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La conciencia de la ciencia

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La conciencia de la ciencia

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“DESCARGA PDF”/ Libro. 2015. Ciudad de México (México).

Colección: Eslabones en el desarrollo de la ciencia
Editado por: Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano
ISBN: 978-607-466-074-6
Ciencias Naturales: Evolucionismo, Ciencias de la Vida, Antropología, Filosofía.
Palabras clave: conciencia, ciencia, naturaleza, universalismo, Freud, mística, abstracción, concreto universal, universal concreto

Autor/a:

Alexandre S. F. Pomposo. Doctor por la Universidad Libre de Bruselas

Descripción:

¿Tiene conciencia la ciencia? Sí, a través de los seres humanos que construyen los saberes científicos, porque el conocimiento, como tal, o es una experiencia o no es conocimiento. Por eso, la teoría del conocimiento siempre viene después, no antes de la experiencia. La pregunta que inicia el diálogo con la naturaleza no es nunca una pregunta por la esencia, sino por el dónde se encuentra el hombre y ese es el fundamento de la conciencia de la ciencia. En la pregunta por la realidad, la ciencia no es, desde luego, la única respuesta posible, pero sí constituye un camino privilegiado en la estructuración del entendimiento humano, que guarda una estrechisima relación con la conciencia. Este ensayo encuentra su justificación en el fascinante contexto que rodea al quehacer científico, con su incoercible búsqueda por comprender por qué el mundo es como es y no de otro modo.

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Libro. Colección: Eslabones en el desarrollo de la ciencia. 2015, Ciudad de México (México). Editado por: Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano

Ciencias Naturales: Evolucionismo, Ciencias de la Vida, Antropología, Filosofía.
Palabras clave: conciencia, ciencia, naturaleza, universalismo, Freud, mística, abstracción, concreto universal, universal concreto

Autores destacados:

Alexandre S. F. Pomposo. Doctor por la Universidad Libre de Bruselas

Descripción:

¿Tiene conciencia la ciencia? Sí, a través de los seres humanos que construyen los saberes científicos, porque el conocimiento, como tal, o es una experiencia o no es conocimiento. Por eso, la teoría del conocimiento siempre viene después, no antes de la experiencia. La pregunta que inicia el diálogo con la naturaleza no es nunca una pregunta por la esencia, sino por el dónde se encuentra el hombre y ese es el fundamento de la conciencia de la ciencia. En la pregunta por la realidad, la ciencia no es, desde luego, la única respuesta posible, pero sí constituye un camino privilegiado en la estructuración del entendimiento humano, que guarda una estrechisima relación con la conciencia. Este ensayo encuentra su justificación en el fascinante contexto que rodea al quehacer científico, con su incoercible búsqueda por comprender por qué el mundo es como es y no de otro modo.

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La filosofía desde la ciencia

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La filosofía desde la ciencia

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“DESCARGA PDF”/ Libro. 2014. Ciudad de México (México).

Colección: Eslabones en el desarrollo de la ciencia
Editado por: Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano
ISBN: 978-607-466-067-8
Ciencias Naturales: Evolucionismo, Ciencias de la Vida, Antropología, Historia, Psicología, Filosofía.
Palabras clave: filosofía de la ciencia, naturalización, ética, cerebro, naturalismo metodológico, paradigma científico, estética

Autor/a:

Raúl Gutiérrez Lombardo, José Sanmartín Esplugues, Antonio Diéguez Lucena, María Cerezo, Camilo J. Cela Conde, Francisco J. Ayala, Gloria Cava Lázaro, Laureano Castro Nogueira. Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano, Catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia por la Universidad de Valencia, Catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia Universidad de Málaga, Universidad de Murcia, Departamento de Filosofía de la Universidad de las Islas Baleares, Universidad de California en Irvine, Universidad de Valencia, UNED

Descripción:

¿Filosofía o ciencia? Los autores de este libro lo tienen claro: filosofía y ciencia. Es una posición comprometida en un tiempo en el que, a- nimados por el fin del debate de ideas decretado por el neoconserva- durismo, crecen las voces de quienes, desde una prepotencia estulta, se preguntan ¿para qué filosofía habiendo ciencia? Pues… para reflexionar sobre la propia ciencia y más allá, mucho más allá. La filosofía siempre ha ido delante, planteándose preguntas a menudo, muy a menudo, incómodas. Algunas de esas cuestiones han encontrado luego respuesta en una ciencia particular. Otras siguen generando dudas y más preguntas, aguardando una contestación que quizá nunca llegue.
En esa labor de la filosofía, en ocasiones ingrata e incluso peligrosa, ¿por qué no se ha de recurrir a la ciencia puntualmente? ¿Qué lo impide más allá de intereses de grupo o de la ignorancia arrogante?
Pues bien, a ese acudir a la ciencia en busca de ayuda se le llama “naturalización”. Y la naturalización no tiene por qué acarrear la desaparición de la filosofía, engullida por una ciencia voraz. Todo lo contrario. Cabe también la colaboración armoniosa: la cooperación entre ciencia y filosofía, que es la que se sustenta en este libro. Claro que, lo reconocemos, actualmente vende mucho más el enfrentamiento que la conciliación a partir de bases razonables.

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Libro. Colección: Eslabones en el desarrollo de la ciencia. 2014, Ciudad de México (México). Editado por: Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano

Ciencias Naturales: Evolucionismo, Ciencias de la Vida, Antropología, Historia, Psicología, Filosofía.
Palabras clave: filosofía de la ciencia, naturalización, ética, cerebro, naturalismo metodológico, paradigma científico, estética

Autores destacados:

Raúl Gutiérrez Lombardo. Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano
José Sanmartín Esplugues. Catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia por la Universidad de Valencia
Antonio Diéguez Lucena. Catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia Universidad de Málaga
María Cerezo. Universidad de Murcia
Camilo J. Cela Conde. Departamento de Filosofía de la Universidad de las Islas Baleares
Francisco J. Ayala. Universidad de California en Irvine
Gloria Cava Lázaro. Universidad de Valencia
Laureano Castro Nogueira. UNED

Descripción:

¿Filosofía o ciencia? Los autores de este libro lo tienen claro: filosofía y ciencia. Es una posición comprometida en un tiempo en el que, animados por el fin del debate de ideas decretado por el neoconservadurismo, crecen las voces de quienes, desde una prepotencia estulta, se preguntan ¿para qué filosofía habiendo ciencia? Pues… para reflexionar sobre la propia ciencia y más allá, mucho más allá. La filosofía siempre ha ido delante, planteándose preguntas a menudo, muy a menudo, incómodas. Algunas de esas cuestiones han encontrado luego respuesta en una ciencia particular. Otras siguen generando dudas y más preguntas, aguardando una contestación que quizá nunca llegue.
En esa labor de la filosofía, en ocasiones ingrata e incluso peligrosa, ¿por qué no se ha de recurrir a la ciencia puntualmente? ¿Qué lo impide más allá de intereses de grupo o de la ignorancia arrogante?
Pues bien, a ese acudir a la ciencia en busca de ayuda se le llama “naturalización”. Y la naturalización no tiene por qué acarrear la desaparición de la filosofía, engullida por una ciencia voraz. Todo lo contrario. Cabe también la colaboración armoniosa: la cooperación entre ciencia y filosofía, que es la que se sustenta en este libro. Claro que, lo reconocemos, actualmente vende mucho más el enfrentamiento que la conciliación a partir de bases razonables.

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Libros para aproximarse a la ciencia

Por Aura Ponce de León

Libros como mapas

La vitrina de exposiciones temporales de libros de la biblioteca del Centro Lombardo exhibe en este mes una réplica de la Carta o mapa de Juan de la Cosa. Se exhiben junto a ella tres libros que pueden considerarse también mapas, si bien de otra clase. Se trata de libros de historia y filosofía de la ciencia que son una suerte de cartas de navegación sobre este mar de saberes dispersos y en gran medida caóticos en el que nos movemos. Quizá la filosofía de la ciencia es, además de una disciplina de análisis de la actividad científica desde diversos ángulos, una herramienta de guía y orientación, una suerte de disciplina cartográfica con cuya ayuda podemos adentrarnos en temas específicos que nos permiten una comprensión más rica y compleja de lo que es la ciencia, sus características y su impacto en el mundo actual. Los tres libros son parte del acervo de la Biblioteca mexicana de historia de la ciencia y la tecnología.

