entre revolución y contrarrevolución. Al no existir ya –por circunstancias que no es el momento de analizar- el gran contrapeso que le significaba la Unión Soviética y el campo socialista europeo, la ofensiva del imperialismo contra los pueblos de América Latina y del mundo durante las últimas tres décadas ha sido brutal y les ha impuesto retrocesos gigantescos en todas las esferas.

En medio de los enormes retrocesos, es de destacarse el contraste que representa la extraordinaria hazaña de la Revolución Cubana que, contra los pronósticos alentados por sus adversarios, ha tenido la capacidad, aun en condiciones adversas, de sostenerse en el proceso de construcción del socialismo sin hacer concesiones de índole alguna al enemigo imperialista que, por otra parte, sí logró someter a sus designios a todos los demás gobiernos de nuestra región, incluidos los de México de los últimos treinta años, todos ellos gobiernos neoliberales y entreguistas que abandonaron nuestra política exterior que respetaba y valoraba como fundamentales los principios de la autodeterminación de los pueblos y la no intervención y que, aun siendo titubeantes, tibios y contradictorios en muchos aspectos, sin embargo avanzaban hacia la plena independencia económica y política de México por la vía de las nacionalizaciones postulada por Lombardo.

En el último decenio, sin embargo, la ola neoliberal y proimperialista que parecía incontenible ha sido frenada ya en distintos países de nuestra región, donde los pueblos se han puesto en pie de lucha; tales son los casos de Venezuela, Bolivia y Ecuador, entre muchos otros. Ha surgido el bloque de la Alternativa Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América, ALBA, con una orientación claramente antiimperialista, lo que junto con otros hechos muestra un alentador renacimiento del combate por nuestra segunda y definitiva independencia. Estos hechos ponen a la vista la justeza y vigencia de la valoración que Lombardo hizo en el sentido de que la de Cuba

“señala el comienzo de la revolución que dará a nuestros pueblos la independencia económica y nos devolverá la libertad…”[21].

La revolución, en efecto, avanza otra vez en América Latina librando batallas victoriosas, pero el sindicalismo contemporáneo no ha estado todavía en la posición de primera fila que le corresponde en la lucha por la liberación definitiva de nuestros pueblos; tiene esa tarea pendiente y por fortuna cuenta con una rica fuente de enseñanzas en la que abrevar en la experiencia de la CTAL y en la vida y la obra de Vicente Lombardo Toledano, para que, como también lo dijo Lombardo, “… no se apague la luz que ha encendido el pueblo de Cuba para alumbrar nuestro camino”, sino

“que esa llama se extienda a todo el continente y se junte al inmenso resplandor de la nueva aurora del mundo”. [22]

[1] Sílabo para la conferencia a presentar en la Escuela Nacional de Cuadros Sindicales “Lázaro Peña” en La Habana, Cuba, el 4 de abril de 2010, atendiendo a la invitación de la Federación Sindical Mundial – América.

[2] Los otros miembros del grupo, fueron Alfonso Caso, Manuel Gómez Morín, Antonio Castro Leal, Alberto Vásquez del Mercado, Teófilo Olea y Leyva, y Jesús Moreno Baca. Luego se unirían otros estudiantes, entre ellos Narciso Bassols y Luis Enrique Erro.

[3] James W. Wilkie y Edna Monzón de Wilkie, México visto en el siglo XX, entrevistas de historia oral. Instituto Mexicano de Investigaciones Económicas, México, 1969. p. 256.

[4] Ibidem, p. 258.

[5] El distinguido escritor francés pidió a Lombardo que le hablara de la trayectoria de su vida. La respuesta fue una carta, que se puede consultar en el Fondo documental de la biblioteca del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales que lleva el nombre del pensador marxista y maestro del proletariado. Está publicada en el t. III, vol. 3 de la Obra Histórico-cronológica de VLT, editada por el propio CEFPSVLT, pp. 251-259.

[6] Vicente Lombardo Toledano, intervención en el acto de homenaje que le rindieron sus amigos, discípulos, compañeros de lucha y personalidades del campo democrático en el Palacio de Bellas Artes, al cumplir sus 70 años de vida, 16 de julio de 1964.

[7] Por cierto, más tarde, Lombardo, ya formado como un pensador marxista profundo y riguroso, sostuvo una larga polémica filosófica con su antiguo maestro, el muy reverenciado Antonio Caso, que tuvo dos momentos: primero en el seno de la Universidad, en el Primer Congreso de Universitarios Mexicanos, en septiembre de 1933, y luego en las páginas del periódico El Universal de la ciudad de México, entre enero y abril de 1935. Por primera vez se debatieron en México de manera pública las bases ideológicas del socialismo científico confrontadas con la doctrina idealista-espiritualista que se preconizaba de manera oficial en la Universidad Nacional. Ver la Obra Histórico-cronológica de VLT, editada por el CEFPSVLT, t. II, vol. 4, pp. 101-104 y 161-197, y t. III, vol. 3, pp. 1-162. Ver también Caso-Lombardo. Idealismo vs. Materialismo Dialéctico. Universidad Obrera de México, 1963.

[8] Wilkie, p. 258.

[9] Vicente Lombardo Toledano, Objetivos y táctica de lucha del proletariado y del sector revolucionario de México en la actual etapa de la evolución histórica del país, enero de 1947. Ver la Obra Histórico-cronológica de VLT, editada por el CEFPSVLT.

[10] Fue en la conferencia que dictó en el teatro Esperanza Iris, de la ciudad de México con el título de “La doctrina Monroe y el movimiento obrero”, el 30 de enero de 1927, en la que denunció las ambiciones de dominación de Estados Unidos sobre América Latina que entrañan el llamado “panamericanismo” y la doctrina Monroe, y llamó a la clase trabajadora de toda la región a combatirlas. Fue editada por la CROM en un folleto que llevó el mismo título, impreso en los talleres linotipográficos La lucha, 1927.

[11] Vicente Lombardo Toledano, discurso pronunciado ante la Convención Extraordinaria de la CROM.  Fondo documental de la biblioteca del CEFPSVLT; está publicada en el tomo II, volumen 4 de la Obra Histórico-cronológica de VLT, editada por el propio CEFPSVLT, pp. 35-74.

[12] El comunicado de Lombardo fue publicado con eltítulo de “Mensaje al proletariado de América Latina” en el periódico El Universal, diario de la ciudad de México, del 1 de enero de 1936.

[13] Fue en su “Instrucción sobre diversos problemas a los delegados del Consejos Central Provisional” de agosto de 1866, previa al Congreso de la Primera Internacional que se celebró en Ginebra, del 3 al 8 de septiembre de en 1866.Se puede consultar en http://www.marxismoeducar.d/me21.htm, el fragmento citado forma parte del primer párrafo del punto 6, que Marx tituló “Sociedades Obreras (Trade unions) Su pasado, presente y porvenir”, y que fue aprobado como una resolución del Congreso. Lombardo, por su parte, hace una síntesis del contenido de ese escrito de Marx, en su libro Teoría y práctica del movimiento sindical mexicano, México, ediciones de la Universidad Obrera de México, 1981, pág. 12.

