Por Emilio García Bonilla

En la segunda mitad de 1937 la actividad del movimiento sindical iba pasos adelante de cualquier organismo político, incluido el partido oficial, por lo que  en octubre de ese año, en una sesión plenaria de la directiva del PNR, el presidente del comité ejecutivo nacional, Silvano Barba González, expuso la necesidad de reorganizar al partido sobre bases de mayor firmeza, incluyendo los principios “que deben presidir la concentración de todos los elementos populares como el sostén político más fuerte y de mayor garantía para los destinos del proletariado nacional”, agregando que esas ideas las había tratado con el presidente de la República quien compartía la misma inquietud y estuvo de acuerdo en comenzar a preparar una convención nacional para realizar las reformas necesarias a la constitución del partido.[1]

Los cuatro sectores: obrero, campesino, militar y popular

En diciembre de 1937, el presidente Lázaro Cárdenas hizo un llamamiento para renovar al partido del gobierno y darle una estructura diferente, una filosofía más avanzada y un programa de mayores alcances históricos: “es indispensable que los campesinos de toda la nación sigan incorporados en las filas de la organización política con actos determinativos de su voluntad; que los obreros manuales ingresen al Partido, a fin de que con su larga práctica societaria, su disciplina sindical y su reconocido espíritu colectivista aparte de su masa numérica, contribuyan con los demás elementos del Partido a la defensa decidida de las conquistas proletarias. […] Y venga también el ejército, no como masa deliberante o como corporación clasista que recordara una doctrina odiosa inherente a una casta especial, sino como una reintegración ciudadana que con disciplina colectiva y alto pensamiento de patriotismo y dignidad, que es la norma del ejército, siga respaldando las opiniones mayoritarias y velando por el mantenimiento e integridad de la Constitución y de la ley.”[2]

Para ese momento, Cárdenas se refirió al nuevo partido como “Partido Nacional de los Trabajadores y Soldados”, señalando además que al organismo político debían incorporarse las mujeres “a efecto de que se elimine para siempre la injusticia tradicional de relegar a términos inferiores a la mitad del componente humano”, y los jóvenes “para que se plasme anticipadamente la personalidad de los futuros ciudadanos y que al entrar a la vida pública se encuentren debidamente preparados y orientados en un sentido útil a los demás”. El presidente de la República consideró conveniente modificar los estatutos partidistas para garantizar “la hegemonía de las agrupaciones sociales que ingresen al nuevo instituto, […] y para que los distintos gremios laborantes que a él pertenezcan, así como el sector femenino en lo particular, tengan la seguridad de obtener una representación proporcional en todos los puestos de elección popular y en los directivos del propio partido.”[3]

De inmediato Vicente Lombardo Toledano en nombre de la CTM fijó su posición sobre la integración del nuevo partido, señalando que: “En México no vamos a sovietizar al gobierno; en México vamos a hacer una simple alianza popular para defender los intereses de la Revolución Mexicana, los intereses mexicanos, vamos a hacer un partido popular dentro del cual el proletariado tendrá un sitio de importancia.” Consideró que la participación de la CTM en el nuevo partido tendría que basarse “en el mantenimiento íntegro de su personalidad, fuerza y autoridad”.[4]

En el mismo mes de diciembre de 1937, se celebró un consejo nacional extraordinario de la CTM en el que se aceptó el llamado de Cárdenas para integrar un nuevo organismo político, pues “fue la CTM la que en más de una ocasión invitó a los campesinos y a las demás fuerzas populares del país a vincularse en un organismo político que sirviera eficazmente los propósitos de todos y cada uno de esos agrupamientos humanos”.[5]

Se integró una comisión de estudio, integrada por Luis I. Rodríguez, Esteban García de Alba, Alfonso Sánchez Madariaga, León García y el general Edmundo M. Sánchez, representantes de los cuatro sectores, para proponer las modificaciones pertinentes a los estatutos del PNR y redactar el proyecto de pacto constitutivo, principios y programa del nuevo organismo. La comisión en los documentos elaborados denominó al nuevo organismo “Partido Socialista Mexicano”.[6]

Proyecto del Pacto Constitutivo del Partido Socialista Mexicano. (Fondo Histórico de la Universidad Obrera de México)

El 18 de enero, el Comité Ejecutivo Nacional del PNR expidió la convocatoria dirigida a los sectores sociales para integrar el instituto político en una asamblea nacional constituyente. En el texto se señalaba que el gobierno desde su inicio había seguido una línea “de franca y abierta tendencia proletarista [sic]”, por ello se consideraba necesario transformar radicalmente la organización y funcionamiento del partido “para lograr una más completa identificación con el régimen y con las masas laborantes del país”. La asamblea convocada se reuniría el 30 de marzo en el Palacio de las Bellas Artes de la Ciudad de México y tendría por objeto discutir y aprobar los documentos básicos del nuevo Instituto Político de la Revolución que sustituiría al PNR.[7]

A cada sector se le asignó un número de delegados: al obrero 96 (70 para la CTM, 16 para la Confederación Regional Obrera Mexicana y 10 para la Confederación General de Trabajadores), además cada central sindical designaría a un delegado en representación de su directiva; al sector campesino también le correspondieron 96 delegados, tres por cada entidad federativa, lo mismo que al sector popular; a los militares se le asignaron cinco delegados en representación del personal de las dependencias superiores y un delegado por cada corporación. También serían delegados los miembros del Comité Ejecutivo Nacional del PNR y tres representantes de cada bloque del partido en las Cámaras, quienes formarían parte del sector popular.[8]

Un mes antes de la asamblea se realizó el Primer Congreso Ordinario de la CTM, en su sesión inaugural celebrada el 22 de febrero de 1938, Vicente Lombardo Toledano externó su opinión de lo que debía de ser el nuevo partido: no sería un partido de clase, sino del pueblo mexicano, dentro del cual el proletariado asumiera la mayor responsabilidad histórica, reclamando el derecho de estar siempre a la vanguardia y con la facultad de cumplir con su deber antes que cualquier otro sector, debiendo ser la avanzada de la revolución en contra de la reacción y el fascismo.[9]

Asamblea Constituyente

La III Asamblea Nacional Ordinaria del PNR fue la Asamblea Constituyente del PRM, celebrada con la asistencia de casi 400 delegados. El pacto firmado por los cuatro sectores convocados establecía que las organizaciones campesinas y obreras que ingresaban al nuevo organismo, conservarían su autonomía y la dirección de sus respectivos agremiados en cuanto al desarrollo de su acción social y en la realización de sus finalidades específicas.[10]

Credencial de Vicente Lombardo Toledano a la asamblea constituyente como representante del sector obrero. (Fondo Histórico de la Universidad Obrera de México)

En la redacción de la declaración de principios fue clara la influencia del sector obrero, principalmente de la CTM y de su dirigente, Vicente Lombardo Toledano, transformando cualitativamente al nuevo partido cuyo lema fue: “Por una democracia de los trabajadores”. Se reconoció “la existencia de la lucha de clases, como fenómeno inherente al régimen capitalista de la producción, y el derecho que los trabajadores tienen, de contender por el poder político, para usarlo en interés de su mejoramiento”; se señaló que “todas las conquistas realizadas por nuestro movimiento social son el resultado de la lucha permanente del pueblo”; además, el partido consideró “como uno de sus objetivos fundamentales la preparación del pueblo para la implantación de una democracia de trabajadores y para llegar al régimen socialista.” Asimismo se declaró que “el Partido se propone, dentro de un estricto sentido revolucionario, servir lealmente la causa de la emancipación proletaria, con la suprema aspiración de que triunfe la justicia social.”[11]

También en el Programa quedaron asentadas varias de las demandas de los trabajadores, como “la progresiva nacionalización de la gran industria, como base de la independencia integral de México y de la transformación del régimen social”, el establecimiento de un seguro obrero, el respeto al derecho a huelga, el establecimiento de instituciones de crédito para servicio de las organizaciones laborantes, el fomento de cooperativas de consumo y producción, un plan para dotar de vivienda a bajo precio a obreros y campesinos, impartir educación a toda la niñez proletaria y brindar oportunidades a los trabajadores para convertirse en obreros calificados,  y “organizar la economía del país sobre el principio de que la producción y la distribución se orienten hacia la verdadera satisfacción de las necesidades populares, estableciéndose un plan de orientación e intervención de la economía, con la cooperación permanente del Estado y los sectores organizados del pueblo”.[12]

Se declaró que el partido lucharía “con toda energía por la liberación económica del país, hasta hacer que desaparezca totalmente su fisonomía semicolonial”, destacándose que el PRM:

luchará intensamente en contra del fascismo y de cualesquiera otras formas de opresión que adopte la clase privilegiada de la sociedad, con perjuicio de las libertades de la clase trabajadora y de los otros sectores del pueblo, víctimas del régimen social que prevalece. Luchará también con todo empeño en contra de la guerra imperialista y de todas las formas de agresión a los pueblos que pugnan por su autonomía económica y política, haciendo conciencia en las masas respecto de lo que el fascismo representa y persigue, para evitar en México, o en cualquier otro país, el progreso de las fuerzas contrarrevolucionarias.[13]

En el congreso constituyente del nuevo partido de la revolución Lombardo Toledano, en nombre de la CTM y del proletariado mexicano, reiteró que en las condiciones del momento no se estaba buscando un partido exclusivamente para beneficio de los obreros, sino un partido para todo el pueblo de México, pero además expresó su inquietud por que el PRM no se convirtiera en un apéndice del gobierno, en un órgano burocrático del Estado, sino que fuera el genuino representativo de todos los sectores del pueblo, para ello era necesario que todos sus miembros y organizaciones aportaran de su esfuerzo para salvar al país.[14] Lombardo destacó la necesidad de que el pueblo estuviera debidamente representado por sus gobernantes: “Queremos representantes que vivan realmente la vida de cada sector, y que desde los ayuntamientos del país hasta el jefe del Poder Ejecutivo sean realmente mandatarios de la clase trabajadora y de todos los sectores del pueblo organizados en un anhelo común: el de salvar la Revolución Mexicana.”[15]

La posición de los comunistas frente al nuevo partido se convierte en indicativo del avance político que representó su conformación y de los principios ideológicos y programáticos que le dieron sustento, mismos que iban de acuerdo con la línea del Frente Popular. Así, Hernán Laborde, secretario general del Partido Comunista, unos meses después de constituirse el PRM, opinó que ese organismo “es el frente popular en las condiciones específicas de México, y alrededor del cual podemos y debemos agrupar a todos los mexicanos para la lucha contra los enemigos interiores y exteriores de México”.[16]

Finalmente, Lombardo coincidió en que el Partido de la Revolución Mexicana era un frente popular con características propias: “No es una institución nacida en virtud del deseo de copiar lo extraño; es el fruto de la tierra mexicana, es una necesidad impuesta por la hora en que vivimos, con el objeto de continuar la herencia mejor del pasado y garantizar a la revolución de nuestra patria un camino libre de los obstáculos en el futuro”.[17]

Consideraciones finales

El periodo de 1933 a 1938 fue de gran importancia para el movimiento obrero mexicano pues se realizaron importantes esfuerzos unitarios tanto con la creación de las grandes centrales sindicales como con la fundación de los sindicatos nacionales de industria, así como con los esfuerzos por constituir un frente popular donde los trabajadores organizados estuvieran en la vanguardia.

