LAS REVOLUCIONES DE MÉXICO (segunda parte)

LAS REVOLUCIONES DE MÉXICO (segunda parte)

Por Emilio García Bonilla

La Revolución Democrática, Antifeudal y Antiimperialista

Lombardo analiza con especial atención las causas y características de la tercera revolución mexicana por ser la más reciente y la que estaba vigente en el tiempo en que escribió. Encuentra que la causa principal de las contradicciones que dieron pie a esta revolución fue el latifundismo, el cual identificó con una forma de feudalismo.

portada_ap1910La concentración de las tierras hizo que las masas populares quedaran enfrentadas con la clase terrateniente, porque “la mayoría de la población económicamente activa estaba formada por peones”, quienes “vivían eternamente endeudados con el señor de la tierra, con el señor feudal” para quien trabajaban en jornadas de doce horas como mínimo, estando sujetos además a su jurisdicción pues el hacendado obraba como juez sin posibilidades de apelación; por si fuera poco, los peones “carecían de libertad para abandonar la hacienda”.[1]

El latifundismo también implicó la contradicción entre la burguesía mercantil y la naciente burguesía industrial porque la producción de las haciendas se limitaba a los mercados regionales imposibilitando la integración de un mercado nacional único, porque el poder adquisitivo de las masas rurales “era casi nulo”, y porque “el rendimiento de las tierras era bajísimo” debido a los rudimentarios métodos y medios de producción, en tanto, la incipiente burguesía industrial “pasaba ya de los talleres artesanales a los obrajes y a las primeras fábricas que empleaban los instrumentos mecánicos”.[2]

Una tercera contradicción producto del latifundismo se dio “entre el sistema democrático de gobierno establecido en la Constitución de la República, y la dictadura de la clase terrateniente que dominaba a los círculos dirigentes del país.” La prohibición de partidos políticos, la represión y censura política, el desinterés de la mayoría de los ciudadanos de votar en las elecciones, eran aspectos de lo anterior.[3]

20Una última contradicción que encuentra Lombardo enfrentaba a “los intereses de la nación con el capital extranjero invertido en el país”, debido a que en manos de extranjeros estaban tierras que habían sido de la Iglesia pero también que habían pertenecido a comunidades indígenas que fueron despojadas para beneficiar a los favoritos del régimen y a los extranjeros mediante la aplicación a modo de la Constitución o con la creación de leyes con ese fin.[4]

En su interpretación, Lombardo destaca que a finales del siglo XIX el capitalismo había entrado en su etapa imperialista, caracterizada, como la definió Lenin, por la exportación de capitales a los países atrasados. En el caso de México, los monopolios británicos y estadounidenses invirtieron principalmente en los ferrocarriles, la minería, las fundiciones y la industria petrolera.[5]

Nuestro autor señaló que se dio una alianza entre el capital extranjero y los terratenientes conservadores, lo cual era totalmente sui generis pues los capitalistas extranjeros ya habían llegado a la fase del imperialismo mientras que los terratenientes nacionales defendían, según Lombardo, una forma de feudalismo. Como quiera que sea, esa alianza frenó el desarrollo del capitalismo en México quedando relegada de la vida económica y política la burguesía nacional que iba emergiendo.[6]

De esa burguesía nacional relegada destacó la burguesía rural progresista, que se oponía a los latifundistas feudales, y que estaba formada por terratenientes con mentalidad burguesa que estaban relacionados con la industria minera en manos de mexicanos y con las industrias metalúrgicas y textiles. Fueron estos terratenientes progresistas (como Madero y Carranza) los que se pusieron a la cabeza del movimiento revolucionario.[7] Así, la revolución no fue un movimiento apoyado sólo por las masas populares sino también por “los sectores más avanzados de la burguesía mexicana que se hallaban en el campo”,[8] fue entonces, una revolución democrático-burguesa pero con características particulares: las luchas por las tierras le dieron el carácter de antifeudal, y la oposición al capital extranjero la definió como antiimperialista.

Si bien no hubo un programa único a lo largo de la revolución armada que definiera las características y reivindicaciones del movimiento, Lombardo nos dice que al examinar los manifiestos, planes y proclamas que surgieron al calor de la revolución, e incluso en los que se publicaron años antes de 1910, como el Programa del Partido Liberal de 1906, es posible observar que todos tenían rasgos comunes pues expresaron las exigencias del pueblo en el ámbito político-democrático, contra el latifundismo, por mejores condiciones laborales, y en menor medida contra la acción del imperialismo.[9]

Todas o casi todas las reivindicaciones expresadas en los planes revolucionarios quedaron incluidas en la Constitución de 1917. Lombardo considera que con el Congreso Constituyente de Querétaro murió el pensamiento liberal:

porque la filosofía liberal se basa en el individuo, en la persona física como base y objeto de las instituciones sociales; en cambio este liberalismo renovado, progresista, muy avanzado de la Asamblea de Querétaro invierte los términos. En 1857 se dijo: primero la persona, después la familia, después la nación. En Querétaro, en 1917, se dijo: primero la nación después el individuo.[10]

En la nueva Constitución, al lado de las garantías individuales quedaron las garantías sociales, expresadas en los artículos 27 y 123, la Carta Magna fue el resultado de la primera revolución democrática, antifedual y antiimperialista en el mundo. El objetivo inmediato de terminar con el sistema feudal en México se logró, además se establecieron “limitaciones para la participación de los extranjeros en el aprovechamiento de los recursos naturales del país”.[11] En este sentido, el artículo 27 constitucional es fundamental pues expresa el sentido antifeudal y antiimperialista de la Revolución al oponerse al latifundismo y expresar la defensa del territorio nacional ante los extranjeros.

muralismoLombardo Toledano analizó e interpretó a la Revolución Mexicana no con fines académicos, sino para encausarla hacia nuevos objetivos que permitieran un mejor nivel de vida para los mexicanos, y mayor soberanía e independencia económica para la nación.

Vale la pena repensar a la Revolución Mexicana a partir de las ideas que le dieron origen y sustento, producto de condiciones materiales y contradicciones sociales que hubo que superar para aspirar a nuevas perspectivas de desarrollo. Negar la rica historia de nuestro país y nuestro pueblo, bañada en sangre y lágrimas, y rememorar nuestro pasado sólo como pasajes anecdóticos y pintorescos, es condenarnos como nación.


(Ponencia presentada con el título “Vicente Lombardo Toledano, teórico de la Revolución Mexicana” en el III Coloquio Internacional y VI Coloquio Nacional “La Revolución Mexicana. Nuevas fuentes, instituciones, actores sociales y culturas”, realizado en la ciudad de Puebla del 16 al 18 de noviembre de 2016.)

[1] VLT, “La Revolución Mexicana. Causas”, conferencia dictada en el Paraninfo de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo en Morelia Michoacán, el 4 de abril de 1960, en Causas, objetivos y realizaciones de la Revolución Mexicana, México, CEFPSVLT, 2009: p. 9.

[2] Ibíd.: pp. 9-10.

[3] Ibíd.: p. 10.

[4] Ídem

[5] Ibíd.: p. 12.

[6] Ibíd.: p. 16-17.

[7] Ibíd.: p. 17.

[8] Ibíd.: p. 18.

[9] VLT, “La Revolución Mexicana. Primeros objetivos”, conferencia dictada en el Paraninfo de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo en Morelia Michoacán, el 5 de abril de 1960, en Causas, objetivos y realizaciones de la Revolución Mexicana, México, CEFPSVLT, 2009: pp. 22-33.

[10] Ibíd.: p. 34.

[11] VLT, “La Personalidad de México”, capítulo de ¿Moscú o Pekín? La vía mexicana hacia el socialismo (1963), en Obra Histórico-cronológica, Tomo VI, Vol. 11, México, CEFPSVLT, 2011: p. 81.

José Revueltas, 1914-1976

Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

José Maximiliano Revueltas Sánchez, conocido como José Revueltas, fue uno de los más ilustres intelectuales mexicanos. Nació el 20 de noviembre de 1914 ,en Santiago Papasquiaro, en el Estado de Durango (México), y falleció en la Ciudad de México, el 14 de abril de 1976. Destacó como escritor, periodista y luchador social. Entre sus aportaciones literarias encontramos cuento, novela, guión y teatro, trabajos por los que recibió el Premio Nacional de Literatura en 1943, y el Premio Xavier Villaurrutia en 1967. También fue un excelente ensayista teórico-político con celebradas obras que trataron sobre el sistema político y la democracia mexicana, el proletariado, el marxismo y la revolución. Militó en el Partido Comunista Mexicano,  en el Partido Obrero y Campesino de México y en el Partido Popular Socialista. Como periodista colaboró en el periódico El Popular y en la revista Futuro, fundadas y dirigidas por Vicente Lombardo Toledano. Participó de manera notable en el contexto del Movimiento Estudiantil de 1968, lo que le valió una condena de 16 años de prisión, pero fue liberado dos años después bajo palabra.

