Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Alfonso Caso Andrade nació el 1 de febrero de 1896 en la Ciudad de México, y falleció el 30 de noviembre de 1970, también en la Ciudad de México. Fue un destacado abogado, antropólogo, arqueólogo e indigenista mexicano. Estudió en la Escuela Nacional de Jurisprudencia (hoy Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México – UNAM), y también en la Escuela Nacional de Altos Estudios, donde obtuvo el título de arqueólogo. Como arqueólogo participó en diversas excavaciones en la región mixteca, zapoteca y mexica. Entre sus aportaciones destacan las excavaciones del Monte Albán, en los Valles Centrales de Oaxaca, México, donde descubrió el mayor tesoro encontrado en México, y que formaba parte de la Tumba número 7 Monte Albán, y que hoy día puede visitarse en el Museo Regional del Estado de Oaxaca. Aunado a esta aportación. Alfonso Caso logró descifrar la escritura mixteca contenida en códices precolombinos que sobrevivieron a la destrucción causada por la Conquista Española en México. Alfonso Caso legó además varias publicaciones de gran valor sobre las culturas mesoamericanas, particularmente la mixteca, la zapoteca y la mexica. Como académico formó parte de la Generación de 1915 y fundó la Sociedad de Conferencias y Conciertos con Manuel Gómez Morín, Vicente Lombardo Toledano, Antonio Castro Leal, Jesús Moreno Bacca, Teófilo Olea y Leyva y Alberto Vázquez del Mercado, intelectuales que integraron el grupo de los siete sabios. Alfonso Caso también fue miembro fundador del Colegio Nacional, director del Instituto Nacional de Investigaciones Sociales, jefe del Departamento de Arqueología, Historia y etnografía, director del Instituto Nacional de Antropología e Historia, miembro de la Academia Mexicana de la Historia, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, participó en la fundación del Instituto Nacional Indigenista y en la fundación de la Escuela Bancaria del Banco de México junto con Manuel Gómez Morín, Alfredo Chavero, Alejandro Carrillo Marcor, entre otros más. Alfonso Caso también fundó la Escuela Bancaria y Comercial y fue Director General de Enseñanza Superior e Investigación Científica. Impartió docencia en la Escuela de altos Estudios, en la Escuela Nacional Preparatoria, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en la Escuela Bancaria del Banco de México y en la Escuela Bancaria y Comercial. Durante su vida académica recibió el Premio Nacional de Antropología Fray Bernardino de Sahagún y el Premio Nacional de Ciencias y Artes en Historia de México, 1960. Como político desempeñó el cargo de Secretario de Energía en la administración pública federal de México. Sus restos descansan hoy en la Rotonda de las Personas Ilustres.
El Centro Lombardo Toledano rinde homenaje al Dr. Alfonso Caso, casado con la escritora María Lombardo Toledano y hermana del Mtro. Vicente Lombardo Toledano, con cinco de las dedicatorias que rubricó en su honor.
CASO, Alfonso. Las ruinas de Tizatlán, Tlaxcala. México: Cultura, 1927.
Al Sr. Vicente Lombardo Toledano con los respetos del autor
CASO, Alfonso. Urnas de Oaxaca. México: Instituto Nacional de Antropología e Historia, 1952.
Para Vicente con todo afecto. (Rúbrica) de Alfonso Caso
CASO, Alfonso. El pueblo del sol. México: Fondo de Cultura Económica, 1962.
Para Vicente, este libro que trata de los mitos aztecas y destruye otros que se les atribuyen. Con la vieja amistad de ALFONSO CASO
CASO, Alfonso. ¿Existió un imperio Olmeca?. México: El Colegio Nacional, 1965.
Para Vicente con todo afecto
CASO, Alfonso. A un joven arqueólogo mexicano. México: Empresas Editoriales, 1968.
Para Vicente y María Teresa, con la vieja amistad de Alfonso Caso (rúbrica)
Obras ubicadas en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” en la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Ignacio Chávez Sánchez nació el 31 de enero de 1897, en Zirándaro (México), y falleció 13 de julio de 1979, en la Ciudad de México. Fue un eminente docente y cardiólogo, que llegó a ser considerado como el padre de la cardiología mexicana. Inició sus estudios de bachillerato en la preparatoria de Medicina del Colegio de San Nicolás Obispo de la ciudad de Morelia, Michoacán, en 1917. Se tituló como médico cirujano en la Universidad Nacional de México en 1920 y se especializó en cardiología en París de 1925 a 1927. También estudió en diversas clínicas de ciudades europeas como Berlín, Bruselas, Praga, Roma y Viena. Ejerció como rector en la Universidad Nicolaíta de Morelia y como rector en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), universidades en las que también impartió docencia. También fundó y dirigió la primera área de cardiología del Hospital General de México, fundó la Sociedad Mexicana de Cardiología y el Instituto Nacional de Cardiología. Fue vicepresidente y presidente de la Sociedad Interamericana de Cardiología durante dos periodos distintos, fue miembro del comité de asesoramiento de la Organización Mundial de la Salud y del comité de asesoramiento de la Organización de los Estados Americanos, además de miembro de diversas sociedades de cardiología de América y Europa. Recibió en México el Premio de la Ciencia “Manuel Ávila Camacho”, la Medalla General Morelos otorgada en el estado de Michoacán, el Premio Nacional de Ciencias y Artes, la Medalla “Belisario Domínguez” del Senado de la República Mexicana, entre otras muchas distinciones. Por último, destaca el hecho de que Ignacio Chávez Sánchez recibió el Doctor Honoris Causa en 95 universidades del mundo.
Recordamos al destacado cardiólogo mexicano, mediante una dedicatoria rubricada en honor a su amigo y compañero el Mtro. Vicente Lombardo Toledano.
CHÁVEZ Sánchez, Ignacio. México en la cultura médica. México: El Colegio Nacional, 1947.
Al Lic. don Vicente Lombardo Toledano, con la mejor estimación de, firma del autor Ignacio Chávez Sánchez 26.IV/47 (1947)
Publicaciones destacadas
Lecciones de cardiología clínica (1931).
Enfermedades del corazón, cirugía y embarazo (1945).
México en la cultura médica (1947).
Diego Rivera, sus frescos en el Instituto Nacional de Cardiología (1946).
Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Oscar Castañeda Batres nació el 15 de agosto de 1925 en Santa Rosa de Copán (República de Honduras), y falleció el 27 de enero de 1994 en la Ciudad de México. Heredó de su padre Gustavo Castañeda Suazo el gusto por la literatura y la historia, algo que compaginó con sus labores como abogado y ensayista. A Castañeda se debe uno de los mejores ensayos sobre la poesía hondureña: Panorama de la poesía hondureña (1960), que ya publicó tras viajar a México, donde vivió hasta su muerte. Como académico se especializó en la historia de México, y fue miembro de la “Generación del 35” o “Generación de la dictadura”, que él mismo denominó por haberse gestado en tiempos del dictador Tiburcio Carias Andino. También fue miembro de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística y colaboró para la revista Cuadernos Americanos, publicada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Recordamos a Oscar Castañeda Batres con dos de las dedicatorias rubricadas en honor a su amigo y compañero Vicente Lombardo Toledano.
CASTAÑEDA Batres, Oscar. La convención de Londres: 31 de octubre de 1861. México: Publicaciones Especiales del Primer Congreso Nacional de Historia para el Estudio de la Guerra de Intervención, 1862.
Al maestro, Lic. Vicente Lombardo Toledano, con el respeto y admiración. Julio 1°, 1963.
CASTAÑEDA Batres, Oscar. Leyes de Reforma y etapas de la Reforma en México. México: Boletín Bibliográfico de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, 1960.
Para el Sr. Dr. Vicente lombardo Toledano. Con el saludo respetuoso y cordial. 30 – XI – 60 (1960).
Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Francisco Castillo Nájera fue un destacado intelectual mexicano, nacido en la ciudad de Durango (México), el 25 de noviembre de 1886. Fue poeta, médico egresado de la Universidad Nacional de México, político y diplomático. Como médico, desempeñó el cargo de director del Hospital Juárez de Durango, y continuó como director de la Escuela Médica del Ejercito Mexicano en el periodo de la Revolución Mexicana. Como diplomático, fue ministro plenipotenciario de México en China, Bélgica, Holanda, Suecia, Francia y embajador en los Estados Unidos de América. Durante el periodo presidencial de Manuel Ávila Camacho, asumió el cargo de Secretario de Relaciones Exteriores y fue representante de México en la antigua Sociedad de Naciones, donde ocupó el puesto de presidente de la Asamblea General de 1935 a 1936. Esto le sirvió para firmar Pacto Roerich en México, el 15 de abril de 1935, un tratado para la protección de las Instituciones Artísticas y Científicas y los Monumentos Históricos por encima de la defensa militar. Como académico llegó a ser miembro y presidente de la Academia Mexicana de Medicina y de la Academia de la Lengua. Falleció el 20 de diciembre de 1954, en la Ciudad de México, siendo presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.
El Centro de Estudios rinde homenaje a Francisco Castillo Nájera, del círculo de amigos del Mtro. Vicente Lombardo Toledano.
18 – marzo – 1946. Para el Sr. Lic. Vicente Lombardo Toledano, intelectual de recia contextura, letrado culto y ciudadano de excepcional sencillez. Con la estimación de su amigo, de F. Castillo Nájera.
Obra ubicadas en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” en la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Antonio Caso Andrade nació el 19 de diciembre de 1883, en la Ciudad de México, donde falleció el 6 de marzo de 1946. Actualmente, sus restos descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres de México. Destacó como filósofo, escritor, docente, cristiano y como defensor de la autonomía universitaria y de la libertad de cátedra. En la Universidad Nacional de México, se desempeñó como secretario, donde llegó a ser rector. También ejerció como docente en la Escuela Nacional Preparatoria, en la Facultad de Filosofía y Letras y en la Facultad de Derecho. Fue profesor emérito, a partir de 1929, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Por último, como académico llegó a ser miembro fundador del Ateneo de la Juventud, miembro numerario de la Academia Mexicana de la Lengua, miembro fundador del Colegio Nacional (México). Por su labor académica recibió distinciones de Doctor Honoris Causa por la Universidad de la Habana (Cuba), por la Universidad de Lima (Perú), por la Universidad de Río de Janeiro (Brasil), y por la Universidad de Guatemala. Durante su labor editorial colaboró con Pedro y Max Henríquez Ureña en la fundación de la revista Savia Moderna. De su obra filosófica destaca su obra La existencia como economía, como desinterés y como caridad. Ensayo sobre la esencia del cristianismo.
Recordamos a Antonio Caso Andrade con dos dedicatorias firmadas para su amigo el Mtro. Vicente Lombardo Toledano.
CASO, Antonio. La existencia como economía como desinterés y como caridad. México: México Modernos, 1919.
22 – V – 1919. A Vicente lombardo Toledano, mi compañero de estudios filosóficos, con mi acendrado afecto. Antonio Caso
CASO, Antonio. Discursos a la nación mexicana. México: Librería de Porrúa Hnos., 1922.
A Vicente Lombardo Toledano, con la profunda estimación y el afecto sincero de Antonio Caso
Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Andrés Henestrosa Morales nació el 30 de noviembre de 1906 en San Francisco Ixhuatán, estado de Oaxaca (México), y falleció en la Ciudad de México el 10 de enero de 2008. Ilustre intelectual zapoteco, desempeñó labores como bibliófilo, escritor de fabulas, artículos, leyendas y relatos, como docente, historiador, lingüista, orador, político y periodista mexicano. Realizó su educación básica en Oaxaca, pero sólo sabía hablar en lengua zapoteca, así que a la edad de 15 años viajó a la Ciudad de México donde ingresó en la Escuela Normal de Maestros, institución donde obtuvo el conocimiento y dominio del español. Continuó sus estudios de bachillerato en la Escuela Nacional Preparatoria para luego pasar a la escuela Nacional de Jurisprudencia donde no llegó a graduarse. Al mismo tiempo estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, donde conoció a Antonio Caso, quien le animó a publicar su libro sobre leyendas y fábulas zapotecas: Los hombres que dispersó la danza publicada (1929). De su obra literaria destacan, además, Los caminos de Juárez, Retrato de mi madre y Los hombres que dispersó la danza y algunos recuerdos, andanzas y divagaciones. En 1936, la Fundación Guggenheim le concedió una beca cuyas investigaciones tuvieron como resultado la hispanización del idioma zapoteco, la creación de su alfabeto y un Diccionario zapoteco-español. Como político llegó a diputado y senador, y fue un acérrimo colaborador de José Vasconcelos, para el que durante su campaña a la presidencia de la República Mexicana, Henestrosa, escribió relatos inéditos sobre sus giras electorales por territorio mexicano. Como periodista escribió para periódicos mexicanos como el Excelsior, El Día, El Universal, Novedades y en las revistas Aspectos, Hoy, Casa del Tiempo, Época, Mar Abierto, De Ambos Mundos, Revista de América, la Revista de la Cámara de Diputados, la Revista de la Universidad, y fue fundador de la revista Las Letras Patrias y dirigió las revistas El libro y El Pueblo. También ejerció la docencia en Lengua y Literatura en la Universidad Nacional de México y en la Escuela Normal de la Secretaria de Educación Pública. Recibió premios y distinciones por su actividad periodística, legislativa y literaria como el Premio Elías Sourasky (1973), el Premio Nacional de Periodismo (1983), la Medalla Ignacio Manuel Altamirano, de la Secretaría de Educación Pública (1992) y la Medalla René Cassin, de la Tribuna Israelita (1992). Y en su honor se instauraron la Medalla Andrés Henestrosa, de Escritores Oaxaqueños, A.C. (1992) y la Medalla de la Comisión del Deporte Andrés Henestrosa.