La tensión política en México como consecuencia de la expropiación petrolera en marzo de 1938 era tal que hizo pensar incluso en una intervención militar para salvaguardar los intereses de las compañías extranjeras expropiadas. Ese fue el momento coyuntural, la emergencia que permitió la formación del frente popular en México, es decir, del Partido de la Revolución Mexicana, constituido el 30 de marzo con sus ya famosos cuatro sectores: obrero, campesino, popular y militar.

El nacimiento del Partido de la Revolución Mexicana en los momentos en que el país experimentaba su más vigorosa lucha antiimperialista no fue ninguna coincidencia. Las condiciones para la unidad orgánica de las organizaciones obreras y campesinas fueron madurando hasta llegar el momento en que la unidad se hizo necesaria. Como vimos, tanto de parte del PNR como de la CTM se fueron dando pasos que culminaron en la asamblea constitutiva del PRM.

A partir de entonces el proceso revolucionario entró en una etapa de reflujo en la cual las centrales obreras dentro el partido tuvieron que defender y sostener los logros alcanzados en los años anteriores. El estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939, el inicio del gobierno de Manuel Ávila Camacho en 1940 y la salida de Vicente Lombardo Toledano de la secretaría general de la CTM en 1941, marcaron el inicio de una nueva etapa en la historia política y sindical de México.

(Segunda parte y última de “Vicente Lombardo Toledano y la formación del Partido de la Revolución Mexicana”, trabajo presentado como ponencia en el 2° Congreso Internacional de Historia y Ciencias Sociales, Michoacán, junio de 2017.)


[1] Silvano Barba, citado en “Convocatoria a Asamblea Nacional Constituyente”, 18 de enero de 1938, en FHUOM, Legajo 308.

[2] Lázaro Cárdenas, “Manifiesto del Presidente de la República”, 18 de diciembre de 1937, en CTM 1936-1941, edición facsimilar, vol. 2, México, CEFPSVLT, 2011: pp. 539-542

[3] Idem, p. 142.

[4] Vicente Lombardo Toledano, “El criterio de la CTM sobre el nuevo partido”, discurso del 18 de diciembre de 1937, citado por Héctor Ramírez Cuéllar, Lombardo, un hombre de México, México, El Nacional, 1992: p. 159.

[5] “Fundación del Partido de la Revolución Mexicana”, en CTM 1936-1941, edición facsimilar, Vol, 2, México, CEFPSVLT, 2011: p. 538.

[6] FHUOM, Legajo 315, 1938, “Proyecto de Pacto constitutivo del Partido Socialista Mexicano”.

[7] FHUOM, Legajo 308. 18 de enero de 1938, “Convocatoria a Asamblea Nacional Constituyente”.

[8] Idem.

[9] Vicente Lombardo Toledano, “La CTM ante la amenaza fascista”, discurso del 22 de febrero de 1938. Citado por Rosendo Bolívar Meza, Lombardo, Su pensamiento político, México, Universidad Obrera de México, 2006: p. 151.

[10] “Pacto constitutivo del Partido de la Revolución Mexicana”, 30 de marzo de 1938, en Memoria Política de México, http://www.memoriapoliticademexico.org/

[11] “Declaración de principios del Partido de la Revolución Mexicana”, 30 de marzo de 1938, en Memoria Política de México, http://www.memoriapoliticademexico.org/

[12] “Programa del Partido de la Revolución Mexicana”, 30 de marzo de 1938, en Memoria Política de México, http://www.memoriapoliticademexico.org/

[13] Idem.

[14] Vicente Lombardo Toledano, “Discurso en la fundación del Partido de la Revolución Mexicana”, 30 de marzo de 1938, en CTM 1936-1941, edición facsimilar, vol. 2, México, CEFPSVLT, 2011, pp. 543-550.

[15] Ibídem, p. 548.

[16] Hernán Laborde, “Discurso en la Arena México”, 16 de septiembre de 1938. Citado por Rosendo Bolívar Meza, Lombardo, Su pensamiento político, México, Universidad Obrera de México, 2006: p. 153.

[17] Vicente Lombardo Toledano, “Los trabajadores y la sucesión presidencial”, discurso de 1939. Citado por Rosendo Bolívar Meza, Lombardo, Su pensamiento político, México, Universidad Obrera de México, 2006: p. 152.

Por Emilio García Bonilla

Frecuentemente se menciona la evolución del partido oficial en México como un simple cambio de nombre, sin tomar en cuenta su transformación estructural y programática, particularmente importante fue la formación del Partido de la Revolución Mexicana (PRM) por su contexto y la influencia que tuvieron los dirigentes políticos y sindicales que participaron en el proceso de su conformación.

No debemos perder de vista el contexto en que el Partido Nacional Revolucionario se transformó en PRM: el gobierno de Lázaro Cárdenas llevaba a cabo políticas para profundizar el proceso revolucionario del país, con la consecuente reacción de sectores bien definidos, arrebatándole el poder y la toma de decisiones al expresidente Plutarco Elías Calles. El mundo se encontraba al borde de una nueva conflagración mundial debido al avance y expansión del nazifascismo. En México, la ideología socialista se difundía lo mismo desde las escuelas que entre los agremiados en la Confederación de Trabajadores de México y entre los obreros, artistas e intelectuales cercanos al Partido Comunista. No es de extrañarnos entonces que al nuevo partido se le llegara a considerar como una expresión del Frente Popular preconizado en el VII Congreso de la Internacional Comunista, y hasta llegara a proponerse la adopción del nombre de “Partido Socialista Mexicano”.

En su momento, Lombardo consideró que el Partido de la Revolución Mexicana surgió “no como un partido permanente, sino como una alianza entre la clase obrera, la clase campesina, el ejército y los sectores de la clase media dedicados a la política”, necesaria para “hacerle frente a todos los enemigos del gobierno y de la revolución”.[1] Además, valoró que “las mejores páginas de la historia de México, las que contienen las más brillantes luchas populares, demuestran que el Frente Popular en mi país ha sido la única técnica empleada contra la reacción interior y contra el imperialismo”.[2] La idea del Frente Nacional Democrático como línea política estratégica se gestó en Lombardo en la década de los treinta.

La CTM y el Frente Popular

A partir de la fundación de la Confederación de Trabajadores de México en febrero de 1936, Vicente Lombardo Toledano participó activamente para materializar el Frente Popular Mexicano. De tal forma, en el propio congreso constituyente de la CTM se nombró una comisión para que participara en el comité organizador del Frente Popular Antiimperialista que era una iniciativa del Partido Comunista de México, aunque se buscaría que quedara bajo la dirección del movimiento obrero.[3] Se dijo que se impulsaba la formación del Frente Popular “no por espíritu de imitación de lo que acontece en otros países, sino por causas objetivas de la situación nacional, ocasionadas por el ataque de las fuerzas reaccionarias del interior y las maquinaciones del fascismo internacional”.[4]

Por su parte, en septiembre de 1936,  el nuevo comité ejecutivo nacional del PNR publicó un manifiesto donde se mencionaba que la democracia a que aspiraba ese organismo “se concibe en términos de una creciente influencia de los obreros y los campesinos organizados, en la dirección política y económica de la comunidad”, por lo que se señaló que el partido mantendría una política de puertas abiertas frente a todas las organizaciones de obreros y de campesinos.[5]

En el Segundo Consejo Nacional de la CTM, celebrado en octubre de 1936, se acordó tomar las riendas de la conformación del Frente Popular, por lo que invitarían a los organismos sociales y políticos representativos de los sectores obrero, campesino y político para unirse “con el sólo propósito de luchar por la realización de un programa determinado […] a fin de dar de este modo a las luchas en favor de la independencia nacional, un carácter firme y claro.”[6]

El 10 de octubre de 1936, dirigentes de la CTM sostuvieron una reunión con Luís I. Rodríguez, entonces secretario particular del presidente Cárdenas, entre otros puntos abordaron el del “Frente Popular Mexicano. Su gran papel social e histórico. Su composición y su programa”, además intercambiaron opiniones sobre la relación entre la acción política de los trabajadores y el PNR, señalando también la necesidad de que hubiera un constante contacto entre la CTM y el gobierno “para el estudio y la discusión de los principales problemas de importancia general”, como la urgencia de un plan concreto “para fomentar la riqueza del país ante la crisis económica y política internacional que se avecina”.[7]

En noviembre de 1936, la dirigencia de la CTM se dirigió al Comité Ejecutivo Nacional del PNR e iniciaron las pláticas correspondientes junto con los miembros del Comité Organizador de la Unificación Campesina.[8] A mediados de 1937, Vicente Lombardo Toledano ya declaraba que la Confederación de Trabajadores de México había conseguido que el PNR, la Confederación Campesina Mexicana y el Partido Comunista aceptaran formar parte del Frente Popular Mexicano, el cual consideró como una necesidad debido a que “sólo la unión de los diversos sectores del pueblo de México, país semicolonial, será la fuerza que impida la explotación del pueblo por los elementos conservadores aliados al imperialismo extranjero”. Señaló además que una vez integrado el Frente, se invitaría a otros sectores “de menor importancia”, como la clase media y la pequeña burguesía, que aún no estaban organizadas.[9]

En las elecciones para diputados federales y senadores en 1937 el PNR invitó a la CTM y la Confederación Campesina Mexicana para que postularan candidatos “sin necesidad de sujetarse a los requisitos del partido”,[10] el Partido Comunista apoyó las candidaturas obreras y campesinas donde los comunistas tenían influencia.

