Owen Lattimore (1900 – 1989)

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Owen Lattimore nació el 29 de julio de 1900, en los Estados Unidos de América, y falleció el 31 de mayo de 1989, en Rhode Island (EUA). Fue escritor, educador e investigador, docente y editor.

Aunque Owen Lattimore nació en los Estados Unidos, creció en Tianjin (China). Durante su infancia, fue educado por su madre en casa, pues tanto su madre como su padre eran profesores universitarios de inglés. Sin embargo, cuando estalló la guerra en 1914, fue enviado a Inglaterra, donde se matriculó en la St Bees School, estudiando de 1915 a 1919. Aunque logró entrar en la Universidad de Oxford, al ser consciente de que no podía costearse los estudios, en 1919 decidió volver a China.

En 1928, regresó a los Estados Unidos, consiguiendo una beca por la Social Science Research Council, para realizar investigaciones en Manchuria como estudiante de Harvard. De 1939 y 1933, Owen Lattimore regresó de nuevo a China con becas otorgadas por Harvard–Yenching Institute y la John Simon Guggenheim Memorial Foundation.

Aunque Owen Lattimore no logró terminar sus estudios de doctorado, eso no le impidió convertirse en profesor de la Universidad de Leeds (Inglaterra) en 1963, tras ser reclutado por la Johns Hopkins University para crear un departamento de Estudios Chinos en dicha universidad. Desde esta posición, Owen Lattimore promovió también estudios sobre Mongolia, construyendo buenas relaciones entre Leeds y este país, estableciendo el programa Estudios Mongoles en 1968. Permaneció en Leeds hasta que se retiró como profesor emérito en 1970. En 1984, la Universidad de Leeds le otorgó el título de Doctor Honoris Causa en Letras (DLitt).

I believe in my right to be wrong, and still more in my right to be right.
Creo en mi derecho a estar equivocado, y aún más en mi derecho a estar en lo correcto.

A edad temprana, Owen Lattimore compaginó su trabajo como periodista con un trabajo de exportación e importación, lo que le permitió viajar extensamente por China y Oriente, comprendiendo la cultura asiática y la realidad económica internacional. Más tarde, viajó a Rusia y visitó reiteradamente Beijing, lo que le permitió conocer ampliamente la realidad política de ambos países, y a defender a China frente a la expansión soviética y japonesa. Destaca a este respecto el artículo que escribió para el periódico Middlesboro Daily News en 1938 sobre los planes ofensivos de Japón en China. En 1934, trabajó como editor para la publicación Pacific Affairs, del Institute of Pacific Relations.

Durante la Segunda Guerra Mundial, por encargo de Franklin D. Roosevelt, Owen Lattimore trabajó como asesor, durante un año y medio, para el líder nacionalista chino Chiang Kai-shek. Lattimore defendió, sin éxito, a las minorías étnicas en China, argumentando que China debía adoptar una política de autonomía cultural basada en la política minoritaria de la Unión Soviética, que consideró como “una de las políticas soviéticas más exitosas”.

En 1944, Lattimore, nuevamente por encargo de Roosevelt, acompañó a Henry A. Wallace en una misión a Siberia, China y Mongolia, para la Oficina de Información sobre Guerra de los Estados Unidos. Esta visita coincidió con los desembarcos del día D.

Durante su visita a Siberia, se les dio un recorrido por el campo de concentración Magadan de la Unión Soviética en Kolyma. A consecuencia de este viaje, Owen Lattimore escribió un diario de viaje para la National Geographic, donde alabó las condiciones del campo y a su comandante a cargo Ivan Nikishov, justificando que su papel no había sido acudir para “husmear en sus anfitriones”.

Las actividades y asociaciones políticas de Owen Lattimore levantaron sospechas desde el primer encargo de Roosevelt, lo que le llevó a ser investigado por el FBI, que recomendó que fuera sometido a “detención preventiva en caso de emergencia nacional”. El 14 de diciembre de 1948, Alexander Barmine, ex encargado de negocios de la Embajada soviética en Atenas, acusó Lattimore de ser un agente soviético al FBI, alegación que repitió bajo juramento ante el Comité McCarran del Senado en 1951.

Previo a la sesión, en marzo de 1950, en la sesión ejecutiva del Comité Tydings, Joseph McCarthy acusó a Lattimore de ser el principal agente soviético en los EE. UU, y en el Departamento de Estado. Aunque se vio obligado a retractarse cuando la acusación trascendió a la prensa, siguió atacándole en el comité y en sus discursos. Lattimore estaba en Kabul (Afganistán) cuando sucedía todo esto, en una misión cultural para las Naciones Unidas. Lattimore desestimó los cargos en su contra y se apresuró a regresar a los Estados Unidos para testificar ante el Comité Tydings.

Las acusaciones contra Owen Lattimore continuaron, y a pesar de no haber evidencias de ningún tipo, las acusaciones prosperaron. En 1952, Lattimore tuvo que testificar frente al Subcomité de Seguridad Interna del Senado, encabezado por el aliado de McCarthy, el senador Pat McCarran.

En 1952, después de 17 meses de estudio y audiencia, que involucraron a 66 testigos y miles de documentos, el Comité McCarran emitió un informe final unánime de 226 páginas. Este informe declaró que “Owen Lattimore fue, desde algún momento que comenzó en la década de 1930, un instrumento articulado consciente de la conspiración soviética”. Como consecuencia, Lattimore fue acusado de perjurio por siete cargos.

En respuesta a esta condena sin fundamento, George Boas, profesor de filosofía en Johns Hopkins, creo un Fondo de defensa para Lattimore en enero de 1953. Tras tres años, el juez federal Luther Youngdahl desestimó los cargos.

Entre sus reconocimientos, Owen Lattimore fue galardonado con la Patron’s Gold Medal por la Royal Geographical Society británica en 1942.

Tras su muerte, del 20 al 21 de agosto de 2008, se impartió la conferencia: “Owen Lattimore: el pasado, el presente y el futuro de los estudios asiáticos” en Ulaanbaatar (Mongolia), organizada por el Centro Americano de Estudios de Mongolia, la Asociación Internacional de Estudios de Mongolia y la Escuela Nacional de Servicio Exterior de la Universidad Nacional de Mongolial.

Recordamos a Owen Lattimore con una dedicatoria al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.

Lattimore, Owen. Solution in Asia. Boston: Little, Brown, 1945.

To Vicente Lombardo Toledano with the cordial regards and admiration of (Signed) Owen Lattimore, 19 july 1945.
A Vicente Lombardo Toledano con los cordiales saludos y admiración de (firmado) Owen Lattimore, 19 de julio de 1945.

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Página web: www.centrolombardo.edu.mx
Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO

Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

Publicaciones de Owen Lattimore

  • Turkestan Reunion(1934)
  • The Desert Road to Turkestan(1928)
  • High Tartary(1930)
  • Inner Asian Frontiers of China (1938)
  • Ordeal by Slander (1950)

Artículo escrito por el Doctorando Josep Francesc Sanmartín Cava, en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.


Gregorio de Gante y Rojas (1890 – 1975)

Gregorio de Gante y Rojas nació el 7 de julio de 1890, en Tecali de Herrera, Puebla (México), y falleció el 30 de Septiembre 1975. Fue un poeta, maestro y revolucionario mexicano, contemporáneo a autores como Urbina, Othón, Cortés y Guillermo Aguirre y Fierro.

Estudió en la Escuela Normal, graduándose en 1911, lo que le permitió impartir docencia en Teziutlán, Puebla, enseñando latín, griego y ciencias exactas, antes y después de la Revolución Mexicana. Años más tarde, Gregorio de Gante llegó a catedrático del Instituto Normal del Estado.

Fotografía y firma de Gregorio de Gante (1890-1975), extraída del libro Poemas de Gregorio de Gante MCMXXXI (1933).

Gregorio de Gante y sus hermanos lucharon junto al general Antonio Medina en la Revolución. Aunque sobrevivió a la lucha, fue herido en una pierna, lo que le obligó a usar bastón el resto de su vida. Otro hecho triste para la vida de Gregorio de Gante fue que sus hermanos desaparecieron para siempre.

Tras la Revolución Mexicana, Gregorio de Gante publicó sus primeros versos de estilo clásico, desarrollando también poemas de tipo alejandrino y de tipo madrigalesco. En 1918,  fundó el semanario El Gladiador en Tlaxcala, donde publicaba la vanguardia de los escritores contemporáneos a Gregorio de Gante. Dirigió también el periódico Iris, dedicado al ensayo en letras y política, que sirvió también para dar voz a los normalistas que apoyaron la campaña democrática de Francisco I. Madero.

En 1924, Gregorio de Gante y Rojas ganó la Flor Natural en los Juegos Florales de Tampico, y posteriormente los de Michoacán. También ganó el primer premio de literatura en el concurso del cuarto centenario de la fundación de la ciudad de Puebla.

En 1938, publicó Estampas de mi Tierra, recibiendo muy buenas críticas de la Prensa Nacional y de la crítica en general. En este libro, Gregorio de Gante trae a la memoria sus poemas China poblana, Piropos al rebozo y El charro; entre otras poesías con sentimiento nacionalista.

El Nacional, en 1938, publicó una encuesta donde se valoró a Gregorio de Gante como el tercer poeta más popular de México, tras Enrique González Martínez y Carlos Pellicer, seguido de autores como Octavio Paz, Renato Leducen, José Juan Tablada, Xavier Villaurrutia, Salvador Novo, José Gorostiza, y otros tantos.

Cerca de 1939, publicó Cancionero del Dulce Amor sin Ventura, recibiendo elogios de Gabriel Galicia Montalvo.

A pesar de referir todas sus composiciones al viejo y decantado tema del amor, tan viejo como la humanidad, y en el que se ha dicho todo lo que tenía que decirse y hasta algo de lo que no se debía decir, Gregorio de Gante consigue, en la mayoría de los 60 pequeños poemas, apartarse de la vulgaridad, que ya es decir mucho. El poeta narra, en breves poemas de tipo madrigalesco, la historia de su idilio amoroso, fracasado, pero que le sirvió para captar emociones hondas y duraderas, en unos cuantos versos.
(Gabriel Galicia Montalvo)

Desconociéndose la fecha, Gregorio de Gante y Rojas publicó La Lira Heroica, donde rememora el valor y la enseñanza cívica propia de la Revolución Mexicana.

En 2011, se creó la medalla “Gregorio de Gante” al mérito educativo, para premiar a los maestros con buena trayectoria y desempeño en Puebla, convirtiéndose con el tiempo en el mayor reconocimiento a la docencia del estado.

Recordamos a Gregorio de Gante con dos de sus poesías publicadas en Poemas de Gregorio de Gante MCMXXXI (1933), y con una dedicatoria al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.

Poemas de Gregorio de Gante

5 DE MAYO

I
Canto la bizarría de mis mayores;
el empuje de aquellos justadores
que llenos de esperanza y fortaleza,
en medio de la suerte a los agravios,
cruzaron de la lucha la maleza
con la dulce sonrisa entre los labios.

Canto el valor indómito y potente
que fue alud y torrente.
Canto la heroicidad de las mesnadas
que fulminó, en sus horas intranquilas,
el rayo de la muerte en sus espadas
y el rayo de la gloria en sus pupilas.

¡Oh bravos compatriotas, hijos bravos
de la Patria, que el galo en sus anhelos
no pudo hacer esclavos!
¡Oh de Cuauhtemotzín los descendientes
grandes siempre y valientes;
prole gloriosa en la extranjera guerra
del águila, verdugo de serpientes
que empolló en los picachos de la sierra!
Si el que enjuga a la Patria el llanto amargo
y le ofrece su sangre y su consuelo
y su cariño inmenso como el cielo;
si el que ofrenda la vida en la conquista
de un derecho perdido,
a la luz de los cielos infinitos
puede ser bendecido,
vosotros, los valientes, sed benditos
en nombre de las razas que cruzaron
el suelo de la Patria en otros días,
en nombre de los pueblos del mañana
que cruzarán la tierra americana
arrastrando tristezas y alegrías,
en nombre de la Musa que me inspira
y en nombre del Amor de los Amores,
que en el iris prendió siete colores
y puso siete cuerdas a mi lira!

II
Fue aquí, sobre la cumbre siempre en vela
que vigila cual mudo centinela
el sueño de mi Puebla, la Sultana
del Atoyac, donde a nuestros sentidos
es más blanco el brial de la neblina,
el cielo más azul y más sereno,
más luminoso que el rayo que fulmina
y más sonoro el retumbar del trueno.