[14] Lenin, “La enfermedad infantil del ¿izquierdismo? en el comunismo”, en V. I. Lenin, Obras escogidas, Editorial Progreso, Moscú, 1969, pp. 537-515.

[15] “La ofensiva del fascismo y las tareas de la Internacional Comunista en la lucha por la unidad de la clase obrera contra el fascismo, (Resolución sobre el informe del camarada Dimítrov adoptada por el VII Congreso de la Internacional Comunista, el 20 de agosto de 1935)”, texto íntegro publicado en Fascismo, democracia y frente popular, VII Congreso de la Internacional Comunista, Moscú, 25 de julio-20 de agosto de 1935.  México, Siglo XXI Editores, 1984, Págs. 461 a 477. Cursivas de CAD.

[16]  Ibidem.

[17]Lombardo, “El drama de los pueblos de América Latina”, en La Confederación de Trabajadores de América Latina ha concluido su misión histórica. Pág. 1.

[18] Vicente Lombardo Toledano. Teoría y práctica del movimiento sindical mexicano. México, Universidad Obrera de México, tercera edición, 1981, pp. 44-45.

[19] Op. cit. p. 96

[20] “La CTAL fue convirtiéndose en la fuerza de opinión más importante del continente americano, no sólo por su lucha tenaz para lograr mayores derechos y mejores condiciones de vida de las masas trabajadoras, sino también por su diario combate contra las pretensiones del imperialismo en América Latina, y por su ayuda a la independencia nacional o su plena independencia económica”, valoró Lombardo. La Confederación… pág. 4

[21]  Entrevista que V. Ostroski hizo a Lombardo en la Sierra Maestra en julio de 1960, publicada por Literaturnaya Gazeta, Moscú, URSS, fechada el día 30 de ese mes y año. Éste y todos los materiales citados en las notas de pie de página subsecuentes, forman parte de la Edición de Escritos sobre Cuba que se comenta, obra editada por el CEFPSVLT.

[22] Así lo dijo Lombardo al intervenir en el Primer Congreso Latinoamericano de juventudes, en La Habana, mismo evento por cierto en el que participaron el Ché y Fidel, el primero lo inauguró y el segundo lo clausuró en un acto multitudinario en el Estadio Latinoamericano, evento en el que Fidel anunció la nacionalización, mediante expropiación forzosa y adjudicación a favor del Estado cubano, de 26 empresas norteamericanas poderosas, que incluyen azucareras, telefónicas, eléctricas y petroleras, hecho que los historiadores cubanos valoran como el culminante de la segunda y definitiva independencia de Cuba, ahora frente al imperialismo, y como el enrumbamiento de la Revolución hacia el socialismo. El Primer Congreso Latinoamericano de juventudes, trabajó desde el 28 de julio de 1960, fecha en que lo inauguró el Ché, hasta el 6 de agosto, en que lo clausuró Fidel en un acto público que fue recogido por la historia y tuvo como lema “Por la liberación de América Latina”. Lombardo pronunció su “Mensaje a la juventud de América Latina” el día 31.

 

Latinoamérica y la fundación de la Federación Sindical Mundial

Latinoamérica y la fundación de la Federación Sindical Mundial

Por Juan Campos Vega

1.FSM_grabadoEl 3 de octubre de 1945 se funda en París la Federación Sindical Mundial (FSM). Es la única organización obrera que logra conjuntar, hasta la fecha, a los sindicatos de la inmensa mayoría de los países del mundo, trátese de sindicatos de países desarrollados, coloniales, semicoloniales, dependientes, y de países socialistas.

Las condiciones que hicieron posible la unidad mundial de los trabajadores son diversas; sin duda, un factor fundamental para el acercamiento de las organizaciones de los trabajadores, fue la lucha común contra el fascismo en los prolegómenos y durante la segunda guerra mundial. Sin dejar de señalar algunas de estas condiciones, el presente escrito se orienta a destacar el papel de la clase obrera latinoamericana y caribeña en este importante proceso.

Antecedentes

En varios países de América Latina y el Caribe, las organizaciones sindicales compartían el interés por unificar a los sindicatos del área y del mundo entero. Los esfuerzos más significados en torno a estos propósitos son impulsados desde América del Sur y México.

Sudamérica. En mayo de 1929, en Montevideo, Uruguay, se funda la Confederación Sindical Latinoamericana (CSLA), a iniciativa de la Internacional Sindical Roja (ISR), con organizaciones sindicales dependientes o vinculadas a los partidos comunistas de la región.

Para enero de 1936, meses antes de que acordara su disolución, la CSLA convoca a una asamblea de sus agremiados en Santiago de Chile —aprovechando la realización de la Conferencia Americana del Trabajo, convocada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT)—; en ambos eventos participan dirigentes sindicales de varios países de América, particularmente de la región sur, en los que analizan:

Los principales problemas laborales, socioeconómicos y políticos que afectaban a la clase trabajadora en el continente. El diagnóstico fue uno, la inexistencia de la unidad obrera en la región no colaboraba en frenar los abusos de los “patrones” y era imposible exigir mejores garantías sociales y laborales a los estados sin una gran estructura sindical continental. Los obreros reunidos en Santiago firmaron un pacto […] para hacer conciencia entre los trabajadores del continente sobre la necesidad de unirse.[1]

Vicente Lombardo Toledano envía un mensaje a los asistentes a la reunión convocada por la OIT, —que publica en El Universal, de México, el 1 de enero de 1936—, en el que le plantea a los representantes del proletariado latinoamericano y caribeño que:

Sólo la acción conjunta del proletariado puede salvar los destinos de América. No es preciso que los trabajadores todos piensen del mismo modo, que todos sustenten la misma doctrina política, que todos opinen igual respecto de las características de la sociedad futura; no es menester un común denominador ideológico para intentar la defensa colectiva de sus intereses: basta con un programa mínimo de acción, con un programa igual para todos, que garantice sus derechos fundamentales.[2]

3.AL_campesinosLos derechos a los que hace referencia Lombardo, y que enlista en el mensaje, están relacionados con las principales libertades públicas: de asociación profesional, de reunión y de manifestación públicas, de expresión de las ideas, de prensa, y de huelga; los derechos a la tierra para los campesinos, a salarios humanos, a seguros contra el paro y contra los riesgos profesionales, y las demandas de la disolución de las milicias privadas o semioficiales, al margen del ejército regular; así como el respeto a la acción cívica de los trabajadores, a los partidos políticos de la clase obrera y campesina, y el mantenimiento del régimen político del sufragio universal y del voto secreto.[3]

Al finalizar la Conferencia Americana del Trabajo, los delegados de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay y Uruguay, suscriben un manifiesto donde comprometen sus esfuerzos para “abordar de inmediato las tareas indispensables para llegar a constituir cuanto antes una vigorosa organización continental de los trabajadores También consideran indispensable […] trabajar en sus respectivos países. Para atenuar la miseria que aflige al proletariado del continente”.[4], es decir, enfrentan ambos problemas “en la misma dirección del mensaje abierto que envió el dirigente mexicano.[5]

México. La primera central nacional, la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), fue constituida el 12 de mayo de 1918 en Saltillo, Coahuila. En noviembre de ese mismo año, participa en un Congreso, en Laredo, Texas, convocado y dirigido por la Federación Americana del Trabajo (FAT), de la que surge la Confederación Obrera Panamericana (COPA). Estuvieron “representados los siguientes países: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México y los Estados Unidos”.[6]

Las finalidades incluidas en el artículo II del documento “Principios, Objetivos y Reglas”, aprobado es el congreso fundacional de la COPA, establecen que la naciente organización pugnará por:

1. El establecimiento de mejores condiciones para los trabajadores que emigren de un país a otro.

2. El establecimiento de un mejor entendimiento y de mejores relaciones entre los pueblos de las repúblicas Panamericanas.