Los preparativos para formalizar la conformación del Frente Popular Mexicano se retrasaron por la primera ruptura en el interior de la CTM, la cual se dio en su IV Consejo Nacional.

La “Unidad a toda costa”

Las diferencias entre velazquiztas y comunistas que se hicieron patentes en el congreso constituyente de la CTM se agravaron en su IV Consejo Nacional que tuvo lugar a finales de abril de 1937; en él, los delegados comunistas intentaron hacerse del control de los órganos de dirección. Lombardo Toledano criticó esa actitud porque era contraria a la estrategia del Frente dentro de la cual había nacido la CTM. Para Lombardo, las agrupaciones que formaban la central no tenían por qué ser homogéneas o subordinadas a una ideología única, siempre y cuando pudieran mantenerse unidas por una táctica común.

Los comunistas retiraron a sus delegados del consejo y a sus tres secretarios del comité nacional. Se separaron de la CTM aproximadamente 200 mil trabajadores de los sindicatos controlados por el PC o bajo su influencia, entre ellos el de ferrocarrileros y el Sindicato Mexicano de Electricistas.

Lombardo informó a los dirigentes de la Internacional Comunista sobre la división de la CTM como un retroceso en la construcción del Frente Popular. Earl Browder, secretario general del Partido Comunista de Estados Unidos y miembro del comité ejecutivo de la Internacional Comunista, vino a México en junio para convencer a los comunistas de la unidad necesaria en el movimiento obrero dada la difícil situación que se vivía tanto en el mundo como en el país, pues el 28 de mayo había estallado la huelga de los petroleros contra las empresas extranjeras.

Los dirigentes del Partido Comunista de México reconocieron sus errores y su actitud sectaria y aceptaron volver a la CTM en agosto bajo la consigna “Unidad a toda costa”, reconociendo “los acuerdos del IV Consejo y la autoridad del comité nacional que encabeza el compañero Lombardo”, reiterando su disposición para colaborar en la formación del Frente Popular y apoyar al gobierno de Cárdenas.[11]

(Primera parte de “Vicente Lombardo Toledano y la formación del Partido de la Revolución Mexicana”, trabajo presentado como ponencia en el 2° Congreso Internacional de Historia y Ciencias Sociales, Michoacán, junio de 2017.)


[1] Vicente Lombardo Toledano, entrevista con James Wilkie y Edna Monzón, 3 de diciembre de 1964, en Obra Histórico-cronológica, Tomo VI, suplemento, México, CEFPSVLT, 2016: pp. 139-140.

[2] FHUOM, Legajo 304, [mediados 1937], Entrevista a Vicente Lombardo Toledano por Douglas Montagu Jacobs, mecanuscrito.

[3] Ibídem: pp. 53-56.

[4] “Fundación del Partido de la Revolución Mexicana”, en CTM 1936-1941, edición facsimilar, Vol, 2, México, CEFPSVLT, 2011: p. 539.

[5] Citado en “Convocatoria a Asamblea Nacional Constituyente”, 18 de enero de 1938, en FHUOM, Legajo 308.

[6] “Circular de información de la CTM a sus organizaciones filiales”, 23 de diciembre de 1936. en CTM 1936-1941, edición facsimilar, Vol, 1, México, CEFPSVLT, 2011: pp. 226-227.

[7] FHUOM, Legajo 283. 10 de octubre de 1936, Sin autor, Memorándum “Licenciado Luís I. Rodríguez”. Rodríguez sería el primer presidente del PRM.

[8] Comunicación del CEN del PNR al Comité Nacional de la CTM, 20 de enero de 1937, en CTM 1936-1941, edición facsimilar, Vol, 1, México, CEFPSVLT, 2011: pp. 319-320.

[9] FHUOM, Legajo 304, [mediados 1937], Entrevista a Vicente Lombardo Toledano por Douglas Montagu Jacobs, mecanuscrito.

[10] Ídem.

[11] “¡Unidad a toda costa!” [Resolución adoptada por el pleno del Comité Central del Partido Comunista de México, celebrado del 26 al 30 de julio de 1937], en Guadalupe Pacheco Méndez, Arturo Anguiano Orozco, y Rogelio Vizcaíno A., Cárdenas y la izquierda mexicana, México, Juan Pablos Editor, 1975, pp. 297-307.

La labor parlamentaria de Vicente Lombardo Toledano está dividida en dos períodos, dos épocas distintas, separadas la una de la otra por casi cuarenta años. A pesar de esa particularidad, Lombardo fue en la Cámara de Diputados un representante de la clase trabajadora en las tres legislaturas de las que formó parte.

Sus participaciones en tribuna como diputado del Partido Laborista Mexicano (1925-1928) y del Partido Popular Socialista (1964-1967), demuestran su claridad de ideas y su calidad como polemista, aclarando conceptos con la capacidad del catedrático universitario que era y del estudioso de la ciencia política que nunca dejó de ser. Más allá del tema coyuntural que originaba el debate, Lombardo hacía uso de la palabra para orientar y asumir una postura crítica, pero fundamentada.

El Centro Lombardo ha editado en tres volúmenes dicha labor, bajo el título Obra Parlamentaria de Vicente Lombardo Toledano.

Para el primer volumen, correspondiente a la etapa laborista, se respetó la forma en que las intervenciones de Vicente Lombardo Toledano quedaron asentadas en el Diario de los Debates, donde los taquígrafos dejaban constancia fiel de las sesiones parlamentarias, permitiendo darnos cuenta de las interrupciones, diálogos, señalamientos, acusaciones y aclaraciones que generaban los intensos debates en esa época inmediata a la fase armada de la Revolución Mexicana.

Durante décadas, a partir de la fundación del Partido Nacional Revolucionario (PNR) en 1929, y hasta el año de 1963, el sistema electoral mexicano estuvo diseñado para que el partido en el gobierno se mantuviera en él. Esporádicamente alguno de los partidos lograba el triunfo de uno o más de sus candidatos, pero sin poner en riesgo al partido en el poder. La reforma que crea los diputados de partido permite integrar en forma plural la XLVI Legislatura (1964-1967), mediante el acceso permanente de representantes de los partidos políticos minoritarios a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.

Para Vicente Lombardo Toledano, la reforma significó volver –cuatro décadas después de la primera ocasión en que fue electo diputado federal– a formar parte del Poder Legislativo y participar en la actividad parlamentaria como representante del Partido Popular Socialista (PPS). Su presencia contribuyó a revitalizar la labor legislativa. Prueba de lo anterior es que muchas de sus propuestas fueron aceptadas posteriormente, y que otras siguen siendo demanda de amplios sectores de la población.

Lo novedoso de la presente edición es que ordena temáticamente los textos legislativos, lo que facilita su lectura y comprensión al enmarcarlas en su contexto relacionándolos entre sí, ya que en las ediciones pasadas sólo se habían presentado de forma cronológica.

Así, el volumen número dos, recoge las iniciativas, intervenciones y debates sobre temas diversos que se relacionan con la integración, funcionamiento y responsabilidades de los poderes públicos de la federación y las entidades federativas, así como con aspectos medulares vinculados al municipio libre y a la necesidad de convertirlos en una realidad en la vida política del país.

En el tercer volumen se recogen las iniciativas partidarias, así como las intervenciones, opiniones, propuestas y debates sobre aspectos relacionados con temas económicos, políticos, sociales, científicos y culturales.

Se destaca que para Vicente Lombardo Toledano, la política económica nacional es el elemento fundamental para la lucha por la independencia plena de la nación, el desarrollo económico y social, y la ampliación y fortalecimiento de la vida democrática.

Lombardo estuvo convencido de que los avances logrados en este ámbito fueron producto de las circunstancias, es decir, que el gobierno intervino ante cada problema concreto para resolverlo, pero que no existió un plan estructurado, política y jurídicamente, que viera hacia el futuro. Por ello decidió impulsar, mediante la diputación del PPS, un conjunto de iniciativas para avanzar en este campo, y para hacer que las decisiones patrióticas logradas hasta el momento se convirtieran en política permanente del Estado mexicano.

El Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales “Vicente Lombardo Toledano” presentará la reciente edición de la Obra Parlamentaria de Vicente Lombardo Toledano como parte de las actividades que se realizan en el marco de su 50 aniversario luctuoso. La cita es el martes 26 de junio de 2018, a las 17:00 horas, en la sala de lectura de la biblioteca de esta institución.

Por Emilio García Bonilla

La biblioteca original de Vicente Lombardo Toledano contiene más de 25 mil títulos, entre ellos destacan 1340 libros con dedicatoria autógrafa al dirigente obrero, lo cual quiere decir que entre 1918 y 1968, Lombardo Toledano recibió por lo menos un libro autografiado por su autor cada dos semanas durante 50 años.

Es posible realizar una radiografía de las relaciones intelectuales de Lombardo Toledano a partir de ese acervo de dedicatorias, donde encontramos artistas, escritores, intelectuales, y, en menor medida, políticos y dirigentes sindicales, ya que éstos últimos no tienen como actividad principal la publicación de libros. En el Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano se realiza un proceso de identificación de los autores de los mencionados libros, incluso con la elaboración de una nota biográfica de cada uno de ellos.