Fue aquí, sobre las cúspides enhiestas
como dos rudas testas,
donde el pueblo abnegado
improvisó a sus hijos en guerreros,
improvisó en baluarte el muro débil,
improvisó en trincheras los senderos,
al cachorro en león…

Y ante el ultraje
injusto de la suerte,
puso en sus armas cóleras y enojos
la visión termopílica en sus ojos
y este grito en sus labios: ¡Patria o muerte!

Fue aquí, por las rotundas altiveces
de las colinas, cuyas desnudeces
cubrieron el amor de los patriotas,
donde el francés, valiente y aguerrido,
miró caer sus fieros batallones
y, queriendo mellar nuestra hidalguía,
ciñó un laurel al águila bravía
en lo blanco de nuestros pabellones

Fue aquí, sobre el escueto
dorso de Guadalupe y de Loreto,
donde clavaron ávidos los ojos
las sombras de los heroes, impacientes,
y al ver la decisión de esos valientes
no sintieron sonrojos,
sino orgullo por tales descendientes.

Y fue aquí sobre el campo en que aun se escucha
el eco de la lucha,
donde sobre las vidas inmoladas
en aras de la Patria, parecía
extenderse el arcoíris de la gloria,
y el suelo era una alfombra que sangraba,
y el rubio sol era un ”chimalli” de oro,
y un índice e! cañón que señalaba
el sendero que cruza la victoria!

III
Padres de nuestros padres, que en el día
de prueba y de dolor, con bizarría
opusisteis el pecho a la metralla
y por legarnos una Patria libre
recibisteis horrendas cicatrices,
o moristeis felices,
sobre el sangriento campo de batalla:
desde el teatro de vuestro sacrificio,
que ayer os fue propicio,
vuestros hijos os juran que en la hora
tremenda de las nuevas invasiones,
seguirán vuestro ejemplo que atesora
blasón del solar, y harán ante ellas
una muralla fiel de corazones;
y antes que nuestro suelo mancillado,
pisarán nuestro cuerpo inanimado,
antes que nuestras aguas, bebéranse
nuestra sangre vertida,
y antes que nuestros bosques seculares
talarán el rosal de nuestra vida!

CANTO FILIAL

A la Escuela Normal de Puebla, en el primer cincuentenario de su fundación.

Faro sobre el oscuro
oleaje del tiempo y de la vida,
que horadas con tus luces la tiniebla
del pasado, el presente y el futuro;
y en la dorada historia
de la Patria querida,
alumbras medio siglo con tu gloria.

Arbol de recio tronco
y sonoro ramaje,
entre cuyo frondaje
de juventud perenne,
hay un abril florido,
al que va nuestro espíritu cansado,
como el pájaro errante y fatigado
en pos del viejo nido.

Venero inagotable
que frescores prodigas;
fuente de aguas lustrales que mitigas
las sedes de las almas;
río en cuyo caudal de dulces sones
van hacia el porvenir lauros y palmas
bajo una tempestad de bendiciones.

Matrona imponderable
de altas y esclarecidas
virtudes, que las vidas
de los Maestros nutres y amamantas;
heroína en cuyo pecho late
elocuente el afán y el dolor mudo,
cuando a tus hijos mandas al combate
a triunfar, o a volver sobre su escudo.

Hada en cuyo palacio
de oro y de topacio,
como en los dulces cuentos infantiles
príncipes encantados,
a soñar, de tu amor enamorados,
quedaron nuestros años juveniles.
Madre: en tu magna fiesta
hacemos de nuestra alma una floresta,
le pedimos sus dones,
y alzamos en tu altar un ramillete
de rosas rojas: nuestros corazones!

Dedicatoria de Gregorio de Gante a Vicente Lombardo Toledano

Portada dedicada del libro Gante, Gregorio de. Poemas. Puebla: Editora Azteca, 1933.
Gante, Gregorio de. Poemas de Gregorio de Gante MCMXXXI. Puebla: Editora Azteca, 1933.                       

Para el culto Lic. Vicente Lombardo Toledano, con el afectuoso recuerdo de El Autor (Firmado) Puebla Enero 932 (1932). Biblioteca Palafoxiana

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

Obra de Gregorio de Gante y Rojas

  • Rumores del aula – 1919, primera publicación
  • Canciones de Humano Amor – 1923
  • Poemas de Gregorio de Gante MCMXXXI
  • Estampas de mi Tierra – 1938
  • Cancionero del Dulce Amor sin ventura – 1939
  • La Lira Heroica – Fecha desconocida

Antologías

  • Antología Poética – 1967
  • Gregorio de Gante – Inolvidable Poeta Poblano – Fecha desconocida

Compilaciones con diversos autores:

  • Los Poetas. Antología de Poetas Mexicanos – 1929
  • Poetas Iberoamericanos, Poetas del Mundo – Fecha desconocida

Artículo escrito por el Doctorando Josep Francesc Sanmartín Cava, en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.


María del Carmen Mondragón Valseca (Nahui Olin), 1893 – 1978

Retrato de Nahui Olin

María del Carmen Mondragón Valseca, conocida por su seudónimo Nahui Olin, nació el 8 de julio de 1893, en el pueblo de Tacubaya, Ciudad de México, y falleció el 23 de enero de 1978, en su casa de Tacubaya. Fue una destacada escritora, pintora y poetisa mexicana. También fue una activista feminista influenciada por la ideología de Mary Wollstonecraft, según indica Rubí de María Gómez. También formó parte del grupo “Las siete cabritas”, que activaron la vida cultural mexicana de 1920 a 1930.

Su madre, Mercedes Valseca, le enseñó a escribir y a tocar el piano, a muy temprana edad. Y tras trasladarse a París con su familia a la edad de cuatro años, donde vivió un total de ocho años, Carmen Mondragón ingresó en un internado donde aprendió arte, danza, pintura, literatura y teatro.

Tras su adolescencia, Carmen Mondragón volvió a la Ciudad de México, donde conoció a Manuel Rodríguez Lozano, con quien se casó en 1913. Tras esto, el matrimonio se trasladó a París, donde convivieron con artistas como Pablo Picasso, Georges Braque, Diego Rivera y Henri Matisse. Al comienzo de la Primera Guerra Mundial, la familia Mondragón huyó a San Sebastián (España), donde el matrimonio se dedicó a la pintura. Sin embargo, tras la muerte de su recién nacido, regresaron a México en 1921, separándose al poco tiempo, cuando Carmen Mondragón conoció al Doctor Atl (Gerardo Murillo). Fue en ese mismo año cuando pasó a llamarse Nahui Olin.

Ya en la Ciudad de México, Nahui Olin retornó a la pintura, conviviendo con artistas como Frida Kahlo, José Vasconcelos, Xavier Villaurrutia, Guadalupe Marín, Tereza Montoya, Dolores del Río, Tina Modotti, José Clemente Orozco, María Izquierdo, David Alfaro Siqueiros, Salvador Novo y Lupe Vélez. Carmen Mondragón también trabajó como modelo para Rosario Cabrera, y para el mural de Diego Rivera La creación (1922). Fue durante esta época, de 1921 a 1924, cuando Nahui Olin fue más prolífica en arte y poesía.

Carmen Modragón fue una de las dos únicas mujeres integrantes de la Unión Revolucionaria de Obreros, Técnicos, Pintores, Escultores y Similares, y en 1935 también fue fundadora de la Liga Feminista de Lucha contra las toxicomanías. También se unió a otros grupos feministas que demandaban el voto de la mujer, derechos iguales, la integración de las mujeres indígenas, el acceso a la educación de la mujer, acceso al trabajo con apoyo a la maternidad y el derecho a poseer tierras por parte de las mujeres.

Tras dejar al Doctor Atl y conocer al caricaturista Matías Santoyo, se trasladó a Hollywood, donde se enfrentó al papel sexual de la mujer en el cine. Ya con cuarenta años conoció al capitán Eugenio Agacino, con quien viajó a Cuba, España y Francia, participando en exposiciones, dedicándose a la pintura y al piano. Tras la muerte de Eugenio Agacino, Nahui Olin se retiró de la vida pública, para dedicarse al arte y a la escritura principalmente. Fue entonces cuando publicó Energía Cósmica (1930), un libro de poesía, reflexiones y asertos científicos contra la teoría de la relatividad de Einstein.

Durante sus últimos años de vida enseñó pintura en una escuela de primaria y disfrutó de una beca de Bellas Artes.

Carmen Mondragón descansa en el Panteón Español de la Ciudad de México.

Recordamos a Nahui Olin con cuatro de sus poesías y una dedicatoria al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.

Poesías de Nahui Olin, Carmen Mondragón

LA ARENA QUE CUBRE LA PIRÁMIDE DE BRONCE

La arena que cubre la pirámide de Bronce,
es la arena de un desierto que aterra
—y cuando se levanta, pesa como una ola inmensa que aplasta—
y va subiendo hasta cubrir el bronce de la pirámide
—que no tiene espíritu—
Y su materia va sepultándose sin defensa alguna
bajo la fuerza de la arena de un desierto que aterra.
—De un desierto que ocupa un ínfimo espacio
en un enorme continente,
de un desierto que quema la materia que no tiene espíritu.
—La materia que va sepultando la arena que cubre la pirámide de Bronce.

Oaxaca, 17 de abril de 1922.

BAJO LA MORTAJA DE NIEVE DUERME LA IZTATZIHUATL EN SU INERCIA DE MUERTE

Bajo la mortaja de leyes humanas, duerme la masa mundial de mujeres, en silencio eterno, en inercia de muerte, y bajo la mortaja de nieve– son  la Iztatzihuatl,
en su belleza impasible,
en su masa enorme,
en su boca sellada
por nieves perpetuas,–
por leyes humanas.–
Mas dentro de la enorme mole, que aparentemente duerme, y sólo belleza revela a los ojos huma- nos, existe una fuerza dinámica que acumula de instante en instante una potencia tremenda de rebeldías, que pondrán en actividad su alma encerrada, en nieves perpetuas, en leyes humanas de feroz tiranía.– Y la mortaja fría de la Iztatzihuatl se tornará en los atardeceres en manto teñido de sangre roja, en grito intenso de libertad, y bajo frío y cruel aprisionamiento ahogaron su voz; pero su espíritu de independiente  fuerza, no conoce leyes, ni admite que puedan existir para regirlo o sujetarlo bajo la mortaja de nieve en que duerme la Iztatzihuatl en su inercia de muerte, en nieves perpetuas.–

Óptica cerebral. Poemas dinámicos.

SUPREMO EGOÍSMO

El egoísmo supremo es el inagotable deseo, la ambición desmedida del vivirse en el aislamiento, supremo egoísmo–Satisfacción cerebral.–

No hay nada más interesante que el mundo que llevamos dentro–no hay nada más ilimitado que nuestro espíritu, y no debemos buscar ninguna otra fuerza o potencia para vivir o para producir: hay que fecundar en sus propias entrañas y dar a luz.–

Pretender obtener de todas las cosas fuerza, y expresarla, es impotencia, debilidad, nulidad.–

Bastarse a sí mismo es la eliminación de toda necesidad–la solución del problema intelectual.–

Soledad, magnitud donde sólo uno se escucha, donde no subleva el ruido de la matraca impertinente y absurda de la pobre humanidad que de uniformadas y mezquinas opiniones vive, aturdiéndose de trágicas risas nerviosas, nacidas del terror de mirar el propio vacío, la nada que cada uno significa,–cadáveres flotantes antes de la podredumbre misma del pellejo.–

Óptica cerebral. Poemas dinámicos

TOTALIDAD

La comprensión de la totalidad equivale a utilizar con la fuerza consciente, el cerebro la fuerza única, el misterio o problema de la existencia del infinito y hacer un infinito consciente en cada infinito de molécula, relacionado con una sola vibración vibro-eléctrica consciente de mi cerebro que sería la totalidad.–

La fuerza que podríamos utilizar para desencadenarnos de nuestra miseria y de nuestra impotencia, son ínfimas partículas de belleza, de movimiento que distraen la vista, el pensamiento, y absorben la materia de nuestro ser por decirlo así, son intrigas que cubren de un velo de misterio el porqué de nosotros mismos, es el instinto de conservación de esa totalidad, y como en cada cosa existe el infinito, nosotros nos desviamos queriendo seguir este infinito–inconscientemente hemos hecho la abstracción de esta cosa y nuestra imaginación le ha prestado la ventaja de existir aislada y el misterio se hace más indescifrable porque nosotros no tenemos toda la capacidad necesaria para comprender esta cosa y con esta cosa la totalidad, porque si nosotros movemos una ínfima pieza de este grande aparato–el universo–la totalidad ha tomado ese movimiento multiplicado al esfuerzo de la cosa que se mueve por nuestro movimiento más nuestro propio movimiento de vitalidad mecánica.–

Energía cósmica

 

Dedicatoria de Nahui Olin al Mtro. Vicente Lombardo Toledano

Portada del libro Olin, Nahui. Energía cósmica. México: Botas, [1930].
Olin, Nahui. Energía cósmica. México: Botas, [1930].