Recordamos a Andrés Henestrosa con dos de sus poesías y dos de las dedicatorias que rubricó para su amigo el Mtro. Vicente Lombardo Toledano.
Ven a mí…
Ven a mí, acércate, acércate más, más cerca. Dame tu mano y por el camino de mi mano pásate y éntrate en mi corazón. Escucha lentamente para que puedas entender estas palabras que en mis labios tiemblan. Verás mis palabras caer en el aire, como si fueran pequeñas balsas próximas a naufragar su contenido. Acógelas. Sé tú como una blanda orilla de mar a donde mis palabras recalaran. Acércate más, más cerca. Dame tu mano. En mis historias encontrarás lo que es limpio, lo que es bello, lo que transparente brota de mí como una flor. Acógelas, sé tú como una blanda orilla, donde mis palabras recalaran. Acércate más, más cerca. Pero ¡ay de mí!, si estando tú en mi corazón, yo abro los ojos y te busco en el viento y en la nube, y otra vez me encuentro solo, completamente solo bajo el viento.
Cuando yo muera
Niña, cuando yo muera no llores sobre mi tumba; toca sones alegres, mi vida, cántame La Sandunga.
Toca el Bejuco de Oro, la flor de todos los sones; canta La Martiniana, mi vida, que alegra los corazones.
No me llores, no, no me llores no; porque si lloras yo peno, en cambio si tú me cantas, mi vida, yo siempre vivo, yo nunca muero.
Si quieres que no te olvide, si quieres que te recuerde, toca sones alegres, mi vida, música que no muere.
No me llores, no, no me llores no; porque si lloras yo peno, en cambio si tú me cantas, mi vida, yo siempre vivo, yo nunca muero.
HENESTROSA , Andrés. Los hombres que dispersó la danza. México: Imprenta Universitaria, 1946.
A Lombardo Toledano, que tanto sabe de estas cosas. Andrés Henestrosa.
HENESTROSA, Andrés. El retrato de mi madre: fragmento de una carta Ruth Dworkin. México: Ediciones los Presentes, 1950.
A don Vicente Lombardo Toledano, su constante admirador y amigo. Andrés Henestrosa.
Obras ubicadas en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” en la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Jacobo Cárcamo fue un intelectual hondureño, escritor y poeta, nacido el 28 de noviembre de 1916 en el municipio El Arenal (Honduras). Inició sus estudios primarios en El Arenal, que continuó y concluyó en la Escuela Modesto Chacón de Olanchito en Yoro. A la par que realizaba sus estudios secundarios en el Instituto Central de Varones de Tegucigalpa se desempeñó como reportero del diario El Cronista y publicó su primer libro de poesías “Flores del alma” (1935); poesías que tuvieron una buena acogida entre los intelectuales y literatos hondureños. Esto le perfiló como un poeta prometedor para la literatura de su país natal y, en 1938, publicó su segundo libro de poesías “Brazas azules”. En1942, siendo ya un consagrado poeta, decidió partir a México para realizar sus estudios universitarios, gracias a una beca lograda a través de su amigo Marco Carias Reyes, secretario privado del dictador Tiburcio Carias Andino. Beca a la que renunció por la indignación que sentía, al ver desde México a su patria mancillada.
En México se unió al frente de oposición al gobierno del tirano Carias Andino, conformado por intelectuales hondureños de la talla de Rafael Heliodoro Valle, Alfonso Guillén Zelaya, Félix Canales Salazar, José Ángel Ulloa. En 1955 publicó en México su libro “Laurel de Anáhuac” y recibió la noticia, desde su añorado país Honduras, de que el Consejo Superior Universitario le había otorgado el Premio Nacional de Literatura “Ramón Rosa”. Premio que recibió por conducto del embajador y poeta de Honduras en México Porfirio Hernández. Además del premio, también se le entregó una invitación para volver a Honduras realizada por el rector Ernesto Argueta. Finalmente falleció el 2 de agosto de 1959 en Chapingo (México).
El Centro de Estudios rinde homenaje al poeta hondureño Jacobo Cárcamo poniendo a disposición cinco de sus poesías y la dedicatoria que rubricó para su amigo del círculo de intelectuales mexicanos el Mtro. Lombardo Toledano.
AUNQUE NO ESTOY CONFORME…
Aunque no estoy conforme, Yo agradezco a la vida porque he vivido pobre. Tal vez si fuera rico Tendría el alma dura Y sordos los oídos Y cerrados los ojos. Tal vez si fuera rico, Mi verso -caracol humano- No sería esta recia repercusión de pueblos Enloquecidos de hambre. ¡Aunque no estoy conforme, Yo agradezco a la vida!
ANTÍFONA DEL PUÑO
Una mano abierta… Nada más triste que una mano abierta… Es la mano que pide, La mano que se humilla Por el sol negro de un mendrugo O por el ojo rojo de un centavo.
Oh el entusiasmo vertical De un puño en alto… Es como un mástil de orgullos Dispuesto a defenderse, Es como un botón e rebeldías Listo para reclamar.
Nada más bello, Nada más elegante Que alzar como una grímpola de fuego La protesta redonda de una mano cerrada.
CARBON
Los ojos verdes de tanto ver canciones, El cabello un ejército de negros alfileres Que defiende el cuartel de las ideas… Las manos como fuertes sensitivas Que con el roce del dolor del mundo Contraen sus diez hojas para formar dos puños; ¿Y el corazón? El corazón buscadlo Bajo las ropas de una niña hermosa O en el bolsillo sucio de un obrero.
Irrespetado por el sol, Traicionado por la tierra, Explotado por los blancos.