La revolución tecnocientífica

El primero de ellos es de Javier Echeverría: La revolución tecnocientífica, publicado en 2003. En él leemos: “Tomando como referente estas dos grandes revoluciones de la Era Moderna [la revolución científica y la industrial], en este libro vamos a analizar un cambio no menos importante, la revolución tecnocientífica, que implica un nuevo modo de hacer ciencia. Se inició en los EEUU en la época de la Segunda Guerra Mundial, se consolidó con la Guerra Fría y, ulteriormente se ha ido extendiendo a otros países, en particular por Europa, Japón y Canadá” (p.10).

Más adelante (p.12), señala: “Frente a la revolución científica del XVII, que modificó la estructura del conocimiento, la revolución tecnocientífica del siglo XX ha transformado ante todo la estructura de la práctica científico-tecnológica. En particular, han cambiado los sistemas de valores que guían la actividad científica, razón por la cual dedicamos el capítulo 5 a la axiología de la tecnociencia.” De hecho es a la perspectiva axiológica en el estudio de la tecnociencia a la cual se dedica mayor interés en el libro, con sobradas razones dadas las enormes dificultades que en el campo de los valores enfrentamos en el mundo contemporáneo: “Al problema filosófico tradicional de la justificación del conocimiento científico se le superpone otra cuestión, acaso más importante: la valoración de la práctica científica” (p. 16). El libro propone matrices de evaluación como instrumentos para el análisis, caracteriza y elucida conceptos tales como macrohistoria y tecnohistoria y examina historias y contextos para entender los avances científicos actuales y su impacto en la vida humana.

El giro naturalista

Por su parte, en el libro Filosofía de la ciencia: el giro naturalista, editado por Adelaida Ambrogi, se presenta una compilación de artículos de estudiosos de la ciencia cuyo trabajo se ha considerado relevante en la propuesta de una perspectiva naturalizada de estos estudios. Hay en él artículos de los siguientes autores: Ronald Giere, Michael Bradie, Barry Barnes, Ian Hacking, Eulalia Pérez Cedeño, Helen Longino, Martha González, José Antonio López Cerezo y Javier Echeverría. El libro se publicó en 1999.

Ambrogi presenta dos artículos en los que da contexto a la transformación realizada en el estudio de la ciencia a partir del giro naturalista, que sostiene la necesidad de comprender el conocimiento en el marco de las propias comunidades que lo producen. Señala la autora: “La idea del workshop [del que proviene el libro] fue discutir el significado del giro naturalista en cuanto metaperspectiva, es decir, de lo que se ha llamado naturalización de la Filosofía de la Ciencia, a saber: su pretensión de ser un programa alternativo para la práctica disciplinar, de proporcionar una respuesta nueva y distinta a las cuestiones tanto acerca de cuál es la mejor manera de estudiar la ciencia, cuanto de cuál ha de ser su agenda … Esta misma idea es la que genera este libro…“ (pp. 12-13).

El pensamiento evolucionista de Thomas Kuhn

Por último se expone el libro de James Marcum Thomas Kuhn’s revolutions: A Historical and an Evolutionary Philosophy of Science?, publicado en 2015. Más de 50 años de estudios sobre la obra de Kuhn han arrojado numerosas interpretaciones sobre su trabajo y llamadas de atención hacia ciertos ángulos de su pensamiento. En este libro Marcum se propone, además de ofrecer una guía o introducción a este autor, estudiar un giro de su pensamiento del que se ha hablado poco y que es una “conversión” hacia el pensamiento evolucionista.

Señala Marcum: “Uno de los más recientes desarrollos en los estudios kuhnianos corresponde al cambio de Kuhn hacia el final de su carrera de una filosofía histórica de la ciencia a una evolucionista … El objetivo principal del presente libro es situar ese cambio –o “giro evolucionista”– vis-à-vis la maduración de Kuhn de su filosofía de la ciencia, desde las conferencias Lowell de 1951 hasta un manuscrito no terminado, Palabras y mundos: un punto de vista evolucionista del desarrollo científico … Además … un segundo objetivo es proveer una introducción completa al desarrollo de la filosofía de la ciencia de Kuhn” (p. vii). Libro valioso y enriquecedor para quien esté interesado en la obra de este importante pensador.