Para Sr. Lic. Vicente Lombardo Toledano con toda mi estimación y respeto (firmado) Nahui Ollin.

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

Artículo escrito por el Doctorando Josep Francesc Sanmartín Cava en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

Más biografías de poetas.


Efemérides de Enrique González Vásquez (1915 – 1971)

grfismo de la portada Desnudo Viento

Enrique González Vásquez nació el 5 de julio de 1915, en Acuitzio, estado de Michoacán (México), y falleció el 9 de enero de 1971, en la ciudad de Morelia, Michoacán (México). Fue editor, periodista y poeta mexicano.

Enrique González Vásquez estudió en el Colegio de San Nicolás de Hidalgo, y años más tarde estudió en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Michoacana.

Como periodista y literato, Enrique González trabajó en la revista Voces como editor, y en la revista Pliegos. Colaboró también en la revista La Espiga y El Laurel, impulsada por Ezequiel Calderón Gómez. También escribió columnas crónicas, columnas y artículos culturales.

Como escritor, a temprana edad publicó poemas en la revista Juventud, Atalaya, Ímpetus y Voces. En 1949, Enrique González Vásquez publicó Peluquitas, una novela por entregas. Años mas tarde lograría su mayor reconocimiento como poeta al publicar Desnudo viento, en 1955, y con Formas de gritos, publicada en 1961. Su obra lírica se encuentra recogida en su gran mayoría en Al filo del tiempo, antología compilada por el poeta José Antonio Alvarado y publicada en 2006. Sus temas favoritos fueron la recreación del paisaje de su pueblo natal, la libertad, el amor, la soledad “y ese filo del tiempo que transcurre entre la vida y el desprendimiento de ésta para ingresar al recuerdo de la existencia que en sus poemas se estremecía”.

“Tu vida fue una espiga florida”
(Tomás Rico Cano)

“Enrique González hecho de nubes, de brisa, de rocío… lo conocí en los primeros años de nuestra vida en el Colegio”.

“Su serenidad y tranquilidad con que veía pasar las cosas, y la actitud reposada que adoptaba en todos los casos, llegaron a impresionarnos totalmente”.
(David Franco Rodríguez)

“La pasión de González Vázquez según nos deja ver en sus escritos tanto en prosa como en verso, no es otro que el amor a la Belleza (así lo escribía, con mayúsculas), sea ésta la de la mujer, la del paisaje rural o urbano que en realidad se interpretan y bañan la visión del héroe y de la amada. La presencia del héroe no es un testimonio del pasado, es presente y porvenir”.
(José Antonio Alvarado)

Recordamos al autor con seis poesías que podemos encontrar en la obra dedicada al Mtro. Vicente Lombardo Toledano: Desnudo Viento (1955).

Poesías de Enrique González Vásquez en Desnudo Viento

ENCIMA DE LA TIERRA

ENCIMA de la tierra,
fulge la voz del pueblo
de secular prestigio conmovida.
Y tierra adentro,
de inusitada fuente,
la limpidez nupcial del corazón,
siega las campanadas
de estas siembras de polvo.

La cumplida constancia campesina,
huele en la flor
de inofensivos juegos de muchachos;
y sublimado el grito,
dignamente se encrespa
sobre el mar de la Patria;
y sin ceder al golpe,
hay un dulce llamado de esperanza.

DESNUDO VIENTO

VIENTO abierto,
gracia de tu arrogante
presencia fina,
cuando espacias la voz
de música y de lágrimas,
de dolor y de pueblo;
asido al ritmo
que sentí al aspirarte,
voy por tus brazos
ávidos de límites,
por tus imposibles
riberas habitadas,
por tu tránsito humano
por todos los caminos del mundo;
por ti, por fin, cuando decides
llevar la más auténtica
palabra de mi pueblo.

Siembra de alientos patrios,
las más amplias avenidas de México,
y llegará la vida a nuestras manos
con la humildad de una fragante espiga…

NI SOLEDAD, NI OLVIDO

NI soledad, ni olvido,
frente a la fuente pura
del sol que enardece
las raíces del Hombre;
abramos la distancia
de nuestros corazones,
y aceptemos el ansia
del pueblo mexicano.
Cerremos las ventanas
de nuestros puños;
impidamos el són desesperado
que alienta todavía sobre las rosas.

Cuando gritemos: ¡Mi país, mi Patria!,
en la más franca música del alma;
cuando agitemos la palabra Amor
en persistente ritmo popular,
mi corazón, en su desnudo viento,
temblará de pasión…

SU BREVE CALIDAD

UNTO a la espera,
avanza su breve calidad,
el calor de su aliento,
la certeza del aire
que acarició su nombre…

Vendrá por fin,
diciéndome el olvido
en un adiós profundo,
y sentiré su ritmo
buscando todavía
la mañana y la noche,
bajo su luz, Amor,
sobre mi sombra.

La voz amaneció
sobre sus claras manos,
pero yo la he olvidado,
porque guardo la noche
de sus cabellos.

HUMEDECIDOS DE ALBA

MUEVOME al són maduro
de su nombre,
para adquirir el ritmo
de sentirla,
Patria de mis abuelos liberales,
dura presencia henchida
por la humedad de lágrimas y sangre;
México del maíz y de la espina,
de la serpiente y del águila.

Miguel Hidalgo, Pípila,
humedecidos de alba;
Morelos, y Morelos,
sobre vertientes ávidas
de esperanza.

Patria: ¡Cuántos silencios
de abnegado esfuerzo,
flotan por vuestro cielo!
¡Cuántos hombres ignoran,
el sabor de la risa!

¡QUÉ MANIFIESTO DE LÁGRIMAS!

I
No su caricia, su golpe,
que en él la encontramos presta.
¡Qué exactitud sorprendente,
de su maduro dolor!
¡Qué manifiesto de lágrimas,
para el futuro del Hombre!

En su sonora estancia,
el mundo se desangra;
limpia, la llama quiere
resucitar su forma.
¡Qué amanecer de gritos
en sus ojos!

II
Cuando fluye el olvido,
su presencia se escapa;
siguen sus huellas duras,
el calor de sus lágrimas.
Ceñido a su voz,
el filo de mi silencio;
el aire del valle,
la hoja del cielo, su fulgor.

Clavados e inolvidables
como la luz, sus ojos;
su desnudo rumor,
el atar de su risa.

Su sombra, al aire,
era una prisa
de salir de la sombra;
y fue vano el donaire
de su mirada,
de su mañana y de su fruta.

Dedicatoria al Lic. Vicente Lombardo Toledano en la obra de Enrique González Vásquez: Desnudo Viento

Portada de Enrique González Vásquez
González Vásquez, Enrique. Desnudo viento. Michoacán: Universidad Michoacana, 1955.

para el Señor Lic. Vicente Lombardo Toledano, con la esperanza de un México mejor. (Firmado) Enrique González V., Morelia 25 de junio. 1955” Colegio de San Nicolás.      

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

Artículo escrito por el Doctorante Josep Francesc Sanmartín Cava en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.


Eliseo Martínez Zelada, 1915 -1997

Eliseo Martínez Zelada nació el 28 de junio de 1915, en Jerez, Jutiapa (Guatemala), y falleció el 7 de agosto de 1997, en la ciudad de Guatemala. Fue un abogado, diplomático, periodista, escritor y poeta guatemalteco, miembro de la ‘Generación del 40’.

Eliseo Martínez Zelada se graduó en 1940 como abogado y notario por la Universidad de San Carlos de Guatemala, donde además participó activamente en la Asociación de Estudiantes Universitario (AEU).

En política, durante el gobierno de Julio César Méndez Montenegro, Eliseo Martínez Zelada se desempeñó como Secretario Privado del presidente Juan José Arévalo Bermejo y como Embajador de Guatemala en Bolivia.

Como periodista, Eliseo Martínez Zelada, en 1946 dirigió la publicación Informaciones Nacionales, y en 1945 colaboró en la Revista de Guatemala, fundada y dirigida por Luis Cardoza y Aragón en 1945.

En el ámbito de la literatura, Eliseo Martínez Zelada llegó a presidente de la Asociación de Autores y Amigos del Libro Nacional fundada en 1962; y el 10 de mayo de 1975 fue declarado Hijo Benemérito del Departamento de Jutiapa por parte del Círculo de Cultura Municipal Yupiltepeque.

Recordamos a Eliseo Martínez Zelada con cuatro de los poemas publicados en Kaleidonía: poemas (1948), y dos dedicatorias al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.

Poesías de Eliseo Martínez Zelada

Evocación de los hombres que todavía no han nacido

Más que los sueños seculares que ya nos dijeron adiós,
más que las lágrimas que no se han llorado
estáis escondidos en el alma del mundo.

Yo siempre sintonicé vuestra presencia en todos los silencios.

Esperé en los linderos que hunden su voz en las distancias,
creí que fuerais los balandros que venían asoleando sus olvidos.

Cuando aquél “hasta la vista” en la orilla del trasmundo
yo era a penas una mirada de amor entre mi padre y mi madre,
y ya en las nubes traíamos leña para encender más estrellas.

Cuando repetisteis mi grito en las barrancas
sentí un raro sonreír de pañuelos extranjeros
y quise volverme con los ecos de vuestro lejano acento.

Seguid hablando en voz baja
por los caracoles pegados a los navíos piratas,
o en voz alta por la lengua de las cataratas enormes,
en voz imprecisa por las botellas verdes
que fueron despedazadas en los mares.

Sé que vendrán primero los cantos y los gritos silvestres,
los bostezos de los centinelas indios,
la voz del campesino insigne y del obrero inmortal.

Hay un latido en la noche de un vientre joven;
un niño revolucionario navega
en el ensueño de la futura madre.

Nocturno de las 2 ciudades

Rielan canales de sombra y de calladas armonías.
El árbol más alto madura el canto más profundo.

El huerto de miel de luna
da millones de fanales en flor.
La urbe de oro condecora la ausencia de la vida.

La muda risa del gas-neón abajo
y sólo ceniza de recuerdos allá arriba
desde el cigarro pensativo nevando.

Duerme el hambre y la miseria de las multitudes.
Es un intestino de leguas que sueña pan.

Hay los que lloran y bañan lechuzas en sus almas,
y los que ríen pero bañan reptiles en el llanto;
pero hoy todos se han ido en la pendiente dulce,
sin presenciar mi fuga de azotea en azotea
de la otra ciudad de mi propio corazón.

Barrendero nocturno

Palabra es él de la bocacalle más triste
en que arrastra su canto de arena y sombra.

Voz y palor de los cirios urbanos
es alma del mar nocturno estafado y desnudo.

“Quiérela siempre. Yo ya he partido”
leyó en un papel ajado de tragedia y lodo.

Peregrino insigne, preciso en el relente,
él jamás pudo llegar a ninguna parte.

En la farsa de sonrisas y de buenas tardes
a él nadie se alegró de verlo.

Por eso un día se irá como el día que iba riendo,
barriendo las estrellas.

Mujeres de Guatemala

DE GUATEMALA

Asomado a tu cántaro clamoroso
lleno de países callados
y de altos minutos sin orillas,
por ti, señora, almiranta de los destinos cardinales
de esta tierra viajera,
mi corazón tañe su cuerno de jade entusiasmado.

Hay un instante inhabitado y lejos
donde nace tu maravilla;
donde tu nombre vaga en una superstición pagana
y tu voz en la jerigonza de los dioses legendarios.

No preguntes por qué amarro a mi sombra
las huellas de tu pie desnudo
donde pasaron a gatas mis alondras;
yo siempre te llamé en todas partes,
escondido en las respuestas
de todos los gallos alboreros.