Indio De la lágrima oculta Y del quejido silencioso, Que llevas en la cara y en el gesto El sello de la raza.
Mañana, Cuando la aurora de la justicia Extienda sus paracaídas de luciérnagas, No serás indio: Serás hombre!
Camarada triste, Explotado, Sudoroso, Recoge tus gritos no gritados Para que salgan por tu boca hinchada Como un coro de soles. Ten el ojo abierto… Ten el puño listo y espera la señal.
TREBOL ROJO
I Esos que llamas callos de tus manos Son un mundo de estrellas apagadas Que se habrán de encender en el futuro.
II El surco es una larga boca negra Que en épocas de siembra te sonríe Y en tiempos de cosecha te desprecia.
III Antes cuando sufrías llorabas… Ahora no… Ahora tienes los ojos ocupados En ver lo que hay a la vuelta de tus penas.
CARCAMO, Jacobo. 7 de marzo y 8 de abril: pino y sangre. México: Vórtice, 1955.
Al doctor don Vicente Lombardo Toledano, el profundo afecto de Jacobo Cárcamo. Uruguay # 21. México, D. F.
Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” en la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
48° aniversario luctuoso de Vicente Lombardo Toledano
Por Emilio García Bonilla
El 16 de noviembre de 1968 fallece en la Ciudad de México el doctor Vicente Lombardo Toledano, destacado como pensador, dirigente político y líder sindical, demostrando a lo largo de una trayectoria de medio siglo una consecuente correspondencia entre su acción y su pensamiento.
Nacido el 16 de julio de 1894 en Teziutlán, Puebla, formó parte de la Generación de 1915, también llamada de los Siete Sabios. Desde su época de estudiante universitario comenzó a relacionarse con los más destacados integrantes del mundo de la cultura y las artes, círculo que se amplió con el paso de los años, tal como lo constata la colección de 1341 libros con dedicatoria que se resguardan en la biblioteca del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales que lleva su nombre.
“Boceto para un retrato en mural” de David Alfaro Siqueiros
Ideólogo de la Revolución Mexicana en su etapa constructiva, buena parte de su obra la dedicó a analizar ese proceso histórico a fin de encausarlo hacia nuevos objetivos que permitieran un mejor nivel de vida para los mexicanos, y mayor soberanía e independencia económica para la nación. Entre sus mayores contribuciones en este ámbito podemos mencionar su participación en el proceso que culminó con el decreto de nacionalización de la industria petrolera en 1938, dirigiendo la lucha de los trabajadores petroleros como secretario general de la Confederación de Trabajadores de México.
Internacionalmente se destacó como organizador y presidente de la Confederación de Trabajadores de América Latina, desde la cual impulsó el frente antifascista continental en plena Segunda Guerra Mundial, al término de la cual participó en la fundación de la Federación Sindical Mundial, de la que fue uno de sus vicepresidentes. También fue reconocido por su labor solidaria con la República Española, la Revolución Cubana, entre otras causas.
Fundó instituciones como la Federación Nacional de Maestros, la Confederación de Trabajadores de México, la Universidad Obrera de México, el Partido Popular Socialista y la Unión General de Obreros y Campesinos de México, también importantes medios impresos como el diario El Popular y la revista Futuro. En 1952 fue candidato a la Presidencia de la República, recorriendo el país en una exitosa campaña financiada por sus propios simpatizantes.
A su muerte se recibieron decenas de telegramas provenientes de todo el país y de muchas partes del mundo, así como expresiones de condolencia de parte de destacados personajes. En el sepelio hablaron: Jorge Cruickshank en nombre del comité central del Partido Popular Socialista, Antonio Savañy en representación de la Federación Sindical Mundial y David Alfaro Siqueiros, quien recordó que siendo Lombardo director de la Escuela Nacional Preparatoria en 1922, “fue el apoyo más decidido y más infalible ideológicamente de nuestro movimiento; indudablemente que a él se le debe más que a nadie, más que inclusive a las personalidades más prominentes en ese momento en la vida burocrática gubernamental del país, nuestro muralismo mexicano. Ese movimiento extraordinario que nos permitió unirnos al pueblo, no solamente de nuestro país, sino del mundo entero.”[1]
El general Lázaro Cárdenas escribió en sus Apuntes: “Ilustre intelectual, fue un constante luchador por la causa social del país y por la liberación de los pueblos oprimidos. […] Deja un saldo afirmativo por sus concepciones sociales conocidas mundialmente; se significó por su honestidad y su gran capacidad de trabajo. […] No participó en mi campaña política a la Presidencia de la República, pero fue amigo del gobierno que presidí, que apoyó con su organización obrera, sin que el gobierno le haya prestado ayuda económica, ni él llegó a solicitarla para su organización, ni pidió puestos para sus amigos o agremiados.”[2]
José Alvarado publicó en las páginas de la revista Siempre!, de la que Lombardo fue colaborador semanal desde su primer número:
No es posible entender bien a Lombardo Toledano si no se le sitúa en su generación. Hombre de su tiempo y de su mundo, como él mismo prefería definirse; ese tiempo y ese mundo explican su vida y su obra, la prodigiosa aventura de su existencia y las múltiples facetas de una actividad infatigable sólo detenida por la muerte, que lo llevó de líder obrero a candidato a la Presidencia de la República; de maestro de ética a promotor de huelgas, y de filósofo a peregrino por el mundo.
[…] En algunos momentos él sintió vivir dentro de sí a todo México; siempre se consideró un residente en la Tierra. Más, aparte de todo esto, es un hijo legítimo de la Revolución Mexicana, consciente y gozoso de serlo, esa revolución en cuya nómina civil figura acaso en el lugar más destacado.[3]
Lombardo fue diputado del Congreso de la Unión en tres legislaturas, destacándose sus esfuerzos por democratizar el Poder Legislativo como verdadero cuerpo representativo de la nación mexicana y de sus diferentes expresiones políticas. Por eso, en la Cámara de Diputados se le rindió homenaje en la sesión del 19 de noviembre de 1968, haciendo uso de la palabra los diputados Ezequiel Rodríguez Arcos del Partido Popular Socialista, Adrián Tiburcio González del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, y Ángel Bonifaz Ezeta del Partido Revolucionario Institucional, éste último destacó que:
Fotografía de la campaña presidencial de 1952.
El reconocimiento de las virtudes excepcionales que Vicente Lombardo Toledano puso al servicio de sus concepciones filosóficas, políticas y sociales, no podría tener el valor de la solidaridad con las mismas, ni mucho menos implicar afinidades tácticas ni estratégicas, con las organizaciones políticas de que fue sin duda, sin regateos, de propios y extraños, mucho menos de extraños, el militante más distinguido, el de visión más penetrante, más clara y lúcida.