3. Utilizar todos los medios legales y honorables para la protección y adelanto de los derechos, intereses y bienestar de los pueblos de las repúblicas Panamericanas.

4. Utilizar todos los medios legales y honorables con el propósito de cultivar las más favorables y amistosas relaciones entre los movimientos obreros y entre los pueblos de las repúblicas panamericanas.[7]

Independientemente de las anteriores expresiones, en la práctica se trataba de una política tendiente a “controlar el movimiento sindical latinoamericano y su desarrollo, de acuerdo con los intereses del imperialismo norteamericano; de evitar que se incorporara al movimiento sindical revolucionario”.[8]

La CROM entra en crisis, y surge la “CROM depurada” con numerosos sindicatos que se habían escindido de ella. En el programa de la nueva organización, fundada el 10 de marzo de 1933, cuando se aborda el tema de las relaciones obreras internacionales, se plantea dos puntos alusivos:

35. La separación de la CROM de la Confederación Obrera Pan-Americana.

36. La CROM convocará a todas las agrupaciones obreras de las naciones iberoamericanas a un congreso para la organización de la Confederación Obrera Ibero-Americana, que discutirá y aprobará un programa de defensa y de acción contra el imperialismo en América.[9]

La CROM depurada, invita a otras organizaciones sindicales para constituir una nueva central, por lo que suscriben un pacto de unidad y posteriormente convocan a un congreso obrero y campesino que se reúne del 26 al 31 de octubre de 1933, del que surge la segunda central nacional del proletariado mexicano: la Confederación General de Obreros y Campesinos de México (CGOCM, de corta vida, porque junto con las organizaciones que integran el Comité Nacional de Defensa Proletaria (CNDP) constituido el 15 de junio de 1935, constituyen la central más grande y combativa de la historia de México: la Confederación de Trabajadores de México (CTM).

El congreso fundacional de la CTM, realizado del 21 al 24 de febrero de 1936, aprueba una resolución que fija las posiciones de la nueva central en torno a sus relaciones internacionales, en la que resuelve dirigir sendas excitativas:

A todas las organizaciones sindicales del continente americano, sin distinción de ideología y de táctica de lucha, para procurar el entendimiento y la unificación de todo el proletariado de América, especialmente del proletariado de los países de origen latino [10]”, [y] “a la Federación Sindical Internacional y a la Internacional Sindical Roja, haciéndoles ver la necesidad urgente que para el proletariado del mundo entero y para los destinos de la humanidad misma, tiene el hecho de un acercamiento entre las principales fuerzas sindicales existentes [11]”.

La CTM se adhiere a de la Federación Sindical Internacional (FSI) y participa en su Séptimo Congreso, que se realiza en julio de 1936, en Londres. En su primera participación, los delegados de la CTM, junto con los de España, Francia y Noruega, defienden “una posición de unidad y la afiliación de los sindicatos soviéticos”[12] a la FSI.

2AL_vs_FascismoEl 2 de septiembre de 1936, Lombardo, en su carácter de secretario general de la CTM, dirige una carta a las centrales sindicales latinoamericanas en la que después de expresar las principales preocupaciones políticas nacionales e internacionales, los aspectos sindicales y laborales que afectan por igual a todos los pueblos de América Latina y el Caribe, plantea la necesidad de “convocar sin pérdida de tiempo a un congreso obrero latinoamericano, que establezca las bases y los objetivos de una lucha continental a favor de los derechos fundamentales del proletariado y de la verdadera autonomía de las veinte naciones ligadas por el mismo destino histórico”,[13] y les propone constituir un comité organizador que convoque a dicho congreso.

El Congreso Obrero Latinoamericano que da origen a la Confederación de Trabajadores de América Latina (CTAL), se realiza en México del 5 al 8 de septiembre de 1938. La CTAL sería una organización importante para la fundación y orientación de la FSM.

[1] Patricio Bernardo Herrera González, “En favor de una patria de los trabajadores”. La Confederación de Trabajadores de América Latina y su lucha por la emancipación del continente, 1938-1953, tesis para optar por el grado de doctor en historia, Zamora, Michoacán, Centro de Estudios Históricos de El Colegio de Michoacán, A. C., octubre de 2013, pp. 101-102.

[2] Vicente Lombardo Toledano (en adelante VLT), “Mensaje al proletariado de la América Latina”, Obra histórico-cronológica, t. III, vol. 4, México, CEFPSVLT, 1996, p. 5.

[3] Idem.

[4] Francisco Pérez Leirós, El movimiento sindical de América Latina, Buenos Aires, Imprenta “La Vanguardia”, 1941, pp. 55-56.

[5] Patricio Bernardo Herrera González, “En favor de… op. cit., p. 112.

[6] Amaro del Rosal, Los congresos obreros internacionales en el siglo XX. De 1900 a 1950, México, Grijalbo, 1963, p. 380.

[7] Francisco Pérez Leirós, El movimiento sindical de América Latina, Buenos Aires, Imprenta “La Vanguardia”, 1941, p. 40.

[8] Amaro del Rosal, Los congresos obreros… op. cit., p. 381.

[9] “Programa Mínimo de Acción de la CROM”, revista Futuro, núm.10 (extraordinario), México, D. F., Mayo de 1934, pp. 77.

[10] “Las relaciones internacionales del proletariado mexicano”, CTM 1936-1941, México, CTM, 1941, p. 52.

[11] Idem.

[12] Amaro del Rosal, Los congresos obreros internacionales en el siglo XX. De 1900 a 1950, México, Grijalbo, 1963, p. 300.

[13] VLT, “Carta de la CTM a las centrales sindicales de América Latina”, Obra histórico-cronológica, t. III, vol. 4, México, CEFPSVLT, p. 354.

El Comité Nacional de Defensa Proletaria y la unidad sindical

El Comité Nacional de Defensa Proletaria y la unidad sindical

Por Juan Campos Vega

En la década de los años treinta, la recomposición del movimiento sindical proporciona una nueva dinámica a las luchas obrero-patronales, lo que se refleja en el número de huelgas anuales que se incrementan. En 1933, las huelgas suman la ínfima cantidad de 13; aumentan a 202 en 1934, y durante 1935, primer año del gobierno del general Lázaro Cárdenas (1 de diciembre de 1934-30 de noviembre de 1940), el movimiento sindical desarrolla una actividad mucho más intensa: las huelgas alcanzan la cantidad de 642.