En Homenaje a José Revueltas, el Centro de Estudios recuerda al autor con una dedicatoria rubricada al Mtro. Vicente Lombardo Toledano y con diez de sus artículos publicados en la revista Futuro.

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REVUELTAS, José. Los Muros del agua. México: Artes Gráficas Comerciales, 1941.

Para el gran jefe de la clase obrera, compañero Lombardo Toledano con el respeto y cariño de José Revueltas. Febrero 1942 (México).

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” en la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Descargar (PDF, 15.08MB)

  1. “Significación de la reciente huelga eléctrica”. FUTURO (México), No. 34, diciembre, 1938. págs. 41-43 (PDF pág. 1).
  2. “Polonia frente al nazismo”. FUTURO (México), No. 40, junio, 1939. págs. 26-28 (PDF pág. 4).
  3. “Carlos Marx, 1883-1940”. FUTURO (México), No. 49, marzo, 1940. Págs. 30-31 (PDF pág. 7).
  4. “El testimonio de Gorki”. FUTURO (México), No. 52, Junio, 1940. págs. 35-36 (PDF pág. 9).
  5. “14 de julio bajo la cruz gamada”. FUTURO (México), No. 53, julio, 1940. págs. 21-22 (PDF pág. 11).
  6. “Naturaleza de la independencia nacional“. FUTURO (México), No. 55, septiembre, 1940. págs. 18-19 y 48-49 (PDF pág. 13).
  7. “La calumnia de Últimas Noticias”. FUTURO (México), No. 76, junio, 1942. Págs. 20-22 (PDF pág. 17).
  8. “China, un pueblo ejemplar”. FUTURO (México), No. 80, octubre, 1942. p. 18-19 (PDF pág. 19).
  9. “La trayectoria de Díaz”. FUTURO (México), No. 81, noviembre, 1942, p. 8-9 (PDF pág. 21).
  10. “Lombardo Toledano, nombre de un tiempo”. FUTURO (México), No. 82, diciembre, 1942. p. 14 y 47 (PDF pág. 23).

Revista Futuro ubicada en la “Hemeroteca Histórica” del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8388/LOMB
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

Obra publicada

Novela
  • Los muros de agua, 1941
  • El luto humano, 1943
  • Los días terrenales, 1949
  • En algún valle de lágrimas, 1957
  • Los motivos de Caín, 1958
  • Los errores, 1964
  • El apando, 1969
Cuentos
  • Dios en la tierra, 1944
  • Dormir en tierra, 1961
  • Material de los sueños, 1974
Teatro
  • Israel, 1947
  • El cuadrante de la soledad: piedra dramática, 1971
  • El cuadrante de la soledad: (y otras obras teatrales), 1984

Poesía

  • El propósito ciego, 2001
Ensayo político
  • México: democracia bárbara, 1958
  • Ensayo sobre un proletariado sin cabeza, 1962
  • El conocimiento cinematográfico y sus problemas, 1965
  • Apuntes para una semblanza de Silvestre, 1966
  • México 68: juventud y revolución, 1978
  • Cuestionamientos e intenciones, 1981
  • Dialéctica de la conciencia, 1982
  • México: una democracia bárbara, (y escritos acerca de Lombardo Toledano), 1983
  • Escritos políticos: el fracaso histórico del partido comunista en México, 1984, 3 volúmenes
  • Ensayos sobre México, 1985
Periodismo
  • Visión del Paricutín (y otras crónicas y reseñas), 1983
Guiones
  • La otra, 1946, guión cinematográfico sobre cuento de Rian James, escrito con Roberto Gavaldón
  • La diosa arrodillada, 1947, adaptación y diálogos sobre obra de Ladislao Fodor, escritos con Roberto Gavaldón
  • En la palma de tu mano, 1950, adaptación y diálogos sobre argumento de Luis Spota, escritos con Roberto Gavaldón
  • Perdida, 1950, guión cinematográfico, escrito por Fernando A. Rivero.
  • La noche avanza, 1951, adaptación y diálogos sobre argumento de Luis Spota, escritos con Roberto Gavaldón y Jesús Cárdenas
  • La ilusión viaja en tranvía, 1953, guión cinematográfico sobre argumento de Mauricio de la Serna, escrito con Mauricio de la Serna, Luis Alcoriza, Juan de la Cabada y Luis Buñuel (sin crédito)
  • Tierra y libertad, 1981, guión cinematográfico escrito en 1955
  • Los albañiles: un guión rechazado, 1984, guión cinematográfico escrito en 1966 sobre Los albañiles novela homónima de Vicente Leñero
  • El apando, 1995, guión cinematográfico escrito con José Agustín en 1973 sobre novela homónima, para película dirigida por Felipe Cazals
  • Zapata, guión cinematográfico, 1995
Otros
  • Los procesos de México 68: tiempo de hablar, 1970, con: Raúl Álvarez Garín y Eduardo Valle Espinoza
  • Cartas a María Teresa, 1979
  • Las evocaciones requeridas: memorias, diarios, correspondencias, 1987, 2 volúmenes
  • Las cenizas: obra literaria póstuma, 1988

Selecciones, antologías, recopilaciones

  • Obras literarias, 1967, 2 volúmenes
  • Antología personal, 1975
Antologías, selecciones, recopilaciones
  • El sino del escorpión y otros textos, 1995
  • La palabra sagrada: antología, 1999, selección de José Agustín
  • Estatuas y cenizas, 2002

Referencias: Servicios Bibliotecarios del Centro Lombardo Toledano, wikipediaRevista Futuro.

  • Imagen destacada de Jose Revueltas albergada en la web de la redio NOFM.

48° aniversario luctuoso de Vicente Lombardo Toledano

48° aniversario luctuoso de Vicente Lombardo Toledano

Por Emilio García Bonilla

El 16 de noviembre de 1968 fallece en la Ciudad de México el doctor Vicente Lombardo Toledano, destacado como pensador, dirigente político y líder sindical, demostrando a lo largo de una trayectoria de medio siglo una consecuente correspondencia entre su acción y su pensamiento.

Nacido el 16 de julio de 1894 en Teziutlán, Puebla, formó parte de la Generación de 1915, también llamada de los Siete Sabios. Desde su época de estudiante universitario comenzó a relacionarse con los más destacados integrantes del mundo de la cultura y las artes, círculo que se amplió con el paso de los años, tal como lo constata la colección de 1341 libros con dedicatoria que se resguardan en la biblioteca del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales que lleva su nombre.

"Boceto para un retrato en mural" de David Alfaro Siqueiros
“Boceto para un retrato en mural” de David Alfaro Siqueiros

Ideólogo de la Revolución Mexicana en su etapa constructiva, buena parte de su obra la dedicó a analizar ese proceso histórico a fin de encausarlo hacia nuevos objetivos que permitieran un mejor nivel de vida para los mexicanos, y mayor soberanía e independencia económica para la nación. Entre sus mayores contribuciones en este ámbito podemos mencionar su participación en el proceso que culminó con el decreto de nacionalización de la industria petrolera en 1938, dirigiendo la lucha de los trabajadores petroleros como secretario general de la Confederación de Trabajadores de México.

Internacionalmente se destacó como organizador y presidente de la Confederación de Trabajadores de América Latina, desde la cual impulsó el frente antifascista continental en plena Segunda Guerra Mundial, al término de la cual participó en la fundación de la Federación Sindical Mundial, de la que fue uno de sus vicepresidentes. También fue reconocido por su labor solidaria con la República Española, la Revolución Cubana, entre otras causas.

Fundó instituciones como la Federación Nacional de Maestros, la Confederación de Trabajadores de México, la Universidad Obrera de México, el Partido Popular Socialista y la Unión General de Obreros y Campesinos de México, también importantes medios impresos como el diario El Popular y la revista Futuro. En 1952 fue candidato a la Presidencia de la República, recorriendo el país en una exitosa campaña financiada por sus propios simpatizantes.