Colegio del personal académico y personal bibliotecario / febrero de 2019

Invitamos a nuestros estimados amigos y usuarios a acudir a la biblioteca del Centro. Su acervo puede consultarse en: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO


Obras comentadas:

Echeverría, Javier, 2003. La revolución tecnocientífica. Madrid, Fondo de Cultura Económica. 282 p.

Ambrogi, Adelaida, 1999. Filosofía de la ciencia: el giro naturalista. Palma, Illes Balears: Universitat de les Illes Balears. 376 p., il.

Marcum, James A., 2015. Thomas Kuhn’s revolutions: A Historical and an Evolutionary Philosophy of Science? Bloomsbury Academic. 287 p.


Otras obras y páginas web consultadas:

Echeverría, Javier, 2004. La revolución tecnocientífica. Conferencia impartida el 31 de marzo de 2004 en el Tecnológico de Monterrey, dentro de la Cátedra Alfonso Reyes. Video publicado en julio de 2014 (consultado en febrero de 2019). En: https://www.youtube.com/watch?v=qiQ6tCrBN84


Las fotografías de las portadas de los libros de los doctores Javier Echeverría, Adelaida Ambrogi et al., y James Marcum provienen de los libros reseñados. Las mismas y las citas se utilizan únicamente con fines educativos y de divulgación y como apoyo a la investigación científica y humanística, bajo el concepto de uso justo, y bajo conceptos de la legislación mexicana sobre la no afectación de la explotación normal de la obra, la reproducción limitada y respetuosa de fragmentos debidamente citados, y desde una institución educativa y de investigación, no dedicada a actividades mercantiles.

La falacia de la raza

Por Bernardo Yáñez y Aura Ponce de León

En el mundo actual, al igual que en la antigüedad o el Paleolítico, la diversidad en todas sus expresiones ha sido la característica principal de las poblaciones humanas. En ciertos contextos sociales e históricos esa diversidad se ha utilizado para distinguir, clasificar, segregar e incluso exterminar sociedades, culturas, lenguas, religiones y muchas cosas más. A esta forma de proceder se le conoce como racismo. En el contexto actual de claras diferencias y asimetrías socioeconómicas en diferentes regiones del mundo, el tema de la raza, el racismo y los discursos racialistas deben ser combatidos y no suscritos desde la ciencia pues la misma ha mostrado que no tienen fundamento científico alguno.

Piezas del mes

En el duro debate sobre si las razas existen o no, se han publicado numerosos textos y resulta importante actualmente revisar y releer las voces que se han pronunciado en contra del prejuicio, la discriminación, la opresión y la ignorancia que implica sostener este tipo de discursos. Para contribuir a ello, presentamos dentro de las piezas del mes tres libros de la Biblioteca Mexicana de Historia y Filosofía de la Ciencia y la Tecnología en los que se debaten con argumentos científicos las ideas que están a la base de los discursos racistas.

Ashley Montagu, 1958

El mito más peligroso del hombre.

Uno de ellos, Man´s most dangerous myth: the fallacy of race, fue publicado en 1945 por el antropólogo Ashley Montagu quien sostuvo que “el término “raza” en sí mismo, tal como es aplicado generalmente al hombre, no está justificado científicamente y que tal como es usado comúnmente corresponde en realidad a nada…” Montagu sobresale también por su propuesta de sustituir el concepto de raza por el de etnia, aunque actualmente este es asimismo sujeto de polémica entre los antropólogos.

Herencia, raza y sociedad.

Otro de los textos, Herencia, raza y sociedad, fue publicado en 1949 por el genetista Leslie Clarence Dunn, autor líder del texto El concepto de raza, publicado en 1952, y el biólogo evolutivo y genetista Theodosius Dobzhansky, este último representante prominente de la Moderna Teoría Sintética de la Evolución quien fue uno de los principales detractores de los postulados racistas y racialistas de la temprana biología evolutiva.