Tus manos arriba del horizonte
alcanzan los años que se fueron
y los mecen en las altas maromas del presente.
Por ti los días descienden
como aviadores borrachos hacia la muerte,
y tus niños vinieron tristes o alegres
según tus viejas actitudes y oraciones nocturnas.

Aquí el trópico es árbol que se agacha
a quitar la nieve de tu senda,
y tus ojos abren dos túneles de música
en la noche de los adolescentes.

DE QUEZALTENANGO

Levantas más alto el paisaje americano,
en macetas de volcanes que duelen a la joroba del mundo.
Tú en la armonía silvestre de las sierras perennes
naciste pastora de altitudes y de embriagueces gigantes.
Tus brazos guardan entre paréntesis
todas las leyendas de tu raza milenaria.
Tu alegría es siempre y no tiene nombre.
Bañas los veranos
como bañar a tus hermanitos en el río;
y el temblor de tu vestido
abre caminos de luz en el futuro.

DE ANTIGUA

Siempre fue tu nombre cansado eco de letanías errantes.
Yo te vi atravesar la ancha soledad de tus avenidas
y alejarte mar adentro en el misterio
de tu ciudad inmemorable.

Tú misma fuiste el ángel rosado
en el sueño niño del Hermano Pedro,
madrina en el bautismo de tus ponientes viajeros,
paloma náufraga venida en alta lágrima de Almolonga.

Que nunca sepa tu corazón lo que canta más allá de tu silencio.
Que nunca se acabe la alegre tristeza que te envuelve.
Que tú misma seas la cauda y la amanecida
de nuestro vuelo en la velocidad de los astros.

Dedicatorias de Eliseo Martínez Zelada

Portada de Kaleidonía de Eliseo Martínez Zelada
Martínez Zelada, Eliseo. Kaleidonía: poemas. México: El Cristal Fugitivo, 1948.

Para el maestro Vicente Lombardo Toledano, forjador de la gran claridad futura del hombre americano, con la simpatía de (firma) Eliseo Martínez Zelada. México, D. F., 20 mar /48 (1948)

Portada de Colombia en el llanto
Martínez Zelada, Eliseo. Colombia en el llanto: crónica auténtica del movimiento popular de abril de 1948. México: B. Costa-Amic editor, 1948.

Para el maestro y grande amigo Vicente Lombardo Toledano, con la vieja estimación de (firma) E.M. Zelada. México, D. F. 3 / julio / 48 (1948)

Obras ubicadas en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Página web: www.centrolombardo.edu.mx
Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO

Publicaciones destacadas de Eliseo Martínez Zelada

  • Kaleidonía (Guatemala, Talleres de Poesía, 1970)
  • La crónica de viajes Semblante de Europa (Guatemala, Editorial Universitaria, 1972)
  • Los ensayos Gámez Carrillo y el impresionismo (Guatemala, Unión Tipográfica, 1975)
  • Antes que criollos el pueblo forjó la independencia (Guatemala, Asociación de Escritores de Guatemala, 1979)
  • Y la recopilación Crónicas y poemas (Guatemala, Editorial del Ejército, 1972).

Artículo escrito por el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos.


  • Referencias: Servicios Bibliotecarios del Centro Lombardo Toledano, y la Ficha biográfica elaborada por el Dr. José Edgardo Cal Mordoya (Juliapa, 1973). Doctor en Historia por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla (Rapaba). Catedrático de la Escuela de Historia de la Universidad de San Carlos de Guatemala, del Postgrado en Historia de la Universidad de Costa Rica y miembro de número de la Academia de Geografía e Historia de Guatemala.
  • Imagen de Enrique Othón Díaz recuperada de la revista Síntesis Gráfica, dirigida
    por Arcelia Yañiz (julio de 1967).

Rodolfo Jiménez Barrios, 1910 – 1983

Rodolfo Jiménez Barrios nació el 11 de enero de 1910, en Jucuapa, Usulután (El Salvador), y falleció el 22 de junio de 1983. Fue abogado, docente, escritor, ensayista, político y poeta salvadoreño.

Realizó sus estudios de primaria y secundaria en el Instituto Nacional de San Salvador. Continuó sus estudios universitarios en derecho en la Universidad de El Salvador, aunque se tuvo que exiliar a México, donde finalizó sus estudios graduándose en derecho. Años más tarde, se tituló como catedrático. A su vuelta a El Salvador, fundó y dirigió la Facultad de Economía de la UES.

En México, ejerció como fiscal y juez de instancia. En El Salvador llegó a alcalde de Jucuapa, y a diputado electo, lo que le permitió ayudar a las causas populares salvadoreñas.

Como escritor, Rodolfo Jiménez destacó en el ensayo y la poesía, logrando el premio La Flor Natural Rosa de Oro de Cuernavaca, al quedar en primer lugar en el certamen.

Sus restos descansan en el cementerio municipal de Jucuapa, en el departamento de Usulután.

Recordamos a Rodolfo Jiménez con el himno que creó para la escuela Saúl Flores de Jucuapa, tres de sus intervenciones en la revista Futuro y una dedicatoria al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.

CORO

Enseñanza de fulgido anhelo
en la vida una excelsa virtud
a ti vamos cantando gozosos
la Saúl, la Saúl, la Saúl

I ESTROFA.

Nuestra escuela nació con un nombre
que es ejemplo de esfuerzo y saber
te cantamos maestro querido,
adalid, de la luz y el deber.

II ESTROFA

La enseñanza es camino seguro
que conduce en la tierra a triunfar
y con ella del alma rompemos
las ignaras cadenas del mal.

III ESTROFA

Venid todos pequeños y adultos
a luchar y a estudiar en la Saúl
que aquí nace y se forja el ser libre
“corazón, pensamiento y virtud”.

(vuelve al coro)

Futuro. Abril de 1934, Ciudad de México (México)

JORGE UBICO PROPONE LA UNIÓN CENTROAMERICANA (Pág: 21)

Futuro. Enero de 1938, México DF (México)

LA CIENCIA EN EL SALVADOR (Pág: 37)

Futuro. Marzo de 1938, México DF (México)

EL IMPERIALISMO JAPONÉS EN CENTROAMÉRICA (Pág: 39) (Pág: 37)

Todos los números de la revista Futuro se pueden consultar aquí.

Portada del libro: Jiménez Barrios, Rodolfo. Misión de las masas estudiantiles en centro América. México: Imp. Romero, 1935.
Jiménez Barrios, Rodolfo. Misión de las masas estudiantiles en centro América. México: Imp. Romero, 1935.

Al maestro Lombardo Toledano, este “piminuto” del más insignificante de sus discípulos y que mejor en… (Firmado) Jiménez Barrios” México, D. F. dic. 1935

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

OBRA DE RODOLFO JIMÉNEZ BARRIOS

  • De excelente orador
  • Forense. El requinto de Rodolfo
  • Senderos abandonados
  • La tirania de Martínez
  • La poesía social de Pablo Neruda
  • Himno de la escuela Saúl Flores de Jucuapa

Artículo escrito por el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos.


CEDAR: Centro Darwin de Pensamiento Evolucionista

El CEDAR: Centro Darwin de Pensamiento Evolucionista, perteneciente a la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y dirigido por el Dr. Jorge Martínez Contreras, colabora con el Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano en cuestiones de evolucionismo, primatología y filosofía de la biología.

Dando inicio su actividad el 07 de diciembre de 2010, ha desarrollado diversas actividades académicas en estrecha colaboración con el Centro Lombardo Toledano. Entre sus actividades académicas destacan los Congresos y publicaciones realizadas entre ambas instituciones, que se pueden consultar en el Repositorio del Centro.

Entre las actividades académicas del Centro Darwin destaca el Congreso Internacional Cedar-V: Evolución Biológica y Cultural, que ya cuenta con dos ediciones.

Entre las publicaciones destacan los siguientes libros:

CULTURA Y EVOLUCIÓN

EN BUSCA DE LO HUMANO

VOL. I. ESTUDIOS EN HISTORIA Y FILOSOFÍA DE LA BIOLOGÍA

VOL. II. ESTUDIOS EN HISTORIA Y FILOSOFÍA DE LA BIOLOGÍA

NATURALEZA Y DIVERSIDAD HUMANA: ESTUDIOS EVOLUCIONISTAS

PRIMATES: EVOLUCIÓN, CULTURA Y DIVERSIDAD

SENDEROS DE LA CONSERVACIÓN Y DE LA RESTAURACIÓN ECOLÓGICA. EVALUACIÓN CRÍTICA Y ÉTICA

El principal objetivo del Centro Darwin de Pensamiento Evolucionista es el estudio de la evolución para poder entender a la especie humana, como resultado de la selección natural y adaptado, en gran parte gracias a la tecnología, a ambientes específicos, así como una herramienta filosófica y científica indispensable para la compresión y explicación del origen y desarrollo de la cognición y de la cultura.

Del mismo modo, resulta imprescindible estudiar al resto de seres vivos, los ecosistemas que compartimos, así como la lucha por la conservación de los espacios naturales. En definitiva, el estudio del evolucionismo desde una perspectiva que también contemple la Filosofía de la Biología y de la Ciencia.

Entrevista realizada al Dr. Jorge Martínez Contreras para el Blog de la UAM

Objetivos del CEDAR:

  • Documentación en amplios temas relacionados con el evolucionismo.
  • Difusión de documentos y de eventos.
  • Creación de redes científicas y de difusión temática.
  • Organización de coloquios y congresos nacionales e internacionales.
  • Organización de cursos y de diplomados.
  • Publicación de trabajos tanto especializados como de divulgación.
  • Impulso de seminarios y de foros de discusión.

Contacto:

Telefono: (+5255) 5804 4600 / Ext 3505, 3506, 3507 y 3508.
cedarv@xanum.uam.mx.

Enrique Othón Díaz Melo, 1903-4 – 1967

Enrique Othón Díaz Melo nació el 3 de julio de 1903 o 1904[1], en la ciudad de Oaxaca, estado de Oaxaca (México); y falleció el 11 de junio de 1967, en la Ciudad de México. Fue un importante político, militar, cineasta, periodista, escritor y poeta. Se le reconoce como uno de los miembros de la generación del “Medio Siglo”, grupo destacado de intelectuales oaxaqueños, dedicados principalmente a la literatura.

Se dice de Enrique Othón, que recibió su educación básica en el Colegio del Espíritu Santo, dirigido por Carlos Gracida, donde pudo alternar con Fernando Iturribarría. No existen registros claros sobre sus estudios, pero, según los periodistas Néstor Sánchez y Arcelia Yañiz, su educación fue mayormente autodidacta, ya que tuvo que abandonar la escuela para ayudar a su familia, aunque eso no le impidió seguir formándose en las letras.

Como político y militar, Enrique Othón Díaz formó parte del Bloque de Obreros Intelectuales, apoyó el gobierno de Cárdenas y, en 1929, fungió como secretario del grupo Rebeldía, ayudando a su constitución como entidad organizada afiliada a la Confederación de Partidos Socialistas de Oaxaca (CPSO), de tipo marxista. El grupo Rebeldía defendió una mejor educación y el reparto agrario, defendiendo a la clase trabajadora de Oaxaca, luchando contra el abuso del alcohol y por la creación de pequeñas industrias que sirvieran para la rehabilitación de las masas indígenas.

Como educador, Enrique Othón participó como miembro de la Sociedad de Amigos del Libro Mexicano y del Grupo “En Marcha”, y desarrolló labores educativas en el Partido de la Revolución Mexicana y como profesor en la Universidad Obrera, creada y dirigida por el Mtro. Vicente Lombardo Toledano.

Como periodista, de muy joven Enrique Othón se hizo cargo del suplemento dominical del diario El Oaxaqueño, fue uno de los fundadores de la revista 18 de marzo, que sirvió para la comunicación entre Petróleos Mexicanos y sus trabajadores. También fue responsable de la redacción del Boletín del programa Nacional Fronterizo y colaboró con la revista Crisol y en el periódico Nacional.

Como cineasta, Enrique Othón Díaz produjo varios documentales sobre la vida y las costumbres indígenas mexicanas.