Plutarco Elías Calles
Plutarco Elías Calles

En medio de ese escenario, el senador de la República, Ezequiel Padilla, proporciona a la prensa de la capital del país las declaraciones del general Plutarco Elías Calles, que se publican el 12 de junio de 1935. Entre sus expresiones, el expresidente de la República ataca la actividad sindical, argumenta que hace seis meses que se realizan huelgas constantes, y que muchas de ellas son injustificadas, y arremete en contra de los dirigentes de sus organizaciones:

Yo conozco la historia de todas las organizaciones, desde su nacimiento; conozco a sus líderes, los líderes viejos y los líderes nuevos. Sé que no se entienden entre sí y que van arrastrados en líneas paralelas por Navarrete y Lombardo que dirigen el desbarajuste. Sé de lo que son capaces y puedo afirmar que en estas agitaciones hay apetitos despiertos, muy peligrosos en gentes y en organizaciones impreparadas. Están provocando y jugando con la vida económica del país [1].

Vicente Lombardo Toledano, de la Confederación General de Obreros y Campesinos de México (CGOCM), en declaraciones publicadas en los diarios del medio día, acepta públicamente su responsabilidad en las huelgas:

Por elemental desconocimiento de las causas que provocan los conflictos sociales dentro del régimen burgués en que vivimos, se hace el honor de considerarme como responsable de los movimientos de huelga últimamente ocurridos en nuestro país. Aprovecho esta ocasión para declarar que no soy sino un humilde agitador y que proseguiré en mi actitud, mientras exista, sirviendo a la causa del proletariado [2].

A la breve declaración de Lombardo, siguen la del consejo nacional de la CGOCM, en la que se señala “que ante la amenaza que existe, considerarán como un agravio para sus intereses propios cualquier atentado que se realice en contra de una agrupación hermana o de sus dirigentes, o cualquier acto que tienda a menoscabar la integridad de los derechos de un núcleo proletario [3]”, y la suscrita por las organizaciones con mayor representatividad dentro del movimiento sindical y campesino: Alianza de Obreros y Empleados de la Compañía de Tranvías, Alianza de Uniones y Sindicatos de Artes Gráficas, Cámara Nacional del Trabajo, Confederación General de Obreros y Campesinos, Confederación Sindical Unitaria, Federación de Obreros y Empleados de la Compañía de Tranvías, Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros, Segunda Convención Ordinaria del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros, Sindicato de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares, Sindicato Nacional de Telefonistas y Sindicato Mexicano de Electricistas, que se agrupan para oponerse a las pretensiones del expresidente de la República, argumentan que se opondrán “a toda transgresión de sus derechos, utilizando, en el momento preciso, la huelga general en todo el país como único medio de defensa contra la posible implementación de un régimen fascista en México [4]”.

Lázaro Cárdenas del Río
Lázaro Cárdenas del Río

El 13 de junio, en declaraciones acerca de la situación prevaleciente, el presidente Cárdenas asume la responsabilidad histórica de su actuación al frente del gobierno, y a la vez que manifiesta su plena confianza en el movimiento sindical y campesino de México externa su opinión respecto de lo que considera ocasiona los conflictos:

Refiriéndome a los problemas del trabajo que se han planteado en los últimos meses y que se han traducido en movimientos huelguísticos, estimo que son la consecuencia del acomodamiento de los intereses representados por los dos factores de la producción y que si causan algún malestar y aun lesionan momentáneamente la economía del país, resueltos razonablemente y dentro de un espíritu de equidad y justicia social, contribuyen con el tiempo a hacer más sólida la situación económica [5].

Después, al expresar que tanto obreros como patronos gozarán de las garantías y el apoyo para el ejercicio de los derechos que les otorga la ley, declara: “Tengo plena confianza en las organizaciones obreras y campesinas del país y espero que sabrán actuar con la cordura y el patriotismo que exigen los legítimos intereses que representan [6]”.

Al día siguiente, el conjunto de las organizaciones del movimiento sindical y campesino que se agrupan, le expresan al general Cárdenas, que esperan que “sabrá cumplir su promesa de respetar y hacer respetar los derechos de los trabajadores, que ya no están sujetos al capricho de un hombre ni atados a los destinos de un caudillaje [en clara alusión a la política de Elías Calles] sino que descansan en la fuerza de la organización proletaria [7]”.

Comité Nacional de Defensa proletaria
Comité Nacional de Defensa proletaria

La existencia de un nuevo tipo de movimiento sindical que actúa con independencia del poder público, a la que se suma la dinámica del momento, así como el latente deseo de unidad sindical que comparte la clase trabajadora, lleva a las organizaciones que realizan las declaraciones conjuntas a coordinarse para la consecución de sus objetivos: el 15 de junio, suscriben el Pacto de Solidaridad mediante del cual se constituye el Comité Nacional de Defensa Proletaria (CNDP) para enfrentar a Elías Calles, a cualquier tipo de agresión contra las agrupaciones pactantes y a cualquier medida que pretenda atentar contra los derechos obreros; establecen que el CNDP será el encargado de resolver las pugnas intergremiales; que las organizaciones sindicales y campesinas se obligan a prestarse solidaridad, a respetar la autonomía de las demás organizaciones firmantes, a oponerse al colaboracionismo de clases, y en contrapartida, a basar su acción sindical y social en la lucha de clases, y a trabajar con la finalidad de constituir una central única de los trabajadores [8].

En los organismos dirigentes de esas organizaciones confluyen diversas corrientes del ámbito sindical que anteponen, a sus intereses gremiales y discrepancias ideológicas y políticas, sus deseos de unidad; en la base sexta del pacto que suscriben: “Reconocen la necesidad de llevar a cabo un congreso nacional obrero y campesino, en el que se trate en una forma definitiva lo relativo a la unificación del proletariado en una sola central [9], hacen a un lado, momentáneamente, las diferentes ópticas respecto de la orientación que debiera imperar en cada una de las agrupaciones sindicales y campesinas, e inician un proceso incluyente tanto en el terreno teórico como en el organizativo.

El CNDP reafirma los propósitos que alientan su creación, moviliza a los trabajadores en oposición a los intentos del callismo por continuar con la política que ha caracterizado al “Maximato” —la de los tres gobiernos anteriores, supeditados a la influencia de Elías Calles— así como en defensa del gobierno del general Cárdenas y de las perspectivas que se abren para la organización combativa del movimiento sindical y campesino.

Al iniciar el año de 1936, en un proceso no exento de dificultades, se incorporan otras tres organizaciones al CNDP: “el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana; la Confederación Nacional de Asociaciones de Profesionistas, y la Confederación Nacional de Trabajadores de la Enseñanza [10]”.

