Doctorando en "Industrias de la comunicación y culturales" por la Universitat Politècnica de València (UPV), investigador y responsable de la Comunicación del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano, coordinador del proyecto de investigación La Mitología en la Narrativa Audiovisual.
Sergio Núñez Santamaría nació el 7 de octubre de 1896, en la ciudad de Santa Rosa (Ecuador); y falleció en la ciudad de Quito. Fue un destacado docente, biógrafo, dramaturgo, escritor de novela, cuento y poesía.
Sus estudios de primaria y bachiller los realizó en su ciudad natal, Santa Rosa. Sus estudios de secundaria los realizó en el Colegio Bolívar, en Tulcán.
Como docente, en 1932, fue profesor de la parroquia Constantino Fernández. Tras esto, también ejerció como profesor en el Instituto Martínez en Ambato, para terminar como profesor de Literatura en Quito, en el Colegio Mejiá. En Quito también trabajó en la Escuela de Artes e Industrias, y fue fundador y Vicerrector del Colegio de Señoritas Riobamba.
Sergio Núñez Santamaría se inició como escritor en 1918, con la publicación del poemario Hostias de Fuego, libro que le sirvió para cobrar fama e integrarse en el “Grupo de los hermanos”. Tras esto, continuó publicando también en géneros como la novela, el cuento y la dramaturgia.
Recordamos al autor con un fragmento de su cuento Tierra de lobos (1939) y una dedicatoria al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.
Fragmento del cuento Tierra de lobos (pp. 147-149)
Una débil animación sacudía el sopor de la ciudad de Guayaquil, apenas velada por la neblina trasnochadora. Brisas venidas de muy lejos refrescaban las axilas de los primeros estibadores del Malecón que, con el desánimo del día anterior, querían “buscar” por la misma calle “Industria”.
Pancho Layana estaba borracho y maldecía. Fernando Juncos, jaque de por vida, se le enfrentó con los puños, sorbiéndose los hilos de baba. A ver, ahora estaba en sus cabales, y no sería como ayer, que le “pisaron el poncho”, en presencia de la peruana puta del Astillero la zamba Rosalía, ladrona como ella sola de pujanzas viriles.
El jachudo Camilo Tutivén no se paró en chiquitas, al recordar lo sucedido con él la semana a pasada. Viéndolo todavía con las calenturas, le movieron camorra tres de los mismos. Fuera de hacerle gastar la semana integra, le propinaron unos cuantos pescozones, porque sí . Y a no ser por el loro Anchundia, que se puso de por medio, llevándole después donde l a serrana Rosario, lo habrían cargado los perros.
Mordiendo recuerdos y pisoteando puntas de vicisitudes, la emprendieron, con dirección a las Peñas. Ya no por la calle Industria, y peor por la Libertad, porque equivalía a volver por las mismas. Por ahí, claro que por ahí, estaba la quinta Pareja, emporio de vagos y matones, declarados en huelga y con el ojo avizor a un extraño, con su arma oculta.
Andandito se iban cambiando coces y empujones.
Subrayaron su montuviada unos, recorriendo imaginativamente los grandes tendales de cacao de la “Maravilla” y “Tenguel”, allá cuando los mayordomeaba Antepara, el “huatusa Antepara” de Samborondón, y de quien nadie sabía a estas horas si bebía agua en Guayaquil.
Entonces se encendió el comentario entre los seis o siete cargadores, al abocarse a la placeta de las Peñas.
Layana había conocido al “huatusa” en sus mejores tiempos, cuando tuvo éste a su cargo a la hija del caramelero Castillo. Y ¿qué más? Castillo, a la vuelta de cinco años escasos, y con gran sorpresa de los que lo conocieron, “puso” su barraca en la plaza de la orilla, y armándose de ínfulas mayores. ¿Quién le alivio de costas? Decían, y quizá no dirían por decir, que el maridaje de su hija extrajo tamaña utilidad, pues el huatusa Antepara se portó de lo mejor con ella, merced a sus ahorros que se esfumaron como humo de tabaco, quedándose él al abrigo de la mala suerte y carcomido por las deudas.
Antepara. ¿Tal vez Florencio Antepara oriundo de Salitre o Samborondón? Apenas se recordaba su historia de los últimos días, si bien parecía haberse impregnado su figura en la memoria de algunos.
La hija del caramelero se hacía todavía lenguas de su grande hombre. ¡Qué prodigalidad! ¡Qué poco aprecio a la plata, siempre que se tratase de ella! Podía quedarse, limpio, como a la postre se quedó, por tenerla contenta. Solo el color le ofendía, porque era prieto y feo como un pecado mortal. Ella no lo veía así, y peor cuando tuvo hijos, y estos hijos eran su vivo retrato. Alto de cuerpo, rollizo, ganando salud por todos los poros, venía a ser orgullo de su casa, y bien podía ser envidiado por unos cuantos.
Alto como una ceiba, estaba bien dicho; se hacía respetar de la cuadrilla de cacahueros en las diferentes trifulcas de los sábados.
Juncos se arrancó de sus compañeros y volvió a su trabajo, como a eso de la una de la tarde. Podía responder por unos veinte lapos dobles, ingeridos entre estas y las otras.
Era Lunes, y maldita la gracia que le hacia el tal lunes, cuando era el quien acuñaba dinero “para beber duro y parejo” en el término de unos segundos. De soslayo miraba el cariz de la ría atragantada de embarcaciones menores. Dormían su borrachera de distancias, vapores y lanchitas como el “Daule”, el “ Vinces”, la “Adelita”, la “Rosa Elvira’’, las “Dos hermanitas”, y cien otras, remojándose la barriga prieta.
Y a él debía ocurrirle también darse una zambullida magistral, desnudito, con el hipo de la embriaguez en la boca. La idea de seguir sin rumbo en busca de su jorga le contuvo. Olisqueaba el ambiente de las olas, como perro nómada, sorbiendo emanaciones fuertes, verbigracia, la del cacao, puesto a secar frente a las empresas afines. Guzmán, Aspiazu, Vélez, etc.
— Yo lo Conozco, debo conocerlo de hangas o de mangas al tal huatusa. No veo la razón de que este carajo se me haya ido de la memoria. Si parece que lo estoy viendo con su bembo tostado por el trago. Un negrantajo como yo. Solo qué sabia contar con suerte y adular a los blancos… Ganas me dan de…
Dedicatoria de Sergio Núñez Santamaría al Mtro. Vicente Lombardo Toledano
Núñez, Sergio. Tierra de lobos. Ecuador: Imprenta del Ministerio de Educación, 1939.
Simpatía y solidaridad del autor, al compañero Vicente Lombardo Toledano Director de “Futuro” la gran Revista de los trabajadores mexicanos. (Firmado) Sergio Núñez, Quito – Ecuador Obre / 939 (1939)
Obras de Sergio Núñez Santamaría
Hostias de Fuego (1918)
Aurora boreal
La Esfinge Interior
Un pedagogo terrible o el vientre de una revolución
Árbol que no da fruto
Novelas del páramo y la cordillera
Tierra de lobos (1939)
Visiones y ultravisiones de tierra adentro
Un hombre y su época ante la Historia
A Bolívar en la gloria
Nueva historia crítica de la Literatura española
La poesía que vuelve
Las cien mejores poesías ecuatorianas; “Poemas de concentración y de concejal
Los buitres hambrientos
Figuras estelares de América
Grandes hombres del Ecuador
Resumen histórico del Ecuador
Cien años de independencia
Artículo escrito por el Doctorando Josep Francesc Sanmartín Cava, en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Francisco Orozco Muñoz nació el 3 de octubre de 1884, en el poblado de San Francisco del Rincón, estado de Guanajuato (México); y falleció el 8 de marzo de 1950, en la Ciudad de México. Fue un destacado médico, político, diplomático y poeta mexicano.
Desarrolló sus estudios de medicina en Bélgica, en la Universidad de la Lovaina, en Lieja. Fue durante su estancia en Europa que estalló la Primera Guerra Mundial (1914), lo que le obligó a dejar los estudios para atender a los heridos. Y siendo voluntario de la Cruz Roja Belga, Francisco Orozco Muñoz se dio cuenta de que su verdadera vocación era la escritura. Como reconocimiento a su labor, el rey Alberto I le concedió la condecoración otorgada a los extranjeros que sirvieron con grado heroico.
En la docencia, Francisco Orozco Muñoz fungió como profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y en 1945, fue nombrado Primer Director de la Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archivistas. En 1948, se hizo cargo del Departamento de Bibliotecas de la Secretaria de Educación Pública. Y en 1949, volvió a la Dirección de la escuela, cargo que ocupó hasta su fallecimiento. También fue miembro fundador del Seminario de Cultura Mexicana del Colegio de México, y fue Secretario y Administrador del Colegio Nacional.
Como escritor, su primer libro se tituló Invasión y Conquista de la Bélgica Mártir, obra poética de gran sensibilidad, belleza y valor filosófico. Su siguiente libro Bélgica en la Paz, también tuvo una buena recepción y fue muy bien valorada por Antonio Caso. Otras obras poéticas que destacan del autor son ¡Oh, tú, que comienzas a tener un Pasado! y Renglones de Sevilla.
También destaca la labor que Francisco Orozco Muñoz desarrolló como comisario y organizador del Pabellón de México en la Exposición Iberoamericana de Sevilla, nombrado por Venustiano Carranza en 1929.
En el servicio diplomático, Francisco Orozco Muñoz fue Secretario del Servicio Diplomático en Bélgica, Suiza y España, donde recibía a personalidades mexicanas, y también fue Primer Secretario de las Legaciones de México en España y Bélgica.
Por último, Francisco Orozco Muñoz fue Diputado Federal electo por la XXVII Legislatura.
Recordamos al autor con varias de sus poesías y una dedicatoria al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.
Poesías de Francisco Orozco Muñoz
A MI HIJO
Ya verás, ya verás… Es pobre la cosecha de toda una vida. Lo esencial cabe en estrofas de pocas palabras, las indispensables para vestir la idea. Lo esencial es el apretón de manos, la sonrisa, los ojos, la oferta inesperada… Las desesperaciones profundas y las inusitadas alegrías suelen no dejar huella: el alma sale límpida, vuelve a nacer.
Ya verás, ya verás… Después de los viajes, de los amigos, de las mujeres, del arte y de los libros, te preguntarás con angustia la razón de la supervivencia de recuerdos insignificantes: ¿Por qué el aroma de la cera de Campeche al cuajarse en tejos voluminosos, como mi padre la vendía ? ¿Por qué, en las situaciones difíciles, exhalan su perfume los ramos de romero de los nacimientos” de Nochebuena?
Ya verás, ya verás… En el término no abundan las estrofas. Encontrarás, en las que hoy te ofrezco, el corazón y el alma que te di hace pocos años. Entonces consideraste la doble dádiva de más valor que la herencia de la sangre, a menudo fortuita.
Ya verás, ya verás…
F. O. M. Bruselas, 1927.
I
CARIÑO, voz de niño, amanecer, ¡abuelo!
Armiño, luz de ala, atardecer, ¡abuelo!
II
¡CASA de altos muros y de honda tristeza nunca logró el sol apaciguar tu dolor!
III
Del niño, la mano sin soltar la flor en el horror de la inundación.
IV
LIMAS, pálidas limas, formas acabadas de miel y de ámbar, ¿dónde están las manos que ese seno desnudo acariciaron?