Como escritor, Enrique Othón escribió novela, cuento, poesía y teatro. El contenido de su obra siempre tuvo carácter social, denunciando los abusos del poder, las injusticias que los hacendados y los militares cometieron contra el pueblo mexicano y, en especial, contra los indios, obreros y campesinos. Su estilo, se ajustó a lo defendido por el grupo Rebeldía: “un arte sencillo, vigoroso y rebelde”; “una literatura eminentemente socialista y humana que combatiera todos los prejuicios y todos los fanatismos; un arte revolucionario, agitador y orientador”. También retrató la situación educativa y la miseria en la que vivían los maestros rurales en tiempos de la Revolución. En 1931, publicó Canto ingenuo. La escuela rural, en 1933 publicó Madre tierra. Poemas al Ejido, en 1937 publicó Montaña virgen como Protesta. Seis aguafuertes, en 1938 publicó S.F.Z. Escuela. La novela de un maestro, editada por el grupo “En Marcha”, en 1955 publicó Dos poemas y La creciente: comedia dramática en tres actos. Dejó dos novelas inéditas: Alud y La luz viene de lejos.

La renovación social no puede aplazarse impunemente, y es nuestro deber responder al llamado angustioso de la época, constituyéndonos en paladines de la transformación que extiende sus abanicos luminosos en el horizonte magnífico donde apunta una aurora esplendente de justicia social. (Párrafo del Manifiesto del grupo Rebeldía)

Enrique Othón Díaz también escribió ensayo, tratando, sobre todo, la historia y folklore oaxaqueños.

Recordamos a Enrique Othón con uno de los poemas publicado en Dos poemas (1955), y tres dedicatorias al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.

ELEGIA DE LAS VOCES OCULTAS…

Fue a la hora en que el mundo
con torpeza de niño
comienza a perseguir el alba como una mariposa,
cuando la noche
con sandalias de musgo
se arrebujó en tu carne
y se durmió en tus huesos
con un pesado sueño de plomo y de murciélago.

¡Vivías!
Vivías, y sobre tus dos piernas,
bajo los arcos audaces de tus cejas,
encima del cauce de tu pecho
corría bronco y mugiente el río de la vida!…

Mas de pronto
tus ojos se llenaron de tierra,
zozobraron sus luces,
se adelgazó tu voz,
se dobló tu coraje
y hecho un solo y eterno latido
te hundiste en lo insondable
como buscando
un paréntesis de quietud infinita.

Te fuiste así,
sereno y fuerte,
inadaptado,
en cita prematura
con lo que llena la distancia de galaxias y astros
a la hora precisa en que la vida
iba a madurar sus frutos en tus sienes,
a hacer fértil tu abrasada parcela,
poderosa angustia,
sosegada tu llamada,
claro y fecundo tu destino…

Sucumbiste a destiempo,
sin soslayar el alba,
triste,
joven e irrealizado,
tan harapo encendido,
impetuoso y rebelde…

Te fuiste,
buscándolo,
señero y melancólico,
por los viejos caminos de ceniza y silencio,
de palúdica angustia y estelar esperanza
que domina la muerte.

¡Cazador de imposibles:
ya sólo eres un dardo
perdido por rutas desmesuradas de universos.
Ya tu sangre es venero
fecundando la tierra.
Ya sólo eres un canto
subterráneo y callado.

Te fuiste cuando apuntaba el alba!…

Y yo, de momento,
me quedé como desenraizado,
como voluta de humo
que de tanto torcerse y retorcerse
no tiene ni una lágrima.

Quise agarrarme a lo alto
y fue como si quisiera hacerlo de las nubes.
Busqué el suelo para apoyarme en él
y sólo fue una fuga de materia
brindándome el vacío.

Quise gritar
pero mi grito
corrió a estrellarse en una sorda
muralla de granito.
Mi pecho se desgarró
como una tela
de seda envejecida
sin ruido, sin sangre y sin alientos…

Fue atroz el puñetazo del destino.
Fue el mar metido de golpe entre mi tórax.

Ya asentada la furia de ese oleaje,
fuerte y en nave de confianza,
iré con tu recuerdo en busca de destinos;
será tanta mi fe, que desde hoy,
mis ojos irán rastreando al Hombre
por todos los caminos inciertos de la tierra,
que desde hoy, en ellos,
habrá un hervor de lumbre,
un tránsito sin tregua
de vientos, tormentas y esperanzas…

Por eso a tu llamado viril de última hora,
cuando sin terror ni congoja
me buscaste en el filo de la tumba
para estrechar mi mano
en un adiós afirmativo de raíces,
tan sólo te respondo
con un vasto silencio de montañas,
con ímpetu de ríos en crecida,
con la pujante fuerza de las savias!…

Y evoco tu figura.
Abro como un gajo de flor de amanecer
tu niñez y la mía,
la que vivimos juntos
entre un temblor intermitente de preguntas
y un gozo inexpresable de la vida.

Recuerdo ese pasado
como recuerda un ciego
la ráfaga de luz de una mañana.
Cuando nuestros sentidos
se abrían en floración consternadora y asombrada;
cuando arrojábamos nuestras palabras
al caracol de la montaña
ara recrearnos con su eco;
cuando con anzuelo de gozo,
pescábamos estrellas
surcando la piel fosforescente de las aguas
dormidas en los caños;
cuando aprendimos
a saborear la miel espesa de la tierra,
a paladear raíces,
a sorprender las voces sabias y calladas
balbuceando en las cenizas de todos los abuelos que tuvimos.

¡Qué inmensidad azul
de sueños, de ímpetus,
de tierras y montañas!

¡Qué grito lacerante
de razas y de siglos
latiendo como un feto en nuestra entraña!

¡Qué galope de vida!

¡Qué ardor de arena,
de cielo y mar; de galápagos,
lagartos y de trópico!

¡Qué tempestad de vida
cimbrando los alambres de las venas,
batiendo las persianas de las almas,
cegando los faros de los ojos!…

¡Qué ansia, qué fiebre, qué avidez!
¡Qué vuelo de pájaros negros en locura!
¡Qué levantarse de osamentas de las tumbas
por donde se fueron caminando los ancestros!

¡Qué impotencia de darse y encontrarse!
¡Qué ineptitud de afanes y de fuerzas!
¡Qué insolvencia de voces,
qué clamor de banderas, de surcos y esperanzas!

¡Qué condena implacable y calosfriante!
¡Qué fatal perdición
desde el instante en que un golpe de mar
rompió las amarras de tu barco y de mi nave
apenas atracados a la vida
n el sereno estuario
del vientre de la madre que tú sabes!…

¡Qué avalancha en nosotros
de mandatos, paisajes y de razas!

¡Qué golpe insoportable de horizontes!
¡Qué vastedad de vida,
de encomiendas,
de obra,
de muerte prematura y de destinos!…

Por eso nos sabíamos perdidos e impotentes
y buscábamos
en el magma ardoroso de las copas
la fuerza necesaria
para soportar el peso de montañas que heredamos;
para que las manos pudieran no quemarse
con esa carne ardiente de luceros;
para engrosar la voz y hacerla varonil y fuerte;
para hacer de piedra y argamasa la garganta;
para templar el corazón
en la fragua quemante de la vida;
para que los gritos admonitores de los siglos
que irrumpían a toda hora en nuestro pecho,
no rompieran las cuerdas vocales
como una telaraña
y las arterias no estallaran
y la voluntad no se quebrara
y el peso de nuestro prodigioso y aterrador destino
no sellara en sombras
la encendida romería del corazón y de la fe
a toda hora palpitante y repicador como campana!…

Estábamos perdidos.
Perdidos y aturdidos
por ese peso descomunal de continentes;
perdidos y aturdidos
porque fuimos la jaula
de los pájaros de todos nuestros bosques,
de la esperanza de toda nuestra raza
y por haber anclado en ti y en mí
la flota de todos los dolores
y el llanto sempiterno de los nuestros!…

¡Estábamos perdidos y salvados!
Perdidos y salvados por el peso
de cielos y montañas,
de siglos y más siglos
que acabaron por hacernos
el corazón convexo y cóncavo
para estirarlo en un camino eterno de universos!

Estábamos perdidos y salvados
porque se nos metieron dentro las montañas
y los soles
y los astros
y un lloro de milenios
y las imprecaciones
y las blasfemias
y los espantos
y las negruras
y los ayes
y la desesperación
y la risa
y la bondad
y las promesas
de la absurda, estéril,
grávida y sublime tormenta de la Vidal…

Una raya de luz
en sombra de horizonte es ya tu vida.
Redimida y limpia llama
en alborada preñada de presagios.
Rumor de larvas genitrices
en la matriz augusta de la tierra.


Te digo ya calmado,
seguro de mi mismo:
“Hasta muy pronto, hermano!”

Y seas recordado
con respeto amoroso
porque te fuiste en el fondo de una copa
en hora nueva,
cuando el Hombre comienza
a soslayar la verdad de su destino
entre un cortejo de lágrimas del pueblo
y entre la gratitud humilde de los tuyos!.

(1948)

Libros dedicados por Enrique Othón al Mtro. Vicente Lombardo Toledano

Portada del libro SFZ-33 escuela: la novela de un maestro de Enrique Othón
Othón Díaz, Enrique. SFZ-33 escuela: la novela de un maestro. México: Grupo en Marcha, [s.f.].

Para el compañero Vicente Lombardo Toledano, con mis votos sinceros   por su completo restablecimiento y mi vieja admiración por su gran obra social revolucionaria. Afectivamente (firmado) E. Othón

Portada del librod e Enrique Othón La Creciente
Othón Díaz, Enrique. La creciente: comedia dramática en tres actos, la acción en la ciudad de México, el año de 1941. México: Continente, 1955.

Para el maestro Vicente Lombardo Toledano, con mi admiración y mi inquebrantable lealtad y afecto. (Firmado) E. Othón

Othón Díaz, Enrique. Dos poemas. México: [s.n.], 1955.

Para el maestro Vicente Lombardo Toledano, con la sincera inquebrantable estimación de (firmado) E. Othón

Obras ubicadas en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

Artículo escrito por el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos.


NOTAS:

[1] El año exacto de su nacimiento no está claro. Según el Diccionario de escritores mexicanos nació en 1903, pero según la semblanza escrita por el abogado Manuel Zárate Aquino, nació en 1904.

Germán List Arzubide, 1898 – 1998

Retrato de Germán List Arzubide

Germán List Arzubide nació el 31 de mayo de 1898, en la ciudad de Puebla, estado de Puebla (México), y falleció el 17 de octubre de 1998, en la ciudad de México. Fue un destacado poeta, escritor, periodista, político y revolucionario mexicano.

Banner comentario de apoyoHabiendo estudiado en la Escuela Normal y el Antiguo Colegio del Estado, Germán List muy pronto se incorporó a la Revolución. En 1913, siendo apenas un adolescente, se incorporó al batallón Paz y Trabajo como secretario particular del coronel Gabriel Rojano, quien estaba al mando de obreros y campesinos. Ya en 1920, cayó prisionero cuando acompañaba al presidente Carranza; y tras esto, en 1921 volvió a Puebla.

El desempeño revolucionario de Germán List lo llevaría de nuevo, en 1924, a trabajar junto al gobernador Vicente Lombardo Toledano, combatiendo la sublevación huertista. En 1929 llevó la bandera, que Augusto César Sandino arrebató a los intervencionistas norteamericanos en el combate de El Chipote, al Congreso Antiimperialista de Frankfurt del Main. Este acto le valió para compartir la dirección de la asamblea con Henry Barbusse, madame Sun-Yat-Sen, San Katayama y Nehru, y ser invitado a la URSS por los sindicatos soviéticos, donde permaneció hasta 1930. En 1932, viajó a los Estados Unidos, con Leopoldo Méndez, tras esto volvió a México donde denunció la discriminación estadounidense de los mexicanos.

Trabajando para el gobierno, Germán List Arzubide, en 1934 trabajó como inspector para la SEP de las escuelas particulares. En 1936 creó el Teatro Infantil de la SEP, junto con Méndez, Germán y Lola Cueto, Elena Huerta y Angelina Beloff. También ese mismo año formó el Ala Izquierda de Empleados Federales, antecedente de los sindicatos de trabajadores al servicio del Estado, mientras trabajaba para la Secretaría de Hacienda. Ese mismo año, en representación popular, acudió al congresos de la paz en Bruselas. También acudiría al congreso de paz de Wroclaw en 1946.