A partir de la creación del CNDP y cada vez en mayor grado, se generan las nuevas condiciones que permiten transitar hacia la unidad de las principales organizaciones sindicales y campesinas del país, por lo que éstas proceden a convocar a un congreso de unificación del que surja una nueva central de los trabajadores.

[1] Ezequiel Padilla, “Declaraciones del general Plutarco Elías Calles”, revista Futuro, t. III, núm. 6, México, D. F., julio de 1935, p. 466.

[2] “Declaraciones de Vicente Lombardo Toledano”, ibid., p. 469.

[3] “Declaraciones a la prensa de la cgocm”, ibid., p. 471.

[4] “Los trabajadores y Plutarco Elías Calles”, ibid., p. 472.

[5] Declaraciones del presidente de la República, general Lázaro Cárdenas”, ibid., p. 478.

[6]Idem.

[7] “A los trabajadores de la República”,ibid.,p. 479.

[8] “Todos unidos ante el enemigo común”, ibid., pp. 481-484.

[9]“Todos unidos ante el enemigo común”, revista Futuro, t. III, núm. 6, México. D. F., julio de 1935, p.

[10] “Informe de la gestión del Comité Nacional de Defensa Proletaria”, en CTM 1936-1941, México, s/e, 1941.

Lombardo impulsa la unidad sindical

Lombardo impulsa la unidad sindical

Por Juan Campos Vega

A partir de 1930, Vicente Lombardo Toledano transmite y comenta —sin crítica y con solidez— diversos postulados del marxismo-leninismo, los defiende ante sus enemigos y elogia a sus fundadores. Ha concluido su proceso de tránsito del idealismo al marxismo. Lo sintetiza de la siguiente manera:

Vicente Lombardo Toledano
Vicente Lombardo Toledano

Mi formación intelectual fue, necesariamente, primero idealista, en la que yo creí; después una formación que se alejaba del idealismo para pasar a la concepción materialista. Pero en ese periodo hubo, naturalmente, contradicciones en mí mismo y, por último, llegué a la depuración de mi pensamiento aceptando la doctrina del materialismo dialéctico de una manera definitiva [1].

Otro factor que contribuye a su transformación es su relación con los trabajadores y su participación en la actividad sindical, lo que se refleja en todas sus actividades, por ejemplo, en un artículo publicado en el diario Excélsior, en enero de 1930, dice que: “Descartes, Bacon, Lutero, Pasteur, Darwin, Marx, fueron hombres de cultura extraordinaria; triunfaron porque el conocimiento de los errores de las disciplinas y de las ciencias anteriores a ellos hizo posible la organización de su propio pensamiento [2]”.

En otro artículo publicado en febrero en el mismo diario, al elogiar las huelgas organizadas por el movimiento sindical, señala que Marx proporcionó la base técnica de la ley del valor, el secreto de la producción, la génesis del capital y el carácter preferentemente económico de la sociedad humana [3].

En una conferencia dictada en octubre, en la Escuela Nacional Preparatoria, al defender a la Revolución Mexicana, argumenta que se le hace “el mismo cargo que los enemigos de las doctrinas socialistas formulan contra el gran movimiento del proletariado del mundo, iniciado sobre bases sólidas a partir del Manifiesto del Partido Comunista que redactaran Carlos Marx y Federico Engels [4]”.

Federico Engels
Federico Engels

En diciembre de 1931, participa en la redacción del dictamen del consejo nacional de la CROM sobre acción política, congruente con la ideología marxista-leninista, plantea que la organización sindical es para luchar por las reivindicaciones económicas y políticas de quienes la integran, que está conformada por individuos que lo único que comparten es la lucha por sus intereses inmediatos e históricos, independientemente de sus preferencias ideológicas, políticas, y creencias religiosas, por lo que no es suficiente para transformar el régimen capitalista; mientras que una organización política tiene unidad ideológica y política y constituye el medio para acceder al poder del Estado, porque mientras éste no pase a manos de los trabajadores es imposible construir un nuevo sistema social, que el único camino para llegar al poder es el de la acción política, ya sea por medio de transformaciones legislativas paulatinas, o por la apropiación violenta del poder público [5].

Para precisar su opinión, diferencia las funciones de la organización sindical y de la política, y propone la forma para combinar la lucha gremial con la partidaria; dice que las agrupaciones que integran la CROM deban seguir realizando su programa sindical, pero estima inconveniente que se permita que sus miembros actúen políticamente en partidos que no sean de clase, y que también es perjudicial que las agrupaciones prediquen la abstención política de un modo constante, porque imbuyen en los trabajadores la idea de que la acción política es funesta e inútil [6].

En abril de 1932, es electo secretario general de la Federación de Sindicatos Obreros del Distrito Federal (FSODF); al día siguiente, en el discurso que pronuncia en el mitin conmemorativo del Primero de Mayo, expresa que no es una fiesta sino un acto de protesta contra la explotación de las masas por una minoría privilegiada, dueña de los medios y las fuentes de la producción económica, y que mientras la clase obrera no sea la dueña del producto de su trabajo, esta fecha es para recordar los sucesos de Chicago, es una fecha de protesta y no fecha de regocijo [7].

Después de analizar la situación económica y educativa, y referirse a la crisis del movimiento obrero —debido a la conducta de los mercenarios que han traicionado a la clase obrera, haciéndola depender del poder público—, expresa que los trabajadores están cansados de promesas incumplidas, que ha de llegar la hora de sepultar a todos los traidores a la revolución, de dentro y de fuera del gobierno, y concluye: “nosotros, camaradas, con todo el respeto que me merecen los primeros años de lucha del general Calles, no creemos como él que la revolución consiste en ayudar a los de abajo y a los de arriba; la Revolución Mexicana es unilateral y consiste exclusivamente en ayudar a los de abajo [8]”.

En ese momento, coexisten en la organización sindical dos corrientes: la reformista liderada por Luis N. Morones, cuya estrategia consiste en esperar la rectificación del gobierno, y la asumida por Lombardo, partidaria de la lucha de clases y la independencia de la CROM del poder público.

En julio, Lombardo pronuncia un discurso en el que después de preguntarse cuál debe ser la conducta del proletariado organizado ante la crisis, la derechización del gobierno y la ofensiva yanqui, expresa que la única respuesta del proletariado mexicano consciente y sincero es contribuir vigorosamente, por medio de su táctica de lucha, a la transformación del régimen burgués; que no puede ser otro camino para vivir y preparar una vida mejor para nuestros hijos, que si transigimos, si estamos de acuerdo con las transacciones, mantendremos el mendrugo de hoy a costa de privarnos del pan de mañana, que por esa razón ¡El camino está a la izquierda!, y que ese es el único camino de salvación [9].

En la Décima Convención de la CROM, de septiembre de 1932, se evidencia la pugna entre Lombardo y Morones, y el choque entre las dos corrientes es inevitable.