V
CABALLOS en el alba, y un camino… Al cruzar el río, flexibles ramillas de fresno contra la cara. En el pueblo, interminable adiós de los ojos en llanto.
VI
SEMINARIO, llama de cal y oro en el poniente, y el mejor presente tupido casimir en las manos. ¡Tan pura cortesía, a los trece años, ancló toda alegría!
VII
RAMO de pálido coral en el capelo de la Virgen de la casona maternal.
Rosa blanca de México a través del cristal de aquel amanecer sin olvidar…
¡Oh alborada de novia en pedestal!
VIII
El álamo en el viento nos da la cara de plata, y el cantar, con suave piedad de mujer que vuelve a amar.
IX
AÑOS tiernos del mozo… La doncella en la sombra sonríe… ¡Qué fiel el recuerdo de la imagen desnuda en la sinceridad del silencio!
X
El alma, sin hablar, a cada paisaje pone su cristal, contra el animal.
XI
CULPA fue del puente y del ojo gigante que nos vio indolente; la mujer no miente al amanecer… El dolor es mío, y el agua no deja de correr.
XII
PADRE que bien supiste poner más oro en tu bondad con mi sencilla amistad. Padre que te me fuiste y que jamás conociste que llevo en mí tu claridad.
XIII
CON el pincel y la tinta verde; antes de trazar imagino una figura larga, ¿verde esmeralda?… Lo que quiero es amar.
XIV
¡Oh cuerpo de límpido mirar, en luz de rescate de Dios! ¡Oh cuerpo con esperanza de morir y que la gota cálida de vino hace revivir!…
XV
Fue una sola mirada, y muy blancos los dientes. La vida, con dolor, cabalga sin igualar la luz de la mirada ni cubrir de azabache aquellos dientes.
XVI
SOMOS tan pobres, Poverello, que ya no podemos llorar, sólo amar.
Dedicatoria de Francisco Orozco Muñoz al Mtro. Vicente Lombardo Toledano
Orozco Muñoz, Francisco. ¡Oh, tú, que comienzas a tener un pasado!…: pequeños poemas. Bruselas: Imprenta de Luis Desmet-Verteneuil, 1932.
Para Vicente Lombardo Toledano, con un Saludo muy cordial de su sincero amigo (firmado) F. Orozco Muñoz. Bruselas, 19 – I – 1938
Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
Artículo escrito por el Doctorando Josep Francesc Sanmartín Cava, en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
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Como hemos aprendido a lo largo de estos programas, la figura del héroe mitológico se ha definido, desde tiempos ancestrales, como un ser que se enfrentaba a retos extraordinarios, gracias a sus capacidades excepcionales, que muchas veces le venían dadas por su carácter divino o de clase. Y en el caso de que no gozara de ningún privilegio de cuna, a lo largo de su camino, sería recompensado con privilegios y dones, que le harían progresar por encima del resto de los personas, del pueblo, que normalmente se presenta como una masa incapaz de salvarse a sí misma, y menos aún de autogobernarse.
El reflejo más cercano del héroe mitológico que podemos encontrar hoy, es el del superhéroe, que si bien sus poderes ahora pueden ser también conferidos por mutaciones o por su ascendencia alienígena, siguen representando las características del héroe mitológico, conservándose, además, la cuestión de clase, ya sea de forma real o simbólica. Básicamente, los superhéroes siguen representando la idea de que se necesitan seres superiores para salvar al pueblo indefenso e incluso peligroso para sí mismo.
Pero esta idea del héroe, no se da sólo en el cine de superhéroes. También, de alguna manera, se encuentra en estas películas tan populares del Hollywood que representan el sueño americano, que ha permeado el cine a lo largo del mundo, y cuyos protagonistas triunfan sobre los demás, alcanzando, en la mayoría de los casos, riquezas y puestos de poder.
Las metas de estos personajes, casi siempre, tienen que ver con superarse profesionalmente, mostrando el tan recurrido modelo del emprendedor; y algunas veces, imparten justicia, gracias a sus cualidades excepcionales que los asemejan a la idea del súper héroe. En cualquier caso, la idea de la individualidad superior impregna el contenido de prácticamente la totalidad de estas películas, asociadas a una idea de progreso social y económico.
Forrest Gump, no parecería un modelo a seguir si acabara en una clínica pública, asistido y sin recursos, aunque hubiera sido un héroe de guerra, jugado contra China al ping pong y ayudado a Jenny, o no se vería a Erin Brockovich como una auténtica triunfadora si al final de la película no le entregaran un cheque millonario. Por desgracia, la idea del éxito está muy vinculada a la idea de riqueza y poder en el imaginario colectivo.
Pero, ¿es ésa la realidad de nuestra existencia? ¿Cuántos superhéroes o héroes de una auténtica historia americana han venido a salvarnos de desahucios, del robo de los bancos, y de la injusticias de aquellos que se arrojan el poder de gobernarnos?
Alguno hay, como Snowden o Assange, pero ellos no representan la típica historia de Hollywood, sino que si la industria puede, los presentan como a villanos, aunque hayan tratado de traernos algunas libertades. Y a pesar de su esfuerzo, estamos muy lejos aún de que su sacrificio pueda servirnos de verdad para liberarnos. Porque hay un hecho inmutable que ha sucedido a lo largo de la historia, y que rara vez es representada por el cine, y es que toda revolución, toda conquista social, en la gran mayoría de los casos, se ha conseguido gracias a la lucha del pueblo. Nadie puede conseguir desde su individualidad cambiar al mundo, otra cosa es que se haya aprovechado sistemáticamente el poder popular para que unos pocos se sitúen en la cresta de la ola; y la mayoría de las veces, después de haber surgido el movimiento social.
Lo bien cierto es que hay millones de personas normales y corrientes, a lo largo del mundo, que sacrifican parte de su vida para ayudar a los demás. Hay ONGs y particulares que vienen ayudando, desde hace años, a nuestros hermanos saharauis; hay personas, que con su ayuda y poniendo en riesgo sus propios cuerpos, se enfrentan a los cuerpos de seguridad del estado en defensa de la vivienda de sus conciudadanos, y, en definitiva, defendiendo en derecho fundamental recogido en la constitución; hay médicos que se marchan al tercer mundo a ayudar, poniendo en riesgo sus propias vidas y sufragándoselo de su bolsillo; en estos momentos, hay ecologistas a lo largo del mundo que están siendo asesinados por defender las selvas de la tala ilegal; y hay madres, padres y hermanos, en muchos países, que buscan a sus familiares, a veces bajo amenaza de muerte, desaparecidos por el cártel, por políticos corruptos o dictaduras. Pero sobre todo, hay un poder popular, mayormente representado por la clase trabajadora, que es capaz de levantarse y luchar para cambiar las cosas sin superpoderes, ni riquezas, sino por un inquebrantable valor y sentido de la justicia.
Esta clase de personas, sacrifican lo poco que tienen, poniéndose en riesgo ante retos extraordinarios, sin esperar la recompensa propia del héroe mitológico. Estos héroes de la clase trabajadora, que son en realidad de carne y hueso y no producto de la ficción, ni seleccionados entre una gran minoría que representa más a las elites que a la mayoría, apenas tienen presencia en el cine. Si no fuera por cineastas como Ken Loach y Fernando León de Aranoa, para el cine contemporáneo en general, parecería que los problemas de la clase obrera no existen, y que sólo seres excepcionales, que en definitiva son producto de la fantasía, tienen la capacidad de solidarizarse y ayudar al pueblo incapaz. Es necesario reflexionar sobre por qué el cine perpetúa esta idea del héroe que está cada vez más alejada de la realidad, fortaleciendo el paradigma del poder que analizamos en el pasado podcast. Porque lo bien cierto, es que muy lejos de la ficción, la realidad nos muestra que es en el pueblo, en la clase trabajadora, donde se da el auténtico heroísmo. Por esta razón, este podcast es un homenaje para todos aquellos que luchan por los demás sin esperar nada más que un mundo más justo, que es en definitiva una de las cuestiones más importantes de la mitología.
Imagen del Caballo de Troya tal como aparece en la película Troya (2004), dirigida por Wolfgang Petersen, y producida por Warner Bros Pictures, Radiant Production, Plan B, Winston Azzopardi, Barbara Huber, Wolfgang Petersen, Diana Rathbun y Colin Wilson.
Imagen de portada de la película Germinal (1993), dirigida y producida por Claude Berri (infografía).
Pintor Jorge Enciso y los escritores Julio Torri y Xavier Icaza, de pie; los autores y diplomáticos Genaro Estrada y Francisco A. de Icaza, y el también escritor Mariano Silva y Aceves.
Xavier Icaza nació el 2 de octubre de 1892, en la Ciudad de Durango (México), y falleció en 1969, en la Ciudad de México. Fue un destacado escritor, docente, “retablista”, ensayista, periodista y poeta.
Como profesor, Xavier Icaza impartió docencia en la Universidad de Xalapa y en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Xavier Icaza, como periodista publicó numerosos artículos para la revista Futuro, que se pueden consultar aquí. Sus publicaciones se componían de fragmentos literarios de sus propias obras, y artículos sobre arte, política, cultura, educación y temas fundamentalmente mexicanos.
En la literatura, Xavier Icaza se interesó por la Revolución Mexicana y la explotación petrolera nacional por empresas extranjeras. Entre las obras propias de esta temática, destaca Panchito Chapopote, también conocida como retablo tropical o relación de un extraordinario sucedido de la heroica Veracruz (1928). Ésta es una obra realista y estridentista, donde se retrata el enriquecimiento, vida y muerte de un lugareño de Veracruz, al vender su tierra estéril, una “chapopotera” a unos estadounidenses buscadores de petróleo. También destacan tres obras que Xavier Icaza dedicó a temas religiosos populares: Retablo de Nuestra Señora de Guadalupe (1955), el poema Relación y prodigio del Santo Señor de Chalma (1963) y Tragedia y loa de Nuestra Señora de los Remedios (1936).
Recordamos a Xavier Icaza con dos de sus poesías publicadas en Marea Encendida y tres dedicatorias al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.
Poesías de Xavier Icaza
LA CANCIÓN DEL PANAL
Junto al nido, el panal, donde se halla el trabajo y el taller, donde se hace posible la vida para el nido, donde se estudian nuestros hondos problemas, donde se trata de alcanzar el ideal, donde juntos anhelamos construir nuestro destino, colocar nuestra piedra en la casa de todos, en la que sin distinción de clases ni de castas, vivan los hombres de común bandera cobijados.Lo que no acaba el uno, el otro lo termina, lo que el uno hace mal, el otro perfecciona, y todo lo importante, lo que implica verdadera creación,
es obra de los dos, en la que no se sabe dónde acaba del uno su trabajo ni el del otro en dónde comenzó.Tratar de resolver la tragedia de ahora, ayudar a construir de aquél mundo mejor que todos anhelamos los cimientos; colaborar en aquella obra intensa que arranque la ignorancia y los prejuicios y haga limpia la vida y la transforme en digna y clara, tal es lo que se incuba en el panal, esta la obra que los dos perseguimos y que también corona Amor.