De izquierda a derecha, Vicente Lombardo Toledano, Juan Marinello y Martín Luis Guzmán.

Al realizar una revisión no minuciosa, saltan a la vista nombres como: Luís Castillo Ledón, Manlio Fabio Altamirano, Xavier Icaza, José Gorostiza, Frank Tannenbaum, Isidro Fabela, Baltasar Dromundo, José Muñoz Cota, Carlos A. Madrazo, Gonzalo Aguirre Beltrán, Luís Cardoza y Aragón, lo cual nos permite identificar los diferentes ámbitos de acción de Lombardo Toledano, así como las disciplinas del saber que cultivó.

Como dato a destacar, mencionaré que el personaje que más obras dedicó a Lombardo Toledano fue Alfonso Reyes, con 17 libros. Más cercano ideológicamente, el intelectual comunista cubano Juan Marinello le dedicó 9 libros, en tanto que su cuñado, el dominicano Pedro Henríquez Ureña le entregó siete de sus libros autografiados, y su otro cuñado, Alfonso Caso hizo lo propio con cinco de sus obras.

Este último personaje, perteneció a la Sociedad de Conferencias y Conciertos, grupo que en el ámbito universitario fue mejor conocido como de los Siete Sabios. De estos, también le dedicaron un libro de su autoría a Lombardo Toledano: Manuel Gómez Morín, Antonio Castro Leal y Teófilo Olea y Leyva. Cercano a ese grupo fue Narciso Bassols, quien le dedicó dos libros.

Antonio Caso, maestro de Lombardo, le dedicó dos de sus obras. Curiosamente no existe ningún libro de José Vasconcelos con dedicatoria para Lombardo Toledano. Destaca que el intelectual revolucionario Andrés Molina Enríquez le dedicó dos de sus obras, en su libro Esbozo de la historia de los primeros diez años de la Revolución Agraria de México (de 1910 a 1920) escribió: “Testimonio de especial consideración al Sr. Lic. Don Vicente Lombardo Toledano, esforzado emancipador de las clases obreras y alto exponente de la intelectualidad mexicana. México, febrero 3 de 1933.

Quien fuera presidente de la República, Emilio Portes Gil, le obsequió a Lombardo tres libros autografiados. Por su parte, el general Juan Barragán Rodríguez, quien participó en la Revolución Mexicana y fue de los fundadores del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), organismo que llegó a presidir, coincidiendo con Lombardo en la cámara de diputados dentro de la XLVI Legislatura (1964-1967), le dedicó su obra Historia del Ejército y de la Revolución Constitucionalista de esta manera:A uno de los siete sabios: “Greco – mexicano,” el ‘maestro entre los maestros’ Don Vicente Lombardo Toledano, de quien tuve el honor de ser su compañero en la que será memorable la XLVI Legislatura del H. Congreso de la Nación, tengo el placer de dedicarle los tomos I y II de mi obra histórica sobre la Revolución Constitucionalista.

Entre los artistas que autografiaron libros a Lombardo están los muralistas David Alfaro Siqueiros y Luís Arenal; el también pintor y grabador Erasto Cortés, el dibujante y pintor Miguel Covarrubias, y Gerardo Murillo, el famoso Doctor Atl, todos ellos con un libro dedicado. Este último escribió en su libro Las artes populares en México (1922): A Vicente Lombardo Toledano – hombre de empuje, saturado de fe y de inteligencia / esta obra llena de defectos, pero hecha con la intención de glorificar al pueblo de México.

Francisco Mujica, Luis I. Rodríguez, Vicente Lombardo Toledano, Javier Icaza, Alejandro Carrillo. Febrero 8. 1936

Asimismo, los poetas Enrique González Rojo (1 libro), German List Arzubide (seis libros), Efraín Huerta (dos libros), Jaime Torres Bodet (dos libros), y el poeta chileno Pablo Neruda le dedicó un libro. Por su parte, el escritor Andrés Henestrosa le dedicó dos libros, en Los hombres que dispersó la danza (1946), escribió: “A Lombardo Toledano, que tanto sabe de estas cosas. Andrés”. Ermilo Abreu Gómez le dedicó tres libros a Lombardo Toledano.

José Revueltas le dedicó su obra Los muros del agua (1941), en donde escribió: “Para el gran jefe de la clase obrera, compañero Lombardo Toledano con el respeto y cariño de José Revueltas. Febrero 1942 (México).”

De entre los políticos republicanos españoles y exiliados por la dictadura franquista que dedicaron obras a Lombardo Toledano podemos mencionar al poeta Rafael Alberti (1 libro), a Marcelino Domingo (1 libro), quien escribió en 1938: “A Vicente Lombardo Toledano, en quien el proletariado mexicano tiene un guía austero y de alto pensamiento. Con firme cordialidad Marcelino Domingo”. Félix Gordón Ordás, quien era embajador de la República Española en México cuando estalló la guerra civil y que presidió el gobierno republicano en el exilio, dedicó a Lombardo cuatro de sus obras, en una de ellas escribió: “Para mi amigo muy querido don Vicente Lombardo Toledano, en recuerdo muy grato de las campañas que aquí hicimos juntos en defensa de la República Española”.

Wenceslao Roces, por su parte, dedicó a Lombardo su traducción de los escritos económicos varios de Marx y Engels, mientras que el filósofo Adolfo Sánchez Vázquez le dedicó dos obras; en Las ideas estéticas de Marx escribió: “Al lic. Vicente Lombardo Toledano, que tanto ha hecho por las ideas de Marx. Con la admiración y el afecto de Adolfo Sánchez Vázquez. 1966”.

En los años previos a la Segunda Guerra Mundial llegó a México el suizo Hannes Meyer, con el patrocinio del gobierno de Manuel Ávila Camacho editó en 1943 El libro negro del terror nazi en Europa, que autografió a Lombardo Toledano.

También hubo refugiados y exiliados centroamericanos, como el guatemalteco Víctor Manuel Gutiérrez, dirigente de la Confederación General de Trabajadores de Guatemala y diputado por el Partido Guatemalteco del Trabajo, perseguido luego del golpe de Estado en 1954, llegó a México acogido por Lombardo Toledano, a quien le dedicó nueve de sus obras.

De entre los estadounidenses que dedicaron libros a Lombardo, destacan los dirigentes del Partido Comunista de ese país: William Z. Foster y James W. Ford.

Vicente Lombardo Toledano y Diego Rivera (1948).

El historiador Agustín Cue Cánovas, en uno de los cinco libros que dedicó a Lombardo, escribió: “Para el señor licenciado Vicente Lombardo Toledano, con el gran afecto que mi padre le profesaba”, y es que incluso es posible encontrar parentescos y relaciones político-familiares al revisar el acervo que estamos comentando, tal es el caso del profesor Everardo Gámiz, quien dedicó a Lombardo un libro en 1952, y fue abuelo de Arturo Gámiz, quien dirigió el grupo de jóvenes guerrilleros que atacaron el cuartel de Ciudad Madera Chihuahua el 23 de septiembre de 1965.

También es interesante el caso de Sadot Fabila Hernández (1 libro dedicado), Alfonso Fabila (6 libros) y Réné Avilés (1 libro), todos ellos familiares del escritor René Avilés Fabila.

Finalmente quiero mencionar que, a medio siglo del fallecimiento de Lombardo Toledano, prácticamente todos los 660 autores identificados que le dedicaron una o más de sus obras están todos desaparecidos, con excepción de uno, quien le dedicó tres libros, y en uno de ellos titulado Estudio de la técnica social (1958), publicado hace ya 60 años, escribió: “Para el maestro Vicente Lombardo Toledano con aprecio y temor a su crítica. Pablo.” Me refiero a Don Pablo González Casanova, por cierto, pariente político de Lombardo.

En suma, a través del acervo histórico “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” es posible acercarnos al mundo intelectual en el que se desenvolvió dicho personaje, las relaciones y amistades que entabló, el aprecio y el respeto que le profesaron, y conocer las diferentes etapas de su actuar en relación con lo que sucedía en el mundo: las corrientes artísticas, los conflictos internacionales, el desarrollo del saber humano, los debates ideológicos, etcétera. Es la constancia del paso de un ser humano de su tiempo por el mundo.

 

(Texto presentado como ponencia en el VI Coloquio “El Historiador ante la Memoria Social”, realizado en la Biblioteca “Miguel Lerdo de Tejada”, el 8 de junio de 2018.)

El pasado 17 de agosto de 2017 celebramos el 45 Aniversario del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano (CEFPSVLT) mediante un acto organizado por el Colegio del Personal Académico con participación del pleno de los trabajadores del Centro. El programa incluyó una presentación del investigador Bernardo Yáñez a nombre del Colegio, sobre las actividades desarrolladas hasta el momento y futuros proyectos, la proyección de un video ilustrativo sobre el trabajo realizado, y un convivio. El programa fue presentado por la investigadora Paola Hernández Chávez. Acudieron al acto numerosos académicos, amigos y colaboradores del CEFPSVLT, a quienes el Centro les agradece su continuo apoyo. Por último, tomaron la palabra el recién nombrado Secretario Ejecutivo del Centro, Raúl Gutiérrez Lombardo, el entonces Coordinador de Órganos Desconcentrados y del Sector Paraestatal de la Secretaría de Educación Pública (SEP) Alejandro Pérez Corzo, en representación del Secretario de Educación Pública, y el Director de Subsidios a Universidades de la Dirección General de Educación Superior Universitaria (DGESU), Horacio Díaz Mora.

Video: palabras de Raúl Gutiérrez Lombardo, Alejandro Pérez Corzo y Horacio Díaz Mora

ACTIVIDADES PRESENTADAS

El Centro Lombardo Toledano realiza diversos programas de investigación, edición y difusión, en colaboración con numerosas instituciones universitarias nacionales e internacionales, entre las que destacan la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma Metropolitana, la Universidad Autónoma del Estado de México, la Universidad de Juárez del Estado de Durango, la Universidad Veracruzana, la Universidad de Valencia, la Universitat de les Illes Balears, la UCV San Vicente Mártir, la Universidad de Málaga, la Complutense de Madrid y muchas otras más.