Pero la divergente militancia política no justificaría permanecer al margen del reconocimiento de sus virtudes y los méritos de su vida, la laboriosidad de su gran talento, la firmeza de sus convicciones, el entusiasmo dinámico de sus actos permitieron a su personalidad, rica, múltiple y facetada, incursionar con éxito magisterial, sin posible sospecha de haber caído en el mero diletantismo, en territorios muy amplios de la cultura; los del derecho, la historia y la filosofía en los que aplicó con rigor su poderosa dialéctica materialista.
Deja escrita Vicente Lombardo Toledano una obra facunda, que será imprescindible tener presente cuando se busque una visión cabal del México contemporáneo y en la que sólo el porvenir descubrirá si hubo a no anunciaciones proféticas, mejor aún, si hubo a no traiciones arteras.[4]
El 16 de noviembre de 1993, en el 25 aniversario de su deceso, el nombre de Vicente Lombardo Toledano quedó inscrito con letras de oro en el muro de honor de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, y en ocasión del Centenario de su nacimiento, el 16 de julio de 1994, por decreto presidencial sus restos fueron trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres.
El Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales que lleva su nombre, dependiente de la Secretaría de Educación Pública, se creó en 1972 a partir del legado que Vicente Lombardo Toledano hiciera de su biblioteca, y tiene su sede en la casa que habitara durante cuarenta años. En 2016 se concluyó con la edición de la Obra Histórico-cronológica, que reúne en 94 volúmenes la mayor compilación realizada de sus escritos, conferencias, discursos, entrevistas, artículos y libros, la cual está a disposición de todos los interesados en conocer los procesos más importantes de los que Lombardo fue testigo, actor y no pocas veces también protagonista.
Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Narciso Bassols García nació en Tenango del Valle, Estado de México, el 22 de octubre de 1897, y falleció en la Ciudad de México, el 24 de julio de 1959. Fue un eminente abogado, diplomático, político, ideólogo mexicano y seguidor del grupo de los siete sabios: Alfonso Caso, Antonio Castro Leal, Manuel Gómez Morín, Vicente Lombardo Toledano, Jesús Moreno Baca, Teófilo Olea y Leyva y Alberto Vázquez del Mercado. Durante sus actividades en la Administración Pública Federal destacó como Secretario de Hacienda y Crédito Público, como Secretario de Gobernación y como Secretario de Educación Pública en dos ocasiones.
El Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano rinde homenaje al ilustre intelectual mexicano, el Mtro. Narciso Bassols, con la dedicatoria rubricada a su amigo el Mtro. Vicente Lombardo Toledano en su libro “Esperanza y Compromiso”; la dedicatoria rubricada en “Improcedencia y sobreseimiento: en el amparo, según los fallos de la Suprema Corte”, también para Vicente Lombardo Toledano; y, por último, con un extracto del artículo “El pensamiento educativo en el México posrevolucionario”, resultado del Seminario de Historia, en la temática de educación, que desarrollan los profesores del área de Estado y Política Económica del Departamento de Economía de la UAM-Azcapotzalco y cuyo link se puede consultar aquí.
BASSOLS, Narciso. “La nueva ley agraria: antecedentes”. México: Cultura, 1927.
Para Vicente Lombardo Toledano, con el afecto de un amigo y con la esperanza de que como diputado que sabe leer, a su hora defienda esta ley en el Gobierno. Julio de 1927.
BASSOLS, Narciso. Improcedencia y sobreseimiento: en el amparo, según los fallos de la Suprema Corte. México: Cultura, 1930
Para mi amigo real Vicente Lombardo Toledano.
Obras ubicadas en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” en la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
Los orígenes de la educación socialista se remontan a la escuela racionalista, fundada en 1912, en tanto que combatía las ideas religiosas al partir de la premisa que la religión deformaba la mente de los niños y los inclinaba a admitir dogmas sin fundamento racional alguno. Sin embargo, este tipo de instrucción apenas manifestaba su preocupación por los aspectos sociales. Ante la inquietud de una educación que al mismo tiempo orientara y destruyera prejuicios, y organizara la enseñanza en relación con la producción económica para que el hombre aprendiera a producir y defender su producto, la Comisión de Educación de la CROM propuso la creación de una escuela proletaria socialista en 1924. El magisterio, identificado con las clases marginadas, pugnaba por orientar la enseñanza hacia el colectivismo que justificara y valorizara los artículos 27 y 123 constitucional hacia principios de la década de 1930.
Las demandas que se generaron en favor de una educación socialista dieron cuerpo a un proyecto para reformar el artículo 3o. constitucional con la finalidad de que el Estado controlara la educación para asegurarse de que la juventud de México fuera adoctrinada para llevar adelante la obra de la Revolución, entendida como sustento ideológico del sistema. Como era de esperarse, surgió una fuerte agitación en torno a la laicitud de la enseñanza, sin embargo, después de intensos debates dicha disposición fue modificada.
Narciso Bassols (1897-1959)
El responsable de la cartera de Educación en la primera mitad de este decenio fue Narciso Bassols, quien respaldó desde su posición la reforma haciendo profesión de fe marxista:
La muerte del prejuicio religioso es, por fortuna, una consecuencia de la educación de las masas. Basta mostrarles con los rudimentos de la cultura el absurdo del prejuicio religioso para que vuelvan sus espaldas a sus antiguos explotadores… Convencida la Secretaría de que el opio religioso es un instrumento de sometimiento de las masas trabajadoras, cree también que la liberación económica de campesinos y trabajadores es el otro factor decisivo para limpiar la conciencia de los hombres1.
Responsable de la redacción final de la modificación al artículo 3o de la Constitución, Bassols manifestaría en esta disposición su censura de intolerancia a la religión. Se excluía toda doctrina religiosa y se combatía el fanatismo con la creación en la juventud de un concepto racional y exacto del universo y la vida social. Asimismo se prescribía que la educación del Estado era socialista, sin embargo como no se hacía especificación ninguna al respecto esto dio pie a la ambigüedad y se prestó desde su promulgación a diversas interpretaciones que bajo diversas modalidades se pusieron en práctica más tarde a lo largo del sexenio cardenista. Esta falta de especificidad sería la que finalmente llevaría a la educación socialista al fracaso, pero es que la preocupación de Bassols no estaba en ese punto sino en el primero:
soy el autor del texto … enfoqué y conduje la reforma del artículo 3o. constitucional en 1934 … la verdad es y no debemos olvidar un sólo instante que el problema político real no radica ni en el término “socialista”, ni en la fórmula del concepto “racional y exacto”. Está en la prohibición a la Iglesia católica de intervenir en la escuela primaria para convertirla en instrumento de propaganda confesional y anticientífica. Lo demás son pretextos2.