CON UN PUÑAL DE CANTOS
Presiento el colofón de nuestro libro. Sólo faltan las hojas decisivas, donde se canta del amor de fuego y del que es un crepúsculo tenue.Ayer apenas, yo decía las vidas de otras gentes, sus problemas, sus odios, sus amores. Y ahora he abierto con un puñal de cantos mi pecho adormecido, y me enseño cual soy, y a la luz ha surgido nuestra marea encendida, el amor a la amada y a la hija y nuestro amor al nido.
Con mi sangre y mi anhelo queda escrito. Brotó cual fuente de agua clara, con ímpetu de fuerza retenida largos años.
Brotó sin un anuncio, sin que yo lo aguardara, con ritmo atropellado, com o nace un venero de agua hirviente.
Se apoderó de mí com o amante celosa y absorbente, sin dejarme ni com er ni pensar, y cayó de mis manos com o del risco se despeña el agua torrencial.Y así voy a acabarlo, así lo entregaré. Es sangre de dos sangres, es hijo del amor, ¡como tal vivirá!
Más allá de mi vida ha de quedarse, com o mi testamento, com o mi ensueño ardiente, como el hijo mejor y la espuma dorada de aquella marea en flamas, que montado en sus ondas va a llevarlo a la más alta roca, donde el águila anida y es frío el sol!
Dedicatorias de Xavier Icaza al Mtro. Vicente Lombardo Toledano
Icaza, Xavier. Magnavoz 1926: discurso mexicano. Xalapa, Ver.: Talleres Gráficos del Gobierno de Veracruz, 1926.
Para Vicente, con un abrazo y mis mejores deseos (firmado) Xavier, Xalapa-01 dic. 1926
Icaza, Xavier. Panchito Chapopote: retablo tropical o relación de un extraordinario sucedido de la Heroica Veracruz. México: Cultura, 1928.
Para Vicente, con el afecto de (firmado) Xavier, 1928
Icaza, Xavier. Trayectoria. México: Universidad Obrera de México, 1936.
Para Vicente, con mi viejo afecto fraternal y admiración (firmado) Xavier, 1936
Obras ubicadas en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
Relación y prodigio del Santo Señor de Chalma (1963)
La Revolución Mexicana y la literatura
Marea encendida
Dilema
De Chalma y de Los Remedios
El nuevo derecho obrero mexicano
Artículo escrito por el Doctorando Josep Francesc Sanmartín Cava, en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Mario Monteforte Toledo, conocido también como Mario Monteforte, nació el 15 de septiembre de 1911, en la ciudad de Guatemala; donde falleció el 4 de septiembre de 2003. Fue un destacado abogado, esgrimista, docente, político, sociólogo, escritor de cuento, novela y poesía.
Mario Monteforte Toledo cursó el bachillerato en el Instituto Nacional de Varones, donde estudió los postulados de la Revolución Mexicana y las ideas de Víctor Raúl Haya de la Torre, que definirían su formación política. Años más tarde, estudió derecho en la Universidad de San Carlos de Guatemala, graduándose en 1938. También se graduó por la Universidad de la Sorbona en sociología, en 1939.
Durante su juventud, exploró las selvas guatemaltecas, luchó en la Segunda Guerra Mundial del bando norteamericano, y participó en las Olimpiadas en la disciplina de esgrima.
Como político, fue un militante relevante del Partido Unificado de la Revolución, siendo elegido diputado en 1944, tras el derrocamiento del dictador Jorge Ubico Castañeda. En 1946, acudió como representante de la República a la ONU. En 1948, Mario Monteforte Toledo asumió la vicepresidencia de Guatemala, bajo el gobierno de Juan José Arévalo. También accedió a la presidencia del Congreso Nacional.
Como profesor, en 1956, impartió clases en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), cuando tuvo que exiliarse a causa de la prohibición de los partidos políticos por el golpista Carlos Castillo Armas. Mario Monteforte sólo pudo volver a Guatemala con el gobierno de Vinicio Cerezo, tras 35 años de exilio.
De manera menos destacada, fue abogado; y también se desempeñó como sociólogo, interesándose por la cultura indígena guatemalteca.
En la literatura, Mario Monteforte Toledo se interesó principalmente por la narrativa, el teatro y la poesía, con carácter indigenista. En su producción literaria destaca la relación entre el ser humano y la naturaleza, así como la denuncia de la explotación de campesino guatemalteco. En 1993, le concedieron el Premio Nacional de Literatura “Miguel Ángel Asturias”, en Guatemala. También obtuvo el Premio Internacional de Cuentos Juan Rulfo 2001, concedido por Francia, por su libro La Puerta Blanca. En 1997, un grupo de escritores creó la Fundación “Mario Monteforte Toledo”, y hasta 2014 estuvo entregando un premio literario anual.
Recordamos a Mario Monteforte con la dedicatoria al Mtro. Vicente Lombardo Toledano que se encuentra en su novela Anaite de Mario Monteforte (1948).
Dedicatoria de Mario Monteforte Toledo al Mtro. Vicente Lombardo Toledano
Monteforte Toledo, Mario. Anaite de Mario Monteforte. Guatemala: El Libro de Guatemala, 1948.
Para Vicente Lombardo Toledano, con la devoción de (firmado) M. Monteforte. Guat. VI-48 (1948)
Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
Efemérides con fines de difusión cultural e histórica.
La isla de las navajas (1993) (Incluye: “El gallo y la noche”; “La primera vez”; “Dialógo con el inca”; “La gemela”; “El extraño vientre de los dioses”; “El espectáculo más grande del mundo”; “El castillo en la ceniza”; “Teoría de la salvación”; “La isla de las navajas”)
Cuentos de la Biblia (2001)
Ensayos
Guatemala: monografía sociológica (1959)
Partidos políticos latinoamericanos (1961)
3 ensayos al servicio del mundo que nace (1962) (Incluye: “La crisis sociopolítica de Europa”; “El tercer mundo”; “Los países subdesarrollados ante la era nuclear”)
La reforma agraria en Italia: estudio de experiencias para México (1962)
Las piedras vivas: escultura y sociedad en México (1965)
Bibliografía sociopolítica latinoamericana (1968)
Izquierdas y derechas en Latinoamérica: sus conflictos internos (1968) (Escrito con: Francisco Villagrán Kramer)
Centroamérica: subdesarrollo y dependencia (1972)
La solución militar a la peruana: 1968-1970 (1973)
Mirada sobre Latinoamérica (1975)
Literatura,ideología y lenguaje (1976)
Beatriz Caso (1979)
Los trabajadores y las prestaciones sociales: Francia, Gran Bretaña, Italia (1982)
Estudios superiores en ciencias sociales (1982)
Los signos del hombre (1985)
Las formas y los días: el barroco en Guatemala (1989) (Escrito con: Gustavo Palma y Carlos Ayala)
Palabras del retorno: visión de Guatemala 1990 (1992)
Tiempos de renuevo: ensayos (1994)
La frontera móvil (1996)
Teatro
El santo de fuego (1986)
Otros
Conversaciones con Mathias Goeritz (1993)
Diccionario privado (2002)
Artículo escrito por el Doctorando Josep Francesc Sanmartín Cava, en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
José María Benítez nació el 30 de junio de 1898, en Huanusco, estado de Zacatecas (México); y falleció el 11 de septiembre de 1967, en la Ciudad de México. Fue un destacado escritor, sindicalista, docente, narrador, periodista e ilustre poeta mexicano.
José María Benítez estudió preparatoria en la Escuela Nacional Preparatoria, continuando sus estudios en la Universidad Nacional de México, hoy conocida como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Como docente, José María Benítez impartió literatura e historia en secundaria, en diversas escuelas de la Ciudad de México.
Durante su actividad sindicalista, José María Benítez ocupó varios cargos, entre los que destacaron la dirección de la Alianza de Ferrocarrileros Mexicanos, en su Sindicato, y la dirección de la oficina de publicidad de 1938 a 1955.
En la administración, José María Benítez se desempeñó como secretario privado de la Secretaría de Salubridad y Asistencia.
En su actividad periodística, colaboró en el Excelsior y El Nacional, y en su suplemento Revista Mexicana de Cultura. También colaboró realizando diversos trabajos de periodismo cultural, con reseñas para libros sobre Economía, Política y Educación.
Como literato, de 1929 a 1930, perteneció al grupo literario “El Agorismo”, creado para el estudio de la lucha social en México y el mundo. Su trabajo en cuento lo dedicó a la denuncia de problemas sociales, representando situaciones cotidianas y, también, mostrando los conflictos psicológicos de los personajes y estampas de la Revolución. En la poesía, José María Benítez se centró, principalmente, en la naturaleza y el amor. Escribió una única novela, Ciudad, en la que presentó los efectos de la Revolución.
Recordamos a José María Benítez con tres de sus poesías y dos dedicatorias al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.
Poesías de José María Benítez
LLUEVE, AMIGO…
LLUEVE, amigo…
El torrente baja y baja, seda negra, sobre el llano. Lleva la tierra en el pecho prendido el cielo, y la mano se le crispa a cada estruendo. —¡Qué noche más negra, hermano!
—¿Te mojas? —La camisa y el sarape, el paño y el ceñidor. El torrente baja y baja y en la hondonada invisible resuena como tambor.
—Pronto llegaremos, anda; desentúmete, no tiembles, pues ya tu jacal se asoma. Silencio largo. La lluvia, tiene en los labios aroma.
Sonó un disparo. Cayó uno de los dos a un charco. A cien metros, unos hombres desfilan bajo la lluvia campestre, de cutis zarco.
—Uno menos, jefe, le dicen al hacendado. Y el grupo sale a galope por el campo ilimitado.
Con el muerto a cuestas llega a la puerta del jacal. Dejaban los pies un surco en el frío lodazal; perdió el muerto los huaraches y el sombrero; se los llevó el temporal.
Los hijos están en círculo. De la cabeza del muerto sale un hilillo de sangre que recibe la mujer. La lluvia cesó en el monte; sobre la choza y el mundo se deshoja el amargo amanecer.
Historia de campesinos que en la conciencia se aferra; historia que acabará con la toma de la tierra por los míos; habrá más héroes en esa próxima guerra, y hasta el último asesino morderá el polvo, en la ciudad o en la sierra.
—Llueve, amigo… deme por favor, la mano.
—Qué noche más negra, hermano.
FIGURA EN EL PAISAJE
CARA de tierra, ojos de sueño, mano morena.
Esqueleto frío de angustia, carne tranquila ante la pena, risa que no tiene aurora, reloj que no marca tiempo.
Ultima tabla de un barco, puño de tendones rotos, arco tendido, sin flecha, energía sin cauce, sola.
Indio, punto en la i del paisaje, maguey vestido de harapos manojo vivo de historia, inmovilidad sin mauser.
En el fondo de la tarde estás con la espalda al tiempo como en espera de una larga lluvia de luceros.
Quizás mañana te encuentre colgado de un árbol grande por haber pedido tierra para tus hijos desnudos, para tu mujer espectro; y esperarás como ahora, mudo, de espaldas al tiempo.
Indio de sarape rojo, pequeño gajo en la loma: quiero que dejes de ser ganancia de los caudillos, harina sin levadura, victoria sin resplandores.
Quiero que el rojo de ocaso que llevas sobre los hombros, no sea dato de paisaje, sino bandera de lucha.
Quiero que la sombra dura vuelva a mirar tu silueta con el arma al brazo, puestos los ojos en el futuro, que hablará el idioma firme y sonoro de las balas.