A su muerte se recibieron decenas de telegramas provenientes de todo el país y de muchas partes del mundo, así como expresiones de condolencia de parte de destacados personajes. En el sepelio hablaron: Jorge Cruickshank en nombre del comité central del Partido Popular Socialista, Antonio Savañy en representación de la Federación Sindical Mundial y David Alfaro Siqueiros, quien recordó que siendo Lombardo director de la Escuela Nacional Preparatoria en 1922, “fue el apoyo más decidido y más infalible ideológicamente de nuestro movimiento; indudablemente que a él se le debe más que a nadie, más que inclusive a las personalidades más prominentes en ese momento en la vida burocrática gubernamental del país, nuestro muralismo mexicano. Ese movimiento extraordinario que nos permitió unirnos al pueblo, no solamente de nuestro país, sino del mundo entero.”[1]

El general Lázaro Cárdenas escribió en sus Apuntes: “Ilustre intelectual, fue un constante luchador por la causa social del país y por la liberación de los pueblos oprimidos. […] Deja un saldo afirmativo por sus concepciones sociales conocidas mundialmente; se significó por su honestidad y su gran capacidad de trabajo. […] No participó en mi campaña política a la Presidencia de la República, pero fue amigo del gobierno que presidí, que apoyó con su organización obrera, sin que el gobierno le haya prestado ayuda económica, ni él llegó a solicitarla para su organización, ni pidió puestos para sus amigos o agremiados.”[2]

José Alvarado publicó en las páginas de la revista Siempre!, de la que Lombardo fue colaborador semanal desde su primer número:

No es posible entender bien a Lombardo Toledano si no se le sitúa en su generación. Hombre de su tiempo y de su mundo, como él mismo prefería definirse; ese tiempo y ese mundo explican su vida y su obra, la prodigiosa aventura de su existencia y las múltiples facetas de una actividad infatigable sólo detenida por la muerte, que lo llevó de líder obrero a candidato a la Presidencia de la República; de maestro de ética a promotor de huelgas, y de filósofo a peregrino por el mundo.

[…] En algunos momentos él sintió vivir dentro de sí a todo México; siempre se consideró un residente en la Tierra. Más, aparte de todo esto, es un hijo legítimo de la Revolución Mexicana, consciente y gozoso de serlo, esa revolución en cuya nómina civil figura acaso en el lugar más destacado.[3]

Lombardo fue diputado del Congreso de la Unión en tres legislaturas, destacándose sus esfuerzos por democratizar el Poder Legislativo como verdadero cuerpo representativo de la nación mexicana y de sus diferentes expresiones políticas. Por eso, en la Cámara de Diputados se le rindió homenaje en la sesión del 19 de noviembre de 1968, haciendo uso de la palabra los diputados Ezequiel Rodríguez Arcos del Partido Popular Socialista, Adrián Tiburcio González del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, y Ángel Bonifaz Ezeta del Partido Revolucionario Institucional, éste último destacó que:

Fotografía de la campaña presidencial de 1952.
Fotografía de la campaña presidencial de 1952.

El reconocimiento de las virtudes excepcionales que Vicente Lombardo Toledano puso al servicio de sus concepciones filosóficas, políticas y sociales, no podría tener el valor de la solidaridad con las mismas, ni mucho menos implicar afinidades tácticas ni estratégicas, con las organizaciones políticas de que fue sin duda, sin regateos, de propios y extraños, mucho menos de extraños, el militante más distinguido, el de visión más penetrante, más clara y lúcida.

Pero la divergente militancia política no justificaría permanecer al margen del reconocimiento de sus virtudes y los méritos de su vida, la laboriosidad de su gran talento, la firmeza de sus convicciones, el entusiasmo dinámico de sus actos permitieron a su personalidad, rica, múltiple y facetada, incursionar con éxito magisterial, sin posible sospecha de haber caído en el mero diletantismo, en territorios muy amplios de la cultura; los del derecho, la historia y la filosofía en los que aplicó con rigor su poderosa dialéctica materialista.

Deja escrita Vicente Lombardo Toledano una obra facunda, que será imprescindible tener presente cuando se busque una visión cabal del México contemporáneo y en la que sólo el porvenir descubrirá si hubo a no anunciaciones proféticas, mejor aún, si hubo a no traiciones arteras.[4]

El 16 de noviembre de 1993, en el 25 aniversario de su deceso, el nombre de Vicente Lombardo Toledano quedó inscrito con letras de oro en el muro de honor de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, y en ocasión del Centenario de su nacimiento, el 16 de julio de 1994, por decreto presidencial sus restos fueron trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres.

El Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales que lleva su nombre, dependiente de la Secretaría de Educación Pública, se creó en 1972 a partir del legado que Vicente Lombardo Toledano hiciera de su biblioteca, y tiene su sede en la casa que habitara durante cuarenta años. En 2016 se concluyó con la edición de la Obra Histórico-cronológica, que reúne en 94 volúmenes la mayor compilación realizada de sus escritos, conferencias, discursos, entrevistas, artículos y libros, la cual está a disposición de todos los interesados en conocer los procesos más importantes de los que Lombardo fue testigo, actor y no pocas veces también protagonista.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=zRo-LdW3swA]


[1] David Alfaro Siqueiros, “Un maestro por su sabiduría y cultura”, en revista Nueva Democracia, Año 2, No. 6, México, enero de 1969: p. 184.

[2] Lázaro Cárdenas, Apuntes: Tomo IV, pp. 126-127, 17 de noviembre de 1968.

[3] José Alvarado, “Lombardo Toledano, su mundo y su tiempo”, en Siempre!, México, No. 806, 4 de diciembre de 1968.

[4] Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, Diario de los Debates, XLVII Legislatura, México, 19 de noviembre de 1968.

Adolfo Sánchez Vazquez, 1915 – 2011

Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

Adolfo Sánchez Vazquez fue un destacado intelectual español, nacido en Algeciras, provincia de Cádiz (España), el 17 de septiembre de 1915. Fue un miembro activo de la “Juventud Socialista Unificada” y luchó en la Guerra Civil Española del bando republicano.

Fue un respetado filósofo, escritor, egresado de la Universidad Complutense de Madrid (España), doctorado en filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y profesor emérito de la Facultad de Filosofía y Letras (UNAM). En 1939 se exilió a México tras la caída de la Segunda República Española. Recibió los reconocimientos de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Puebla (México), de la Universidad de Nuevo León (México), de la Universidad de Guadalajara (México), de la Universidad de Cádiz (España), de la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Madrid (España) y de la Universidad de la Habana, Cuba. Cuenta con premios tales como la Gran Cruz de Alfonso X El Sabio (España), el Premio Universidad Nacional (México), el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Historia, el Premio de Ciencias Sociales y Filosofía (México), el Premio María Zambrano de la Junta de Andalucía (España) y el Premio de la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil (España).

En México participó en la fundación de la revistas: Romance, España Peregrina y Ultramar. Entre sus obras destacan El pulso ardiendo (1942), Las ideas estéticas de Marx (1965) la antología sobre Estética y marxismo (1970) y Filosofía de la praxis (1967).

Falleció el 8 de julio de 2011 en la Ciudad de México.

Recordamos al intelectual Adolfo Sánchez Vazquez con una poesía que compuso en el barco que le llevaría de España a México en su exilio. También mediante una dedicatoria a su amigo el Mtro. Vicente Lombardo Toledano en su libro Filosofía de la praxis.

Entre España y México

Qué hilo tan fino, qué delgado junco
–de acero fiel– nos une y nos separa
con España presente en el recuerdo,
con México presente en la esperanza. […]

España que perdimos, no nos pierdas;
guárdanos en tu frente derrumbada,
conserva a tu costado el hueco vivo
de nuestra ausencia amarga
que un día volveremos, más veloces,
sobre la densa y poderosa espalda
de este mar, con los brazos ondeantes
y el latido del mar en la garganta.

Y tú, México libre, pueblo abierto
al ágil viento y a la luz del alba,
indios de clara estirpe, campesinos
con tierra, con simientes y con máquinas;
proletarios gigantes de anchas manos
que forjan el destino de la Patria;
pueblo libre de México:
como otro tiempo por la mar salada
te va un río español de sangre roja,
de generosa sangre desbordada.
Pero eres tú esta vez quien nos conquistas,
y para siempre, ¡oh vieja y nueva España!

SÁNCHEZ Vázquez, Adolfo. Filosofía de la praxis. México: Grijalbo, 1967.
SÁNCHEZ Vázquez, Adolfo. Filosofía de la praxis. México: Grijalbo, 1967.

Al Lic. Vicente Lombardo Toledano, que ha dedicado tantos años a conjugar la filosofía y la praxis. Con la admiración y la amistad de “firma de autor”. México D. F. 2 – octubre – 1967.