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Como periodista, en 1921, Germán List fundó las revistas Vincit, dedicada a los maestros del modernismo, y la revista Ser, dedicada a los poetas del simbolismo. En 1926 fundó la revista Horizonte. Desde 1941 a 1953, fue redactor de la revista Tiempo, y fue miembro del consejo de redacción de la revista Ruta. También colaboró con las revistas Excélsior, La Opinión y Siempre!. Su trabajo periodístico le valió para que, en 1983, le otorgaran el Premio Nacional de Periodismo Cultural.

Como docente, en 1926 Germán List Arzubide enseñó en la escuelas Preparatoria y Normal de Jalapa. En 1927, quedó a cargo de la Oficina de Extensión de la Universidad Nacional. Años más tarde, impartió historia para los obreros, por encargo del secretario López Mateos, y enseñó literatura a los maestros en el Instituto Federal de Capacitación. Esto le llevó a fundar, en 1957, la Academia Mexicana de la Educación.

Como poeta, artista y literato, Germán List escribió y publicó el Manifiesto N°2 del movimiento estridentista el 2 de enero 1923, junto a Maples Arce, Gallardo y Aguilón Guzmán. En 1935, junto con su hermano Armando, escribió sesenta dramatizaciones históricas, con narraciones que comprendían desde Quetzalcóatl hasta Cárdenas. Su obra comenzó a ser conocida a finales del siglo XX. Por esta razón, en 1994 recibió por su trabajo el Premio Rosete Aranda, y en 1997 el Premio Nacional de Lingüística y Literatura. Ese mismo año, el Instituto Nacional de Bellas Artes realizó un homenaje al Estridentismo.

Recordamos a Germán List con tres de los poemas publicados en su libro Esquina (1923), y seis dedicatorias al Mtro. Vicente lombardo Toledano.

POEMAS DE GERMÁN LIST

ESQUINA

Un discurso de Wagner
es bajo la batuta del
ALTO—Y—ADELANTE
La, calle se ha venido toda tras de nosotros
y la sonrisa aquella, se voló de mis manos
El sol te ha desnudado.

La ciencia se perfuma de malas intenciones
y al margen de la moda
se ha musicado el tráfico.
10.000 para mañana con la última quiebra
han bajado las lágrimas.

Lazaró—Lazaró
el viaje a Marte al fin se liará en camión.

Contra los Académicos la mañana
se ha levantado en armas
y reparte protestas en los programas.

Ahora los relojes adivinan la suerte
mientras las hojas secas usan ventilador
y sobre la sonrisa final de los retratos
se ha detenido un sueño 1902.

El cielo está agotado en los últimos discos
los escaparates hablan del amor libre
su nombre es un relámpago de tarjeta
postal Si no estuviera triste….

Se vende y se canta por 5 centavos
A Villa lo inventaron
los que odiaban al gringo

Me han robado los ojos que traía en el chaleco
¿sabe usted para dónde se ha mudado el correo?

Para hablar en inglés es necesario
cortarse la mitad de la lengua

Los teléfonos sordomudos
han aprendido a hablar por señas.

Quién halará los cables
que arrastran los eléctricos?

Los periódicos pagados
callan el asesinato de los perros.

La oratoria es el arte de saquear los bolsillos
y el recuerdo se vende de papel recortado
el trabajo es un grito amarillo
¿será un juego de bolsa lo del tiempo barato?

En todas las ventanas ya se venden cigarros

Sobre la incubadora
asoleada
están piando las horas.

Aquel amor lejano
era de la Secreta

todas las pantorrillas
viven de exhibición
y mientras los eléctricos
murmuran de mi pena
con sus banderas rojas
van pasando mis novias
en manifestación.

ESTACIÓN

Artículo lo.
hay que tocar el piano
en la balsa de los andenes.

Mientras las locomotoras bufan su impaciencia
las arañas tejen
su tela con hilos de música
para apresar la mariposa eléctrica.

La mecedora
sube por los peldaños de las notas
y un pájaro se deshila
en una obertura fascista
me perdí en la noche lamida de sus medias.

¡Cómo pesa este techo!!
Allá fuera una rosa está pidiendo auxilio
y pensar que los postes se mueren de fastidio,

Einstein no ha descubierto
quién inventó las moscas.

Era tan jugosa
de imposibles su boca.

Al fin sus manos se hicieron pedazos.

Pero a pesar de todo
un grillo da su conferencia
interceptando
el mensaje
crispado
de las estrellas.

SILABARIO

Mutt y Jeff no sabían
que ella se extravió en mis brazos
por esto la Academia
no la puso en su diccionario.

El otoño imprudente
nos espió por el ojo de la chapa
y el silencio iba en zancos.

Será el muerto el que chifla
la Adelita
en la esquina?

Esto de las traiciones
son chismes de la luna.

GRAN CONCURSO
junte los trozos de humo de su cigarro
y le daremos un premio
la noche se ha caído de mis manos.

Si la vida hablara!!!!

Se gratificará sin averiguación
a quien devuelva
una lista de nombres extraviada
entre Chapultepec y el cine UFA.

¿En 1950 las mujeres llevarán anclas?

Hay que tirarse de 40 pisos
para reflexionar en el camino.

En esta hora de calcomanía
desilvanada las manos de la risa
están sembrando alas.

DEDICATORIAS DE GERMÁN LIST

Portada List Arzubide, Germán. El Movimiento estridentista. Jalapa, Ver.: De Horizonte, 1927.
List Arzubide, Germán. El Movimiento estridentista. Jalapa, Ver.: De Horizonte, 1927.

Para el culto y laborioso luchador revolucionario don Vicente Lombardo Toledano. Muy afectuosamente, German List Arzubide.

Portada del libro de List Arzubide, Germán. Plebe: poemas de rebeldía. Puebla: Germán List Arzubide, 1925.
List Arzubide, Germán. Plebe: poemas de rebeldía. Puebla: Germán List Arzubide, 1925.

Para el Sr. Lic. Vicente Lombardo Toledano, con la más grande estimación de Germán List Arzubide

Portada del libro de List Arzubide, Germán. Esquina (poemas). México: Librería Cicerón, 1923.
List Arzubide, Germán. Esquina (poemas). México: Librería Cicerón, 1923.

Al Lic. Vicente Lombardo Toledano, con la alegría de que Teziutlán ya mero se salía de Puebla. Germán List Arzubide

Portada del libro de List Arzubide, Germán. El México de 1910: el maderismo. México: Ediciones Conferencia, 1963.
List Arzubide, Germán. El México de 1910: el maderismo. México: Ediciones Conferencia, 1963.

Para el Sr. Lic. Vicente Lombardo Toledano con mi afecto. Germán List Arzubide

Portada del libro de List Arzubide, Germán. La batalla del 5 de mayo. México: Margen, 1962.
List Arzubide, Germán. La batalla del 5 de mayo. México: Margen, 1962.

Para el Sr Lic don Vicente Lombardo Toledano con mi profunda admiración por su larga, clara y tenaz lucha revolucionaria. Afectuosamente. Germán List Arzubide Junio de 1962

Portada del libro de List Arzubide, Germán. Ramón López Velarde y la Revolución Mexicana. México: Ediciones Conferencia, 1963

List Arzubide, Germán. Ramón López Velarde y la Revolución Mexicana. México: Ediciones Conferencia, 1963

Para el Sr Lic Vicente Lombardo Toledano con la admiración por su lucha de Germán List Arzubide

Obras ubicadas en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

Obras de Germán List Arzubide

  • Plebe poesía anarquista (1925).
  • Esquina poesía estridentista (1925).
  • Mueran los gachupines (1926).
  • El movimiento estridentista (1926).
  • Emiliano Zapata (exaltación) (1927).
  • El viajero en el vértice (1927).
  • Lenin, un técnico de la revolución social (1929).
  • Práctica de educación irreligiosa (1933).
  • Troka, el poderoso (1939).
  • Es la revolución (1955).
  • Giuseppe Garibaldi. Héroe de dos mundos (1960).
  • La batalla del 5 de mayo de 1862 (1962).
  • Ramón López Velarde y la Revolución mexicana (1963).
  • Madero, el México de 1910 (1973).
  • Poemas estridentistas (1986).
  • Arco iris de cuentos mexicanos (1991).
  • Teatro guiñol comedias completas (1997).

Artículo escrito por el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos.


La religión en el cine – La Mitología en la Narrativa Audiovisual: Cine

Imagen publicitaria de El Festín De Babette (1987), dirigida por Gabriel Axel, y producida por Panorama Film A/S, Nordisk Film, Det Danske Filminstitut y Rungstedlundfonden



Para escuchar el podcast La religión en el cine, dale play al reproductor de ivoox que aparece justo en la parte superior de este texto, o reproduciendo el vídeo de YouTube que se encuentra en la parte superior.

Participantes: Graciela Maturo (Catedrática en Letras Hispanoamericanas, Poeta y Directora del Centro de Estudios Poéticos Alétheia), Jacinto Choza (Catedrático de Antropología Filosófica de la Universidad de Sevilla), José Alfredo Peris (Profesor de Filosofía del Derecho y Filosofía del Cine, y Director del Proyecto de Investigación la Mitología en la Narrativa Audiovisual: Cine) y Josep F. Sanmartín (Doctorando en Industrias de la Comunicación y Culturales, Conductor, Productor y Director del Podcast).

Podcast realizado para el proyecto de investigación: La Mitología en la Narrativa Audiovisual

La religión en el cine

En el origen de la narrativa reside en gran medida la religión, quizás porque al igual que el mito, era una de las cuestiones que más preocupaba a las primeras poblaciones humanas, que ya trataban de explicar el motivo de su existencia y dar un sentido a sus vidas. Tenemos que tener en cuenta que, en los orígenes de la civilización, la mitología y la religión se alimentaban la una de la otra,  formando a veces un cuerpo compacto de creencias y mitos, como por ejemplo sucede en el Sintoísmo.

Otras veces, las creencias mitológicas no pasaron de tales. Es lo que ocurrió con las mitologías nórdicas: aunque contaban con una serie de rituales y cierta organización, nunca se estructuraron como la religión católica, el budismo, el hinduismo, el islam o el judaísmo.

Imagen del el camino espiritual. Fotografía tomada en Kyoto.
El camino del auto-descubrimiento espiritual

En cualquier caso, tanto en las creencias mitológicas como en las religiones siempre hay un camino común que debe recorrer la persona: el de la iluminación, que en realidad no es otra cosa que el camino del auto-descubrimiento espiritual.

Este camino tiene que ver con el auto-conocimiento  con carácter metafísico. Descubrir el bien que hay en uno mismo, superar las tentaciones del mal, abrazar el amor, recorrer la vía de la iluminación desprendiéndose de lo superfluo, siendo generoso y altruista, agradeciendo los dones que uno recibe en su desarrollo espiritual, ayudando a los demás en su camino a la iluminación y, en definitiva, dotando de valor cosmogónico a la propia existencia humana.

En realidad, el camino de la iluminación es más propio de nuestras vidas que el camino del héroe, si entendemos como “héroe” al personaje retratado en la Mitología. Por esta razón, en toda película, ya sea de aventuras, drama, comedia, película de acción, con personajes legendarios o con personajes corrientes… siempre habrá un camino cosmogónico que recorrer, en donde el protagonista deberá superar los límites que habitan en su interior; enfrentándose a dilemas que no se superan mediante la fuerza, sino mediante el espíritu; o la moral, si se prefiere decirlo así.

Esa superación es la que dota tanto a los héroes, como a nosotros mismos, de auténtico valor, llevando la dignidad a nuestra existencia por encima de lo material. No importa qué es lo que conquiste un supuesto héroe, si no alcanza las virtudes que definen propiamente el heroísmo. No importa qué es lo que conquiste el espíritu, si no puede desprenderse de lo material. No importa qué es lo que conquiste el ser humano, si no alcanza las virtudes propias de lo que consideramos ser persona.

Presenta tu comunicación y/o póster en el Congreso: “La Mitología en la Narrativa Audiovisual: Cine“. 


  • Imagen publicitaria de El Festín De Babette (1987), dirigida por Gabriel Axel, y producida
    por Panorama Film A/S, Nordisk Film, Det Danske Filminstitut y Rungstedlundfonden
  • Imagen del camino espiritual albergada en Pixabay
  • Música del programa: You & Me de Borrtex

 

Enrique González Rojo, 1889 – 1939

Enrique González Rojo nació el 25 de agosto de 1889, en la ciudad de Sinaloa de Leyva, estado de Sinaloa (México), y falleció el 9 de mayo de 1939, en la Ciudad de México. Fue un destacado abogado, docente, editorialista, literato, diplomático y poeta mexicano.