Si bien la reforma había tenido como fin primordial enfatizar la naturaleza antirreligiosa de la educación, había que responder a la aspiración general de justicia social para formar una sociedad igualitaria a partir de la educación, ello correspondería al presidente Lázaro Cárdenas. Durante su gobierno la política educativa desplazó del centro del debate el papel de la educación en favor de la identidad nacional: ni cultura, ni integración, sino liberación social. La concepción de Sáenz fue sustituida con la idea de que la instrucción redimía a los oprimidos. Así, la enseñanza adquirió un fuerte tinte clasista y fue asumida como compromiso para liberar a las amplias masas desposeídas por su condición de explotados. La política educativa se erigió como un proyecto de justicia social, de ataque a las creencias religiosas y a favor de promover la educación sexual. Se trataba de redimir al pueblo, entendido como la suma de campesinos y obreros. En ese sentido, era una concepción reduccionista de la sociedad.
En este ambiente social, el maestro se volvió un gestor, totalmente diferente al integrador comunitario, al trabajador social de Sáenz. El docente era quien garantizaba la justicia social, el extensionista. La educación se convirtió en una actividad ambigua que devino en doctrinaria e intolerante. ¿Qué caracteriza la visión educativa de Cárdenas? La educación se concibió como un cuerpo organizado de conocimientos y recomendaciones que definían la actividad del educando para formar individuos capaces de realizar su liberación del sistema de explotación. Ya no se trataba de reivindicar a la humanidad como ocurrió con Vasconcelos, sólo de recuperar la dignidad del hombre sujeto a la explotación. “Enseñar a explotar la tierra no al hombre” se lee en la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo. La concepción educativa de Cárdenas estaba impregnada de un realismo materialista en la explicación del mundo. Su evolución respondía a la dialéctica de la naturaleza, donde la visión del universo material generaba los principios del saber. Este es quizá el rasgo más positivo de la educación promovida bajo el gobierno cardenista.
En este contexto, el hombre, además de ser resultado de la evolución de la naturaleza, era concebido como un ente histórico. El sistema educativo llevó a una visión evolucionista-racionalista del deber ser de la humanidad. Bajo esta perspectiva el trabajo era un proceso social que liberaba al hombre del individualismo ubicándolo en la colectividad; permitiéndole transformar su entorno y, por lo tanto, las condiciones objetivas del hombre; asimismo, constituía la esencia por la cual el hombre superaba su estado natural y se integraba al desarrollo de la naturaleza. A partir de esta concepción se entiende que la sociedad clasista destruya la esencia humana y provoque antagonismos para el desarrollo armónico de la humanidad.
Por lo tanto, correspondía a la educación insertar al hombre en el movimiento histórico, redimirlo de su individualismo y reintegrarlo a los principios de la colectividad, ya que su naturaleza no radicaba en la individualidad sino en la colectividad. Los valores cardenistas tenían su fundamento en la solidaridad popular para alimentar el espíritu de clase no el de la comunidad. En este sentido la acepción de solidaridad es diferente a la planteada por Moisés Sáenz.
El trabajo y la justicia social son valores, pero también constituían principios que apuntaban a los elementos de clase. El trabajo definía al universo de la humanidad que debía liberarse de la enajenación y la injusticia social. Lo trascendente no era el desarrollo de la humanidad ni de la comunidad, sino la orientación educativa a las clases populares lo que liberaría al pueblo mexicano; la educación prepararía para la liberación, fomentaría el trabajo y la militancia y, desde ahí, capacitaría para alcanzar una sociedad sin clases.
¿En este marco cuál era la teoría del conocimiento? Si se considera que el individualismo no tenía cabida en este sistema, es claro que a quien se debía atender no era al individuo sino la totalidad del género humano. Para este sujeto, el conocimiento surgía de la percepción y de ésta se desprendía el concepto, sancionado por la praxis que otorgaba el criterio de la verdad. Aplicar esta teoría educativa no fue posible ante la ausencia del perfil del educando al que se dirigía. De hecho, los elementos ideologizados disminuyeron la eficiencia del modelo, la práctica educativa fue ajena al fenómeno de la educación y estuvo comprometida con la liberación del hombre inmerso en el proceso de explotación. No había realmente una filosofía educativa sino un proceso contradictorio entre concepciones clasistas, teoría de la liberación e instrumentos ideologizados que devinieron en contradicciones fundamentales.
Si bien es cierto que el proyecto educativo en Cárdenas contempló un aumento en el presupuesto destinado a la educación rural y fomentó la enseñanza tecnológica, también es verdad que las contradicciones entre filosofía y práctica educativa, que tenían lugar al interior del país, limitaron su aplicación.
11.arre>y<>. 1979, p. 488. 2Meneses Morales, 1988, p. 51 Apud. Narciso Bassols a Jaime Torres Bodet, 30 de agosto de 1944.
Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Natalio Berman Berman fue un destacado médico, escritor, líder comunitario y dirigente político. Nació en Odesa (Rusia), el 10 de octubre de 1908 y falleció en la ciudad de Santiago (Chile), el 13 de abril de 1957.
Viajó a la república de Chile en 1914, donde fue acogido por el gobierno tras la amenaza nazi a su familia. Allí se educó en el Liceo de Hombres de Valparaíso, y después ingresó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, obteniendo el título de médico cirujano. Como docente, fue profesor en la Escuela de Medicina, en la Cruz Roja y en el Liceo de Niñas de la ciudad de Concepción. Como político, fue fundador y militante del Partido Socialista, de la organización Nueva Acción Pública y también fundador del Partido Socialista de Trabajadores. Fue diputado en dos ocasiones, participando en la comisión permanente de Asistencia Médico-Social e Higiene, y formando parte de la comisión permanente de Hacienda. En su labor social, representó a la comunidad judía chilena y de otros países en el Congreso de Atlanta en Estados Unidos y fue Director honorario de las instituciones judías de la República de Chile, ayudando en la gestión para la acogida de los judíos huidos del nazismo.
Recordamos y rendimos homenaje al ilustre intelectual ruso-chileno Natalio Berman por su amistad con el Mtro. Vicente Lombardo Toledano.
Berman al servicio del pueblo. Chile: Impresores Moneda, 1945.