En un mitin organizado por la FSODF, Lombardo critica duramente la conducta del gobierno federal, y explica que: “Por este motivo nada es posible esperar ya del poder público; no podemos esperar nada de ellos porque el poder público carece de programa, porque el poder público cree que hay que entregar paulatinamente México a los Estados Unidos, y porque sus hombres se preocupan exclusivamente de hacer fortuna personal [10]”.

Los ideólogos e intelectuales al servicio de la burguesía acusan a Lombardo de ser un comunista solapado [11].” Éste responde que nunca ha predicado el comunismo, sino lo mismo que hace veinte años: la lucha de clases entre burguesía y proletariado; la socialización de las fuentes de producción económica, de la riqueza material; una mejor distribución de la renta pública; que las escuelas sirvan a la ideología revolucionaria; que se revisen los aranceles, los impuestos, y los métodos de gobierno; concluye afirmando que no hace comunismo, sino marxismo puro, de la mejor clase [12].

Su argumentación de no ser comunista, está relacionada no con el comunismo como doctrina y práctica política, sino a su rechazo a la política que mecánicamente aplican los miembros del Partido Comunista Mexicano (pcm) debido a la consigna sectaria de “clase contra clase”, aprobada en 1928 por la Internacional Comunista (IC), por eso explica que si no fuera marxista no tendría explicación ni justificación el esfuerzo que realiza y el que efectúan los trabajadores; que no es comunista porque difiere en el modo de actuar del partido organizado en Rusia, en la forma en que proceden los camaradas de Rusia, que se han equivocado y fracasado al querer sujetar a la misma táctica a todos los países del mundo sin importar los propósitos, los antecedentes, las características y las peculiaridades de cada pueblo [13].

Al finalizar su discurso, Lombardo argumenta: “El Estado significa, en todas las épocas de la historia, dictadura; siempre ha sido dictadura de una minoría; queremos que haya una dictadura de la mayoría sí, pero al servicio de los destinos de todos ”[14].

Morones responde atacando públicamente a Lombardo: lo acusa de propagar ideas exóticas, como la del socialismo.

Lombardo, en su renuncia a la organización sindical, señala que Morones, entre otras descalificaciones hacia su persona, desautorizó su discurso tachándolo de radical y perjudicial para la organización. Argumenta que desde que ingresó, en 1921, es la primera ocasión que desautorizan sus opiniones, que siempre ha normado su conducta con base en: “La declaración de principios de la constitución de la CROM, que sustenta la teoría materialista de la historia de Karl Marx y preconiza la lucha de clases como medio para lograr la emancipación del proletariado [15]”, y que ha pasado por alto el modo de vida de muchos de sus integrantes, porque su interés ha sido servirle a la masa y no a sus dirigentes. Después de responder a las demás críticas de Morones, afirma que su decisión de separarse: “Obedece a los motivos antes dichos y, además, a mi propósito de no dividir a la organización obrera [16]”. La separación de Lombardo representa: “En realidad el momento decisivo en el lesionamiento vital de la fuerza de la crom [17]”.

En 1933, la mayoría de los delegados a la convención de la confederación, protestan por las desviaciones de derecha de Morones y deciden convocar a una asamblea extraordinaria, e invitan a Lombardo para que dirija a la que llamaron “CROM depurada”. En marzo, cuando interviene en la convención extraordinaria pregunta ¿cuál fue la ideología de la CROM?, y responde: “Una repetición de los estatutos de muchas organizaciones obreras europeas partidarias de las doctrinas del socialismo científico formulado, preconizado y explicado por Karl Marx en la Primera Internacional obrera [18]”.

Primera Internacional
Primera Internacional

Explica que muchos párrafos y artículos de los documentos básicos de la CROM están tomados del Manifiesto del Partido Comunista, con el cual los va cotejando; por ejemplo, el artículo 18 expresa “que los sindicatos y uniones son cuerpos de acción organizados con el objeto de realizar la lucha de clases [19]”; en otra parte declara: “Que la industria debe estar en manos de quien la hace producir; que es preciso descentralizar la propiedad, que es menester socializar las fuentes de la producción económica, que es preciso remplazar al Estado capitalista por el Estado proletario [20]”, pero que, en la práctica, estos principios habían sido olvidados por sus dirigentes.

La convención acepta que sea revisada a fondo la actuación de la organización sindical y adopta el Programa Mínimo de Acción de la CROM —que incluye los principios del sindicalismo revolucionario, que Lombardo elabora en su carácter de dirigente de la FSODF— donde se establece la necesidad de reorganizar y depurar los sindicatos mediante el establecimiento de la democracia en su vida diaria; erradicar la corrupción; prohibir que sus miembros asistan a ceremonias religiosas; educar política y culturalmente a los trabajadores; prohibir que sus miembros acepten puestos públicos; desvincular a la organización del Partido Laborista Mexicano y de la Confederación Obrera Panamericana, y constituir la Confederación Obrera Iberoamericana, con un programa de defensa y acción contra el imperialismo; además, de un conjunto de demandas económicas y sociales entre las que destacan: nacionalizar el petróleo, la electricidad, los ferrocarriles, los transportes, las comunicaciones y la minería; intensificar la reforma agraria; restringir la entrada de capitales extranjeros, y reformar el artículo 123 constitucional y la legislación laboral para responder a las necesidades de vivienda, salud, transporte, educación —cuya orientación deberá ser socialista— y otras medidas populares; todo lo anterior con base en la acción permanente de los trabajadores al amparo de: “La lucha de clases hasta la desaparición del régimen burgués [21]”.

En octubre de 1933, Lombardo constituye la Confederación General de Obreros y Campesinos de México (CGOCM), con la mayoría de los sindicatos de la CROM y otras organizaciones independientes. En la nueva confederación quedan plasmados principios que caracterizan al sindicalismo revolucionario: lucha de clases, democracia sindical e independencia del movimiento obrero.

Confederación General de Obreros y Campesinos de México
Confederación General de Obreros y Campesinos de México

El propósito de Lombardo es rehacer la unidad sindical. Valora la importancia de la CGOCM, como “una institución que se ha dado cuenta de que hay un problema más urgente que el de discutir sobre el sistema que debe remplazar a la sociedad capitalista: el de rehacer la fuerza del proletariado, agrupando en un solo organismo los núcleos dispersos o antagónicos [22]”, que con el desarrollo de su fuerza reconstituida decidirá acerca de los problemas a mediano plazo.

Aunque considera a la CGOCM como una organización de transición, de corta vida —octubre de 1933 a febrero de 1936— señala que está llamada a contribuir a generar frutos mayores desde el punto de vista organizativo e ideológico para la clase obrera y para contribuir a la unidad de los trabajadores de América Latina, y explica que constituye: “Un nuevo baluarte, recio grande, con […] experiencia fecunda […] dispuesta a inaugurar una nueva era por la reivindicación económica y moral de las masas desvalidas de México [23]”.

[1] James W. Wilkie y Edna Monzón de Wilkie, México visto enop. cit., p. 100.

[2] Vicente Lombardo Toledano (en adelante VLT), “Revolución y cultura”, Obra histórico-cronológica, t. II, vol. 1, p. 281.