Inmóvil, sigue en la loma, el indio de mi poema; quizás espera su alma larga lluvia de luceros.
CARTA INCOMPLETA A UN NEGRO HAITÍ
TRAIGO la voz de mi tiempo y la voz de mi país, para hablarte, hermano negro, de la tragedia del indio, de las sombras en Haití, de los traidores de China, los vencidos del Brasil, del etiope rudo y cándido, del blanco salvaje y ruín, y del Asia devorada como tu tierra y la mía por idéntico mastín.
Doce millones de indios, quinientos latifundistas y un dictador. Tal era México, hermano, —angustia de ayer y hoy— cuando era sólo un polluelo sobre el trueno de la historia, la revolución.
Incendiamos los ingenios, las haciendas y las vías, y Norte y Sur eran rosas mecidas por el terror; y arrasaron nuestros pueblos, y quemaron nuestros montes sin compasión.
Y todavía en las llanuras sin fondo y en las cuestas sin verdor, gritan nuestros muertos: polvo humano frente al sol.
Con el mauser en la mano murió el abuelo, y el padre, y el niño creció en las aulas del asalto y el clarín.
Es esta la parda cinta, la gesta pueril y bárbara de mi pueblo y mi país.
Pero todo sigue igual, hermano: las minas son ríos de oro que no acaban de correr hacia Nueva York y Londres como hacia España en ayer, y sólo nos van quedando hombres espectrales, blancos de tisis, o verdes de cáustica hiel, silicosos retumbantes, mercurianos, hombres roídos, sin dientes, hombres sin esperanza y sin ley, que nada quieren, que dejaron cien por ciento de su vida en la entraña de la tierra, basta y fiel, compasiva, instintiva y firme: puño seguro que nos ha de disolver.
Todo está igual, camarada. A mis ancestros robaron 20 millones de hectáreas de tierra fértil, en nombre de Dios y el rey, y nos han devuelto algunos millones de hectáreas; es una cuenta muy precisa: por cada hectárea un cadáver de oscuro indio o de mujer.
En el campo, el pobre tiene apenas para comer, nopales, tunas, frijoles, maíz, salitre y maguey, y para alegrar la vida, alcohol, paisajes vacíos y un profundo anochecer…
Dedicatorias de José María Benítez al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.
Benítez, José María. La huelga ferroviaria y la lucha antiimperialista. México: Frente Cultural, 1936.
Afectuosamente al compañero Lombardo Toledano (firma) de José María Benítez
Benítez, José María. La voz de mi tiempo. México: Talleres Tipográficos la Nacional, 1940.
Para el compañero Vicente Lombardo Toledano, cordialmente (rúbrica) de José María Benítez.
Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
Efemérides con fines de difusión cultural e histórica.
Artículo escrito por el Doctorando Josep Francesc Sanmartín Cava, en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
“Antropología filosófica: afectividad y subjetividad humana”
/ Arequipa, Perú, 17 a 19 de septiembre de 2018.
Evento académico que promueve la difusión de trabajos de investigación en campos relacionados a la Antropología Filosófica.
Este congreso está organizado por la Facultad de Ciencias y Tecnologías Sociales y Humanidades y el Centro de Estudios Filosóficos de la Universidad Católica de Santa María, con la colaboración del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
PROGRAMA
LUNES 17 DE SEPTIEMBRE
PRESENTACIÓN DEL CONGRESO (Auditorio Miguel Grau)
9,00 Inauguración del I Congreso de Antropología Filosófica Olger Gutiérrez Aguilar, Decano de la Facultad de Humanidades.
9,30 Presentación de la Sociedad Iberoamericana de Antropología Filosófica Jacinto Choza, Vicepresidente de la Sociedad Hispánica de Antropología Filosófica, España.
SECCION 1-A (Auditorio Miguel Grau), Antropología filosófica: afectividad y subjetividad humana.
Moderador: Arturo Mota Rodríguez, México.
10,00 La Antropología filosófica en Latinoamérica Arturo Mota Rodríguez, Universidad Anahuac Sur, México.
11,00 La antropología filosófica en España Gustavo Adolfo Muñoz, Pontificia Universidad Bolivariana de Medellín, Colombia.
12,30 ALMUERZO
Moderador: Rafael Cúnsulo, Buenos Aires.
15,30 La identidad narrativa vínculo antropológico entre la fenomenología y la hermenéutica Rafael Cúnsulo, Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, Buenos Aires.
16,30 La experiencia de la persona. Afectividad y reconstitución en el pensamiento de Edith Stein Ananí Gutiérrez Aguilar, Universidad Católica de Santa María, Arequipa, Perú.
17,30 Modelos jurídicos y políticos de humanismo Jaime Mendez, Universidad Veracruzana, México.
16,30 La experiencia de la persona. Afectividad y reconstitución en el pensamiento de Edith Stein Ananí Gutiérrez Aguilar, Universidad Católica de Santa María, Arequipa, Perú.
17,30 Modelos jurídicos y políticos de humanismo Jaime Méndez, Universidad Veracruzana, México.
LUNES 17 DE SEPTIEMBRE. TARDE
SECCION 1-B (Aula B-403), Antropología filosófica: afectividad y subjetividad humana.
Moderador: Fernando Jáuregui Monroy, Arequipa, Perú.
15,30 Ira y política Fernando Jáuregui Monroy, Universidad Tecnológica del Perú, Arequipa, Perú.
16,00 La antropología trascendental de Leonardo Polo y su aplicación en la Educación Aldo Llanos Marín. Universidad de Piura (UDEP), Piura, Perú.
16,30 Tiempo, memoria y muerte Aleixandre Brian Duche Pérez, Universidad Católica de Santa María, Perú.
17,30 La dictadura de las emociones Diego Alberto Rivas Díaz. Universidad Nacional San Agustín, Arequipa, Perú.
18,00 Yuyanapaq. Para recordar: representación del sujeto subalterno desde el rito de los funerales Lilian Calisaya Gutiérrez, Universidad Nacional San Agustín, Arequipa, Perú.
18,30 Hombre y educación. Una revaloración del comportamiento prometeico Arnaldo Valdivia Loaiza, Universidad Católica de Santa María, Perú.
MARTES 18 DE SEPTIEMBRE. MAÑANA
SECCION 2-A (Auditorio Miguel Grau). Antropología biológica y médica.
Moderador: Alejandro Serani, Santiago de Chile.
9,00 La dinámica afectiva. Filosofía de la naturaleza, fenomenología y neurociencia Alejandro Serani, Universidad Católica de Chile.
10,00 Decir el cuerpo: las aportaciones científicas y metafísicas del pensamiento lainiano para la construcción de una antropología integral Jonny Alexander García Echeverri, Universidad Católica Luis Amigó, Bogotá, Colombia.
11,00 Reflexiones sobre la bioética y la antropología Águeda Muñoz, UCSM, Arequipa, Perú.
12,00 ALMUERZO
13,00 VISITA AL CONVENTO DE SANTA CATALINA O DE SANTA TERESA (previa inscripción)
MARTES 18 DE SEPTIEMBRE. TARDE
SECCION 3-A (Auditorio Miguel Grau). Antropología y religión.
Moderador: Luis María Baliña, Buenos Aires.
15,30 Dimensiones de la subjetividad y formas de meditación Olga Arístegui y Luis María Baliña, Universidad Católica Argentina, Buenos Aires.
16,30 La tarea de la existencia en la mitología cinematográfica contemporánea Josep Sanmartín Cava, Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano, México.
17,30 Antropología quechua y antropología aymara Ovidio Velasco Velázquez, Universidad Católica de Santa María, Arequipa, Perú.
MARTES 18 DE SEPTIEMBRE. TARDE
SECCION 2-B (Aula B-403), Antropología biológica y médica.
Moderadora: Elita Betty Oviedo Pinto, Perú.
15,00 Enfoque biológico en el estudio de los seres humanos. (Videoconferencia) Raúl Gutiérrez Lombardo, Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano, México.
15,30 Sartre y la pasión inútil. Un legado antropológico vigente Lourdes Chávez Mazeyra, UCSM, Arequipa.
16,00 Aportes de la teoría del reflejo del monismo materialista contemporáneo a la teoría de los estudios críticos humanistas/animalistas Felipe Andrés Lázaro Quispe, Arequipa, Perú.
16,30 Fundamentos biológicos del ser humano Elita Betty Oviedo Pinto, Universidad Católica de Santa María, Arequipa, Perú.
MIERCOLES 19 DE SEPTIEMBRE. MAÑANA
SECCION 4-A (Auditorio Santa María). Antropología, tecnología y medio ambiente.
Moderador: Víctor Hugo Gómez, Medellín, Colombia.
9,00 Filosofía de la Basura Jacinto Choza, Universidad de Sevilla, Emérito.
10,00 La afectividad humana mediada por humanoides, robots y otros dispositivos Víctor Hugo Gómez, Pontificia Universidad Bolivariana de Medellín, Colombia.
11,00 Reflexiones sobre la crisis ambiental y la ética del desarrollo Julio Alegría, Presidente del Consejo Directivo de AEDES, Arequipa, Perú.
MIERCOLES 19 DE SEPTIEMBRE. MAÑANA.
SECCION 5 (Aula B-403), Antropología y arte.
Moderador: Cesar Sánchez Martínez, Arequipa, Perú.
10,15 El hombre moderno frente a la sociedad de consumo del siglo XX Gerardo Álvarez Jaén, Arequipa, Perú.
11,00 Sobre las bases psíquicas de la creación literaria: una visión desde la antropología clásica Cesar Sánchez Martínez, Seminario Arquidiocesano de San Jerónimo, Arequipa.
11,45 Representaciones de la identidad nacional en las ilustraciones publicadas como doodles Margie V. Salas Delgado, UCSM, Arequipa, Perú.
12,30 ¿Qué tipo de cine nos ayuda al reconocimiento del otro? Del personalismo fílmico del Hollywood clásico al realismo ético de los hermanos Dardenne (Videoconferencia) José Alfredo Peris, Universidad Católica de Valencia, España.
12,30 ALMUERZO
ASAMBLEA DE LA SOCIEDAD IBEROAMERICANA DE ANTROPOLOGIA FILOSOFICA (AUDITORIO MIGUEL GRAU)
Manuel Navarro Luna nació el 29 de agosto de 1894, en Jovellanos (Cuba); y falleció el 15 de junio de 1966, en La Habana. Fue un destacado periodista, revolucionario, político y distinguido poeta cubano.
Manuel Navarro Luna tuvo una infancia difícil, apenas a unos meses de haber nacido, su padre Zacarías Navarro Pérez, capitán del ejército español, fue asesinado por sus compañeros cuando descubrieron que apoyaba la lucha por la independencia cubana, lo que supuso que con sólo seis meses tuviera que marcharse de su ciudad natal a Manzanillo.
De niño, acudió a modestas escuelas de barrio, donde pudo hacer sus primeros estudios de primaria en letras y música. Esto le llevó a ser uno de los fundadores de la Banda Infantil de Música de Manzanillo. Sin embargo, a edad temprana, no le quedó más remedio que abandonar la escuela y dedicarse a todo tipo de oficios, principalmente al de barbero. A pesar de todo, Manuel Navarro Luna estudió de manera autodidacta, para superarse y contribuir a la causa cubana por la libertad.