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8388/LOMB
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

  • Imagen destacada de Adolfo Sánchez Vazquez albergada en UNAM
  • Poesía “Entre España y México” extraída de la publicación en la Casa de las Américas

José Luis Bello y Zetina, 1889 – 1968

Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

José Luis Bello y Zetina nació el 27 de abril de 1889, en Puebla (México). Fue empresario, benefactor, filántropo, coleccionista de obras de arte y fundador de varias instituciones de beneficencia pública, como “La casa del anciano” y “La casa de cuna Palafox y Mendoza”. También fue miembro fundador y vicepresidente del grupo literario “La bohemia poblana”, y miembro fundador del Centro de Estudios Históricos de Puebla. Así mismo, fue presidente de la Beneficencia Pública, donde destacó por su labor de benefactor, presidió el patronato de la Fundación Luis Haro y Tamariz, y fue miembro de la Sociedad de Geografía y Estadística, presidente de la Cámara de Propietarios de Puebla y de la Junta de Catastro del Estado, además de ser miembro de la Sociedad de Pediatría de Puebla.

Gran experto en bellas artes, conservó y aumento la colección de arte heredada de su abuelo y de su padre, particularmente pictórica. Legó, para beneplácito de la sociedad poblana, sus colecciones de arte y el edificio donde hoy se ubica el Museo que lleva su nombre “José Luis Bello y Zetina”. El Museo Jose Luis Bello y Zetina, ubicado en el Centro de Puebla, alberga actualmente un total de 160 obras, y se considera uno de los museos más importantes de México. Entre sus obras destacan las dedicadas a pinturas flamencas, pinturas francesas, pinturas españolas, pinturas de recámara, miniaturas, grabados, pinturas mexicanas, pinturas poblanas y pinturas italianas.

Falleció en la Ciudad de Puebla, el 17 de septiembre de 1968.

Escribió en colaboración con Gustavo Ariza la obra, “Pinturas poblanas, siglos XVII – XIX”, México, D. F. 1943. La dedicatoria de los autores está dirigida al intelectual poblano Vicente Lombardo Toledano.

BELLO, José Luis. Pinturas poblanas, (siglo XVII-XIX). México: Talleres Gráficos de la Nación, 1943.
BELLO, José Luis. Pinturas poblanas, (siglo XVII-XIX). México: Talleres Gráficos de la Nación, 1943.

Los autores de este modesto esfuerzo de divulgación del arte pictórico de Puebla se honran en dedicar este ejemplar al eminente intelectual poblano, Lic. Vicente Lombardo Toledano, con la expresión de sus respetos. Puebla, noviembre de 1934. Firma de los autores.

Fuente: CORDERO Y TORRES, Enrique. Diccionario biográfico de puebla. México: Centro de Estudios Históricos de Puebla, 1972. Tomo I, págs. 47, 90 y 91.

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8388/LOMB
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

Imagen destacada, modificada a partir de las imágenes originales albergadas en Journal Encuadre y en Museo José Luis Bello y Zetina.

NORBERTO AGUIRRE PALANCARES, 1905 – 1993

Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

Norberto Aguirre Palancares fue un ilustre intelectual mexicano, nacido el 7 de septiembre de 1905 en Santiago Pinotepa Nacional, Oaxaca (México). Fue político, docente, escritor, investigador e ingeniero agrónomo egresado de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo; escuela que dio origen a la Universidad Autónoma de Chapingo (Diario Oficial de la Federación 30 diciembre de 1974). En sus actividades académicas destacó como rector de la Universidad de Sonora y como creador de las primeras facultades y escuelas de esta universidad. Recibió el reconocimiento de Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Yucatán  en 1970, por mérito a su pensamiento y trayectoria intelectual en materia agraria, legislación, cultura, y en la creación de instituciones educativas y de cooperativas.

Durante su carrera política Norberto Aguirre Palancares fue diputado federal en cuatro ocasiones, se desempeñó en la administración pública de su estado natal Oaxaca, colaboró en la repartición de tierras a los campesinos en 1929 y ejerció como Jefe del Departamento de Asuntos Agrarios y Colonización, en el periodo del presidente Lázaro Cárdenas (1934-1942), y en el gabinete del presidente Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970). También fue asesoró al presidente Juan Domingo Perón para la Reforma Agraria en Argentina.

Falleció en mayo de 1993, en la ciudad de México.

El Centro de Estudios Lombardo Toledano, le rinde homenaje a Norberto Aguirre Palancares por su ilustre contribución a la historia y cultura mexicana.

Ofrecemos a continuación dos dedicatorias manuscritas por el autor para el Mtro. Vicente Lombardo Toledano con quien mantuvo una buena amistad.

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AGUIRRE Palancares, Norberto. Necesidades y posibilidades agrarias de México. México: Instituto Mexicano de Estudios Agrarios, 1938

 

Con mi atención para el Sr. Lic. Vicente Lombardo Toledano, Secretario General de la Confederación de Trabajadores de México. México, D.F. julio de 1938. Firma del autor.

AGUIRRE Palancares, Norberto. Ponencia Agraria. México: Imp. Manuel León Sánchez, 1945.
AGUIRRE Palancares, Norberto. Ponencia Agraria. México: Imp. Manuel León Sánchez, 1945.

Con mi atenta dedicación y mis deseos de conocer la crítica del Sr. Lic. Lombardo Toledano sobre este trabajo. México D.F. junio 6 de 1945. Firma del Autor.

Obras ubicadas en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” en la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8388/LOMB
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

AGUSTÍN CUÉ CÁNOVAS, 1913 – 1971

Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

Agustín Cué Cánovas nació el 28 de agosto de 1913, en Villahermosa Tabasco (México). El Centro de Estudios rinde homenaje al ilustre mexicano, que fue abogado, escritor, docente, historiador, periodista, catedrático y pedagogo. Ejerció la docencia en la Benemérita Escuela Nacional de Maestros, en la Escuela Normal Superior de México y en las facultades de Economía y Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Colaboró para periódicos como El Nacional, El Día, Política y Sucesos, y fundó y dirigió, junto con Vicente Lombardo Toledano, El Popular. Su obra escrita, está centrada en el desarrollo de los hechos históricos de México del siglo XX, y entre sus obras destacan las siguientes: Historia social y económica de Méxio 1521-1854, Hidalgo, el libertador y su época, Historia del Capitalismo entre otras. Falleció en la Ciudad de México el 23 de abril de 1971.

El Centro de Estudios publica en este homenaje la dedicatoria manuscrita a su amigo el Mtro. Vicente Lombardo Toledano.

CUÉ CÁNOVAS. Agustín. Antecedentes y sentido histórico de las Revoluciones de Ayutla y de Reforma. México, 1955. (Cuadernos de divulgación popular)
CUÉ CÁNOVAS. Agustín. Antecedentes y sentido histórico de las Revoluciones de Ayutla y de Reforma. México, 1955. (Cuadernos de divulgación popular)

“Para Vicente Lombardo Toledano, con admiración y afecto cordial”
México 13 dic 1955. Firma del autor

Obras ubicadas en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

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La Condecoración del Combatiente

La Condecoración del Combatiente

Por Emilio García Bonilla

Diploma de la condecoración.
Diploma de la condecoración.

El 28 de febrero de 1946 le fue entregada a Vicente Lombardo Toledano la Condecoración del Combatiente, otorgada por un grupo de personalidades destacadas en la ciencia, el arte y la cultura de nuestro país.

Al ser el más decidido dirigente del movimiento obrero en el continente y encabezar la lucha antifascista desde la Confederación de Trabajadores de América Latina, Lombardo fue víctima de una campaña de calumnias y ataques realizada a través de la prensa reaccionaria, intensificada durante el último año de la Segunda Guerra Mundial.

El homenaje nacional que le rindieron las mujeres y los hombres más sobresalientes en sus ámbitos de acción en ese momento, sirvió de reconocimiento “a la devoción de toda una vida dedicada a defender a los trabajadores y a su patria, que crean con su esfuerzo los bienes innumerables de nuestra civilización”.[1]

Los otorgantes señalaron las razones por las que Vicente Lombardo Toledano había merecido dicha condecoración:

Primero. Como justo reconocimiento a sus esfuerzos en defensa de la patria, en contra de sus enemigos del interior y del exterior.

Segundo. Por ser y haber sido, por ese motivo, el mexicano más calumniado por los órganos de la prensa representativos de la regresión social y política del país.

Tercero. Porque consideramos que es de nuestra incumbencia, dadas las actividades que representamos, pronunciarnos por la verdad, por la justicia, y por el decoro, y

Cuarto. Porque creemos necesario estimular a quienes se signifiquen por su labor civil, arrostrando las diatribas y las calumnias sólo por servir a la más noble de las causas posibles.