Agustín Fuentes. Reunión anual de la AAA, Wahington, D.C., dic. 2017

Mentiras que te contaron…

Presentamos también la polémica en una de sus versiones recientes, a través de Race, monogamy, and other lies they told you: busting myths about human nature, texto del antropólogo y primatólogo Agustín Fuentes, destacado investigador de temas etnográficos, primatológicos y evolucionistas, editor principal de The International Encyclopedia of Primatology, quien ha abordado con agudeza el tema de la raza en respuesta al avivamiento de enfoques racistas en la contemporánea biología evolutiva y en la antropología biológica.

 

 

Auguste Rodin

El arte según Rodin.

En otro tema, de nuestras colecciones Acervo general y Dedicatorias, compartimos con ustedes dos libros del escultor francés Auguste Rodin, de quien conmemoramos el 17 de noviembre el centenario de su fallecimiento. Uno de ellos, L’Art, entretiens réunis par Paul Gsell, con entrevistas a este destacado artista y otro, Rodin, con láminas de algunas de sus principales esculturas.

 

Como siempre, invitamos a nuestros queridos amigos y estimados usuarios a acudir a esta magnífica biblioteca. Su acervo puede consultarse en:  http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO

Sobre la biblioteca y las exposiciones de Piezas del Mes, puede consultarse el siguiente post:  https://www.centrolombardo.edu.mx/piezas-del-mes-la-biblioteca-del-centro/

área de investigación del Centro Lombardo y Personal Bibliotecario.

Texto: Bernardo Yáñez y Aura Ponce de León / noviembre-diciembre de 2017.


Piezas del mes:

Montagu, M. F. Ashley, 1945, Man´s most dangerous myth: the fallacy of race, with a foreword by Aldous Huxley, New York: Columbia University Press, xiv, 304 p.

“Mi propósito en este libro ha sido clarificar el pensamiento del lector sobre el muy controvertido y siempre tendenciosamente discutido problema de la “raza”, precisar los datos, criticar nociones existentes, hacer una sugerencia aquí y allá […]. “Vimos que el término “raza” en sí mismo, tal como es aplicado generalmente al hombre, no está justificado científicamente y que tal como es usado comúnmente corresponde en realidad a nada […]” (cap. 16, p. 244).

Dunn, Leslie Clarence y Th. Dobzhansky, 1949, Herencia, raza y sociedad, traducción de Enrique Beltrán, México: Fondo de Cultura Económica, 165 p.

“… Hitler creía que la raza ario-nórdica-germana era la única dotada con multitud de cualidades excelentes y sin ningún defecto. Pero no hay que atribuir a Hitler haber inventado la autoglorificación nacional; desde tiempos inmemoriales los pueblos de todas partes han gustado de este pasatiempo […]”. (Cap. I, pp. 11-12).

Fuentes, Agustín, 2012, Race, monogamy, and other lies they told you: busting myths about human nature, Berkeley: University of California Press, xvi, 274 p.

“Tres mitos mayores —acerca de la raza, la agresión y el sexo— tienen un impacto negativo en nuestra sociedad e inhiben un entendimiento preciso de lo que significa ser humano. Estos mitos crean un falso conjunto de “verdades” socialmente aceptadas, que en su momento causan un rango de problemas. El mito de que los humanos están divididos en razas biológicas —que negra, blanca, asiática, etc., son categorías naturales— ayuda a generar y mantener la intolerancia y la desigualdad […]” (del Prefacio, p. ix).

Rodin, Auguste, 1919, L’Art, entretiens réunis par Paul Gsell, Paris: Bernard Grasset, 304 p.

Auguste Rodin, entrevistas reunidas por Paul Gsell: “El arte es … una magnífica lección de sinceridad … El verdadero artista siempre expresa lo que piensa aún a riesgo de afectar los prejuicios establecidos […]” (Testamento, p. 13).

Rodin, 1939, Londres: Phaidon-Ausgabe, George Allen & Unwin Ltd. (con fotografías de obras de Rodin por Schneider-Lengyel, I.)

Libro de láminas de las principales esculturas de Auguste Rodin, obsequiado con dedicatoria a Vicente Lombardo Toledano por Manuel Germán Parra.


  • Colabora en Commons. Wikimedia Commons alberga contenido sobre Ashley Montagu, de donde proviene la fotografía utilizada en este post.
  • Colabora en Commons. Wikimedia Commons alberga contenido sobre Auguste Rodin, de donde proviene la fotografía utilizada en este post.
  • Fotografías de piezas del mes y de Agustín Fuentes, por Bernardo Yáñez.