Como periodista, Manuel Navarro Luna dirigió La Defensa y La Montaña, y fundó una filial de la Asociación de la Prensa y la Biblioteca Pública José Martí. También colaboró en las publicaciones Revista de Avance, Letras, Social, Renacimiento, Unión, La Gaceta de Cuba, Verde Olivo y Hoy.
En 1915 publicó sus primeros poemas en las revistas Penachos y Orto. También publicó poesía en la Revista Bohemia, y en 1919, publicó su primer libro Ritmos Dolientes. La temática de Manuel Navarro Luna fue principalmente revolucionara e inspirada en grandes figuras como Antonio Maceo y Mariana Grajales, protagonistas de la lucha por la independencia de Cuba.
Como revolucionario, Manuel Navarro Luna leyó su soneto Socialismo en el acto del Día Internacional de los Trabajadores organizado por Agustín Martín Veloz. Ingresó en la Defensa Obrera Internacional en 1929 y se unió al Partido Comunista de Cuba en 1930, luchando contra la dictadura machadista y la amenaza nazi. Esto le valió para ser perseguido y encarcelado en los años siguientes. A pesar de todo, formó parte del Comité de Auxilio del Pueblo Español durante la Guerra Civil Española, y en 1940, pudo trabajar en la primera alcaldía comunista de Cuba a cargo de Paquito Rosales, en el Departamento de Cultura de Manzanillo.
A pesar de ser perseguido durante la dictadura de Fulgencio Batista, Manuel Navarro Luna colaboró con la revolución y participó en el triunfo revolucionario de 1959, formando parte de las milicias nacionales.
Recordamos a Manuel Navarro Luna con dos de sus poesías y una dedicatoria firmada al Mtro. Vicente Lombardo Toledano en su libro La tierra herida (1943).
Poesía de Manuel Navarro Luna
CANTO DE LOS SURCOS
El ojo pegado a la raíz estremecida del llanto; la garganta doblada sobre la corriente de un estertor partido; la boca, endurecida y helada, cubierta por un vértigo sucio, por un espumarajo de tinieblas. El pecho herido…! El pecho herido sobre un cauce de sombras…! Y las manos caídas…! Las manos que podían cargar gritos maduros y despedazarlos…! Las manos que podían abrir los vientres de la luz…!
Campesino…! Campesino cubano…!
El río, con la sangre podrida, echa su pelambre de limos fétidos y su cansancio turbio en la orilla asustada y trémula del día, y se arrastra después como un apetito desvelado: apetito sin órbitas bajo cuyas lenguas acribilladas se despiertan los ataúdes…!
Con la sangre podrida, siembra su voz podrida en la carne sin llamas del silencio podrido; y la voz, que flamea después sobre las espaldas de los mástiles arrodillados, la voz henchida y plena, dura y desolada, renace, y brilla, como una sementera de llagas.
El río con la sangre podrida…!
Por las venas del agua corren semilleros de fiebres; el huracán nocturno construye espectros alucinados, y se alzan en los surcos temblorosos de remordimientos, los cráneos de los niños que murieron sin saber que eran niños…!
Agua de los sepulcros…! Agua de los sepulcros…! Agua de los sepulcros…! Se filtra por la negrura que se corrompe en el sueño oloroso a cadáveres, y lame las cicatrices verdes del espanto, y lame la carroña amortajada de la noche.
Agua para la sed de los niños…! Agua para la sed de los hombres…!
¡La llamarada grita en el crecido lecho de las cóleras fatigadas: canto que sube por el hombro ensangrentado de la tierra para trizar la frente del mundo; trepidación de escombros donde se desploma la sangre paralizada de las banderas; vórtice de truenos donde se despedaza el rumbo de los soles…!
Pero aquí no se escucha más que el rudo son de la pupila siniestra; aquí no se escucha más que la podredumbre del monte…! El niño… no sabe que es niño…! El hombre… no sabe que es hombre…!
CANTO DE LA AGONÍA
Horizonte de lágrimas…! Escándalo de cruces que se posan sobre siembras de tumbas…!
Los niños, ya no cierran los ojos. Se abraza al niño negro, que es más fuerte, el niño débil, que es el blanco. Y se enredan en el dolor espeso, obscuro y torvo de la tierra crucificada y escuchan el ruido de su sangre molida por la muerte.
Por los surcos desamparados, corren las calaveras de los niños que no tuvieron nombres; —nadie supo jamás cómo esos niños muertos se llamaron… nadie supo jamás si alguna vez vivieron:…! la calavera del niño blanco…! la calavera del niño negro…!
El bohío…! Ese tallo de sombras, ese copo de sombras anudado a la madrugada delirante con la voz del gemido; esa mancha estucada en el temblor de las soledades inermes: Mugre del campo…! Greña de la abulia…!
El bohío…! Clava sus desamparos en las ramas yertas del hambre y muerde las palideces vacilantes de los niños que juegan, muriendo, con las ramas.
Puño de la miseria, pico desesperado de la angustia sin migajas de lumbre; escara de la noche, hipo de la última tiniebla…!
Por entre filos alarmados de telarañas rondan los esqueletos, y se alimentan con un caldo obscuro de agonías, mientras la tos desgrana esputos rencorosos en los graneros de los rincones, o sobre los bordes, sin pestañas, donde jamás estuvo una palpitación perdida.
El campesino muere…!
Sin luz, sin pan, sin agua limpia…! Muere, para morir, negado al suelo renegrido que es como la espuma de la muerte. Y el campesino, muere…!
Abrazado a una estrella que los hombres ataron a un muro de ignominias, fue como un garfio enloquecido cuando se puso en pie el denuedo de las trompetas.
Fue como un garfio enloquecido clavado en el pulmón de la tormenta.
Fue chispa disparada a un centro de negrura: harapo guerreador, cólera en puntas…!
Sobre un charco de muertes sangró por la luz atribulada. La úlcera de enconos que supura en la carne de los esclavos ofendidos cortó los hierros a las violencias azuzadas. Y los andrajos iracundos se levantaron de un lecho de lacerias para ya acabar de morir…!
El pantano famélico abrió la boca desdentada y pestilente para morder el ímpetu que corrió tras la luz prisionera. Y el ímpetu, harapiento y escuálido, se derribó sobre el frío de sus propios temblores.
Pero subió sobre su cuerpo; subió sobre su sangre; subió sobre la muerte… Y fue como una crecida de clarines, como el músculo desbordado de la venganza frente a una verde iluminación de palmeras…!
Corrió… Corrió tras una estrella, tras un resplandor encadenado… ¡Para morir sin luz, sin pan, sin agua limpia…!
Campesino…! Campesino cubano…!
Dedicatoria de Manuel Navarro Luna al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.
Navarro Luna, Manuel. La tierra herida: poema en cuatro cantos. Cuba: Imprenta el Arte, [1943].
Para el admirado compañero Vicente Lombardo Toledano, una de las grandes, de las mejores figuras humanas de América. Fraternalmente, (firmado) Manuel Navarro.
Principales publicaciones de Manuel navarro Luna
Corazón Abierto (1922)
Refugio (1927)
Surco (1928)
Siluetas Aldeanas (1929)
Cartas de la Ciénaga (1932)
Pulso y Onda (1936)
La Tierra Herida (1943)
Odas Mambisas y Odas Milicianas (1963)
Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
Efemérides con fines de difusión cultural e histórica.
Artículo escrito por el Doctorando Josep Francesc Sanmartín Cava, en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Luis Enrique Osorio, nació el 27 de marzo de 1896, en Bogotá (Colombia); donde falleció 22 de agosto de 1967. Fue un notable educador, sociólogo, músico, escritor de novela, cuento, drama y poesía.
Estudió en el Colegio de Nuestra Señora del Rosario, y después ingresó en las facultades de Ingeniería y Leyes de la Universidad Nacional, pero no concluyó ninguna carrera. Luis Enrique Osorio fue aficionado también a la música, lo que le serviría, más adelante, para desarrollar comedias musicales.
Como periodista, Luis Enrique Osorio trabajó en los principales medios del país, y fundó la revista La Novela Semanal (1922), dedicada a una colección de narraciones periodísticas. También fundó Teatro y El Cuento Semanal.
Como dramaturgo, Luis Enrique Osorio fundó la Compañía Dramática Nacional, La Escala, la Compañía Bogotana de Comedias y la Escuela de Arte Dramático. También fundó, junto con Rómulo Betancourt, la Alianza Unionista de la Gran Colombia, dedicada al establecimiento lazos entre demócratas colombianos, ecuatorianos y venezolanos, y construyó El teatro de la Comedia.
Luis Enrique Osorio escribió numerosos ensayos como el Manual del universo, La escuela de la vida, México, país milenario, Geografía económica de Colombia y Visión de América.
Como literato, destacó en la comedia, considerándose como uno de los fundadores del teatro colombiano. La obra de Luis Enrique Osorio era principalmente humorística y satírica, dedicada por entero al drama nacional, en honor a las costumbres y la política de su época. Entre sus obras destacan Sed de justicia, El iluminado, Al amor de los escombros, Pájaros grises y La culpable.
Entre la obra de Luis Enrique Osorio, cabe también mencionar algunas de sus narraciones cortas, como La tragedia de Broadway y El cementerio de los vivos.
Como poeta, Luis Enrique Osorio desarrolló un estilo sencillo, humorístico e ingenioso.
Recordamos a Luis Enrique Osorio con una dedicatoria al Mtro. Vicente Lombardo Toledano en su libro Los destinos del Trópico (1933).
Dedicatoria de Luis Enrique Osorio al Mtro. Vicente Lombardo Toledano
Osorio, Luis Enrique. Los destinos del Trópico. Quito: Bolívar, 1933.
Al eminente intelectual mexicano Vicente Lombardo Toledano, con la amistad de El Autor
Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
Efemérides con fines de difusión cultural e histórica.
El Rajá de Pasturacha, Flor Tardía, La Familia Política, El Zar de Precios, Los Celos del Fantasma, El Beso del Muerto, Las Raposas, La Imperfecta Casada, Lo que el Diablo se llevó, Ahí sos Camisón Rosao, Al Son que me toquen Bailo, El Doctor Manzanillo, Toque de Queda, Nudo Ciego, La Ruta Inmortal, Los Espíritus andan sueltos, Tragedia Íntima, Adentro los de Corrosca, El Loco de Moda, Que tu Esposa no lo sepa, Sí, mi Teniente, El Hombre que hacía soñar, Pájaros Grises, La Culpable, El Rancho ardiendo, Al Amor de los Escombros, Sed de Justicia, Entre Cómicos te has de ver, Nube de Abril, Préstame tu Marido, Bombas a Domicilio, La Sombra, Paro Femenino, Manzanillo en el Poder, El Cantar de la Tierra, Aspasia, Cortesana de Mileto, Se fuga una Mujer, La Ciudad Alegre y Coreográfica, Les Createurs, estrenada en París, y Café Amargo .
Novelas
La Mágica Ciudad del Cine, Un Romance de Viaje, La Bendición, La Mujer Blanca, Una Mujer de Honor, Paso a la Reina, Lo que agradece una Mujer, Los que jugaban al Amor, Malos Ojos, Sueños Fugaces, Lo que brilla, Primer Amor, La Tragedia de Broadway, El Cementerio de los Vivos, El Centavo Milagroso y ¿Quién mató a Diós?
Libros de versos
Romances y Entrevistas y Poesías.