La revista Futuro, al referirse a tan significativo acto, expresó: “Lombardo Toledano representa al intelectual verdadero, al hombre cuya preocupación no lo lleva a la torre de marfil, sino a la lucha apasionada para cambiar el mundo. Es un auténtico creador del futuro, nacido del presente de luchas y de esperanzas. Quienes le atacan –con armas que establecen su enana estatura moral– representan un pasado condenado definitivamente a desaparecer. Las fuerzas vivas, las fuerzas de la inteligencia –una de las mayores potencias de la historia– y las fuerzas del trabajo que transforman el pensamiento en obras perdurables– están con Lombardo Toledano”.[2]

Martín Luis Guzmán
Martín Luis Guzmán

El escritor Martín Luis Guzmán fue el encargado de pronunciar el discurso en la ceremonia de entrega, que definió como un acto para “defender la dignidad y la vergüenza de nuestro país; por cuanto se refiere al hombre objeto de este homenaje, nuestro acto es el reconocimiento y la exaltación de una conducta que merece ser imitada, de una conducta ejemplar; y desde el punto de vista de la vida pública de México, es esta una lección de civismo que se da a aquellos que, teniendo en sus manos los instrumentos para orientar la opinión del país, no hacen sino desfigurarla y desvirtuarla”.[3]

Los dueños de la opinión no habían podido evitar que se congregaran tantas personas dispuestas a desafiar, “exactamente en la misma proporción en que ha estado desafiándola Lombardo Toledano desde hace mucho tiempo, la ira y el encono de que ellos son capaces”. Martín Luis Guzmán dijo que con su presencia daban una prueba de valor, “nosotros, cuyos nombres figuran en una lista, nosotros que no nos ocultamos, que queremos ser ofendidos, denigrados y calumniados del mismo modo que se ha denigrado, calumniado y ofendido a Vicente Lombardo Toledano”. Mencionó además que todos los firmantes constituían la más alta autoridad moral de la República Mexicana.[4]

Lombardo, al agradecer la deferencia, reconoció que ese acto era una compensación muy generosa a la humilde labor realizada al servicio de la clase trabajadora y de su pueblo:

Este homenaje me llena de estímulo para seguir luchando con mayor vigor que nunca. Pero en realidad yo lo he aceptado porque sé lo que significa; porque yo soy el pretexto para una comparecencia de los mejores valores del pensamiento, de los hombres y mujeres dedicados a la ciencia y a las artes, para decirle al pueblo mexicano que están con él, que interpretan sus enormes sufrimientos, que respaldan sus ideales y que están decididos a luchar por su cumplimiento cabal.[5]

Señaló que la prensa no podría manchar el nombre de tantos hombres y mujeres como los congregados, porque no eran personas improvisadas en el arte, la cultura, la ciencia y el pensamiento, sino que contribuían a dar lustre a nuestra nación. Como grandes mexicanos, trataban de servir a su país y servir a la causa de la cultura universal: “Los héroes no son los que una vez lucharon por la independencia de un país, sino todos los que están construyendo de día en día, bienes colectivos, no sólo con las armas, sino también con el pensamiento, en todas las formas de la actividad creadora”.[6]

Consideró que convenía que no fueran sólo unos cuantos los combatientes anhelantes de un mejor país, sino que cada día aumentaran: “Que no seamos unos cuantos los que peleamos, que todos los hagan desde el punto de vista de su actividad […] cada quien, por humilde que parezca, dará una aportación de importancia la vida futura, a la libertad futura de nuestra patria”.[7]

Lombardo manifestó que recibía esa distinción en nombre del pueblo mexicano, al asumirse como un vínculo entre éste y el estado mayor de la inteligencia y de la cultura superior del país.

Firmaron el diploma de la condecoración las siguientes personalidades.

Científicos: Dr. Manuel Sandoval Vallarta, Ing. Joaquín Gallo, Luís Enrique Erro, Dr. Isaac Ochoterena, Lic. Alfonso Caso, Lic. Salvador Toscano, Dra. Eulalia Guzmán, Lic. D. Rubín de la Borbolla, Dr. Gonzalo Aguirre Beltrán.

Escritores: Lic. Alfonso Reyes, Dr. Enrique González Martínez, Martín Luís Guzmán, Lic. Antonio Castro Leal, José Iturriaga, Ermilo Abreu Gómez, José Mancisidor, Lic. Rafael López Malo, José Revueltas, Andrés Henestrosa, Enrique Ramírez y Ramírez, Ludwing Rehn, Anna Seghers, Juan Rejano, Efraín Huerta, Germán List Arzubide, Jesús R. Guerrero, Carlos Velasco, José Rogelio Álvarez, Fernando Rosenzweig, Antonio Prieto, Gonzalo Beltrán Luchichi.

VLT y Diego Rivera
VLT y Diego Rivera

Artistas: David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera, Carlos Chávez, Luís Sandi Meneses, Dolores del Río, José Pablo Moncayo, “Tata Nacho”, Leopoldo Méndez, Raúl Anguiano, Carlos Orozco Romero, Gabriel Fernández Ledesma, Julio Prieto, José Chávez Morado, Luís Arenal, María Izquierdo, Nelly Campobello, Jesús Guerrero Galván, Miguel Covarrubias, Julio Bracho, Agustín Tinoco, Gabriel Figueroa, A. Bracho, Fernando Gamboa, Carlos Mérida, Xavier Guerrero, Federico Canessi, Manuel Márquez, Manuel Álvarez Bravo, Alfredo Zalce, Alfonso Guillén Zelaya, Pablo O’Higgins, Isidoro Ocampo, Ignacio Aguirre, Hermanos Mayo, Federico Silva, Joel Marroquín, F. Bustos Cerecedo.

Intelectuales y profesionistas: Dr. Daniel Cosío Villegas, Ing. Adolfo Orive, Arq. Carlos Obregón Santacilia, Ing. José Domingo Lavín, Lic. Alfredo G. Uruchurtu, José López Moctezuma, Profr. Gaudencio Peraza, Profr. Manuel Germán Parra, Profr. Antonio Betancourt Pérez, Elvira Vargas, Gral. e Ing. R. Catalán Calvo, Lic. Guillermo Ibarra, Lic. Alejandro Carrillo, Manuel O. Padrés, Rosendo Gómez Lorenzo, Dr. Alfonso Millán.

Dirigentes políticos: Fidel Velázquez, Dionisio Encina, Senador Fernando Amilpa, Diputado y consejero de la CTAL Juan Vargas Puebla.

 


[1] “La condecoración del Combatiente otorgada a Vicente Lombardo Toledano”, en revista Futuro, núm. 109, México, marzo de 1946.

[2] Idem.

[3] Martín Luís Guzmán, “El homenaje a Vicente Lombardo Toledano, la mayor condena a la prensa facciosa y antimexicana”, 28 de febrero de 1946, en Vicente Lombardo Toledano y la batalla de las ideas. Testimonio de intelectuales, México, CEFPSVLT, 2005: pp. 105-109.

[4] Idem.

[5] VLT, “Condecoración del Combatiente a Vicente Lombardo Toledano”, 28 de febrero de 1946, en Obra Histórico-cronológica, Tomo IV, Vol. 18, México, CEFPSVLT, 2000: p. 161.

[6] Ibid.: pp. 162, 170, 172.

[7] Ibid.: p. 174.

Ermilo Abreu Gómez, 1894-1971

Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

Ermilo Abreu Gómez nació en la ciudad de Mérida, Yucatán (México), el 18 de septiembre de 1894. Fue un eminente intelectual, escritor, dramaturgo, ensayista, historiador y periodista mexicano. Estudió en el Colegio Teresiano y en San Ildefonso en Mérida. Colaboró con revistas y periódicos tan importantes como la Revista MéridaEl Universal Ilustrado, El Heraldo de MéxicoEl Hijo Pródigo, El Nacional, Letras de México y la Revista de Revistas. Entre sus obras literarias destacan  La Xtabay (1919) y Canek (1940). Fue profesor de literatura de secundaria, preparatoria y universidad, destacando como profesor en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Además, fue el responsable de la División de Filosofía y Letras del Departamento Cultural de la Unión Panamericana en Washington D.C. y  miembro de la Academia Mexicana de la Lengua. Ermilo Abreu Gómez falleció en la Ciudad de México, el 14 de julio de 1971.

El Centro de Estudios Lombardo Toledano rinde homenaje al ilustre autor mexicano, del circulo de intelectuales y amigos del Mtro. Vicente Lombardo Toledano. Amistad manifestada en las dedicatorias que el Mtro. Ermilo Abreu Gómez rubricó para Lombardo Toledano en las obras Diálogo del Buen Decir y otros Ensayos, San Francisco de Asís y Didáctica de la Lengua y Literatura Española, y que adjuntamos a continuación.