Ya estudiando en la Escuela Nacional Preparatoria de la Ciudad de México, entró en contacto con intelectuales tan importantes como Bernardo Ortiz de Montellano, Jaime Torres Bodet, José Gorostiza y Carlos Pellicer, con los que mantendría una extensa relación a lo largo de su vida. Años más tarde, se tituló como abogado por la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Nacional, donde conoció a Antonio Caso, Ramón López Velarde y Enrique González Martínez, por medio del Ateneo de la Juventud. Fue entonces cuando él y sus compañeros comenzaron a publicar en las revistas Pegaso y San-Ev-Ank.  

En 1919, Enrique González Rojo, junto con José Gorostiza, dirigió la Revista Nueva, llegando a publicar dos números ese mismo año. Pero su trabajo editorial más importante será cuando en 1928, Rojo funde la revista Contemporáneos junto con Bernardo J. Gastélum, Ortiz de Montellano y Torres Bodet. Esta revista, con 43 número publicados, estuvo en funcionamiento desde 1928 hasta 1931. A día de hoy, está considerada como «una de las más notables revistas literarias de México»[1]. Rojo también dirigió la sección literaria de El Heraldo de México y colaboró en Antena, México Moderno, Ulises y La Falange.

Como académico, Enrique González Rojo impartió clases en la Universidad Nacional y dirigió el Departamento de Bellas Artes del Gobierno de México.

Como autor literario, aunque Enrique González Rojo no fue prolífico, su obra gozó de una buena crítica, destacando la de Salvador Elizondo. De manera póstuma, sus escritos fueron editados por Guillermo Rousset Banda y Jaime Labastida, y publicados en 2002 bajo el título de Obra completa: versos y prosa, 1918-1939.

manejó con maestría todas las grandes innovaciones […] sin perder ninguna habilidad para emplear las formas tradicionales. (Salvador, 2017)[2]

Recordamos a Enrique González Rojo con tres de los poemas publicados en su libro Espacio (1926), y una dedicatoria al Mtro. Vicente lombardo Toledano.

POEMAS

LOS CUATRO MARES

1. MAR DEL AMANECER

Alegre, tranquilo,
acaricias La nave.
Tan sereno

como el monte,
tu guardián eterno.

La leve música del agua,
se confunde con el silencio.
Claro murmullo,
como el lento
pasar de pájaros
en vuelo.

La espuma de tus ondas
bañan la luz y el fuego
del sol, que las adorna
con los colores del espectro.

Una banda de peces voladores,
como una procesión de puntos negros,
te arroja su mancha de tinta…
Al golpe, repentinamente ciego
chocas contra los flancos de la nave,
que regocijas con tu juego.

Mar del amanecer, mar que eres niño,
rosado por la aurora, movido por el viento.
cantado por los hombres
V acari-ciado por el pensamiento!…

II. MAR DEL MEDIODIA

El sol tocó las aguas y acrecentó su canto.
Esta ola viajera
despavramó su música
sobre la arena.

La brisa y el calor mueven las hojas
de la palmera.
Los pájaros marinos
vallan, abochornados, sus confidencias.

Una familia de tortugas
sale a tomar el fresco a la ribera.
Y tú, delfín que asomas
entre la espuma la cabeza,
escuchas el rumor de dos mares
aspiras el olor de la floresta?

III. MAR DE LA TARDE

Lo que antes era fino concierto,
hoy es una sinfonía:
cobre de los intrumentos
en las cuerdas de oro del día.

La marcha heroica de la tarde
los sones del mar harmonizan;
mas la batuta del sol desaparece
y la confusión se inicia
con sonidos falsos de rocas-oboes
y apresuramiento en las olas flautistas.

Bajo el incendio de las nubes
el desorden se precipita,
y la vanguardia de las sombras
calla ¡los cantos y rompe la lira.

IV. MAR BAJO LA LUNA

Bajo la noche, de la nave
han salido las mismas preguntas:
—¿Acaso sabemos hacia dónde vamos?
—¿Nos habremos equivocado de ruta?

Hace tiempo que dejamos la tierra,
y por el mar de la aventura
arribaremos esta noche
a la capital de la luna…

 MAR DE LAS QUIETAS LATITUDES
(A Gerardo Estrada)
En el mar de las quietas latitudes,
navegábamos
sobre las ondas azules
y en compañía de los pájaros.La mañana era clara y el pensamiento claro
en el mar de las quietas latitudes,
porque era nuestro el canto
de la brisa, y el perfume
delas ondas, y el espectáculo
de las luces.

Como las horas inútiles,
no se marcaba nuestro paso
en el mar de las quietas latitudes,
y nuestros deseos fantásticos
morían contra las inmunes
corazas de los trasatlánticos,
contra el vuelo apacible de las nubes
y contra los rayos
del sol de octubre,
descoloridos y románticos…

EL BUZO

Valga fosforescencia luminosa
entibiaba
la curva superficie de las ondas.

Llamaba el mar,
y yo solté mis manos de la borda
y comencé a bajar…

Lento era el baño de la luz. Absorta
mi alma se cubría de oro y sol.
Antes pesaba el cuerpo, pero ahora
el mar volviómelo ligero,
tal como el aire y la canción.

Llamaba el mar,
y yo seguía… hundiéndome
cada vez más y más…

De Repente apagáronse las luces
como lámparas eléctricas rotas.
Sentí la detonación en mis oídos
amarga, contenida y sorda.

Llamaba el mar.
La cuerda se alargaba y yo seguía
bajando más, bajando más…

 

Portada del libro Espacio de Enrique González Rojo.
Enrique González Rojo. Espacio (poemas). Madrid: Mundo Latino, [s.f.].

A Vicente Lombardo Toledano, cordialmente (firmado) E. González Rojo.

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8292/LOMBARDO
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

PUBLICACIONES

  • En el puerto y otros poemas (1923)
  • Los cuatro mares, La pajarita de papel (1924)
  • Espacio (1926)
  • Viviendo en el mar (1927)
  • Romance de José Conde (1939)
  • Elegías romanas y otros poemas (1941)
  • Obra completa: versos y prosa (1918-1939) (2002)

[1] Martínez, José Luis (31 de marzo de 2000). «El momento literario de los contemporáneos»Letras Libres. Consultado el 16 de julio de 2017.

[2] Elizondo, Salvador. «Los “Contemporáneos” y sus Contemporáneos»La Máquina del Tiempo. Consultado el 16 de julio de 2017.

Artículo escrito por el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos.


El camino del héroe en el cine

Para escuchar el podcast dale play al reproductor de ivoox que aparece en la parte superior.

Participantes:  Jacinto Choza (filósofo y antropólogo), Luis Manuel Sanmartín Cava (filósofo y antropólogo), Alvaro Pla Hernández (analista político), Francisco Corella Borrás (artista), Rafa Monterde (filósofo, conductor y productor del programa) y Josep Sanmartín (comunicador, conductor y director del programa).

Podcast realizado para el proyecto de investigación: La Mitología en la Narrativa Audiovisual.

El camino del héroe en el cine

Es difícil hablar de una narrativa que no contemple la presencia de héroes. Siempre están presentes. Si acaso, varía el grado de heroísmo y el camino que deben recorrer. Aunque, si prestamos la suficiente atención, nos daremos cuenta de que la mayoría de los umbrales que debe superar el héroe, si no todos, responden a unos mismos arquetipos: la llamada a la aventura, la ayuda sobrenatural, la guía del maestro, el encuentro con la diosa, la tentación, la reconciliación con el padre, la muerte, el renacer, el encuentro entre dos mundos y el retorno.

Estos umbrales propios de la mitología fueron identificados por Joseph Campbell en su famoso libro El héroe de las mil caras. Psicoanálisis del mito, publicado en 1949[1], basándose a su vez en los estudios del sueño realizados por Carl Gustav Jung.

La herencia de la mitología

El cine, ha heredado estos arquetipos de la mitología, satisfaciendo la ancestral necesidad humana de contar historias. Quizá todo se deba a que el mito puede dar cierto sentido a la vida, comprender el valor del bien y la justicia; o, como mínimo, alentar la superación personal.

Mi Yoda

Pero los arquetipos identificados por Campbell, sirven además como guía para contar una buena historia. Ejemplo de ello es la producción de la Guerra de las Galaxias (1977-1980-1983), inspirada en el libro El héroe de las mil caras, y que serviría para forjar una amistad entre el autor y Lucas; a quien, este último, por cierto llamaba “mi Yoda”.

La narración puesta al servicio de la mitología

Pero no sólo la Guerra de las Galaxias es un claro ejemplo de la narración puesta al servicio de la Mitología. En el cine encontramos grandes ejemplos, como Matrix, Harry Potter, Superman, Dentro del laberinto, Jasón y los argonautas, El Señor de los Anillos, El renacido o El mago de Oz.

Todas estas películas son claros ejemplos del camino del héroe. En todas ellas hay un camino que superar y umbrales que hacen mejores a sus protagonistas, pero sobre todo, hay una motivación que tiene que ver con un camino hacia la iluminación personal que posibilita llevar el bien a los demás.

Características cíclicas

Por último, es importante comprender que la aventura en sí tiene características cíclicas e históricas[2] que se dan en distinto grado según la historia contada. Y que este devenir del héroe nos puede llevar a reflexiones más profundas, sobre qué papel cumple el héroe y la propia mitología en la configuración de la sociedad y la cultura.

[1] Campbell, J. (2014). El héroe de las mil caras: psicoanálisis del mito (Tercera edición ampliada). Madrid: Fondo de Cultura Económica de España.

[2] Eliade, M. (2000). El mito del eterno retorno. Madrid: Alianza Editorial.

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Serafín J. García, 1905 – 1985

Serafín José García nació el 5 de junio de 1905, en Cañada Grade, Treinta y Tres, y falleció el 29 de abril de 1985, en Montevideo. Fue un destacado escritor y poeta uruguayo de proyección internacional.

La única educación formal que recibió Serafín J. García fue escolar, en la localidad de Vergara, el resto de su educación fue autodidacta. Esto no le impidió formarse como tipógrafo en 1917, lo que le sirvió para publicar su primeras rimas, narraciones y composiciones literarias poco tiempo después. Además, gracias a su trabajo en la biblioteca del club social, se inspiró en autores clásicos españoles y otros autores como Leónidas Andreiev, Henri Barbusse, Romain Rolland y Máximo Gorki. Su desempeño literario, también le sirvió para trabajar como periodista local.

En 1936 publicó su primera obra poética, Tacuruses, con prólogo de Ledo Arroyo Torres. Esta obra tuvo tal éxito que Serafín J. García fue premiado por el Ministerio de Instrucción Pública. El 18 de febrero de ese mismo año, el presidente Gabriel Terra firmó un decreto presidencial por el cual se distribuyeron 300 ejemplares de la obra en distintas Jefaturas Policiales del País y se ascendió a García al grado de sub-comisario en Santa Clara de Olimar, aunque siguió trabajando en la jefatura de Treinta y Tres hasta 1940.

En 1968, Serafín J. García publicó Piquin y Chispita, obra que fue catalogada como una de las diez mejores obras nacionales de este género publicadas entre 1967 y 1968. También recibió por esta misma obra la Mención de Honor del Premio «Hans Christian Andersen» de Literatura Infantil Universal, el 4 de abril de 1970, en Bolonia (Italia).

En 1983 pasó a formar parte de la Academia Nacional de Letras del Uruguay, tras ser nominado en 1974.

La proyección literaria de Serafín J. García, le valió para ser reconocido internacionalmente, con obras traducidas al inglés, al portugués, al francés, al yidis y al italiano.

Recordamos a Serafín J. García con dos de sus poesías y una de sus dedicatorias al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.

ROMANCE DEL LABRADOR
SIN CANCIONES
Hala que hala la yunta.
Corta que corta la reja.
Brilla que brilla la escarcha
sobre la negra paniega.Va el ancho tajo del surco
despanzurrando la tierra,
que paga en buenos olores
al hierro que la penetra.Las palomas y los tordos
—bruma y sombra, noche y niebla—
­desanillan las lombrices
enroscadas en la gleba.Hala que hala la yunta
sobre la tierra morena.
Brilla que brilla el azúcar
de la escarcha mañanera.Y el labrador —ceño adusto,
manos rudas, tez cobreña—
crispa que crispa los puños
obre la tosca mancera.Va sin palabras ni cantos
—silencio de hierro y piedra—,
curvado el enjuto cuerpo,
cansina y gacha la testa.En tanto la aurora exprime
la pulpa de sus cerezas,
y el hornerito alfarero
su laborar recomienza.En tanto los herbazales
trascienden a primavera,
y el aire limpio se endulza
con el olor de las yemas.Se irán las blancas heladas.
Se irá la negra tristeza.
Ya está setiembre aniñando
de brotes las arboledas.