Otros
Visión de América, Teatro, cuatro tomos; El Salario Familiar, Geografía Económica y Social de Colombia, El Universo en las Manos del Niño, Democracia en Venezuela, Causas de la Historia, América, Las Culturas Mediterráneas, Caldas, Llega la Era Interplanetaria, Cuentos de Mujeres y El Criterio Histórico, dos tomos.
Artículo escrito por el Doctorando Josep Francesc Sanmartín Cava, en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
La reflexión sobre el héroe mitológico, no se hace evidente en la primera película, sino que es algo que se desarrolla a lo largo de la saga. La primera película en sí, estrenada en 1999, relata la historia de un héroe, Neo, quien es capaz de despertar su potencial al final del filme, cuando muere y resucita. Este momento arquetípico es lo que se conoce como “el vientre de la ballena”, y significa la muerte del protagonista literal o metafórica, cuando todo parece estar perdido.
En Matrix, Neo muere de manera literal, y resucita en respuesta al amor a Trinity. Y es en el momento que lo hace que adquiere dones que le permiten manipular la Matrix a su antojo. Hasta aquí es una historia arquetípica en toda regla.
Sin embargo, en la segunda y tercera entrega, la idea de héroe se retuerce para hacernos comprender que, en realidad, lo que habíamos visto en la primera película no era más que un engaño. Neo, está diseñado por la propia Fuente e insertado en la Matrix como un dispositivo de control final, para evitar que la revolución pueda acabar con el sistema. Lo sugestivo de la historia es que ni siquiera él puede ser consciente hasta el final de la segunda película, y sólo porque el Arquitecto, el diseñador y administrador de la Matrix, se lo revela. De otro modo no lo habría sabido, como muchos líderes de nuestra realidad que nunca sabrán, o no querrán saber, que en realidad son hombres de paja[1].
Además, Neo descubre la verdad porque ha llegado a su límite. Él no la descubre por sí mismo en un sentido pleno, aunque pueda intuirlo, sino que la “verdad” le es confesada como parte fundamental del fin de ciclo diseñado por la Matrix. Esto es, a Neo se le dice la verdad cuando el sistema tenía previsto decírselo.
El libre albedrío
Es cierto que Neo ha recorrido un camino, pero lo ha recorrido dentro de una determinación científica.
Pero no todo está perdido, y eso es lo interesante de la película. Aunque Neo ha recorrido un camino que estaba previsto para él, durante todo el camino lo ha acompañado la duda, y ha sido la duda la que le ha permitido recorrerlo con auténtico libre albedrío.
Neo ha recorrido un camino que le estaba marcado, es cierto, pero comprende por qué lo ha recorrido, y es al comprender las razones que lo han llevado hasta allí, cuando puede construir su propia realidad.
Para comenzar debidamente debemos considerar la idea de la causalidad y ver de qué origen se deriva. Es imposible razonar con exactitud y entender perfectamente la idea acerca de la que razonamos, y es imposible entender perfectamente una idea sin seguirla hasta su origen y examinar la impresión primaria de la que surge. El examen de la impresión concede claridad a la idea y el examen de la idea concede una claridad igual a todos nuestros razonamientos. (Hume, 2001
Cuando Neo decide escoger la puerta no prevista para él, que lleva a la destrucción de la Matrix y a la extinción de la humanidad para salvar a Trinity, sabemos que lo hace por amor, pero no sabemos cómo sucede más que por los aspectos científicos que describe el Arquitecto. Sin embargo, sabiendo la cualidad racional sumamente escéptica de Neo, podemos pensar que pudiera tener dudas sobre el Arquitecto y las alternativas que le da.
Así que quizás, se podría pensar que además del impulso amoroso hacia Trinity, Neo dude de tal modo que pueda decidir por sí mismo, convirtiéndose en un auténtico héroe. Puede que con más razón que emoción de lo que parece. De hecho, el Neo que decide hacer lo contrario a sus cinco antecesores, se muestra calmado, racional, y muy distinto a los otros Neos emocionales que al final caen en la trampa de la falsa elección del Arquitecto. Neo, decide.
Se podrían discutir las implicaciones de la decisión de Neo, matizar e incluso contradecir lo expuesto. Sin embargo, hay un hecho difícilmente discutible. Es en el momento en que Neo decide enfrentar lo que se le plantea como un imposible, cuando libera a la Matrix del eterno retorno (Eliade, 2008), de una existencia superflua[2] donde la historia se repita una y otra vez con idéntico resultado (Popper, 1996). Dicho de otro modo, cuando Neo elige actuar bajo su propio criterio en contra de lo que se espera de él, es cuando empieza a construir una nueva realidad.
2. La liberación en Matrix
A nivel cosmogónico, la secuencia del Arquitecto, es de las más importantes de la saga. Es aquí cuando metafóricamente muere el Neo, que es un diseño de héroe, para renacer como Neo el auténtico héroe, que como vemos, adquiere poderes que van más allá de la Matrix.
Neo pasa aquí de nuevo por el vientre de la ballena, que siempre es necesario en toda película y en todo relato. Pero esta vez no sólo es más poderos en lo físico, sino también en lo espiritual. Neo, ha atravesado un umbral que lo encamina hacia el camino de la iluminación, lo que supondrá “su” auténtica liberación.
El embrujo de la caverna
Es cierto que Neo, al final de la saga, pone fin a la guerra entre las máquinas y los humanos, como también es cierto que logra llevar la verdad de lo que es la Matrix a quienes permanecen enchufados. Pero en esencia, las estructuras de poder, simbolizadas por la infraestructura de la Matrix, permanecen igual. En definitiva, Neo ha conseguido incidir en las creencias de los habitantes de la Matrix, pero aún así, la Matrix sigue existiendo. Es más, es posible que como Cypher, que prefiere la vida en la Matrix, los haya muchos más. Y serán estas personas que prefieran no despertar, las que mantendrán el sistema aún a sabiendas de la verdad: que son esclavos.
Morfeo – Matrix es un sistema, Neo. Ese sistema es nuestro enemigo. Pero cuando entras, ¿a tu alrededor qué ves? Hombres de negocios, profesores, abogados, carpinteros. Son las mentes de los mismos que intentamos salvar. Pero hasta que no lo hagamos, seguirán formando parte del Sistema, y eso hace que sean nuestros enemigos. Tienes que entender que la mayoría de ellos no están preparados para ser desenchufados. Y muchos están tan habituados y dependen tan absolutamente del Sistema, que lucharían para protegerlo. ¿Estabas escuchándome, Neo, o mirabas a la mujer del vestido rojo?
Por esta razón, Matrix requiere reflexiones que van más allá de lo evidente. Hay ideas que fulguran en toda la saga, que como la mirada del habitante de la caverna que escapa de sus cadenas y mira al sol por primera vez (Platón, 2012), se aclaran gracias a la iluminación. Es así como Neo sirve de ejemplo para los demás, no como alguien al que seguir ciegamente, sino al que emular desde el conocimiento interior y la razón.
3. La iluminación en Matrix
La auténtica liberación en Matrix supone trascender al sistema.
Uno puede contentarse con ejercer su libre albedrío, su libertad, dentro de un paradigma determinado, o puede trascenderlo y construir una nueva realidad. En definitiva, eso es lo que consigue Neo, liberándose de lo material para alcanzar el mundo inteligible. O al menos, eso es lo que parece si prestamos atención a las referencias simbólicas del Budismo Tibetano presentes en la saga (Padmasambhava, s. f.).
En cualquier caso, y permaneciendo en el mundo sensible, la idea de trascender un sistema determinado es clave para entender cual es el verdadero camino de la liberación. Y en este aspecto, es fundamental el camino cosmogónico que recorremos cada uno de nosotros para intentar comprender, a nivel metafísico, quienes somos y el mundo que nos rodea. Lo interesante aquí es que la Fuente, también en términos tibetanos, podría simbolizar a la Conciencia Universal de la que nos habla el Bardo-Thǒdol, el libro de los muertos tibetano.
Por tanto, el mensaje que las Wachowski podrían estar dando, al menos uno de ellos, es que el conocimiento, tanto personal como cosmológico, es lo que realmente tiene valor, tanto en términos de libertad como espirituales. Es más, el conocimiento es lo que nos da poder para superar la repetición cíclica de la historia, para avanzar hacia paradigmas de mayor emancipación, con mayor liberalización de la conciencia. Y que esto, en sí, facilita el camino de la iluminación.
Por otra parte, y esta es una cuestión importante, al menos desde mi punto de vista, es que en el camino de la iluminación, cuanto más cerca se está del Conocimiento Universal, menos importa lo material. Y en esa materialidad que deja de tener importancia, también se encuentran los receptáculos de nuestra conciencia, de nuestra energía espiritual que se hace igual a la de los demás, sin importar nada más que la iluminación en sí, el conocimiento y lo inteligible.
4. Conclusiones
Como conclusión final, diría que es en el conocimiento donde se abandona lo irracional, y como “lo irracional” me refiero al miedo al otro, a valorarnos según criterios materiales, a la importancia de la clase y del dinero en sí, entre otras cosas. Nada de eso nos acerca al camino de la iluminación. Sólo la comunión con los demás en un deseo de búsqueda del conocimiento universal, puede dar valor auténtico a nuestra existencia, tanto en lo personal como para el conjunto de la humanidad.
Es el conocimiento que se logra a través del camino cosmogónico, lo que nos permite liberarnos de la creencia del “imposible” para abrazar lo “posible”, permitiendo una evolución del historia, que puede correr el riesgo de volverse cíclica. Que en ese “posible”, la humanidad puede aspirar a algo más que a contentarse con ganar algunas libertades, que llegado el momento cabe atreverse a construir paradigmas nuevos que supongan una auténtica evolución cultural, política, social y humana. Y dicho esto diré, que es muy probable que por esta razón, el autoritarismo siempre tenga en alza el discurso de lo “imposible” y de lo “inamovible”, de la estabilidad.
La razón, es lo que nos permite avanzar en la historia sin miedo, y el miedo es lo que nos ancla al deseo irracional de no avanzar. Pero es más, una sociedad que no aspire a avanzar a modelos nuevos de existencia, con mayor libertad de la conciencia, nunca estará encaminada a la iluminación, a pesar de que algunos se atrevan a recorrer este camino por su propia cuenta.
Saga dirigida por Lana Wachowski y Lilly Wachowski (1999-2003), producida por Warner Bross (infografía)
La importancia de la razón
Por último y a este respecto, se hace importante valorar también las formas de conocimiento que se basan en aquello que no es material pero que sirven de alimento para la mente, para comprender el universo que habitamos. El conocimiento, puesto exclusivamente al servicio de lo científico y lo económico, dejando de lado la razón, nos encamina hacia la esclavitud del devenir de la “causa y el efecto”. Sólo podemos ser libres decidiendo desde la razón que nos permita decidir con conocimiento de causa, y admitiendo que, a pesar de todo, se puede estar equivocado. La arrogancia de la ciencia y de élites económicas, nos está llevando a una catástrofe planetaria, y en parte tiene que ver con haber desestimado, principalmente, la filosofía con un carácter crítico y humanista.
En nuestro contexto actual, la duda no parece algo que se pueda tolerar si se desea progreso, que molesta a la ciencia que avanza alocada hacia un posthumanismo, que parece situarse al fondo de un precipicio al que se debe arrojar a la humanidad.