 

 

LOMBARDO TOLEDANO, EL POLÍTICO, ENTREVISTADO POR WILKIE

LOMBARDO TOLEDANO, EL POLÍTICO, ENTREVISTADO POR WILKIE

Por Cuauhtémoc Amezcua Dromundo.

Intervención en la presentación del Suplemento del Tomo VI de la Obra Histórico-cronológica de Vicente Lombardo Toledano. Entrevistas realizadas por

Presentación del libro con las entrevistas de los Wilkie al doctor Lombardo Toledano
Presentación del libro con las entrevistas de los Wilkie al doctor Lombardo Toledano

James W. Wilkie y Edna Monzón de Wilkie a VLT en 1964 y 1965. Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales “Vicente Lombardo Toledano”, 14 de enero de 2016.

En la distribución interna de temas que hicimos los presentadores de este libro, me correspondió hablar de Vicente Lombardo Toledano y la política como teoría y como práctica.

Lombardo, filósofo, pensador marxista,  intelectual, polemista, conferenciante, dirigente obrero y, sobre todo, político.

Al entrar en materia, debo contextualizar: hay que tener presente que Lombardo fue un intelectual en el más completo sentido de la palabra, y un polemista demoledor. Poseyó una cultura enciclopédica, razón por la cual, con justa razón, fue comparado con el renacentista Leonardo. En conferencias y otros trabajos, abordó temas científicos de frontera, con innegable solvencia.  Su dominio de la filosofía, fue proverbial, y como organizador y dirigente sindical, su impronta quedó grabada en el escenario nacional, en el latinoamericano y mundial. Sin embargo, todos sus saberes, todas sus capacidades, alcanzaron su máxima expresión en su ejercicio de la política, a la que consideró un quehacer trascendente, una verdadera ciencia,

“la ciencia de la dirección de la sociedad; una disciplina que requiere del auxilio de todas las demás ciencias y que tiene como objeto resolver las injusticias y construir una organización social superior”.

En las entrevistas que concedió a James W. Wilkie y Edna Monzón de Wilkie, Lombardo explica cuándo y cómo fue que por primera vez su cerebro conectó con el tema de la lucha política y social: narra que cierto día de noviembre de 1910 un compañero suyo, de escuela, entró con un periódico en mano cuyo encabezado decía “Estalló la revolución en Puebla”. Así, de un modo súbito, al entonces un adolescente de 16 años se le descorrió todo el misterio y el dramatismo de las luchas sociales:

“Yo soy, por tanto, un hombre que empieza a pensar en su patria justamente el día en que estalla la revolución”, dice en esta entrevista.

Pero otro momento fundamental en la toma de conciencia del joven Lombardo, que él narra a James Wilkie, ocurrió cuando fue nombrado secretario de la Universidad Popular Mexicana, en 1917. Allí ejerció una función docente que le permitió conocer de cerca la vida difícil, de los trabajadores, sus discípulos, siempre sujetos a explotación inicua y trato injusto.

“Comprendí entonces toda la profundidad del drama social de México”, dice al respecto.

Cómo llegó a ser marxista.

Carlos Marx. Materialismo histórico, los modos de producción.
Carlos Marx.
Materialismo histórico, los modos de producción.

Lombardo explicó a sus entrevistadores que otra etapa fundamental de su vida fue cuando transitó de la ideología que adquirió como estudiante en la Universidad Nacional, idealista en lo filosófico, basada en Kant, Schopenhauer, James, Bergson y Hegel, a la filosofía marxista. Habiendo viajado al extranjero, en 1925, pudo adquirir algunas obras fundamentales de Marx y Engels y encargar a las librerías que le enviaran otras, según fueran teniéndolas disponibles. Durante meses y años dedicó numerosas horas del día y la noche a estudiarlas, diccionario en mano. Así fui cotejando, dijo Lombardo a los esposos Wilkie,

“las nuevas ideas que yo adquiría con las que había recibido en la Universidad, y comprendí que la filosofía que yo había aceptado era falsa”.