ABREU GOMEZ, Ermilo. “Diálogos del buen decir y otros ensayos”. San Salvador: Editorial Universitaria (1960)
ABREU GOMEZ, Ermilo. “Diálogos del buen decir y otros ensayos”. San Salvador: Editorial Universitaria (1960)

Para Vicente con mi vieja adhesión cordial. Ermilo.

ABREU GOMEZ, Ermilo. “Didáctica de la lengua y literatura español”. México: Fondo de Cultura Popular (1967)
ABREU GOMEZ, Ermilo. “Didáctica de la lengua y literatura español”. México: Fondo de Cultura Popular (1967)

Para Vicente Lombardo Toledano con mi admiración y mi viejo y leal afecto.

ABREU GOMEZ, Ermilo. “San Francisco de Asís: escenas poéticas de su vida”. México: B. Costa - Amic (1964)
ABREU GOMEZ, Ermilo. “San Francisco de Asís: escenas poéticas de su vida”. México: B. Costa – Amic (1964)

Para Vicente Lombardo Toledano con el viejo cariño de tu amigo. Ermilio

Estas obras se pueden consultar en el acervo histórico “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano”  de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

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Luis Cardoza y Aragón, 1901-1992

Por el Lic. Javier Arias, el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

Nació en la Ciudad de Antigua (Guatemala), el 21 de junio de 1901. Fue poeta, ensayista y periodista. Como político fue Secretario de Relaciones Exteriores, diputado y diplomático. Se exilió a México, formó parte del círculo de amigos del Maestro Vicente Lombardo Toledano y colaboró en el periódico El Nacional. Murió en la Ciudad de México el 4 de septiembre de 1992.

Con motivo del natalicio de Luis Cardoza y Aragón, el Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano rinde homenaje a uno de los más importantes intelectuales del siglo XX. Recordamos al autor con una dedicatoria a su amigo Vicente Lombardo Toledano, un artículo político publicado en la revista Futuro y un poema del autor sobre Rafael Landívar.

Guatemala: Las líneas de su mano. Fondo de Cultura Económica- México - Buenos Aires
Guatemala: Las líneas de su mano. Fondo de Cultura Económica. México – Buenos Aires.

A Vicente Lombardo Toledano: Aquí, maestro, encontrá un capítulo sobre Rafael Landívar, y algo de mi fervor y mis cicatrices, de mi fervor y mis furias por servir a mi pueblo.
Con un abrazo de su viejo amigo L. Cardoza y Aragón.
Buen año de 1956.

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” en la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

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Artículo para la revista Futuro: André Gide y el Comunismo (pág. 26).

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También encontrarás en esta edición de Futuro: El principio de la Orientación Socialista de la enseñanza ha triunfadoEn Congreso de Obreras y Campesinas, por Blanca Lydia TrejoEl nuevo texto para el Artículo 123 Constitucional, por Vicente lombardo ToledanoLa Danza de los Millones, por Agustín AcostaEl Dinero y el Mérito, por Bernard ShawUn Tipo de Ejido Comunal: Tarejero, por Miguel Othon de MendizabalLos Cuerpos Sanguíneos, por Daniel NietoFreud y la Revolución Sexual, por Verna CarletonLa Ley Federal del Trabajo desde el Punto de Vista Médico Legal, por Alfonso MillánLa Masa como Héroe, por Bertram D. WolfeLa Patria, por José MancisidorLas Amargas Realidades de México: Pulque, litro y cuatro por persona al día¿Cuáles han sido los Beneficios  de la Revolución Mexicana?André Gide y el Comunismo, por Luís Cardoza y AragónDisección de la Clase Media Mexicana, por Antonio Bernal, Jr.Cinematógrafo: Escenario y Dirección, por V. I. PudovkinDeporte: La política no debe intervenir en la Cultura Física del Pueblo, por Antonio Flores MazariLa Conferencia Panamericana de Montevideo: Leyendas, por Vicente Saenz – Caricaturas, por G. ToussaintFotografías, por Agustín Jiménez y de Tina Modotti – Reproducción de la Obra: Música de Cámara, por Klee – Dibujos, por Guillermo Toussaint, Dwight Franklin y Don Manuel Orozco y Berra.

A Rafael Landívar

Llamo y nadie responde.
Pregunto a la piedra y a los árboles.
Canta un pájaro y me doy cuenta
de que las casas no tienen ventanas:
demasiado débiles para tumbas,
demasiado fuertes para moradas.

Beso al leproso y a la niña con caspa.
Y a ti, violento geranio; y a ti, crepúsculo.
¡Se diría que va a llover sangre
de cómo se afanan las hormigas!

Volcán, ¡si supieras cómo te quiero
niño mío! ¡cómo suspiré al verte!
¡Qué ella también te hubiese visto
con ojos de mi niñez! ¡Por la que muero
de no soñar juntos sobre la misma almohada!

¿Dónde mis amigos? ¿Qué se fizieron?
Otra vez en tu reino, soledad.
Ya las estrellas enciendo y las espigas.
Perenne horror de caída sin término
y pirámide trunca y vena abierta.

Mi alma, leal, en ti se acendra
y fortifica, soledad. Despierto
y muero al recuperar mi cuerpo.
Así te imaginaba, con ruinas y volcanes
y una lluvia invisible en los cristales.

Desperté, y yo, Deseo, ya no estaba.
Había partido de nuevo en sueños.
Tú me reconociste por el anillo de mi dedo.
Sí, soy el legítimo. Y no encontré
la felicidad. ¡Diabólica es toda belleza!
¡Líbrame de la peor de las fiebres!
Ahora te sueño tan fuertemente
que le saco los ojos a la noche.
Ansias de ciegos pozos olvidados
encuentran con mi arado los luceros.

Sí, pero tu silencio de nocturna piedra.
Sí, pero tu voz de tan pura nunca oída.
Sí, pero tu sangre que deflagra
mi voz vencida, tu luz asunta: mi vida.

Partí por la puerta de atrás
y torné por la puerta señorial:
le di la vuelta al mundo y a mí mismo.
Llegué tarde para charlar con los hermanos.
Sordos estaban y hablaban ya otra lengua.
Desplomóse el roble. Nacieron tumbas
y el becerro cebado tuvo nietos.
Abracé fantasmas. Y los presentes
estaban más lejanos que los muertos.

Río de sueños siguió mis pasos
y borró mis huellas, padre Adán.
¿Cómo llegar si nunca me he marchado?
¿Qué hacer para quedarme si no he vuelto?
Desperté, y yo, Deseo, ya no estaba.
“Duerme y no reposa”, díjome el Hijo Pródigo.
“Deja lo que no tienes ni tendrás.
No hay casa, ni patria, ni mundo.
Somos de otra parte.
¡Al carajo!”

La voz del Hijo Pródigo era hermosa como el Deseo.
Vi el anillo de mi dedo. Soy el legítimo.
¡Oh, mi voz antigua, ígnea y vaticinante!
Yo quiero algo más que acciones y virtudes.

Y me marché por el portón trasero
para volver jamás.

Antigua Guatemala, 19 de febrero, 1945

Lombardo, Diputado Laborista (1925-1928)

Lombardo, Diputado Laborista (1925-1928)*

Por Emilio García Bonilla

La labor parlamentaria de Vicente Lombardo Toledano está dividida en dos periodos, dos épocas distintas, separadas la una de la otra por casi cuarenta años. A pesar de esa particularidad, Lombardo fue en la Cámara de Diputados un representante de la clase trabajadora en las tres legislaturas de las que formó parte. Los discursos en intervenciones que aquí se presentan así lo demuestran, señalándonos la consecuente línea política que sostuvo durante toda su trayectoria.

En la década de 1920 participó muy activamente en la política electoral: en cuatro ocasiones consecutivas se presentó como candidato a diputado federal por el distrito de Teziutlán, Puebla, su tierra natal (1922, 1924, 1926 y 1928). Además, fue electo regidor del Ayuntamiento de la Ciudad de México en 1924. En esos años, asimismo ocupó el cargo de oficial mayor del gobierno del Distrito Federal (1921) y gobernador provisional del estado de Puebla (1924). Desempeñándose también como jefe del Departamento de Bibliotecas de la recién creada Secretaría de Educación Pública (1921) y director de la Escuela Nacional Preparatoria (1922).