Yo no me opongo, en principio, a ningún progreso, sólo que creo que antes que el progreso material debe existir un progreso de la conciencia. Porque si se hace al revés, la justicia y la igualdad probablemente se definan por lo material, posibilitando la idea de que unas vidas valen más que otras, y que por tanto el sacrificio de unas por otras, es válido y necesario. Por desgracia, me atrevo a afirmar que esto es así hoy en día.
Personalmente creo, que el camino de la liberación pasa por la iluminación, en términos de la conciencia y la razón, y viceversa.
Para más información recomiendo escuchar los siguientes podcasts
Matrix (1ª entrega). Análisis filosófico, teológico y antropológico
Participan Víctor García (físico y activista), Salva Mestre (pianista, filósofo y director de Politeia Radio y Televisión), Pablo Mondragón (antropólogo) y Josep Sanmartín (comunicador y fundador de Vertiente Crítica); conduce Luis Sanmartín (antropólogo y fundador de Vertiente Crítica).
Matrix Reloaded (2ª entrega). Análisis filosófico, teológico y político
Participan Salva Mestre (pianista, filósofo y director de Politeia Radio y Televisión) y Josep Sanmartín (comunicador y fundador de Vertiente Crítica); conduce Luis Sanmartín (antropólogo y fundador de Vertiente Crítica).
Análisis de Matrix Revolutions y conclusiones de la saga
Participan Salva Mestre (pianista, filósofo y director de Politeia Radio y Televisión) y Josep Sanmartín (comunicador y fundador de Vertiente Crítica); conduce Luis Sanmartín (antropólogo y fundador de Vertiente Crítica).
Bibliografía
Campbell, J. (1959). El héroe de las mil caras. Psicoanálisis del mito. México: Fondo de Cultura Económica.
Eliade, M. (2008). El mito del eterno retorno: arquetipos y repetición. Madrid: Alianza Editorial.
Hume, D. (2001). Tratado de la naturaleza humana. Albacete: Servicio de Publicaciones. Diputación de Albacete. Libros en la Red. Recuperado el 1 de agosto de 2018 de https://www.dipualba.es/publicaciones/LibrosPapel/LibrosRed/Clasicos/Libros/Hume.pm65.pdf
Padmasambhava. (s. f.). El libro Tibetano de los muertos: Bardo-Thǒdol. Universidad C.L.E.A. Recuperado el 3 de agosto de 2018 de https://clea.edu.mx/biblioteca/El-libro-tibetano-de-los-muertos.pdf
Platón (2012). La República o El Estado. Madrid: Espasa Calpe.
Popper, K. R. (1996). El universo abierto: un argumento en favor del indeterminismo: post scriptum a «La lógica de la investigación científica», vol. II. Madrid: Tecnos.
NOTAS
[1] La idea maquiavélica que subyace es la de crear un líder supremo que parezca que está sirviendo a la humanidad cuando en realidad sirve a la máquinas. Una metáfora que nos sirve para comprender, más allá de la pantalla, la idea del líder político que gobierna en supuesta representación del pueblo, cuando en realidad sirve a una élite. Algo que lamentablemente se ha convertido en una característica de la democracia formal (occidental o representativa) en múltiples países.
[2] Nos encontramos ante una idea importante que se opone a los discursos autoritarios. La auténtica evolución como sociedad sólo se da al enfrentar lo que desde determinados sectores se presenta como un “imposible”. Las sociedades que tienen valor son aquellas donde se evoluciona hacia nuevas posibilidades, mientras que, aquellas que permanecen inamovibles, condenan su existencia a lo superfluo.
Imagen del Caballo de Troya tal como aparece en la película Troya (2004), dirigida por Wolfgang Petersen, y producida por Warner Bros Pictures, Radiant Production, Plan B, Winston Azzopardi, Barbara Huber, Wolfgang Petersen, Diana Rathbun y Colin Wilson.
Luis Octavio Madero nació en 1908, en la ciudad de Morelia, estado de Michoacán (México); y falleció el 15 de agosto de 1964, en la Ciudad de México. Fue un destacado abogado, periodista, diplomático, escritor y poeta mexicano.
Luis Octavio Madero, fue alumno interno del Seminario Michoacán, lo que le serviría para escribir, años más tarde, Claustro (1932), una de sus obras más celebradas, narrada en primera persona y en tono coloquial. Estudió derecho en su ciudad natal, Morelia. Sin embargo, abandonó sus estudios para ser periodista de El Nacional, donde trabajó durante 30 años. También fue redactor de El Diario de México. Y, en 1934, trabajó como reportero en España y fungió como agregado periodístico en la Comisión Naval Mexicana.
Como diplomático, Luis Octavio Madero se desempeñó como cónsul general de primera en Barcelona, de 1938 a 1939.
En el ámbito literario, de 1929 a 1930, formó parte del Grupo Agorista, dedicado a la literatura. Como autor, Luis Octavio Madero escribió cuento, poesía y teatro. Entre sus obras destacan Claustro (1932), El octubre español (1935), Los alzados (1935), Sindicato (936), la antología de Teatro revolucionario mexicano (1937), Llanto por la vida transitoria (1945) y Rítmica voz (1951), entre otras.
Poemas de Luis Octavio Madero
LLANTO POR LA VIDA TRANSITORIA
I Poned sobre un puñado mínimo de materia Tal como Dios, un soplo de perenne inquietud; El dolor de la duda; la hez de la miseria Y la locura en carne ciega de juventud…!
II Poned en el misterio cóncavo de la nada la ínfima presencia de un átomo de luz Y luego haced que muera la estrella, desolada Bajo el eterno embozo que destruya esa luz…!
III Poned en una nube la ambiciosa mirada Y ponedla en la gloria, la mujer o la flor… ¡Oh, la angustia sin nombre del alma inhabitada! ¡Perderéis nube y gloria y perfume y amor!
IV Poned en el reposo lánguido de la cuna El eco vagoroso de un vagido inicial Y luego en el silencio de la paz sin fortuna La lógica tragedia del silencio final.
V Y pensad en un rapto de insondada pavura: ¡No somos ni un instante del instante fugaz! ……………………………………………………………… Y decid con acento trémulo de amargura: ¡Ha sido un hombre menos…!¡Ha sido un hombre más…!
Dedicatoria de Luis Octavio Madero al Mtro. Vicente Lombardo Toledano
Madero, Luis Octavio. Llanto por la vida transitoria. México: Ediciones Estampa, 1945.
Maestro Lombardo Toledano: a su llegada a México, un abrazo, por su inteligencia, su revolucionarismo ejemplar y todo mi agradecimiento por sus atenciones para mi hermano Ernesto. Muy cordialmente (Firmado) Luis Octavio Madero, marzo de 45” (1945)
Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
Efemérides con fines de difusión cultural e histórica.
Artículo escrito por el Doctorando Josep Francesc Sanmartín Cava, en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Rubén C. Navarro nació el 16 de julio de 1894, en Tangancícuaro, estado de Michoacán (México); y falleció el 8 de agosto de 1958, en la ciudad de Caborca, estado de Sonora (México). Fue un destacado escritor, diplomático, político y poeta mexicano.
Estudió en el Seminario de Zamora (Michoacán), junto con Amado Nervo, donde cursó humanidades. Sin embargo, en 1910, abandonó el seminario para incorporarse a la Revolución Mexicana.
Rubén C. Navarro (1894 – 1958)
Como político, Rubén C. Navarro fue Diputado en el Congreso de la Unión, donde presentó la iniciativa para crear el premio Nacional de Literatura. También fue Cónsul General en San Diego California y en la República del Brasil, lo que le sirvió para entablar amistad con la poetisa chilena Gabriela Mistral.
En 1936, Rubén C. Navarro fue socio fundador de la Unión de Directores Cinematográficos de México. En 1950 produjo y co-adaptó con el director Ernesto Cortázar El Cristo de mi cabecera, un melodrama costumbrista de chinacos que luchaban contra la intervención francesa.
Como poeta, Rubén C. Navarro desarrolló un estilo romántico modernista, filosófico, religioso y simbólico. Ganó el primer premio de los juegos florales de Tampico Fiesta de la Raza 1916. Destacan sus poesías: Sirve más Vino, Al Caballero Don Quijote, La muerte Pasa, Al buen Jesús, Qué cosas de Sor María, Nuestras Almas serán Águilas, Tabernero, Bienaventurados, El Cristo de mi Pueblo, Salutación, Silenciosamente, Resignación, Está muy bien, Quien pudiera ser Monje, Tu Amor es un Martirio, Yo el Rabí, Reza, Mírame Sultana, Doña Blanca de Nieves y El Cristo de mi Cabecera.
Los restos de Rubén C. Navarro descansan en la que fue su propiedad el Campo El Cortijo de la Morena.
Recordamos a Rubén C. Navarro con cinco de sus poemas publicados en su libro Ritmos de otoño (1945), y con una dedicatoria al Mtro. Vicente Lombardo Toledano, escrita en el mismo libro, que se encuentra disponible en la Biblioteca del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Cinco poesías de Rubén C. Navarro publicadas en Ritmos de otoño (1945)
EL RITMO DE LA ETERNA CANCIÓN
El ruiseñor del bosque me enseñó su canción… (¡Es un secreto a voces que el viento se llevó…!)
¿Qué fiesta de calandrias hay en el campo en flor…? Si el trigo no lo sabe ¿voy a saberlo yo…?
El ruiseñor del bosque me enseñó su canción… ¿Quieres que te la cante cuando amanezca Dios…?
Nuestra amiga la fuente ¿por qué no canta hoy…? ¿Porque ha quedado viuda…? ¿Porque perdió la voz…?
Y el grillo, desde lejos contesta en “si bemol”: ”¡si si el viento no lo sabe, lo sabe el ruiseñor…!
Cigarra, mi vecina: ¡compónme un madrigal! ¡Hay que ser todo ritmos y cantar… y cantar…!
¡Cantar en la alegría! ¡Cantar en el dolor! ¡Hacer un ritmo eterno de nuestro corazón…!
….
Volcó el ciprés inmóvil sus ánforas de luna en el hueco caliente de mis manos desnudas…
“¡Bebe —me dijo— bebe para saciar tu sed…! ¡Y me bebí la luna como quien bebe miel…!
!Borrachera de luna es la que tengo yo…! ¿ Qué haré con tu tristeza de siglos, corazón.. . ?
…Y desde el viejo chopo la alondra me gritó: vamos a hacer el ritmo de la eterna canción…!”
EL RITMO DE LA VIDA SENCILLA
PODABA mis manzanos, cuando el viento se posó en una rama y me dijo: “poeta: ¿quieres tocar mi flauta…?” Y yo le respondí con ese dejo de cansancio que pongo en las palabras : “amigo viento: ¡gracias…! Ya tengo todo el ritmo de la vida sencilla que en mí canta; el ritmo de una cítara divina cuyas cuerdas se alargan desde mi voz hasta las más remotas estrellas irisadas… ¡Ya soy un ritmo eterno con alas y con alma…! …¿ Quieres un ritmo nuevo para tu vieja flauta…?
El vientecillo músico ya no me dijo nada. Se bajó de la rama, plegó sus tenues alas y se fue por la angosta callejuela empedrada, cuyo lejano término se henchía de luz de sol y gritos de campanas…
Yo me quedé pensando, llena de paz el alma: “¡feliz quien vive al ritmo de la vida sencilla que en él canta…!”