[3] VLT, “Elogio de la huelga”, op. cit., p. 318.

[4] VLT, “El sentido humanista de la Revolución Mexicana”, op. cit., p. 385.

[5] Juan B. Fonseca y VLT, “A las agrupaciones dependientes del Partido Veracruzano del Trabajo, representante en el estado del Laborista Mexicano”, Obra histórico-cronológica, t. II, vol. 2, p. 307.

[6] Ibid., p. 311.

[7] VLT, “Discurso del Primero de Mayo de 1932”, Obra histórico-cronológica, t. II, vol. 3, p. 103.

[8] Ibid., p. 115.

[9] VLT, “¡El camino está a la izquierda!” op. cit., pp. 192-193.

[10] VLT, “Mitin de la Federación de Sindicatos del D.F.”, op. cit., p. 242.

[11] Ibid. p. 243.

[12] Idem.

[13] VLT, “Mitin de la… op, cit., p. 244.

[14] Ibid. p. 246.

[15] VLT, “Renuncia a la crom”, op. cit.,  p. 250.

[16] Ibid., p. 252.

[17] Tzvi Medin, El minimato presidencial: historia política del maximato, (1928-1935), p. 61.

[18] VLT, “Discurso pronunciado ante la Convención Extraordinaria de la CROM, Obra histórico-cronológica, t. II, vol. 4,  p. 38.

[19] Ibid., p. 40.

[20] Ibid., p. 42.

[21] VLT y Rafael García, “Programa Mínimo de Acción de la CROM”, Obra histórico-cronológica, t. II, vol. 4, pp. 73-82.

[22] VLT, “La Confederación General de Obreros y Campesinos de México”, op. cit., p. 238.

[23] Ibid., p. 239.

Lombardo se vincula a los trabajadores y se incorpora al movimiento sindical

Lombardo se vincula a los trabajadores y se incorpora al movimiento sindical

Por Juan Campos Vega*

Vicente Lombardo Toledano, es uno de los hombres más calumniados de la historia de México: lo fue en vida y continúa siéndolo después de muerto. En vida, lo mismo lo agredieron los reaccionarios autóctonos que sus patrocinadores extranjeros, incluso fue objeto de injurias e insultos de quienes debieron ser sus aliados circunstanciales o permanentes. Los unos porque sabían que era el enemigo a vencer, el que se oponía a sus ambiciones desmedidas; los otros, porque jamás lo entendieron, o no quisieron entenderlo.

A más de cuatro décadas de su fallecimiento, lo siguen atacando los militantes de la derecha y la ultraizquierda, a los que se suman algunos académicos que, basados en análisis superficiales, pretenden convertirse en inmaculados juzgadores de la acción ajena.

Considerando los odios concitados alrededor de las ideas de Lombardo, es aplicable a su persona lo dicho por Federico Engels ante la tumba de Carlos Marx: “era el hombre más odiado y más calumniado de su tiempo […] que si pudo tener muchos adversarios, apenas tuvo un solo enemigo personal [i]”, porque quienes combatieron a Lombardo no lo hicieron por razones personales, sino por lo que representaba, por las ideas y los intereses que defendía. El intelectual cubano, Juan Marinello Vidaurreta, poeta y ensayista, revolucionario, antimperialista y comunista, dice de Lombardo:

Jamás hombre alguno ha concitado sobre su frente odios tan tercos; nunca líder de multitudes ha contado con persecución tan fiel de reaccionarios y traidores […] es esa la marca mejor de su grandeza. Puede la devoción popular tener sus momentos desorientados, dejarse penetrar alguna vez por el hábil trabajo del seudorrevolucionario. La furia cavernaria no se equivoca nunca. Sus dardos van siempre dirigidos a la zona más sensible, al enemigo más poderoso, al carácter más entero, a la inteligencia más ancha y real, a quien resume en sí, con elocuencia y acción, la voluntad de los necesitados de justicia [ii]”.

Quienes vieron en Lombardo al defensor de los intereses nacionales, y al conductor de las masas populares en la lucha por sus objetivos inmediatos y futuros, reconocieron sus méritos y respondieron a quienes le agredieron: el 28 de febrero de 1946, destacados científicos, artistas, técnicos, profesionales y maestros de México le otorgaron la Condecoración del Combatiente por ser, durante el año de 1945, “el mexicano más calumniado por la prensa reaccionaria [iii]”.

Para valorar el aporte de Lombardo a la vida sindical nacional e internacional es necesario conocer los factores que propician la transformación de su pensamiento y el contexto en el cual se desarrolla su vida. Su juventud transcurre cuando se producen acontecimientos transformadores de enorme magnitud e influencia ideológica y política: el estallido, desarrollo y triunfo de la Revolución Mexicana, la aprobación y promulgación de la Constitución de Querétaro, y la victoria de la Revolución Socialista de Octubre en Rusia. El periodo de su madurez intelectual está asociado con el sexenio del general Lázaro Cárdenas del Río, la etapa más importante de la nación en el siglo veinte ―después del triunfo de la Revolución Mexicana― y también con el peligro que representa la consolidación del fascismo en Italia y Alemania, así como los preparativos para la Segunda Guerra Mundial.

Lombardo es producto genuino de esa etapa de la vida de México y del mundo. Los amplios y profundos conocimientos que adquiere, tanto del marxismo-leninismo como de la historia y los problemas de México, lo convierten en un dirigente de la clase obrera que hace del materialismo dialéctico un método que, como afirma Engels “No ofrece dogmas hechos, sino puntos de partida para la ulterior investigación [iv]”, por lo que es capaz de analizar la realidad de México y trazar la línea política, estratégica y táctica, adecuada para cada momento, sin perder de vista los objetivos esenciales: la definitiva independencia del país, económica y política, y el establecimiento de una sociedad sin explotadores ni explotados. Lombardo se caracteriza, en consecuencia, por su acendrado patriotismo e internacionalismo proletario, combativos antimperialismo y antifascismo, y permanente lucha por la paz del mundo y el socialismo.

La transformación intelectual de Lombardo se inicia en el momento en el que estalla la Revolución Mexicana. El 21 de noviembre de 1910, se informa por medio de una edición extra del periódico El Imparcial, que cabecea su nota principal con grandes letras rojas: “Estalló la revolución en Puebla”, su estado natal, y ello lo motiva a preguntarse qué cosa es la revolución, porque —como él mismo reconoce— no sabía nada del gobierno, ni de la situación del pueblo, ni de lo que era México en aquella época [v].

Apenas cumplidos los 16 años, y de forma inesperada, ante él se devela lo que era su patria, en la que empieza a pensar el día en que estalla la revolución. Este acontecimiento marca su existencia y lo lleva a iniciar el proceso de ahondar en el conocimiento de México. En el homenaje que se le rinde con motivo de su setenta aniversario, así lo expresa: “Quienes empezamos a meditar sobre lo que México era cuando estalló la revolución, descubrimos la magnitud del drama en que vivía, y esta revelación decidió el curso de nuestra existencia [vi]”.