Membrete de la CROM, 1925
Membrete de la CROM, 1925

Lombardo Toledano comenzó a relacionarse con los trabajadores organizados aun siendo estudiante, cuando fue invitado por Alfonso Pruneda a hacerse cargo de la Secretaría de la Universidad Popular Mexicana en 1917. Desde 1921 se integró a la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), la central sindical más importante de la época, y en 1923 era ya miembro de su comité central, formando parte además del Partido Laborista Mexicano desde ese año. Su condición de dirigente sindical le permitió conocer de cerca los problemas de los trabajadores, relación que determinó su concepción política; en esta etapa fue destacable su influencia en su región natal donde se formaron los primeros sindicatos que quedaron incorporados a la CROM, siendo estas las organizaciones que lo respaldaron en sus candidaturas y defendieron su triunfo.

No fue fácil el ingreso de Lombardo a la Cámara de Diputados: ya en 1922 el colegio electoral le había negado el triunfo conseguido en las urnas sin siquiera revisar su caso. En la siguiente elección las cosas no fueron diferentes, a pesar de haber sido postulado por los dos principales partidos nacionales: el Partido Laborista Mexicano y el Partido Nacional Agrarista, las discusiones en la Cámara de Diputados para calificar los comicios del distrito de Teziutlán se trabaron y se fue posponiendo el caso una y otra vez hasta que finalmente se aprobó el 9 de octubre de 1925, quince meses después de la elección, por lo que en la XXXI Legislatura, Lombardo sólo fue diputado la mitad del periodo de dos años. En 1926, consiguió la reelección sin mayores problemas, por dos factores principalmente: una mejor organización de sus bases de apoyo en el distrito de Teziutlán,  y una correlación de fuerzas favorable en la integración de la Cámara de Diputados y en el consiguiente colegio electoral.

En la XXXI Legislatura, los diputados laboristas se integraron el llamado Bloque Revolucionario, mientras que en el siguiente periodo formaron parte de la Alianza de Partidos Socialistas, suscitándose interesantes debates en esa etapa de confrontaciones y definiciones políticas.  Las intervenciones de Vicente Lombardo Toledano como diputado del Partido Laborista Mexicano, del que en diferentes ocasiones desempeñó la función de portavoz, fijando la postura del mismo ante determinados temas, demuestran su claridad de ideas y su calidad como polemista, aclarando conceptos con la capacidad del catedrático universitario que era y del estudioso de la ciencia política que nunca dejó de serlo. Más allá del tema coyuntural que originaba el debate, Lombardo abordaba la tribuna para orientar y asumir una postura crítica pero fundamentada.

VLT en la Cámara de Diputados
VLT en la Cámara de Diputados

Son memorables las intervenciones del laborista teziuteco en debates trascendentes, como la discusión con motivo de la reforma constitucional que permitiría la reelección de Álvaro Obregón como presidente de la República, en la que reconoció estar contradiciendo uno de los principios que dieron lugar al movimiento revolucionario de 1910, pero las condiciones así lo exigían y era un acuerdo tomado por los partidos revolucionarios para frenar a la reacción, por lo que la legislatura tendría que asumir su responsabilidad histórica.[1]

Fue en la XXXII Legislatura en la que por primera vez se planteó que los servidores públicos tenían al Estado como patrón, debiéndoseles garantizar todos los derechos laborales consagrados en la Constitución. Una dramática huelga de maestros en el estado de Veracruz fue la que puso en el orden del día ese tema, siendo Lombardo Toledano uno de los portavoces del movimiento obrero organizado, a grado tal que él mismo realizó con su sombrero una colecta de fondos en el recinto legislativo en solidaridad con los huelguistas.[2]

Las pugnas políticas de esos años están reflejadas en los debates parlamentarios. En 1926, Lombardo y los diputados laboristas poblanos se enfrentaron desde la cámara al gobernador Claudio N. Tirado, que había declarado una ofensiva en contra de los trabajadores organizados, y en particular contra los cromistas, siendo especialmente violenta la represión en Teziutlán, por lo que en defensa de sus coterráneos, el laborista teziuteco se convirtió en un factor clave para que Tirado fuera destituido de su puesto. Este conflicto, además dio lugar a una crítica al principio del municipio libre, que había sido incorporado en la Constitución de 1917 pero que, en la práctica, los gobernadores convertidos en caciques estatales eran los primeros en trasgredir al controlar las elecciones municipales e intervenir en los ayuntamientos.[3]

Ya desde esos primeros años de su actividad política se hizo patente en Lombardo Toledano la convicción de la necesidad de transformar, de ampliar los horizontes de la Revolución Mexicana, modernizando las instituciones y marcando una clara diferencia con el pasado. Planteó desde la tribuna la urgencia de sentar las bases constitucionales para hacer de la Revolución Mexicana una revolución económica y no sólo de conciencias, pues señaló que “el verdadero problema de este país es el problema de la producción, y México no produce absolutamente nada. Somos esclavos del mercado extranjero, somos esclavos para comer lo indispensable, para vestir lo indispensable, para andar lo indispensable, es decir, para poder realizar la vida vegetativa somos absolutamente dependientes de la balanza internacional, y apenas nos basta nuestra exigua producción con el objeto de vivir pobremente, como en ciertas regiones de la República”.[4]

El tema educativo también fue abordado por Lombardo en varios momentos, lo mismo abogando para que los maestros de primaria pudieran ejercer sin un título académico, en el afán de llevar las letras a los mexicanos más humildes y necesitados de cultura, que pidiendo la supresión del examen profesional como requisito para graduarse, por considerarlo una farsa desde el punto de vista pedagógico e inútil como ceremonia social, permitiendo que cada escuela superior adoptara el procedimiento didáctico que valorara como el más adecuado para comprobar la correcta formación de los estudiantes.[5] Explicó también que la socialización de la ciencia no significaba rebajarla, sino que el gobierno diera oportunidad “lo mismo al pobre que al rico para llegar a adquirir la ciencia”.[6]

Expresó en varias ocasiones que había que poner fin al viejo liberalismo individualista, porque la Constitución de 1917 respondía a una nueva época en la que un nuevo régimen social se vislumbraba como una perspectiva alcanzable en el corto plazo. En este sentido es destacable su intervención en la primera sesión de la XXXII Legislatura, en la que afirmó:

Lombardo, Diputado. Grabado de Alberto Beltrán.
Lombardo, Diputado. Grabado de Alberto Beltrán.

“Mientras no cambie el estado actual social, así puedan morir todos los delincuentes, seguirán produciéndose más delincuentes, y la sangre de los que vengan será mayor que la sangre que corre actualmente. […] La delincuencia se acaba transformando a la sociedad”.[7]

Como diputado, Vicente Lombardo Toledano abogó por dignificar la labor legislativa. Así, señaló que un deber del parlamentario era informar al pueblo “cuáles son las razones de orden fundamental, de orden legal, de orden técnico, de orden filosófico” para reformar la Constitución o aprobar una iniciativa de ley. De la misma manera expresó que la Cámara de Diputados debía trabajar “de una manera seria, decorosa y respetuosa de su propio prestigio”. Hizo una crítica al Congreso de la Unión al considerar que fracasaba como institución revolucionaria y depositaria del Poder Legislativo porque prácticamente toda su labor se limitaba a cumplir indicaciones del Presidente de la República y discutir sus iniciativas de ley, “y no respondemos fielmente a los dictados del pueblo que nos ha traído hasta aquí, o que decimos que nos ha traído.”[8]

Lombardo Toledano participó en los primeros debates legislativos sobre la reglamentación del artículo 123 constitucional para todo el país, habiendo sido aprobado el proyecto por la Cámara de Diputados, el Senado puso trabas a su discusión en lo que Lombardo consideró una estrategia de un grupo de senadores opuestos a la Revolución Mexicana para intentar frenar su avance. A pesar de los obstáculos, se dijo confiado de que:

“El proletariado mexicano tendrá Ley Federal del Trabajo, quiéranlo o no lo quieran; el proletariado tendrá ley. Si esta legislatura no lo hace, la próxima lo hará, o la otra, o quién sabe cuándo, ¡pero se hará al fin! Esto que hoy es bandera, tendrá que ser realidad; y así como la federalización de la Ley del Trabajo, seguramente habrá un seguro obrero; seguramente habrá Secretaría del Trabajo; seguramente habrá toda una serie de principios y de propósitos y de leyes que encaucen a la Revolución”.[9]

Y en efecto, cuatro años después, en 1931 se promulgó la primera Ley Federal del Trabajo, habiendo participado activamente en las discusiones previas como representante de los trabajadores organizados.