Ya se ha encendido la brasa
del churrinche en la pradera,
y anda cardando vellones
de nubes una cigüeña.

Ya el sol acuesta brazadas
de luz jugosa en la hierba,
y el día surte su alforja
con zumos de espliego y menta.

Hala que hala la yunta
sobre la negra paniega,
mientras setiembre reparte
su carga de vida nueva.

¿Nada le trae al labriego
que está binando la tierra?
¿Ni el verde de una esperanza?
¿Ni el rosa de una promesa?

¡Ay!, labrador sin canciones
—silencio de hierro y piedra—:
empozada en tus pupilas
se quedará la tristeza…

Labrador de callos duros
como raíces resecas,
como terrones sin lluvia,
como carozos sin tierra.

Oro de espigas candeales
dará otra vez la paniega,
mas no irán a tu granero
los granos de la cosecha.

Parvas de rubias gavillas
perfumarán esa tierra.
Con sus rimeros de trigo
se marcharán las carretas.

Y tú a limpiar los rastrojos
y a rejar para otra siembra,
que ofrecerá nuevos granos
para las nuevas moliendas…

Hala que hala la yunta.
Ya está setiembre en las yemas
y en el verdor del herbajo
que trasciende a primavera.

¡Ay!, labrador sin canciones
que labras la tierra ajena:
tanto trigo que has sembrado
¡y ni un pan blanco en tu mesa!

 ROMANCE DE LA LLUVIA TRUNCA

Alégrate, labrador,
que el cielo se está cubriendo,
y antes que cierre la noche
tendrás la lluvia en tu huerto.

Esas nubazas buchonas
traen en sus odres repletos
el cantarino y gozoso
milagro del aguacero.

Ya están las píricas ranas
sus ocarinas tañendo,
y hay una prisa de hormigas
camino del hormiguero.

Alégrate, labrador,
que el cielo se está cubriendo,
y en júbilo de cristales
vendrá la lluvia a tu huerto.

Se dará en trémolos claros
a los tallos macilentos.
Se filtrará en las raíces
y en los cogollos enfermos.

Y verdeará el alfalfar,
y el trigal se pondrá bueno,
y tendrás choclos lechosos
para dorar en el fuego…

Alégrate, labrador,
que ya redoblan los truenos
y los relámpagos rayan
de viborones el cielo.

¡Ya caen las primeras gotas!
¡Aleluya, compañero!
¡Ya repican en las hojas
del maizal amarillento!

¡Con qué avidez las absorbe
la tierra! ¡No es para menos!
¡Lo que ha sufrido la pobre
con estos soles de enero!

Alégrate, labrador,
que ya está aquí el aguacero,
y habrá pororó sabroso
para las noches de invierno.

¿Por qué esa cara de angustia?
¿Por qué esos ojos de miedo?
¿Por qué esas manos mesando
los cenicientos cabellos?

¡Ah, compañero, qué pena!
¡Se está levantando viento,
un seco viento del Norte
que viene a barrer el cielo!

Arreará todas las nubes
ese maldito tropero,
camino del mar distante
que no necesita riegos.

Volverán los soles largos
a chupar la savia al huerto,
y no habrá ni una espiguita
para el hambre del invierno…

Ya se marcharon las nubes,
ya está despejado el cielo,
y el viento perverso canta
su triunfo en los tallos secos…

¡Qué dura es tu suerte, amigo!
¡Qué dura! ¡Recién comprendo
por qué se han encanecido
tus cabellos a destiempo!

García, Serafin J. Tierra amarga: romances. Montevideo: Impresora Uruguaya, 1938.

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Para el prestigioso intelectual Vicente Lombardo Toledano, con mi admiración y mi simpatía más
cordiales. (Firmado) Serafín J. García, XI – 16 – 1935, s/c Bacaray, Montevideo, Uruguay

Catálogo bibliotecario en línea
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

OBRA

  • Tacuruses (1936)
  • En carne viva (1937)
  • Tierra amarga (1938)
  • Burbujas (1940)
  • Barro y Sol (1941)
  • Asfalto (1944)
  • Raíz y ala (1949)
  • Romance de Dionisio Díaz (1949)
  • Las Aventuras de Juan el Zorro (1950)
  • Agua Mansa (1952)
  • Flechillas (1957)
  • Los partes de Don Menchaca (1957)
  • El Totoral (Recuerdos de mi infancia) (1966)
  • Piquín y Chispita (1968)
  • Leyendas y supersticiones (1968)
  • Blanquita (Nuevos relatos de “El Totoral”) (1969)
  • La vuelta del camino (1970)
  • Estampas uruguayas (1971)
  • Romance del 25 de agosto (1977)
  • Milicos, contrabandistas y otros cuentos (1986)

Artículo escrito por el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos.


Antonio García Nossa, 1912 – 1982

Antonio García Nossa nació el 16 de abril de 1912 en Viiapinzón, Cundinamarca (Colombia), y falleció a la edad de 70 años, el 26 de abril de 1982 en Bogotá. Fue un destacado economista, historiador, escritor y político socialista.

En 1937, se graduó en Derecho y Ciencias Sociales en la Universidad del Cauca en Popayán, con la tesis Geografía Económica de Caldas. Desde joven se dedicó a la literatura y al teatro, con objetivos sociales, empleando el teatro como método de autoconciencia para los paeces, guambianos y otros pueblos indígenas del Cauca.

En 1939, Antonio García Nossa publicó el libro Pasado y presente del indio, tras un viaje a Ecuador, donde se interesó por la población india y agraria, inspirando por el Mtro. Pío Jaramillo Alvarado y otras voces menores de la literatura indigenista.

Antonio García Nossa trabajó como profesor en la Universidad Nacional de Colombia, donde realizó un estudio junto a Blanca Ochoa y Edith Jiménez sobre el resguardo indígena muisca de Tocancipá que se publicó en 1946. En esta misma Universidad fundó, en 1943, el Instituto de Economía dependiente de la Facultad de Derecho.

García Nossa fue uno de los fundadores de la Liga de Acción Política y colaboró con Jorge Eliécer Gaitán, ayudando a la formulación del Plan Gaitán en 1947. Por estas razones, tras el fracaso de la rebelión popular y el asesinato del caudillo popular el 9 de abril de 1948, fue perseguido y destituido finalmente en 1950 de su plaza de profesor, aunque fue acogido por el Instituto Indigenista Interamericano.

En 1951, fundó el Movimiento Socialista Colombiano y dirigió el periódico El Popular. Después de que cayera el gobierno de Laureano Gómez, trabajó en el Consejo Nacional de Economía.

En 1960, Antonio García Nossa se dedicó a la investigación de las comunidades tejedoras de la Mixteca alta para el Departamento de Estudios Agrarios de México. También fue consultor de la FAO en Bolivia y del Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas, y fue asesor agrario de los gobiernos de Perú, México, Ecuador, Nicaragua y Chile.

En 1968 recuperó su puesto de profesor en la Universidad Nacional, aunque lo volvieron a destituir en 1973 por militar activamente en la Alianza Nacional Popular y por apoyar al movimiento estudiantil. Volvió como Vicerrector Académico a la misma universidad, desempeñando este cargo de 1974 a 1976, y de nuevo fue expulsado de la universidad por oponerse al asalto militar de la Facultad de medicina, para finalmente volver a ser admitido como profesor.

Recordamos a Antonio García Nossa con uno de sus artículos para Nueva Sociedad y una  dedicatoria al Mtro. Vicente Lombardo Toledano.

García, Antonio. Pasado y presente del indio. Bogotá: Centro, 1939.

Para Vicente Lombardo Toledano, líder de la revolución de américa, con la amistad de (firmado) Antonio García. Universidad Nacional apart. 14-50 — Bogotá (Colombia)

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Catálogo bibliotecario en línea
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

OBRA

  • Geografía Económica de Caldas, Contraloría Nacional, 1937 (Banco de la República, 1978).
  • Esquema de la Economía Colombiana, Banco Central del Ecuador, Quito, 1938.
  • Pasado y presente del indio, Ediciones Centro, Bogotá, 1939.
  • Régimen cooperativo y economía latinoamericana, El Colegio de México, 1944.
  • Bases de la Economía Contemporánea, Revisoría Fiscal, Bogotá, 1948 (Plaza & Janés, 1984).
  • Problemas de la Nación Colombiana, Nuevo Mundo, Bogotá, 1949.
  • La rebelión de los pueblos débiles, Cooperativa Colombiana de Editores, Bogotá, 1950.
  • Introducción crítica a la legislación indigenista en Colombia, Instituto Indigenista Interamericano, México, 1951.
  • Regímenes indígenas de salariado: del salariado señorial al salariado capitalista en la historia de América, Instituto Indigenista Interamericano, México, 1953.
  • El cristianismo en la teoría y en la práctica. Fondo de Publicaciones Vicente Azuero, Bogotá, 1954.
  • Gaitán y el problema de la revolución colombiana, Cooperativa Colombiana de Editores, Bogotá, 1955.
  • Estructura básica del financiamiento del desarrollo, Consejo Nacional de Economía, Bogotá, 1956.
  • La democracia en la teoría y en la práctica, Editorial Argra, Bogotá, 1957
  • Colombia, Esquema de una República Señorial, Cuadernos Americanos, México, 1959 (Cruz del Sur, Bogotá, 1977).
  • Cooperativas y reforma agraria en Bolivia, FAO, Roma, 1961.
  • Reforma agraria y economía empresarial en América latina, Editorial Universitaria, Santiago de Chile, 1967.
  • Dinámica de las Reformas Agrarias en América Latina, ICIRA, Santiago de Chile, 1967 (Editorial La Oveja Negra, Bogotá, 1972).
  • La estructura del atraso en América latina, Pleamar, Buenos Aires, 1968.
  • Las cooperativas en las reformas agrarias en América Latina, ISI, Lima, 1969.
  • Reforma agraria y dominación social en América latina, Instituto de Estudios Peruanos, Lima, 1970 (SIAP, Buenos Aires, 1973).
  • Atraso y Dependencia en América Latina, Librería “El Anteo” Editorial, Buenos Aires, 1972.
  • Las cooperativas agrarias en el desarrollo de Chile, ICIRA, Santiago de Chile, 1972.
  • Dialéctica de la democracia, Ediciones Cruz del sur, Bogotá, 1972.
  • Sociología de la Reforma Agraria en América Latina, Cruz del Sur, Bogotá, 1973.
  • Una Vía Socialista para Colombia, Ediciones Cruz del Sur, Bogotá, 1973.
  • Dinámica de la población y estructura agraria de América latina, El Colegio de México, 1973.
  • Cooperación agraria y estrategias de desarrollo, Siglo XXI, México, 1976.
  • Reforma agraria y modernización agrícola en América Central, IICA-PRACA, 1978.
  • Planificación Municipal, Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Bogotá, 1978.
  • El proceso histórico latinoamericano, Editorial Nuestro Tiempo, México, 1979.
  • El nuevo problema agrario en América latina, Universidad Autónoma, México, 1980.
  • Reforma Agraria y Desarrollo Capitalista, Universidad Autónoma, Mexico, 1980 (Centro de Investigaciones para el Desarrollo, Bogotá, 1986).
  • Desarrollo agrario en América latina, Fondo de Cultura Económica, México, 1981.
  • Reforma agraria y desarrollo capitalista en América latina, Universidad Autónoma, México, 1981.
  • Los Comuneros 1781-1981, Plaza & Janés, Bogotá, 1981.
  • Modelos Operacionales de Reforma Agraria y Desarrollo Rural en América Latina, IICA, San José, 1982.
  • La crisis de la Universidad, Plaza & Janés, Bogotá, 1985.
  • De la rebelión a la organización de los pueblos débiles, Crear Arte, Bogotá, 1995.
  • “¿Comunicación para la dependencia o para el desarrollo?”, CIESPAL, Quito, 1980

Artículo escrito por el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava en colaboración con los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos.


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