Al final de ese proceso de acuciosa reconstrucción de su ideario,

“descubrí la filosofía del materialismo dialéctico, que me produjo el impacto de una ventana cubierta por cortinas que de repente se abre de par en par e inunda el aposento que ocultaba, con la intensa luz del sol y la frescura del aire libre”, dice Lombardo a sus entrevistadores.

Lombardo y el Estado cardenista.

Lombardo Toledano y Lázaro Cárdenas
Lombardo Toledano y Lázaro Cárdenas

El sexenio de Lázaro Cárdenas, de 1934 a 1940, es ampliamente reconocido como el más brillante de la etapa constructiva de la Revolución Mexicana. Fue una etapa en que el esfuerzo de Lombardo y el movimiento obrero, y el gobierno cardenista coincidieron en diversos aspectos, lo que se tradujo en una vigorosa interacción entre ambos. Pero hay que resaltar que a diferencia de lo que dice el lugar común, fue sobre todo la clase trabajadora la que actuó sobre el Estado y no éste sobre aquélla.

El movimiento obrero, dirigido por Lombardo, le presentó al Estado incontables iniciativas de la mayor importancia para la clase trabajadora, e imprescindibles para avanzar hacia la independencia y el progreso de la Nación. Le exigió al Estado que llevara adelante múltiples medidas de carácter avanzado. Movilizó a las masas para demandar, alentar y exigir que esas medidas se pusieran en marcha con firmeza, sin hacer concesiones a las clases dominantes y sin incurrir en debilidades frente a las presiones de los poderosos. Por otra parte, en los momentos en que el gobierno de Cárdenas fue objeto de violentos ataques y amagos de deposición, provenientes de la derecha y la contrarrevolución, el movimiento obrero lo defendió con toda decisión.

Es decir, el movimiento obrero, bajo la dirección de Lombardo, ocupó en los hechos el lugar de vanguardia del proceso revolucionario mexicano de la época, en calidad de guía ideológico y fuerza motriz. Ésa fue su función en el caso de la nacionalización del petróleo, por ejemplo. Pero también es cierto que el movimiento obrero contó con una respuesta sensible y favorable por parte de Cárdenas y su gobierno en la mayoría de los casos –cuestión que Lombardo y el movimiento obrero siempre reconocieron-, aunque esto no significa que no hayan existido discrepancias; también las hubo.

Los sindicatos y su lucha por la liberación respecto del imperialismo.

La Confederación de Trabajadores de México se manifiesta por la independencia nacional
La Confederación de Trabajadores de México se manifiesta por la independencia nacional

Vicente Lombardo Toledano no siempre ejerció su actividad política por medio de un partido político. También la ejerció a título personal, desde la cátedra y la difusión de sus ideas por todos los medios a su alcance. Y, entendida la política como la actividad transformadora de la realidad social por excelencia, y el principal medio para conquistar la liberación nacional respecto del imperialismo, la ejerció asimismo por medio de las grandes organizaciones sindicales clasistas que organizó y que practicaron el sindicalismo revolucionario. En efecto, sin confundirse con partidos políticos ni pretender usurpar sus funciones, tanto la Confederación de Trabajadores de México, CTM, de la época de Lombardo, como la Confederación de Trabajadores de América Latina, CTAL, porque, como lo postuló Lombardo,

“en los países que luchan por su independencia nacional y en los que disfrutan de ella, pero están sometidos económicamente a las fuerzas del imperialismo, los sindicatos deben unir a sus demandas económicas y sociales la lucha por la independencia política nacional, o la lucha por la emancipación económica respecto del imperialismo”.

Así lo hicieron en todo momento esas grandes centrales, la CTM y la CTAL.

Lombardo y su partido.

De acuerdo con el análisis marxista de Lombardo, las condiciones de la posguerra hacían necesario crear un nuevo partido político en México, que debería ser más militante que aquél en que sustentó las acciones de su gobierno el general Cárdenas, el Partido de la Revolución Mexicana, PRM. El un nuevo partido debería ser más definidamente antimperialista y más democrático, y debería ser independiente del poder público. Con ese objetivo, como él lo narra, Lombardo convocó a la Mesa Redonda de los Marxistas Mexicanos, en que participaron los elementos marxistas de todo el país, en enero de 1947. Conclusión: crear un nuevo instrumento político para reforzar el frente nacional, democrático y antimperialista.