EL RITMO DEL CORAZÓN
CORAZON que te quejas, dime: ¿qué tienes…? ¿Qué no ves el otoño cuajado en mieles…?
El manzano de junto dio dos manzanas… ¡Ay, corazón sediento, quién las probara…!
¡Rí0! ¡Rí0!: ¡qué lindas tus claras linfas!
Si pasan por el huerto ¡qué olor a limas! Si se beben el cielo ¡qué maravilla…! ¡Qué azul será el espejo donde se miran…!
Corazón que te quejas: ¿te están doliendo las espinas de plata de los luceros que hoy en la madrugada te florecieron…?
El viento de la tarde huele a membrillos… ¿Por qué como otras veces no huele a lirios…? ¡Ah, viento voluptuoso, viento ladino!: ¡tú besaste los labios de las muchachas que cortan amapolas entre los trigos…!
“¡Al sol!” “¡Al sol!” — grita una rana, desde su charco bruñido en oros… — “¡Al sol!” “¡Al sol!” — y pasa borrando el cielo una larga y obscura nube de tordos… —
Corazón que te quejas, dime en secreto: ¿quién echó en tus jardines pájaros muertos…?
EL RITMO DE LAS FLORES Y LAS ALAS
MARIPOSA del campo, toda llena de gracia: ¿quién te dio los colores para pintar tus alas?
La magnolia suspira desde su verde rama: “¡alabado sea Dios que me hizo blanca…!
“Run” “run”, dice la abeja; “¿quién quiere miel dorada…? ¡Toda la miel del huerto me la llevé a mi casa…!”
Y murmura la rosa: “dar miel, es no dar nada… ¡Sólo con el perfume se da el alma…!
Dice la golondrina: “quiero construir mi casa… Si me das el alero, yo pongo barro y paja…”
Y un zángano ventrudo, cínicamente exclama: “¡dichoso el colibrí que no trabaja…!”
Con el oído atento yo escucho la palabra que es un ritmo en el ritmo de la flor y del ala…
Y pensando en los besos que me da mi zagala, con las labios henchidos de dulzuras extrañas,
digo como la rosa: “dar miel, es no dar nada… Sólo con el perfume se da el alma…!
EL RITMO DE LOS GERMENES
¡POBRE pan de los pobres!: ¡bendigamos al trigo que es “oro en grano” para tu fiesta de domingo…!
¡En la espiga se quedan enredados los ritmos de la Naturaleza multiforme que no tiene prejuicios!
Hermanita tornera: ¡bendigamos el corazón del trigo! ¡Carne de lunas para hostias de sacrificio…!
¡La voz del agua canta en el surco bendito…! ¡Los gérmenes, al beso de la tierra, se convierten en ritmos…!
Las amapolas cantan: “¡el Señor es contigo!” …Yo levanto los ojos al cielo y me santiguo…
¡Pobre pan de los pobres!: ¡bendigamos el ritmo de Dios, que es “oro en grano” para tu alegre fiesta de domingo…!
¡Corazón mío, lleno de esperanza en ti mismo!: ¡bendigamos el ritmo de los gérmenes que canta hasta en las piedras del camino…!
Dedicatoria de Rubén C. Navarro a Vicente Lombardo Toledano en Ritmos de otoño (1945)
Navarro, Rubén C. Ritmos de otoño. Rio de Janeiro: Irmaos Pongetti, 1945.
Para el Sr. Lic. Lombardo Toledano, hombre de América y prestigio del mundo, con un abrazo muy apretado y muy cordial de su devoto amigo y admirador. (Firmado) Rubén C Navarro. Rio de Janeiro, Brasil. 28 de marzo de 1945”
Página web: www.centrolombardo.edu.mx Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO
Artículo escrito por el Doctorando Josep Francesc Sanmartín Cava, en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
Adolfo Montiel Ballesteros nació el 2 de noviembre de 1888, en Paysandú (Uruguay); y falleció el 1 de agosto de 1971, en la ciudad de Montevideo (Uruguay). Fue un ilustre escritor, dramaturgo, político, diplomático y poeta.
Como escritor, Adolfo Montiel Ballesteros se destacó en la novela, la poesía y el cuento. De joven viajó a Europa, lo que le valió para conocer a Rubén Darío. Ya en su país natal, encabezó el movimiento “Juventud Literaria del Uruguay”. Entre los años 1912 y 1913, su obra se vio influenciada por el modernismo.
Adolfo Montiel Ballesteros también escribió para la revista literaria Pegaso, junto con autores de la talla de Antón Martín Saavedra, Wifredo Pi, César Miranda y José María Delgado. También presidió la Sociedad de Autores Uruguayos de Teatro, y fue Vicepresidente de la Asociación Uruguaya de Escritores y miembro de número de la Academia Nacional de Letras del Uruguay.
En política, Adolfo Montiel Ballesteros fungió como Cónsul, de 1919 a1929, en Florencia (Italia). A su vuelta a Uruguay, se postuló a cargos electivos por el Partido Socialista del Uruguay.
Recordamos a Adolfo Montiel Ballesteros con tres de sus poesías y una dedicatoria al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.
Poesía de Adolfo Montiel Ballesteros
PAISAJE
Sobre el fondo de seda amarilla las cuatro líneas geométricas de la casa, con su puerta, su ventanita y su penacho humoso de pose fotográfica. Duros, duros, verdes, verdes, cinco árboles. Colgando de un hilo invisible, un pájaro vuela. Un prado de heno fresco reluce mórbido y mira curioso al caminillo blanco, arroyo de savia por el cual se desangra el paisaje. Una pastorcita, vestida de azul, se inmoviliza como un fantoche con las piernas de palo. Y entre la hierba humilde estallan amapolas sangrientas y enormes margaritas de oro, con su ojo solo guiñando promesas, y con su robustez saludable de sirvienta campesina recién llegada. Amapolas y margaritas primitivas robadas a una mancha sintética y cerebral de Rafael Barradas. No hay firma. La artista anónima se ríe de la gloria y lo mismo remata con amor el paisaje que con inédito encanto ingenuo luce el delantal de mi hija. Mundo flamante y mágico donde se posarán los ojos vírgenes, donde resbalará su primera sonrisa y alguna lágrima desteñirá los hilos de colores, como en la vida se nos van destiñendo los sueños…
EL LADRÓN DE ESTRELLAS
Cuando la ciudad se desliza en el precipicio de la sombra, el cielo enciende sus luminarias. Entonces, el hombrecillo práctico roba una estrella y en la punta de su indice tenso por toda la ciudad la pasea!
Ahora la oscuridad llora lágrimas de fuego? No. Está reflejando los astros en su espejo negro. El hombre del largo dedo ígneo, se acerca a los picos de gas y les susurra una confidencia: —Hermanos— los incita, —el cielo está lleno de luces, regalémoles a la tierra, para su fiesta, unas estrellas.
Hombrecillo misterioso, que antes reclamaba, yo no te necesito… Mi Alma está toda iluminada con el astro azul de mi hijo.
EL ESPANTAPÁJAROS
Entre toda esta sonrisa de fiesta de la mañana solar: alegría de colores, cielo, verdura, flores, con los brazos de par en par, ese vestido hecho jirones y el sombrero en los ojos, pones, espantapájaros, toda una nota singular. Píííí, píííí, píííí! La protesta de los pájaros, a quienes ahogas la fiesta… Píííí, píííí, píííí! Se te importa un bledo? Los pájaros niños se erizan de miedo, mirando tu facha y tus desaliños… El horror les traes, pues, para asustarlos, dicen sus mamaes: ¡El hombre que roba los pájaros niños! Y, naturalmente, huyen los cantores. Tu silueta infúndeles oscuros terrores. Ante ti se hielan las alas inquietas. —Pájaros colegas, el mundo está lleno de espanta-poetas!…..
Catania 1925
Montiel Ballesteros, Adolfo. La raza: novela. Buenos Aires: Nuestra América, 1925.
Montiel Ballesteros en su libro escribió la dedicatoria:
A V. Lombardo Toledano, cordialmente (firmado) Montiel
Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.
Artículo escrito por el Doctorando Josep Francesc Sanmartín Cava, en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.
En pasados podcasts, hemos analizado la influencia que el mito ha tenido en el desarrollo de la narrativa, más allá incluso del audiovisual. Y aún quedando tantas cosas por contar, de alguna manera se ha podido percibir la influencia que la Mitología ha tenido a lo largo de la historia en la configuración de la cultura, del pensamiento y la filosofía.
En esta nueva sección de este proyecto de investigación, La Mitología en la Narrativa Audiovisual, nos dedicaremos a entender como la mitología, además, tiene un fuerte valor político que no ha pasado desapercibido desde tiempos ancestrales para el poder. El programa de hoy, que servirá de antesala al podcast “poder y mitología”, introducirá un aspecto fundamental para entender la influencia que el mito ha tenido a la hora de ofrecer modelos, que como héroes, han servido de guías en el desarrollo de la civilización.
Como veremos, este fenómeno a veces sucede de manera natural, pero otras veces se da por intereses minoritarios. Ésa es la diferencia entre mediar un héroe, surgido del pueblo, y un héroe, mediatizado por las élites. Es aquí por tanto, donde la narrativa audiovisual, el cine, no puede considerarse ingenuamente, pues es una herramienta fundamental a la hora de definir qué es un héroe y qué es un villano.
Es posible que por esta razón, así como Calígula se autonombró Dios, en estos tiempos de moralidad incierta, cuando sistemáticamente se nos intenta hacer creer que el egoísmo es una gran virtud, veamos a través de las pantallas el intento de retratar a lo peor de nuestras sociedades como a héroes, y a aquellos que procuran traernos libertades como a villanos.
Y es posible que por esta misma razón, desde el cine se haga un intento sistemático, quizás inevitable, de convertir la historia en mito, a veces en su justa razón, mitificando el hecho histórico y a sus protagonistas, conquistando el imaginario popular durante generaciones y quizás para toda la eternidad. Sin embargo, otras veces el hecho de intentar convertir la historia en mito sólo responde al interés de quien produce la película, y de quien la subvenciona, convirtiendo la historia en propaganda y a sus héroes en panfletos. De todos modos, y a pesar de una cosa y otra, el héroe por antonomasia, el héroe más querido entre todos los héroes, será aquel que realmente sea del y para el pueblo; y como tal, su arquetipo, será eterno.
En este podcast tenemos el privilegio de contar con Jacinto Choza, filósofo y Catedrático de la Universidad de Sevilla,Luis Manuel Sanmartín Cava, investigador predoctoral en Antropología de Movimientos Sociales por la Universidad de Barcelona, Rafael Monterde, investigador predoctoral en Filosofía Política por la Universidad Católica de Valencia, y Josep Sanmartín, investigador predoctoral en Industrias de la Comunicación y Culturales por la Universidad Politécnica de Valencia y conductor del programa.
Comentario: En un momento del podcast se alude al sermón de Jesús en el Monte de los Olivos. En realidad se quería decir en el Sermón de la Montaña.
Imagen del Caballo de Troya tal como aparece en la película Troya (2004), dirigida por Wolfgang Petersen, y producida por Warner Bros Pictures, Radiant Production, Plan B, Winston Azzopardi, Barbara Huber, Wolfgang Petersen, Diana Rathbun y Colin Wilson.
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