Para mi estimado amigo Vicente Lombardo Toledano muy afectivamente.
Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Francisco R. Almada Almada nació el 4 de octubre de 1896 en Villa de Chínipas, Estado de Chihuahua (México), y falleció en Chihuahua, Estado de Chihuahua, el 3 de junio de 1989. Fue un destacado maestro, escritor, historiador, investigador y político mexicano. Se convirtió en profesor rural nada más acabar su carrera, en Masiaca, Estado de Sonora, y con sólo 20 años fue nombrado Director de la Escuela de Chínipas. Con el tiempo, Francisco R. Almada desempeñó los cargos de Secretario de Educación, jefe del Departamento de Educación Pública y de Vicepresidente del Consejo Estatal de Alfabetización. También llegó a ser fundador y Presidente de la Sociedad Chihuahuense de Estudios Históricos, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, miembro de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, miembro de la Academia Mexicana de Historia y Director del Departamento de Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Como escritor e investigador abordó temas sobre historia y geografía de Chihuahua y de otros estados de la República Mexicana.
Como político, Francisco R. Almada legó a Presidente Municipal de Chínipas en tres ocasiones, también fue tres veces Diputado al Congreso de Chihuahua, Gobernador interino de Chihuahua en dos ocasiones, y Diputado Federal en otras dos ocasiones, durante la XXXIII Legislatura (1928-1930) y la XXXIV Legislatura (1930-1932).
Recordamos al autor con una dedicatoria al Mtro. Vicente Lombardo Toledano rubricada en su obra Resumen e Historia del Estado de Chihuahua.
ALMADA Almada, Francisco R. Resumen de historia del Estado de Chihuahua. México. México: Libros Mexicanos, 1955.
Con estimación y respeto al Sr. Lic. Vicente Lombardo Toledano. México D.F. 17 de enero 1956
Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
Diccionario de historia, geografía y biografía chihuahuenses, 1927. Apuntes históricos de la región de Chínipas, 1937. La rebelión de Tomochic, 1938. Diccionario de historia, biografía y geografía del estado de Colima, 1939. Guadalupe y Calvo, 1940. Fragmentos sueltos, 1941. Fragmentos sueltos. Anécdotas, leyendas y narraciones, 1941. La fundación de la Villa de Ojinaga, 1943. La imprenta y el periodismo en Chihuahua, 1943. Geografía de la historia de Chihuahua, 1945). La fundación de la Villa de Meoqui, 1945. Apuntes históricos del Municipio de Madera, 1946). Gobernantes del Estado de Chihuahua, 1951. Diccionario de historia, geografía y biografía sonorense. 1952. Resumen de historia del Estado de Chihuahua, 1955. Juárez y Terrazas. Aclaraciones histórica, 1958. Hombres de Nuevo León y Coahuila en la defensa de Puebla y prisioneros en Francia en 1862, 1962. La institución del Día del Maestro, 1963. Apuntes históricos del municipio de Jiménez, 1963. La Revolución en el Estado de Chihuahua, 1964-1965. Vida, proceso y muerte de Abraham González, 1967. La Revolución en el Estado de Sonora, 1971. La Intervención Francesa y el Imperio en el Estado de Chihuahua, 1972. La ruta de Juárez, 1972. La invasión de los filibusteros de Crabb al Estado de Sonora, 1973. Perfiles biográficos del general Ángel Trías, 1975.
Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Emilio Portes Gil nació en la Ciudad Victoria, Tamaulipas (México), el 3 de octubre de 1890, y falleció el 10 de diciembre de 1978 en la Ciudad de México. Fue un eminente abogado y político, egresado de la Escuela de Derecho en 1915. Como político ocupó diversos cargos públicos, fue diputado federal, gobernador de su estado natal Tamaulipas en dos ocasiones, fue Secretario de Gobernación en la Administración Pública Federal y de Relaciones Exteriores, Presidente interino de la República Mexicana tras el asesinato de Álvaro Obregón, y presidente del Partido Nacional Revolucionario. Durante su periodo presidencial, Portes Gil destacó por otorgar la Autonomía a la Universidad Nacional en 1929, hoy Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Como sus antecesores, durante el periodo que Emilio Gil Portes fue presidente de la República se preocupó por la reconstrucción económica, la modernización del país y establecer definitivamente la hegemonía del Estado sobre toda la sociedad para administrar los beneficios económicos, haciendo efectivos los postulados de la constitución y el pacto social contenidos en los artículos 27 y 123.
Tras su presidencia, Portes Gil fue embajador en Francia y la India, secretario de Relaciones Exteriores, procurador, dirigente del partido oficial y director de la Comisión Nacional de Seguros.
Rendimos homenaje a Emilio Portes Gil con la publicación de tres dedicatorias del político rubricadas para el Mtro. Vicente Lombardo Toledano, y poniendo a disposición su obra La lucha entre el Poder Civil y el Clero.
Estudio histórico y jurídico del Señor Don Emilio Portes Gil, Procurador General de la República, México (1934). Biblioteca del Político -INEP AC – www.inep.org
PORTES Gil, Emilio. Misión diplomática en la India: cómo surge una gran nación. México: Talleres Gráficos Laguna, 1953.
Para mi distinguido y fino amigo Lic. Vicente Lombardo Toledano, con todo afecto.
PORTES Gil, Emilio. El mundo a través de sus grandes estadísticas. México: Libro Mex, 1960.
Para mi distinguido amigo Lic. Vicente Lombardo Toledano, con todo afecto.
PORTES Gil, Emilio. Autobiografía de la Revolución Mexicana: un tratado de interpretación histórica. México: Instituto Mexicano de Cultura, 1964.
Para el Señor Lic. Don Vicente Lombardo Toledano, con todo afecto.
Obras ubicadas en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Miguel Bustos Cerecedo nació el 29 de septiembre de 1912, en Chicontepec, Veracruz (México). Fue ensayista, maestro rural, narrador, editor de la revista Momento en Puebla, escritor del grupo “Noviembre”, formó parte del grupo cultural “Elevación” y fue colaborador en los periódicos El Día, El Nacional y en las revistas El Ojo literario, Cono, Letras de ayer y hoy y en Ruta. Desde que fuera estudiante de la normal sus inquietudes políticas se desarrollaron en toda su obra y en su desempeño político y profesional, así ya en 1931 publicó sus primeros libros de poesía La noche arrodillada,Cauce y Revolución. Un año después, el 12 de enero de 1935 llegó a ser Profesor de Educación Primaria Superior, Director de la Biblioteca de la Escuela Nacional de Maestros y catedrático de Literatura en secundarias. Destacó en la Secretaría General de la Sección XI del SNTE, en la Secretaría de Prensa y propaganda del Comité Ejecutivo Nacional, y en el Instituto Mexicano del Seguro Social, donde llegó a ocupar puestos directivos. También fue miembro fundador de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, participando en la organización del primer sindicato de trabajadores administrativos, técnicos y manuales de la Secretaria de Educación Pública. Finalmente falleció el 28 de septiembre de 1990.