Luego, Lombardo llevó la idea a un congreso nacional de la CTM, que aprobó la idea y declaró que el partido nuevo que debería ser, ante todo, un partido de la clase trabajadora. También consultó con personajes prominentes de la vida pública y recorrió el país el país explicando cuáles eran las intenciones, llamando al pueblo a ingresar al nuevo  partido. Todo este esfuerzo culminó el 20 de junio de 1948, cuando en la Asamblea Constituyente del Partido Popular, Lombardo proclamó: “Así nace, como el pueblo de México es, perseguido y pobre, pero resuelto a limpiar la patria y liberarla. Así han nacido las grandes causas de la historia”.

El Programa aprobado contiene los siguientes puntos:

1) Lucha contra la penetración del imperialismo en la vida económica, cultural, social y política del país;

2) Control y reglamentación de las inversiones extranjeras;

3) Mayor intervención del Estado en la economía mediante las nacionalizaciones;

4) Impulso planificado a las fuerzas productivas del país, orientado al desarrollo independiente y vigoroso de nuestra economía;

5) Tierra, agua, crédito y asesoría técnica, oportunos y baratos a los campesinos para hacer avanzar la Reforma Agraria;

6) Mejor distribución de la riqueza y elevación constante del nivel de vida del pueblo;

7) Por la unidad, independencia y democracia del movimiento obrero;

8) Absoluta igualdad de derechos y posibilidades de la mujer y el hombre.

El Partido Popular, transformado después, en octubre de 1960, en Partido Popular Socialista, habría de ser, desde que nació, el instrumento político fundamental de Vicente Lombardo Toledano, del que nunca se separaría y a través del cual encausaría sus luchas por transformar la realidad nacional en una superior. Una y mil batallas libró, al frente de su partido, sin fatiga ni claudicación.

Su campaña por la presidencia de México.

Agruparía a las amplias masas de obreros, campesinos, intelectuales y sectores medios de la población, a miles y miles de hombres y mujeres
Agruparía a las amplias masas de obreros, campesinos, intelectuales y sectores medios de la población, a miles y miles de hombres y mujeres

En 1952, Vicente Lombardo Toledano fue proclamado candidato del Partido Popular a la presidencia de la República. También lo postularon el Partido Comunista Mexicano y el Partido Obrero y Campesino, por lo que fue el candidato de toda la izquierda del México de la época. La campaña presidencial de Lombardo fue una batalla política memorable, cuyo análisis desde el punto de vista académico está pendiente de realizar, y que mucho contribuyó a modificar la correlación de fuerzas a favor de las de carácter democrático, patriótico y antimperialista, y a volver a enrumbar al país, por varias décadas más, por el camino de las nacionalizaciones, que la derecha de dentro del PRI, también conocida como la corriente alemanista, repudiaba, en plena coincidencia con el partido político de la derecha tradicional, el Partido de Acción Nacional.

Fue una campaña de riquísimo contenido ideológico y programático, sin precedentes. El Maestro Lombardo, como le decían sus múltiples seguidores, recorrió el país palmo a palmo, hablándole al pueblo y escuchándolo, y todo ello sin más recursos que los que la misma gente humilde del pueblo le iba proporcionando. En su cierre de campaña, Lombardo lo valoró así:

“Mi campaña ha establecido un precedente de valor histórico. Por primera vez en la vida política de México, el pueblo ha pagado íntegramente la campaña de un candidato a la Presidencia de la República. Mi partido y yo como candidato, hemos contrariado radicalmente el hábito inmoral de dar dinero a los manifestantes y a los electores”.

Mucho más habría que conversar sobre Vicente Lombardo Toledano y la política como teoría y como práctica, y en particular sobre este libro que hoy presentamos y que contiene una serie de testimonios del Maestro, narrados a dos intelectuales, historiadores destacados, los esposos Wilkie, James y Edna.

Ante la imposibilidad de agotar el tema en un ejercicio como esta presentación, sólo me resta recomendar su lectura y su estudio, de la manera más amplia y convencida. ¡Gracias!

Presentación del Tomo VI de la Obra Histórico-Cronológica

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