El Centro, bajo la línea general de epistemología de las ciencias cognitivas y de la vida, realiza investigaciones sobre el estado actual del conocimiento y los fundamentos científicos y filosóficos del estudio de la evolución y la naturaleza humanas, con énfasis en la evolución de la cognición. Otras áreas de investigación se orientan a ciencia, tecnología y sociedad. Aquí destacan los estudios realizados en torno a la figura del maestro Vicente Lombardo Toledano, y también sobre derechos humanos, violencia y las consecuencias de la ciencia y la tecnología en la sociedad.

Videos: presentación de las actividades del CEFPSVLT

PRODUCCIÓN ACADÉMICA

Durante todos estos años, el Centro Lombardo ha puesto a libre disposición todas las investigaciones realizadas. A este respecto destacan diversas publicaciones y colecciones:

  • Ludus Vitalis (Revista indexada sobre las ciencias de la vida)
  • Colección Eslabones en el desarrollo de la ciencia
  • Obra histórico-cronológica de Vicente Lombardo Toledano
  • Colección Vida y obra de Vicente Lombardo Toledano
  • Estudios sobre Vicente Lombardo Toledano
  • Tópicos de nuestro tiempo

Todas estas publicaciones se pueden consultar en nuestro Repositorio Abierto y nuestro Catálogo de Publicaciones Bajo Demanda.

Otra de las publicaciones rescatadas por el Centro Lombardo de manera digital y a disposición desde cualquier parte del mundo, es la Revista Futuro. En esta revista, editada por Vicente Lombardo Toledano, colaboraron intelectuales, literatos y artistas de la talla de Vicente Sáenz, Xavier Icaza, Víctor Manuel Villaseñor, Pablo Neruda, Antonio Castro Leal, Luis Cardoza y Aragón, Pablo Picasso, Miguel Covarrubias, Guillermo Toussaint, Miguel de Unamuno, Margarita Nelken, Narciso Bassols, Rafael Alberti, Diego Rivera, George Grosz, Máximo Gorki, José Clemente Orozco, Efraín Huerta, Octavio Paz, David Alfaro Siquieros, Jacob Burck, Henri Barbusse, John Strachey, José Clemente Orozco y Josep Renau, entre muchos otros.

Video completo del acto del 45 aniversario del Centro Lombardo Toledano.

Aprovechamos la ocasión para señalar la conmemoración del 50 aniversario luctuoso de Vicente Lombardo Toledano en este año 2018.

Fotografía en blanco y negro de Paul Eluard con la mano al frente

Por el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

Eugéne Émile Paul Grindel, conocido por el seudónimo de Paul Eluard, nació el 14 de diciembre de 1895 en Saint-Denis (Francia), donde también falleció el 18 de noviembre de 1952. Aunque no pudo terminar sus estudios debido a una tuberculosos, llegó a convertirse con los años en un prestigioso poeta, tras servir en la Primera Guerra Mundial como camillero y tras casarse con Gala.

Al año siguiente de su primera publicación, El deber y la inquietud (1917), conoció a Jean Paulhan, quien lo ayudo y le presentó a André Breton y a Luis Aragón. Más tarde, entró en el grupo dadaista de Toulon y de París.

Inició una vuelta al mundo, huyendo de una crisis conyugal con Gala, quien se convertirá en la musa de Dalí. Esto, y sus problemas de tuberculosis, le inspiraron a escribir L’Amour la poésie, al final de su viaje en 1924. Pero será en 1926 cuando se consagre como poeta, gracias a la publicación de Capitale de la douleur, y es en ese mismo año cuando se afilia al Partido Comunista Francés, aunque en 1933 será excluido del partido. En 1934 se casó con Nush, modelo de los surrealistas Man Ray y Pablo Picasso. Aunque políticamente no congenirará con los surrealistas.

Durante la Segunda Guerra Mundial fue movilizado y se unió a la resistencia, pero su actuación se centró, sobre todo, en el uso de la palabra. Así, con la publicación de su poema Liberté (1942) se ve obligado a entrar en la clandestinidad. Su comprimiso con la lucha, le llevará a recopilar junto con Pierre Seghers, François Lachenal y Jean Lescure poesía de otros miembros de la resitencia y a publicarlos bajo el título de L`honneur des poètes.

Se casó con Dominique tras la muerte de Nush. Es entonces cuando publica Le Phénix, inspirado en la muerte prematura y trágica de Nush, y el despertar del nuevo amor con Dominique.

Publicamos uno de los poemas de Paul Éluard, en francés y en castellano, y una dedicatoria al Mtro. Lombardo Toledano.

LA ENAMORADA
Ella esta de pie sobre mis párpados
Sus cabellos están entre los míos,
Tiene la forma de mis manos,
Y el color de mis ojos que la miran,
Ella se hunde entre mi propia sombra
Como una piedra en el azul del cielo.
Ella tiene los ojos siempre abiertos
 Y no me deja dormir con su mirada.
A plena luz sus sueños luminosos
Hacen evaporar todos los soles
me hacen reir,
llorar y reír,
Y hablar sin tener nada que decir…
L’AMOUREUSE

Elle est debout sur mes paupières
Et ses cheveux sont dans les miens,
Elle a la forme de mes mains,
Elle a la couleur de mes yeux,
Elle s’engloutit dans mon ombre
Comme une pierre sur le ciel.

Elle a toujours les yeux ouverts
Et ne me laisse pas dormir.
Ses rêves en pleine lumière
Font s’évaporer les soleils,
Me font rire,
pleurer et rire,
Y parler sans avoir rien à dire…

 

ÉLUARD, Paul. Poémes politiques. Francia: Gallimard, 1948.

“A Lombardo Toledano en temoignage d´ admiration pour tont ce quil incarne si magnifiquement,” (rúbrica de) Paul Élauard. Mexico      le 8 – 9 – 49 (1949)”

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com


FERNANDO FOGLIO MIRAMONTES, 1906 – 1973

Por Emilio García Bonilla

Nació en Temósachi, estado de Chihuahua (México) el 8 de diciembre de 1906 y falleció en la Ciudad de México el 23 de mayo de 1973. Ingeniero agrónomo y político. Realizó sus estudios de agronomía en la Escuela Particular de Agricultura de Ciudad Juárez, Chihuahua.

Después de haber servido varios años en el Departamento de Asuntos Agrarios y Colonización, desempeñó los cargos de Director General de Estadística, Subsecretario de Agricultura y Ganadería y Titular del Departamento de Asuntos Agrarios y Colonización en el gabinete del presidente Manuel Ávila Camacho.

En 1940, fue postulado por el Partido de la Revolución Mexicana (PRM) al gobierno de Chihuahua, siendo derrotado por un disidente de su mismo partido, Alfredo Chávez, que se postuló de manera independiente. Cuatro años después ganó las elecciones y gobernó su estado natal de 1944 a 1950, mandó edificar las Ciudades Deportiva e Infantil, primeras en su género de la República. Otra de sus obras emblemáticas fue la presa Francisco I. Madero “Las Vírgenes”. Durante su mandato también se inició la construcción del Instituto Tecnológico de Chihuahua, asimismo se promulgó la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Chihuahua, actualmente vigente y que reformó la anterior de 1921.

Su único libro conocido es la Geografía Económico Agrícola del estado de Michoacán, publicado en 1936. El Centro de Estudios conserva un ejemplar con dedicatoria a Vicente Lombardo Toledano.

Fernando Foglio Miramontes. Geografía económica agrícola del estado de Michoacán. México: Imprenta de la Cámara de Diputados, 1936.

“Con todo afecto para mi estimable amigo el sr. Lic. Vicente Lombardo Toledano. México, D. F., a 29 de octubre de 1963. (rúbrica) de Fernando Foglio”.

Obra ubicada en el acervo histórico Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO

Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

 

49° Aniversario Luctuoso de Vicente Lombardo Toledano

Por Emilio García Bonilla

El 16 de noviembre de 1968 falleció en la Ciudad de México el ilustre mexicano Vicente Lombardo Toledano a los 74 años, dejando un legado político e intelectual que aún medio siglo después sigue siendo valorado.

“Boceto para un retrato en mural” de David Alfaro Siqueiros

El Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales que lleva su nombre y tiene su sede en el inmueble que fuera su residencia familiar durante 40 años, fue creado por decreto presidencial en 1972 a partir de la donación que hiciera de su biblioteca al pueblo de México para propiciar el estudio de los temas y disciplinas a las que apasionadamente consagró su vida: la filosofía, el derecho, la ciencia política, el sindicalismo, la sociología, la pedagogía, la economía, la historia, etcétera.

Además de albergar los más de 25 mil títulos del acervo bibliográfico original de Vicente Lombardo Toledano, el Centro de Estudios también resguarda fotografías, grabaciones magnetofónicas, objetos personales, carteles y grabados del Taller de Gráfica Popular y obras artísticas realizadas en homenaje a Lombardo Toledano: pinturas de David Alfaro Siqueiros, Jesús Guerrero Galván y  Federico Silva, retratos de Juan Madrid, Raúl Anguiano y Salvador Pruneda, grabados de Alberto Beltrán, Ángel Bracho, entre otros, así como dos bustos en bronce: uno de ellos realizado por  Francisco Canessi.

Fundador y director de instituciones educativas, políticas y sindicales, así como de publicaciones periódicas, la memoria de Vicente Lombardo Toledano es reconocida en todo el país dando nombre a calles, avenidas y escuelas en numerosos municipios y ciudades principales de la República. Forma parte de los héroes y personalidades que han contribuido a engrandecer a nuestra nación.