En 1928, Vicente Lombardo Toledano buscó una segunda reelección, pero fue víctima de fraude frente a Benjamín Aguillón Guzmán, sobrino del entonces secretario de Gobernación, Adalberto Tejeda, concluyendo así en ese año la primera parte de su labor en el parlamento mexicano. Desde entonces estuvo alejado del Congreso de la Unión, pero tuvo como tribuna “la calle, el sindicato, la comunidad campesina, la cátedra, la prensa y los libros”, siendo un representante del pueblo de México, “en la lucha sindical, en la lucha agraria, en el campo de las ideas internacionales y como exponente de la cultura”.[10]

Fue gracias a la reforma electoral propuesta por el presidente Adolfo López Mateos, con la que se creó la figura de los diputados de partido como un primer paso hacia la representación proporcional, que Lombardo pudo regresar a ocupar un escaño en el Congreso de la Unión, formado parte de la XLVI Legislatura (1964-1967), la primera representación plural en décadas. Para entonces, México vivía una realidad muy diferente a la de los años veinte y Lombardo era ya un reconocido intelectual y un encumbrado dirigente político.

=

*Presentación de la reedición del tomo I de la Obra Parlamentaria de Vicente Lombardo Toledano, México, CEFPSVLT, 2016. En imprenta.

[1] Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, Diario de los Debates, XXXII Legislatura, 20 de octubre de 1926.

[2] Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, Diario de los Debates, XXXII Legislatura, 23 de septiembre de 1927.

[3] Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, Diario de los Debates, XXXII Legislatura, 21 de octubre de 1926 y 16 de noviembre de 1926.

[4] Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, Diario de los Debates, XXXI Legislatura, 9 de diciembre de 1925.

[5] Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, Diario de los Debates, XXXII Legislatura, 14 y 16 de noviembre de 1927.

[6] Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, Diario de los Debates, XXXII Legislatura, 9 de noviembre de 1927.

[7] Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, Diario de los Debates, XXXII Legislatura, 10 de septiembre de 1926. La intervención de VLT en esta sesión no había sido incluida en ninguna recopilación previa. Por primera vez la publica el CEFPSVLT.

[8] Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, Diario de los Debates, XXXII Legislatura, 21 de noviembre de 1927, 22 de septiembre de 1927 y 28 de diciembre de 1927.

[9] Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, Diario de los Debates, XXXII Legislatura, 30 de diciembre de 1926 y XXXII Legislatura, 28 de diciembre de 1927.

[10] VLT, “Mitin electoral en Zaragoza, Puebla”, 15 de marzo de 1964, en Obra histórico-cronológica, tomo VI, vol. 14, México, CEFPSVLT, 2012: pp. 130-131, 129.

José Gorostiza, 1901-1973

Por el Mtro. Josep Francesc Sanmartín Cava y el dedicado trabajo realizado por los Servicios Bibliotecarios del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano.

En conmemoración del aniversario de José Gorostiza, nacido el 10 de noviembre de 1901 en San Juan Bautista, actualmente Villahermosa, Tabasco (México), y fallecido el 16 de marzo de 1973, publicamos la dedicatoria que rubricó en honor al Mtro. Vicente Lombardo Toledano en su libro: “Canciones para cantar en la barcas”, y dos de las poesías contenidas en dicha obra.

José Gorostiza fue un reconocido intelectual mexicano, poeta, diplomático y escritor del círculo de amigos del Mtro. Vicente Lombardo Toledano. Perteneció al llamado grupo de Los Contemporáneos (1928-1931) y fue profesor de Literatura Mexicana en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México y de Historia Moderna en la Escuela Nacional de Maestros. En 1944 llegó a ministro plenipotenciario y director general de Asuntos Políticos y del Servicio Diplomático. En 1946 se convirtió en asesor del representante de México ante el Consejo de Seguridad de la ONU, y de 1950 a 1951 ejerció como embajador de México en Grecia. El 14 de mayo de 1954 fue elegido miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.

1. ¿QUIÉN ME COMPRA UNA NARANJA?

¿Quién me compra una naranja
para mi consolación?
Una naranja madura
en forma de corazón.

La sal del mar en los labios
¡ay de mí!
La sal del mar en las venas
y en los labios recogí.

Nadie me diera los suyos
para besar.
La blanda espiga de un beso
yo no la puedo segar.

Nadie pidiera mi sangre
para beber.
Yo mismo no sé si corre
o si deja de correr.

Como se pierden las barcas
¡ay de mí!
como se pierden las nubes
y las barcas, me perdí.

Y pues nadie me lo pide,
ya no tengo corazón.
¿Quién me compra una naranja
para mi consolación?

2. LA ORILLA DEL MAR

NO ES agua ni arena
la orilla del mar.

El agua sonora
de espuma sencilla,
el agua no puede
formarse la orilla.

Y porque descanse
en muelle lugar,
no es agua ni arena
la orilla del mar.

Las cosas discretas,
amables, sencillas;
las cosas se juntan
como las orillas.

Lo mismo los labios,
si quieren besar.
No es agua ni arena
la orilla del mar.

Yo sólo me miro
por cosa de muerto;
solo, desolado,
como en un desierto.

A mí venga el lloro,
pues debo penar.
No es agua ni arena
la orilla del mar.

JOSÉ GOROSTIZA Canciones para cantar en las Barcas - dedicatoria
GOROSTIZA, José. Canciones para cantar en las barcas. México: Cultura, 1925

Para Vicente Lombardo Toledano con invariable afecto”. José Gorostiza, Oct. 1925

Obra ubicada en el acervo histórico: “Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” en la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Link del catálogo en línea: http://200.78.223.179:8388/LOMB
Correo electrónico: bibliolomb@hotmail.com

Obras de José Gorostiza.

  • Canciones para cantar en las barcas (1925)
  • Muerte sin fin (1939)
  • Poesía (1964)
  • Prosa (1969)
  • Teatro: Ventana a la calle (1924)

Otras dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano

Podemos encontrar dedicatorias de Rafael Alberti, Pablo Neruda, Efraín Huerta, Antonio Castro leal, León Felipe, el Dr. Atl, Isidro Fabela y José Gorostiza.

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80° ANIVERSARIO DE LA CTM, (1936-2016)

Con motivo del 80° aniversario (1936-2016) de la fundación de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), se publica la portada original de la obra: CTM, 1936-1941. Talleres Gráficos Modelo, México, D.F.

“La presente obra contiene la mayor parte de los documentos relativos a los primeros cinco años de la Confederación de Trabajadores de México.

Portada

No es esta una historia de la C T. M. porque no se ha pretendido hacer un juicio de ella, sino, como queda dicho, sólo se ha querido publicar, en orden cronológico, la reseña de los actos inmediatamente anteriores a su creación y de los más significativos durante el primer quinquenio de la existencia de la Confederación.

Durante estos primeros cinco años de trabajos de la C. T. M., estuvo la Confederación regida por un solo Comité Nacional presidido por Vicente Lombardo Toledano…”

El Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano ofrece en donación 1 ejemplar de la edición facsimilar de la obra original “CTM, 1936-1941, (3 vols.)”, a las primeras 10 personas que se comuniquen al correo electrónico:

bibliolomb@hotmail.com

En breve también estará disponible la obra en PDF.

80° Aniversario de la Creación de la Universidad Obrera de México, 1936 -2016

En conmemoración al 80° aniversario de la creación de la Universidad Obrera, el Centro de Estudios publica en su página web la fotografía de Vicente Lombardo Toledano en la asamblea para la creación de la Universidad Obrera. Lo acompañan Francisco Mujica, Luis I. Rodríguez, Javier Icaza, Alejandro Carrillo (8 de Febrero de 1936).

 Francisco Mujica, Luis I. Rodríguez, Vicente Lombardo Toledano, Javier Icaza, Alejandro Carrillo. Febrero 8. 1936

EFEMÉRIDES,

Febrero 8. Vicente Lombardo Toledano crea la Universidad Obrera de México –en vista de la inminente unificación de la clase trabajadora— con el fin de contribuir a formar los cuadros dirigentes del movimiento obrero, de acuerdo con un amplio programa y siguiendo el método del socialismo científico. Algunas de las escuelas de la Universidad “Gabino Barreda”, que queda disuelta, son reconocidas por el gobierno, y otras se establecen como instituciones particulares. Forman la dirección de la Universidad Obrera y de sus escuelas e instituciones: Vicente Lombardo Toledano, Alejandro Carrillo, Xavier Icaza, Víctor Manuel Villaseñor, Gonzalo Mora, Demetrio Sokolov, Francisco Zamora, Alfonso Teja Zabre, Alfonso Millán, Raúl Fournier, Juan O’ Gorman, Leopoldo Méndez, Antonio Ramírez Laguna, Efraín Escamilla, Diódoro Antúnez, Luis Fernández del Campo, Manuel R. Palacios y Agustín Yáñez.

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