Pero, hasta que se vincula a la clase obrera adquiere plena conciencia de los problemas concretos del país. Relata que cuando la revolución ha concluido su fase armada, en 1917, el rector de la Universidad Popular Mexicana (upm) [vii], doctor Alfonso Pruneda García, lo llama para que se incorpore a ella y lo nombra secretario de la misma. A la upm asistían los obreros para escuchar las conferencias que ahí se impartían. Por ejemplo, en el año de 1920, la upm anuncia que Lombardo impartirá siete conferencias como parte del ciclo denominado: Las nuevas corrientes de la moral social, en las que aborda temas relativos a diversos movimientos sindicales, políticos e ideológicos, y a la realidad de México, los títulos reflejan ese contenido: “Importancia filosófica y política de los movimientos sociales contemporáneos”; “El colectivismo. Sus postulados científicos. Sus representantes”; “La Internacional. Las Trades-Unions, sus congresos. La Liga Agraria de Irlanda”; “El socialismo de Estado en Europa”; “El anarquismo, sus representantes”; “El bolsheviquismo (sic) y la revolución rusa”, y “Síntesis de las pláticas y observaciones acerca de la situación social en México [viii]”.

Lombardo no se limita a impartir conferencias en la upm, también escucha los problemas de los trabajadores, los asesora jurídicamente y se vincula a ellos; de esa manera se inicia el proceso que lo lleva a comprender “toda la profundidad del drama social de México [ix]”, y a incorporarse al movimiento sindical.

Las condiciones concretas del desarrollo de México, cuando inicia la fase constructiva de la revolución iniciada en 1910, constituye un campo propicio para que Lombardo ocupe diversos cargos en organizaciones de trabajadores y realice sus primeros aportes al movimiento sindical nacional:

En mayo de 1918, asiste a la asamblea constitutiva de la Confederación Regional Obrera Mexicana (crom), y en nombre de la upm propone la creación de centros de cultura para los trabajadores en todo el país.

En agosto de 1920, funda y dirige el primer sindicato del magisterio: la Liga de Profesores del Distrito Federal, integrada por algunos maestros universitarios, otros de la escuela preparatoria, y algunos más de las escuelas primarias de la capital de la república, e ingresa a la crom. A partir del momento en el que Lombardo inicia su participación en el sindicalismo mexicano, abandona paulatinamente los aspectos filosóficos “profundamente impregnados de la filosofía idealista [x]” que le inculcaron sus maestros universitarios; pero debido a sus primeras experiencias en la crom, adopta la política reformista que caracteriza a esta central obrera. Afirma en junio de 1935:

De la lucha sindical inferí la teoría de la socialdemocracia, del ambiente universitario recibí la doctrina del socialismo cristiano. Digo que deduje la teoría de la socialdemocracia porque los problemas teóricos de la lucha de clases jamás fueron objeto de atención por los líderes de la organización obrera; de su táctica empleada para resolver los problemas sindicales, de su actitud ante el gobierno […] llegué a la creencia de que era posible el tránsito de la sociedad burguesa a la sociedad socialista, mediante la colaboración con el Estado y la expedición de leyes que protegieran a la clase trabajadora y limitaran el lucro de los detentadores de la propiedad […] la doctrina filosófica espiritualista, sustentada oficialmente en la Universidad por mis maestros, se avenía bien al concepto reformista de la crom [xi].

En la segunda mitad de la década de los años veinte, debido a los cambios ocurridos en el mundo y en México, y a las experiencias de su participación en el movimiento sindical mexicano, se profundiza el proceso de la transformación de su pensamiento que lo induce hacia el conocimiento y la adopción del materialismo dialéctico. Su opinión de esa etapa, en 1935, es la siguiente:

La gran crisis económica de la posguerra [xii], con sus repercusiones políticas y morales, destruyó en mí los conceptos básicos de mi convicción socialdemócrata y de mi filosofía espiritualista. Mi primer viaje a Europa (1925), que me permitió analizar de cerca los más importantes problemas del proletariado, aumentó mi desilusión sobre mi acervo cultural y me decidió a iniciar un estudio atento y sistemático de las doctrinas socialistas que sólo conocía yo superficialmente.

Entré en conflicto conmigo mismo. Rotas mis primeras ideas, inconforme con muchos de los actos del gobierno y con la táctica empleada por los directores de la crom […] y rechazando el proceder del Partido Comunista de México por parecerme infecundo […] torpemente sectario, infantil y alejado de las masas, dediqué la mayor parte de mi tiempo a recorrer la república, a estudiar su verdadera estructura, a conocer las necesidades de sus diversos núcleos humanos y a divulgar entre los sindicatos las ideas socialistas [xiii].


* Licenciado en Economía y maestro en Periodismo Político. Trabaja en estudios sobre la teoría y la práctica sindicales de Vicente Lombardo Toledano.

[i] Federico Engels, “Discurso ante la tumba de Marx”, C. Marx y F. Engels, Obras escogidas en un tomo, Moscú, Progreso, s/f, p. 452.

[ii] Juan Marinello, Homenaje y gratitud a México, México, Centro de Estudios Filosóficos Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano,2000,p. 15.

[iii]Rosa María Otero Gama, Vicente Lombardo Toledano. Datos biográficos, México, Universidad Obrera de México, 1988, p. 73.

[iv] Federico Engels, “Carta a Werner Sombart”, en C. Marx y F. Engels, Obras escogidas en tres tomos, t. III, Moscú, Progreso, 1973, p. 534.

[v] José Natividad Rosales y Víctor Rico Galán, “Lombardo: un hombre en la historia de México”, revista Siempre!, núm. 578, México, D. F., 22 de julio de 1964.

[vi] Vicente Lombardo Toledano (en adelante VLT), “Lo que la vida me ha enseñado”, Vicente Lombardo Toledano, ideólogo de la Revolución Mexicana, vol. 4, México, Centro de Estudios Filosóficos Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano,2010, p. 304.

[vii] La upm había sido creada por el Ateneo de México del que formaban parte intelectuales y artistas, entre otros: Alfonso Reyes, José Vasconcelos, Antonio Caso, Pedro Henríquez Ureña, Martín Luis Guzmán, Enrique González Martínez, Manuel M. Ponce y Diego Rivera.

[viii] Programa de trabajos de la Universidad Popular Mexicana en el año de 1920, México, Imprenta Victoria, 1920.

[ix] James W. Wilkie y Edna Monzón de Wilkie, México visto enop. cit., p. 46.

[x] Ibid., p. 99.

[xi] VLT, “Carta a Henri Barbusse”, Obra histórico-cronológica, t. III, vol. 3, México, Centro de Estudios Filosóficos Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano, 1995, p. 253.

[xii] Se refiere a las secuelas de la Primera Guerra Mundial: inflación, desempleo, endeudamiento, inestabilidad financiera, etc., que conducen a la crisis que inicia en 1920 y no se supera, sino hasta 1924.

[xiii] VLT, “Carta a Henri… op. cit., p. 255.

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