El 15 de julio de 1984, en ocasión del 90 aniversario de su natalicio, fue develado su nombre con letras de oro en el recinto parlamentario del Congreso del Estado de Puebla, el decreto correspondiente señalaba:

Lombardo Toledano representa toda una vida consagrada a la orientación, educación y formación de la juventud mexicana; a la modernización política de nuestro estado y país, y a la organización de los obreros mexicanos como sector productivo; apoyando con estas acciones y con su patriótico ejemplo abierta y decididamente, en momentos cruciales de nuestra historia, los postulados de la Revolución Mexicana que han hecho posible el fortalecimiento de las instituciones.[1]

En ocasión del Centenario de su nacimiento, la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión aprobó el proyecto de decreto para que se inscribiera su nombre en el muro del honor del Palacio Legislativo de San Lázaro, la propuesta de dictamen destacaba que:

Él, con su perseverante dinamismo, interpretó y sirvió con fidelidad a su país; por eso es una figura sobresaliente del México revolucionario; por eso constituye un ejemplo a seguir; por ello es un paradigma de la sociedad y, como tal, un personaje cuyo nombre es digno de una evocación permanente. Homenaje que vaya más allá de las efemérides, por cuanto tiene de significado representativo de lo mejor de la patria y designa a una personalidad que simboliza a toda una etapa de la trayectoria del país.

[…] La inscripción de su nombre en el recito de nuestra Cámara nos recordará permanentemente su obra imperecedera, pero ante todo nos advertirá con nitidez que, ante la grandeza de un mexicano no existen diferencias tan pronunciadas que no puedan superarse, ni reticencias que no se sumen al reconocimiento general.

Vicente Lombardo Toledano es de los grandes constructores de la patria. Su vida forma parte de la historia de México. Por eso merece la gratitud del pueblo mexicano y de sus representantes en el centenario de su nacimiento.

Es juicio de esta comisión, que el nombre de Vicente Lombardo Toledano en las columnas de nuestro recinto, será factor de orgullo común y consenso nacional.[2]

En un balcón del Palacio Nacional presenciando un desfile obrero

El 16 de julio de 1994, sus restos fueron trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres de México. En la ceremonia, el artista gráfico Alberto Beltrán, presidente del Comité Pro-Festejos del Centenario de Vicente Lombardo Toledano dijo que “estudiar la vida de Vicente Lombardo Toledano implica conocer la vida de México […] Lo recordamos como maestro, como filósofo, como historiador, como impulsor del muralismo mexicano, […] como nacionalizador del petróleo junto con Lázaro Cárdenas; como ideólogo de su partido, el Partido Popular Socialista; como escritor.”[3]

El decreto presidencial de inhumación disponía que se difundieran las acciones cívicas, así como la obra política y social de Vicente Lombardo Toledano.[4] El Centro de Estudios Filosóficos Políticos y Sociales cumple con ese mandato con la edición y difusión de las colecciones “Obra Temática”, “Estudios sobre la vida y obra de Vicente Lombardo Toledano” y “Obra Histórico-cronológica”, ésta última que reúne en 94 volúmenes la mayor compilación de artículos, discursos, conferencias, libros y demás escritos publicados por Vicente Lombardo Toledano poniéndolos a disposición de estudiosos nacionales y extranjeros, material valorado como registro histórico, como corpus de pensamiento para la interpretación de diversos momentos de la historia del país y del mundo, como ejemplo de metodología y como guía instrumental para analizar la realidad social en constante cambio.

[1] Decreto del XLIX Congreso Constitucional del Estado Libre y Soberano de Puebla, 28 de junio de 1984, en Homenajes de la República a Vicente Lombardo Toledano, México, CEFPSVLT, 2005: p. 8.

[2] “Dictamen con proyecto de decreto”, LV Legislatura de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. 8 de noviembre de 1993, en Homenajes de la República a Vicente Lombardo Toledano, México, CEFPSVLT, 2005: p. 49.

[3] “Palabras de Alberto Beltrán en la ceremonia realizada en la Rotonda de los Hombres Ilustres”, 16 de julio de 1994, en Homenajes de la República a Vicente Lombardo Toledano, México, CEFPSVLT, 2005: p. 106.

[4] “Decreto del Presidente de la República”, 13 de julio de 1994, en Homenajes de la República a Vicente Lombardo Toledano, México, CEFPSVLT, 2005: p. 103.

Fotografía en blanco y negro de Hannes Meyer saludando

Por el Lic. Emilio García Bonilla y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

Hans Emil Meyer, conocido como Hannes Meyer. Fue un arquitecto y urbanista que nació en Basilea, Suiza, el 18 de noviembre de 1889 y falleció en Crossifisso, Lugano, Suiza, en 1954.

Estudió arquitectura en Berlín. Junto con Hans Witter realizó sus dos proyectos más famosos: el Palacio de la Sociedad de Naciones en Ginebra y la escuela primaria para niñas, Petersschule. En 1928 asumió la dirección de la reconocida escuela de artesanía, diseño, arte y arquitectura de la Bauhaus bajo el lema: “Las necesidades del pueblo en lugar de la necesidad de lujos”, teniendo que abandonar Alemania en 1930 por motivos políticos, empleándose en Moscú como profesor de la Escuela Superior de Arquitectura Wasi.

En 1938 llegó a México invitado por el presidente Lázaro Cárdenas para dictar una serie de conferencias y un año después fue contratado para impartir clases en la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura del Instituto Politécnico Nacional dirigiendo los cursos de planificación y urbanismo.

Trabajó en la Oficina de Proyectos de la Secretaría del Trabajo donde realizó el Plan Lomas de Becerra para alojar a dos mil familias de trabajadores en Tacubaya, también formó parte de la Comisión de Planeación de Hospitales del recién creado Instituto Mexicano del Seguro Social. Coordinó el Programa Nacional de Construcción de Escuelas. En 1944 realizó la planificación urbana de Tlanepantla por encargo del doctor Gustavo Baz.

En nuestro país, con el patrocinio del presidente Manuel Ávila Camacho editó en 1943 El libro negro del terror nazi en Europa que incluía 164 fotografías y 50 dibujos.

De 1947 a 1949 dirigió el Taller de Gráfica Popular iniciando la publicación La Estampa Mexicana. En ese contexto se publica el libro El Taller de Gráfica Popular: doce años de obra artística colectiva, conservándose en la biblioteca del Centro de Estudios un ejemplar con dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano como una muestra de la relación amistosa y de colaboración que tuvo el destacado intelectual mexicano con dicha agrupación artística con un claro compromiso político y social.

Meyer regresó a Europa en 1949, volviendo a México en 1952 por un breve periodo para participar en el Congreso Nacional de Arquitectos.

El Taller de Gráfica Popular: doce años de obra artística colectiva – The Workshop for Popular Graphic Art: a record of the twelve years of collective work. México: La Estampa Mexicana, 1949.

Dedicatoria de pintores, muralistas, grabadores, escultores, que participaron en el TALLER DE GRÁFICA POPULAR:

Al Maestro Vicente Lombardo Toledano le dedicamos con todo cariño este álbum en ocasión de su 58 aniversario, deseándole larga vida en bien de la cultura popular de la nación mexicana.”
16 de julio de 1952.
Luis Arenal, Ignacio Aguirre, Ángel Bracho, Alberto Beltrán, Roberto Berdecio,
Celia Calderón, Jesús Escobedo, Andrea Gómez, M. Jiménez, Adolfo Mexiac,
Francisco Mora, Betty Cattlet, Leopoldo Méndez, Pablo O´higgins,
Fany Rabel, Joel Tellez, Mariana Yampolsky.

Y la dedicatoria de Hannes Meyer al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.
“Al gran luchador y fino amigo Vicente Lombardo Toledano muy cordialmente”
Rúbrica de Hannes Meyer, 31 – VIII – 49 (1949).

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

Por el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

José Attolini nació en la ciudad de México, el 9 de marzo de 1916, donde murió el 15 de octubre de 1957. Fue un destacado dramaturgo, ensayista, narrador, poeta y economista. Se licenció en economía por la UNAM,  y se sacó la Maestría y se doctoró en Letras por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Ejerció docencia en la Escuela Normal Superior y en la Facultad de Economía de la UNAM. También fue miembro del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM. Colaboró en las revistas América Indígena, Ruta, Investigación económica, Crisol y Letras de México.

Recordamos a José Attolini con siete de sus poesías incluidas en su obra Desamor (1938), y que dedicó a Vicente Lombardo Toledano.

DESAMOR

Sangre de ti distante
que acudes y aconteces
hasta dejar de ser

Ya no soñar soñarte
dulce núbil inútil
regida desde símbolos
tan sólo escudriñar
mi soledad tan tuya
por ver si encuentro en ella
tu más rotunda ausencia

Lirios y tornasoles
han de cruzar su sangre
para teñir tu olvido

HELENA

Siempre recién de tálamo
hembra diosa entre diosas
mujer nacida crimen
tan distante y distinta
que mientras más se acerca
más se aleja y completa
como sueño de esfinge

Sin antes ni después
extraña conocida
que vence vencedores
tan solemne gentil
que se tiende y se cubre
con su propio desnudo
como virgen perpleja

Mortal desde inmortales
se desenvuelve y cumple
de simples hombres héroes
porque mata lo que ama
y en todos sus amantes
no se ama más que a sí
como sangre de espejo

ESPEJO

Nunca Clavé
los ojos en el cielo

Sólo he visto estrellas
en las charcas podridas

ACASO

Fuimos un desconcierto
de tu tez y mi tez
para nuestra tristeza

Como próspera proa
precisa en su defecto
surte mi voz en vano
por desplegar tu espera
desde el barco sin rumbo
que envidia litorales
porque no es más que viaje

Que se nuble mi tarde
presagio de llamo
para que m renazcas

 POSTUMO

Ni recuerdo de olvido
acaso anticipado
medirme inmensurable

Par tan caos y tremendo
sin extender mi voz
más que para callarme
y devenir exacto
hundido an el adiós
del abrazo sin brazos
que tú desconociste

Segregado el quizá
por siempre desprovisto
acude mi distancia

EUFORION

Ese querer ser todo
de pubertad sin púber
que taladra doncellas
desde danzas y ritos
y exige lo imprevisto
acosado de sombras
como esclavo entre trinos

Rendido de distancias
principiadas apenas
fallidas de tal modo
que maduran dispuestas
a morir inconclusas
y terminan desde antes
como una viuda virgen

Cuando polvo los huesos
porque el tacto distante
como nunca tan cerca
se persuade de escombros
descubrir la respuesta
a todas las preguntas
y encontrarse perdido

REMOTO

Clasificado incluso
en el trámite ajeno
de mi muerte y mi olvido

Junto a mi más derrota
muy aislante del tacto
de tus guantes y lirios
sin pavor de recuerdos
impedído de dudas
esperarán mis labios
sus voces y tus besos

Mi soledad tan sola
expuesta para el tiempo
me volverá ninguno

ATTOLINO, José. Desamor. México: [s.n.], 1938.
“Para el Lic. Vicente Lombardo Toledano de la manera más atenta. (rubríca del autor) Julio de 1938.”