Recordamos al autor poniendo disposición su libro Revolución (poema), con portada de Julio de la Fuente, publicado por Xalapa, Mexico “Integrales”, y digitalizado y esponsorizado (sin copyright) por la Universidad de Illinois Urbana-Champaign.
Cuento: Un camino abierto, Talleres Gráficos de la SEP, 1957. || La ciudad que regresa, Gob. del Edo. de Veracruz, 1979.
Ensayo: Homenaje a Sor Juana Inés de la Cruz y cuatro jornadas líricas, Dirección de Acción Social del DDF, 1951. || La Ciudad de México en la poesía, DDF/Secretaría de Obras y Servicios, Popular Ciudad de México, núm. 21, 1974. || La creación literaria en Veracruz, Gob. del Edo. de Veracruz, 1977. || Pesquisa de figuras, Seminario de Xalapa, Punto y Aparte, núm. 1, 1980.
Novela: Un sindicato escolar, SEP/Departamento de Bibliotecas, 1936. || El tío Chaco, Editorial del Magisterio, 1964. || En los cuernos de un cacique, Gob. del Edo. de Veracruz, Llave, 1978.
Poesía: La noche arrodillada, Momento, Xalapa, 1933. || Cauce (colectivo), Momento, Xalapa, 1934. || Revolución, Integrales, Xalapa, 1934. || Tres poemas revolucionarios, LEAR, 1935. || Hambre, México Nuevo, 1937. || Remoto amor, Talleres Gráficos de la Nación, 1942. || Se dice de Héctor Pérez Martínez en cinco sonetos, Ángel Chapero, 1948. || Elegías para recordar un amor, América, 1950. || Oración a Enrique González Martínez, LEAR, 1952. || Salvador Díaz Mirón, LEAR, 1953. || Sonetos, LEAR, 1953. || Cuando éramos niños, Talleres Gráficos de la SEP, 1958. || Palabras para cultivar el amor, Talleres Gráficos de la SEP, 1958. || Memoria de tus pasos, Metáfora, 1961. || Biografía de un amor, Rondas, Barcelona, España, 1962. || Amoroso diseño, Talleres Gráficos de la SEP, 1965. ||Tiempos de odio, Letras de Ayer y de Hoy, 1967. || En el caos del sueño, Letras de Ayer y de Hoy, 1968. || Las voces apagadas, Metáfora, 1973. || Con la voz de mi pueblo en la palabra, Metáfora, 1974. || Cicatrices del viento, UNAM, 1977. ||Carta a Chicontepec de Tejeda, Gob. del Edo. de Veracruz, 1978. || Biografía de un amor, Rondas, Barcelona, España, 1982. || Los fueros de la ignominia, 1986. || Nocturnos para vivir un sueño, UV/Papel de Envolver, Luna Hiena, núm. 29, 1986. || Tiempo para mirar el mundo, Claves Latinoamericanas, La Tierra y la Palabra, 1986. || Áspero contraste, Luzbel, Biblos, 1987. || Antología poética, IVEC, Cuadernos de Cultura Popular, 1995.
Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Adolfo Sánchez Vazquez fue un destacado intelectual español, nacido en Algeciras, provincia de Cádiz (España), el 17 de septiembre de 1915. Fue un miembro activo de la “Juventud Socialista Unificada” y luchó en la Guerra Civil Española del bando republicano.
Fue un respetado filósofo, escritor, egresado de la Universidad Complutense de Madrid (España), doctorado en filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y profesor emérito de la Facultad de Filosofía y Letras (UNAM). En 1939 se exilió a México tras la caída de la Segunda República Española. Recibió los reconocimientos de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Puebla (México), de la Universidad de Nuevo León (México), de la Universidad de Guadalajara (México), de la Universidad de Cádiz (España), de la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Madrid (España) y de la Universidad de la Habana, Cuba. Cuenta con premios tales como la Gran Cruz de Alfonso X El Sabio (España), el Premio Universidad Nacional (México), el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Historia, el Premio de Ciencias Sociales y Filosofía (México), el Premio María Zambrano de la Junta de Andalucía (España) y el Premio de la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil (España).
En México participó en la fundación de la revistas: Romance, España Peregrina y Ultramar. Entre sus obras destacan El pulso ardiendo (1942), Las ideas estéticas de Marx (1965) la antología sobre Estética y marxismo (1970) y Filosofía de la praxis (1967).
Falleció el 8 de julio de 2011 en la Ciudad de México.
Recordamos al intelectual Adolfo Sánchez Vazquez con una poesía que compuso en el barco que le llevaría de España a México en su exilio. También mediante una dedicatoria a su amigo el Mtro. Vicente Lombardo Toledano en su libro Filosofía de la praxis.
Entre España y México
Qué hilo tan fino, qué delgado junco –de acero fiel– nos une y nos separa con España presente en el recuerdo, con México presente en la esperanza. […]
España que perdimos, no nos pierdas; guárdanos en tu frente derrumbada, conserva a tu costado el hueco vivo de nuestra ausencia amarga que un día volveremos, más veloces, sobre la densa y poderosa espalda de este mar, con los brazos ondeantes y el latido del mar en la garganta.
Y tú, México libre, pueblo abierto al ágil viento y a la luz del alba, indios de clara estirpe, campesinos con tierra, con simientes y con máquinas; proletarios gigantes de anchas manos que forjan el destino de la Patria; pueblo libre de México: como otro tiempo por la mar salada te va un río español de sangre roja, de generosa sangre desbordada. Pero eres tú esta vez quien nos conquistas, y para siempre, ¡oh vieja y nueva España!
SÁNCHEZ Vázquez, Adolfo. Filosofía de la praxis. México: Grijalbo, 1967.
Al Lic. Vicente Lombardo Toledano, que ha dedicado tantos años a conjugar la filosofía y la praxis. Con la admiración y la amistad de “firma de autor”. México D. F. 2 – octubre – 1967.
Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
Imagen destacada de Adolfo Sánchez Vazquez albergada en UNAM
Poesía “Entre España y México” extraída de la publicación en la Casa de las Américas
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