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

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Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

Publicaciones

  • Desamor (1938).
  • Subirbio (1938).
  • Saudades (1939).
  • Vagido (1941).
  • Mito (1942).
  • Fundamentos para una nueva interpretación de la historia de arte y la literatura (Tesis de Maestria en Letras, 1944).
  • Kupra (1944).
  • Vertedero (1944).
  • Problemas econñómico-sociales de Veracruz (1947).
  • Breve historia de la lingüístrica (Tesis de Doctorado en letras, 1948).
  • Economía de la cuenca del Papaloapan: agricultura (1949)
  • Economía de la cuenca del Papaloapan: bosques, fauna, pesca, ganadería e industria (1950).
  • Las finanzas de la Universidad a través de tiempo (1951).
  • Testimonio (1957).
  • Honor y gloria (1957).
  • Premoniciones (1958).

Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

Alberto Bremauntz nació el 13 de agosto de 1897, en Morelia, estado de Michoacán (México), y falleció en 1979, en la Ciudad de México. Fue docente, abogado, escritor y taquígrafo. Realizó la primaria y el bachillerato en el Colegio de San Nicolás en la ciudad de Morelia. Ingresó en la Escuela Normal, también en su ciudad natal, en donde obtuvo el título de Profesor de Instrucción Primaria Superior, y se licenció como abogado en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Como académico fundó la Escuela de Comercio y Administración de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y ejerció la docencia en la Escuela de Derecho. Concluyó su actividad magisterial promoviendo la reforma al Artículo 3° de la Constitución Política de México.

El Centro de Estudios rinde homenaje al intelectual Alberto Bremauntz Martínez, con las dedicatorias escritas y firmadas, en seis de sus obras, para su amigo y compañero el Mtro. Vicente Lombardo Toledano.

BREMAUNTZ Martínez, Alberto. La participación en las utilidades y el Salario en México. México: Talleres Gráficos de la Nación, 1935.

ENVÍO del Lic. Alberto Bremauntz. Colonia Álamos, 5 de febrero 553. México. D. F. PARA el Sr. Lic. Vicente Lombardo Toledano. Afectuosamente.

BREMAUNTZ Martínez, Alberto. La educación socialista en México. México: Imprenta Rivadeneyra, 1943.

Para el distinguido dirigente de los trabajadores mexicanos y Latinoamericanos, LIC. VICENTE LOMBARDO TOLEDANO, alto exponente de la cultura nacional y uno de los primeros precursores e iniciadores, en nuestra República, de la Educación Socialista. Con mi afecto sincero. (Firma) Alberto Bremauntz.

BREMAUNTZ Martínez, Alberto. Por una justicia al servicio del Pueblo. México: Casa de Michoacán, 1955.

Para mi estimado compañero y fino amigo, el incansable luchador revolucionario y destacado intelectual. Sr. Lic. Vicente Lombardo Toledano. Con todo afecto. (Firma) Alberto Bremauntz. Sept. 3 de 1955.

BREMAUNTZ Martínez, Alberto. La batalla ideológica de México. México: Jurídicos Sociales, 1962.

“ara el destacado intelectual ideólogo y luchador revolucionario, socialista, mi estimado amigo el Sr. Lic. Vicente Lombardo Toledano. Afectuosamente (firma) Alberto Bremauntz. Agosto 13 de 1962.

BREMAUNTZ Martínez, Alberto. Unidad y programa para el triunfo de la Revolución. México: Ediciones Jurídicos Sociales, 1959.

Para mi estimado y fino amigo el distinguido luchador y maestro revolucionario. Sr. Lic. Vicente Lombardo Toledano. Muy afectuosamente (firma) Alberto Bremauntz. Abril 19 -1959.

BREMAUNTZ Martínez, Alberto. Panorama social de las revoluciones de México. México: Ediciones Jurídicos Sociales, 1960.

Para mi estimado y fino compañero y amigo el distinguido intelectual y luchador socialista Sr. Lic. Vicente Lombardo Toledano. Muy afectuosamente (firma) Alberto Bremauntz. Lucerna 61- telf. 4650-19

Otras Obras publicadas: México y la Revolución Socialista Cubana; El sufragio femenino desde el punto de vista constitucional.

Obras ubicadas en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” en la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: www.centrolombardo.edu.mx

Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

*Desterrados apristas en México, 1929. De izquierda a derecha: Pavletich, Carlos Manuel Cox, Magda Portal, Serafín Delmar, Haya de la Torre, Enríquez y Vásquez Díaz.

Por el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava, el Lic. Javier Arias, y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

Carlos Manuel Cox Roose nació en la ciudad de Trujillo (Perú), el 2 de agosto de 1902, y falleció en Lima (Perú) el 18 de julio de 1986. Fue abogado, docente, economista, escritor, diputado y destacado político aprista peruano. Inició sus estudios en la Facultad de Letras y en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Trujillo. Continuó sus estudios en derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, pero no pudo concluir sus estudios debido a su activa participación en el movimiento estudiantil contra el gobierno de Augusto B. Leguía.

Carlos Manuel Cox acabó siendo desterrado a México, en donde se sumó a las actividades de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), que tenía como objetivo formar una red de movimientos sociales y políticas anti-imperialistas en América Latina, fundada por su amigo también peruano Víctor Manuel Haya de la Torre. A la caída del Presidente Leguía, Manuel Cox regresó a Perú y participó en la organización del partido APRA peruano, y fue nombrado primer secretario general. También fue diputado por la provincia de la Libertad, aunque desaforado, pero su exacerbada oposición al gobierno de Luis Miguel Sánchez Cerroesto le valió el presidio y el exilio junto con la bancada Aprista. Cuando regresó a Perú, formó parte del Frente Democrático Nacional que promovió la candidatura presidencial de José Luis Bustamante, quién obtuvo el triunfo. También fue elegido por segunda ocasión diputado por la provincia de Trujillo, pero paso a la clandestinidad como consecuencia del hecho sangriento del Callao en octubre de 1950, que originó el destierro de su partido con el golpe de Estado del general Manuel A. Odría. Manuel Cox cayó preso político en 1950 y permaneció en el Panóptico (tipo de arquitectura carcelaria) hasta 1953. Gracias a las gestiones del su esposa Hilda Cassinelli, salió libre aunque deportado a los Estados Unidos de América, donde trabajó como obrero en una fábrica. Finalmente fue rescatado como intelectual por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y nombrado funcionario de la Comisión Permanente con sede en Buenos Aires, Argentina. Durante su residencia en México, se especializó en la Escuela de Economía (ahora Facultad) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Cuando regreso al Perú tras asumir el poder Manuel Prado Ugarteche, se restablecieron los derechos políticos al APRA. También ejerció la docencia en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de San Marcos (USM) y obtuvo el grado de Doctor en Historia, en la Facultad de Letras de la (USM). Fue miembro del Grupo Norte, que reunió a los intelectuales del norte del país y miembro de la Comisión del Perú ante la Asamblea General de la ONU. Sus últimas participaciones políticas fueron como senador en el primer periodo de gobierno de Fernando Belaunde Terry, diputado por tercera ocasión y senador en el segundo periodo de Belaunde.

De su obra escrita: Los salarios en los ferrocarriles de México (1931), En torno al imperialismo (1933), Ideas económicas del aprismo (1934), Petróleo en Sudamérica (1941), Dinámica económica del aprismo (1948),  y Utopía y realidad en el Inca Garcilaso (1965).

El Centro Lombardo Toledano rinde homenaje al destacado político e intelectual Carlos Manuel Cox con dos dedicatorias que firmó para el Mtro. Vicente Lombardo Toledano.

COX Roose, Carlos Manuel. Ideas económicas del aprismo: regionalismo económico reivindicación indígena. Lima: Cooperativa Aprista Atahualpa, 1934.

Al compañero y amigo Vicente Lombardo Toledano con la permanente expresión de mi afecto. Rúbrica de Carlos Manuel Cox.

En torno al imperialismo: ensayos. Lima, Perú: Editorial Cooperativa Aprista Atahualpa, 1933. Colección antimperialista, serie Indoamérica.

Al compañero Vicente Lombardo Toledano, valeroso y capaz director del movimiento renovador mexicano de los trabajadores manuales e intelectuales, homenaje de amistad y simpatía. Firma del Carlos Manuel Cox, Lima-Perú – 1934.

Obras ubicadas en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” en la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

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123° Aniversario del Natalicio de Vicente Lombardo Toledano

Por Emilio García Bonilla

Vicente Lombardo Toledano nació el 16 de julio de 1894 en la Posada Buenavista de Teziutlán, Puebla. Realizó sus primeros estudios en la escuela laica Liceo Teziuteco, posteriormente en la Ciudad de México ingresó al Internado Nacional y a la Escuela Nacional Preparatoria. Cursó de forma simultánea las carreras de Derecho y Filosofía en la Universidad Nacional, donde formó parte de la Generación de 1915 o de Los Siete Sabios junto a Manuel Gómez Morín, Alfonso Caso, Antonio Castro Leal, entre otros.

Destacó en los ámbitos cultural, sindical y político, logrando el reconocimiento nacional e internacional por sus ideas, obra y lucha.

En la Federación Sindical Mundial, grabado de Alberto Beltrán

Fue el mejor intérprete e impulsor de la Revolución Mexicana de 1910. Desentrañó su profundo significado y amplió sus metas. Fue una revolución popular –dijo–, democrática, nacionalista y antimperialista. La primera de ese carácter en el siglo XX. Que produjo la Constitución política más avanzada de su tiempo, al crear un nuevo concepto jurídico de la propiedad, considerándola como una concesión a los particulares, sujeta siempre a las modalidades que dicte el interés público, y no como un derecho natural del individuo. Esta concepción revolucionaria de la propiedad es la que permitió la reivindicación de los recursos naturales de la nación como los hidrocarburos; los minerales del suelo, del subsuelo y de nuestro mar territorial; las comunicaciones e industrias que se encontraban en manos extranjeras. Así, cabe recordar como ejemplo representativo la expropiación petrolera del 18 de marzo de 1938 decretada por el general Lázaro Cárdenas.

Su inteligencia y acción creadora lo llevó a ocupar, desde muy joven diferentes cargos públicos y responsabilidades políticas: fue gobernador de Puebla a los 29 años de edad; oficial mayor del gobierno del Distrito Federal  y regidor del ayuntamiento de la Ciudad de México; diputado federal en dos períodos legislativos por el Partido Laborista en los años veinte; candidato a la Presidencia de la República en 1952 y diputado federal en el período legislativo 1964-1967 por el Partido Popular Socialista, fundado, y dirigido por él desde su creación en 1948 y hasta el 16 de noviembre de 1968.

Fue conductor del movimiento obrero, militó en la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), organizó la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y la Unión General de Obreros y Campesinos de México (UGOCM), fundó y presidió la Confederación de Trabajadores de América Latina (CTAL) de 1938 a 1963 y participó en la fundación de la Federación Sindical Mundial, de la que fue uno de sus vicepresidentes.

Fundó y dirigió medios impresos, como el diario El Popular y las revistas Futuro y Nueva Democracia. También inspiró, propició y creó instituciones educativas y culturales como la Escuela Nacional Preparatoria Nocturna, el Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Obrera de México que hoy lleva su nombre; en 1972 se creó por decreto presidencial el Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales “Vicente Lombardo Toledano”, con base en su vasta y selecta biblioteca, teniendo como sede la casa que fue su domicilio particular y familiar.

Impulsó el muralismo mexicano, poniendo a disposición de los grandes pintores encabezados por Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco los muros de la Escuela Nacional Preparatoria de la que fue su director.

Nos legó por lo menos dos guiones cinematográficos: Ha caído una estrella y El nervio del mundo. Incursionó en la poesía con sus poemas “Presente y Futuro”, “El hombre ha encontrado su camino”, “Este mi afán”, entre otros. Fue un filósofo, sociólogo, periodista, ensayista, orador, polemista, conferencista, antropólogo, innovando la concepción del homo sapiens y postulando a éste como el homo creator. También es destacable su trabajo arqueológico, antropológico y lingüístico, sobre todo en su tesis doctoral Geografía de las lenguas de la Sierra de Puebla.

En 1964, en ocasión de su cumpleaños número 70 fue objeto de un gran homenaje en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, en aquella ocasión señaló:

Quienes empezamos a meditar sobre lo que México era cuando estalló la Revolución, descubrimos la magnitud del drama en que vivía, y esta revelación decidió el curso de nuestra existencia. Se presentó entonces para los jóvenes de mi generación un dilema: labrar nuestro porvenir como individuos, buscando nuestra felicidad al margen de la profunda convulsión que sacudía al pueblo, o vivir dentro de ella y tratar de contribuir al logro de las metas que pretendía alcanzar. Yo opté por el segundo camino, después de dudas y vacilaciones, cuando salí de la escuela, porque son tentadores la riqueza y los bienes que proporciona. Pero hecha la elección, mi vida como mexicano y como hombre de mi tiempo no me ha dado sino alegrías, porque no puede haber un incentivo mayor que el de sentirse parte, aunque sea infinitamente pequeña, de la grandiosa batalla por el acceso de toda la humanidad a los beneficios de la civilización, de la cultura y de la verdadera libertad que consiste en hacer del pensamiento una palanca para mover el mundo y transformarlo.[1]

Al referido homenaje asistieron personalidades y representantes de instituciones culturales, educativas, de organizaciones políticas y sindicales, así como diplomáticos acreditados en México de las embajadas de la Unión Soviética, Checoslovaquia, Polonia y Yugoslavia. Se recibieron saludos y felicitaciones de organizaciones de una veintena de países de América, Europa y Asia. En representación del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), el profesor Donaciano Serna Leal destacó que Vicente Lombardo Toledano “que podía haber permanecido encerrado en su torre de marfil, mirando desdeñosamente la realidad como tantos otros, ha preferido el riesgo de la lucha y el peligro de la trinchera. Y pudiendo haberse filiado, como muchos que olvidan su origen proletario, a las clases poderosas, se decide por acaudillar a los humildes y guiar a los desheredados; su talento lo ha puesto íntegro al servicio de la causa del pueblo; su esfuerzo múltiple y fecundo lo ha dedicado al servicio de obreros, campesinos, maestros, burócratas y estudiantes, al lado de quienes ha librado rudas batallas.”[2]

En el Centenario de su Natalicio, el 16 de julio de 1994, sus restos fueron trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres de México “como un reconocimiento al ilustre mexicano, fiel defensor de las causas sociales y los ideales populares”. En el decreto del entonces presidente de la República se señaló que “hizo de su vida fecunda y destacada labor en beneficio de la patria, teniendo siempre como motivo fundamental de sus acciones el fortalecimiento de la justicia social en pro de los trabajadores mexicanos. Fue impulsor decisivo de la expropiación petrolera de 1938, con firme espíritu nacionalista en favor de la independencia económica del país.”[3] Se dijo además que:

El egregio mexicano promovió vigorosamente la vida política nacional, con plena convicción de que los postulados fundamentales de nuestra Constitución Política deben ejercitarse de manera permanente a partir del principio democrático rectoral que establece que la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo y que todo poder público dimana del pueblo. […] Durante toda su vida política generó vertientes participativas en favor de las diversas clases sociales y muy especialmente para impulsar el uso de los derechos políticos por parte de los obreros y trabajadores del país, convencido de que la democracia como sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo, es el único conducto legítimo para alcanzar los grandes objetivos del proyecto nacional.[4]


[1] Vicente Lombardo Toledano, “Lo que la vida me ha enseñado”, discurso pronunciado el 1° de agosto de 1964, en Obra Histórico-cronológica, tomo VI, volumen 15, México, CEFPSVLT, 2012: p. 98.

[2] “Discurso del profesor Donaciano Serna Leal en representación del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación”, en Homenaje a Vicente Lombardo Toledano 1894-1964, México, Universidad Obrera de México, 1964: pp. 22-23.

[3] Decreto del Presidente de la República, 13 de julio de 1994, en Marcela Lombardo (ed.), Homenajes de la República a Vicente Lombardo Toledano, México, CEFPSVLT, 2005: pp. 102-103

[4] Ídem.

Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

Antonio Alberto Betancourt nació el 13 de junio de 1907, en la ciudad de Mérida, estado de Yucatán (México), y falleció en su ciudad natal el 5 de noviembre de 1997. Fue un destacado docente, historiador y periodista mexicano. Estudió en la Escuela Modelo de Mérida, Yucatán, y luego ingresó en la Escuela Normal Rodolfo Menéndez de la Peña, donde obtuvo el grado de maestro. Más tarde recibió una beca del gobierno soviético para estudiar la especialidad en ciencias sociales y políticas en el Instituto Leninista de Moscú. Como académico llegó a director Federal de Educación en el estado de Yucatán de 1934 a 1935, a director fundador de la Escuela Normal superior de Mérida (Yucatán) en 1971, y a fundador y dirigente de la Academia Yucatanense de Ciencias y Artes desde 1982 hasta su fallecimiento. Como periodista, desempeñó el cargo de director del Diario del Sureste de 1971 a 1976, y fundó y dirigió la Carta Confidencial Peninsular desde 1982 hasta su fallecimiento. Como político, fue miembro del Partido Socialista del Sureste (PSS) de 1929 a 1931, miembro del Partido Comunista Mexicano (PCM) de 1931 a 1938, y diputado federal por el estado de Yucatán de 1940 a 1943.

Recordamos al intelectual y político Antonio Betancourt Pérez con una dedicatoria a su amigo el Maestro Vicente Lombardo Toledano:

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BETANCOURT Pérez, Antonio. La escuela de la Revolución Mexicana: conferencia sustentada por su autor, la noche del 18 de diciembre de 1965, ante la Academia Mexicana de la Educación, Ciudad de México. México: Ediciones del Gobierno del Estado de Yucatán, 1965.

Para el maestro Vicente Lombardo Toledano con la estimación del autor y mi personal aprecio. México, D. F. dic 31/66 (1966) Antonio Betancourt Pérez.

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” en la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

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Publicaciones destacadas:

  • Economía marxista. (1933) Mérida, Yucatán.
  • Revoluciones y crisis en la economía de Yucatán. (1953) Mérida, Yucatán.
  • La escuela de la revolución mexicana. (1965) Mérida, Yucatán.
  • La pedagogía del anarquismo en México. (1969) Mérida, Yucatán.
  • Historia de Yucatán, Tomo I (1970).
  • Juárez en Yucatán (1972) Mérida, Yucatán.
  • El asesinato de Carrillo Puerto (1974) Mérida, Yucatán.
  • ¿Separatista Yucatán? (1975) Mérida, Yucatán.
  • El determinismo económico en la historia de Yucatán (1979) Mérida, Yucatán.
  • Yucatán, monografía estatal (1986) Secretaría de Educación Pública, México, D.F.
  • Yucatán, textos de su historia. (1988) Mérida, Yucatán.
  • Yucatán, Una Historia Compartida; Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora/SEP. México (1988) Coautor: José Luis Sierra Villarreal.
  • Memorias de un combatiente social. Prólogo de José Luis Sierra Villarreal (1992) Instituto de Cultura de Yucatán. Mérida, Yucatán.